22-nov-05
Me he estado perdiendo entre gritos de hojarasca, entre ramas secas en el suelo. El agua aquí está dura, es como si le costara ser ella. No es cristalina, rasga la piel si estás mucho tiempo. Allí no, allí el agua te relaja, entre cientos de árboles, allí vuelves a recordar, solo y siempre, si quieres.
Voluntariamente recuerdas, como siempre pides poco, te aseguras que lo más importante es que todo surja, como una flor. Y entre árboles y ríos, todo sigue renaciendo, entre el esfuerzo y el sosiego que da el tiempo.
Hablo de una pesadilla que comenzó hace algún tiempo, y hablo de calles precisas, en momentos que se expanden y que se unen a mi tiempo. Hablo de que esa alegría se une a mi tiempo, de que tengo la certeza de vivir, y de que hay felicidad, que yo y los demás somos parte de ella.
Intento escribirlo porque intento decírmelo, saber donde estoy y poder saborear de verdad lo que ocurre. Hay cosas que no había notado antes, como estaba, dormitando en la hoja de la rama a punto de secar, con la mirada árida que me da este momento, pero limpio y algo sereno a la vez, sin embargo.
“Y si te vas, me voy por los tejados, como un gato sin dueño…”, Joaquín Sabina.
Voluntariamente recuerdas, como siempre pides poco, te aseguras que lo más importante es que todo surja, como una flor. Y entre árboles y ríos, todo sigue renaciendo, entre el esfuerzo y el sosiego que da el tiempo.
Hablo de una pesadilla que comenzó hace algún tiempo, y hablo de calles precisas, en momentos que se expanden y que se unen a mi tiempo. Hablo de que esa alegría se une a mi tiempo, de que tengo la certeza de vivir, y de que hay felicidad, que yo y los demás somos parte de ella.
Intento escribirlo porque intento decírmelo, saber donde estoy y poder saborear de verdad lo que ocurre. Hay cosas que no había notado antes, como estaba, dormitando en la hoja de la rama a punto de secar, con la mirada árida que me da este momento, pero limpio y algo sereno a la vez, sin embargo.
“Y si te vas, me voy por los tejados, como un gato sin dueño…”, Joaquín Sabina.





