logotipo

img_google
S.A. (Su)Ciudad Anónima
Materiales sobre la ciudad contemporánea y las propuestas ciudadanas y artísticas
Acerca de
S.A. (Su)Ciudad Anónima es un proyecto puesto en marcha en 2005. El objeto es reflexionar sobre la CIUDAD-EMPRESA. Para ello se vienen recopilando materiales, referencias, enlaces e informaciones relacionados con el tema. Las primeras propuestas fueron una exposición celebrada en El 4º Espacio, de Zaragoza, y una mesa redonda con el tema "Ciudad y prácticas de resistencia desde el arte". Se trata de analizar los nuevos modos de gestión de la ciudad contemporánea y realizar aportaciones artísticas y ciudadanas, para su documentación, estudio y elaboración de alternativas.
Sindicación
 
El Roto (El País, 2006-02-23)
 
La ciudad-empresa, vista por los artistas
(Artículo publicado en El Periódico de Aragón, 14-1-06)
¿En qué ciudad vivimos, nos movemos, reposamos? ¿Qué ciudad hay tras la fachada de cartón piedra que fotografían los turistas? ¿Qué cosas hermosas dejamos de ver por culpa de la velocidad con la que cruzamos las plazas y los pasos de peatones? ¿En qué ciudad vive el extranjero al que alquilamos un piso? Es toda la misma y son todas distintas. Pero en todas ellas se habla un idioma universal, timbrado por el banco central del Estado respectivo. La economía rige las relaciones sociales, laborales, afectivas, sobre la base de una obra humana con milenios de historia: la ciudad.
El padrón actualizado asegura una masa suficiente de consumidores antes que mano de obra para poner en marcha la maquinaria. El ejército de potenciales reclutas que constituía la ciudadanía es hoy masa social de accionistas e impositores. Del servicio militar obligatorio se ha pasado al vado permanente obligatorio. El vehículo propio, como artículo de primera necesidad, caracteriza la vida moderna en comunidad (por muchas campañas que se hagan a favor del transporte público). Las grandes petroleras comparten accionariado con los gigantes del automóvil, obtienen mercedes estatales en forma del “planes renove” y aseguran beneficios crecientes y duraderos, mientras en Kyoto los gobernantes de todo el planeta juegan al parchís.
En otro terreno, las ordenanzas municipales se adaptan a los tiempos para ocultar las miserias urbanísticas. Del solar-vertedero a la valla protectora y el muro de ladrillo hormigonado, se trata de excusar al viandante del pútrido espectáculo de la mierda, que, aunque huela mal, genera plusvalías cada día que pasa sin que se construya sobre ella. La urbe contemporánea cuenta sus activos por hectáreas edificables. Las canalizaciones soterradas de luz, abastecimiento, vertido y fibra óptica garantizan una fructífera cosecha de dúplex y unifamiliares en terrenos yermos e incluso en terrenos cultivados. La expansión de la ciudad habitada (e inhabitable) se traza con hojas de cálculo incapaces de calcular la incomodidad de sus futuros y presentes habitantes.
Una necesidad para cada oportunidad de negocio y no una solución para cada previsible problema son mandamientos sagrados de nuestra ciudad-empresa. Aunque los expertos en marketing hablen de “vender ciudad” las ciudades ya no se explotan como un producto comercial (turístico, financiero…) sino como una marca con la que identificarse, capaz de generar confianza… e inversión. Los macroeventos (juegos olímpicos, exposiciones universales, etc.) ayudan a ello y atraen los grandes capitales ávidos por multiplicarse. La dócil ciudadanía se suma a la fiesta a la espera de migajas (o de unas horas, al menos, de desenfrenada borrachera, antes de ser despedida).
Aun así, hay voces (disonantes) que reflexionan sobre los fenómenos de transformación del concepto de ciudad y mantienen posiciones críticas con esta “realidad oficial” incontestable. Desde muy diversos campos: la sociología, la arquitectura, el movimiento vecinal… También las artes visuales aportan una visión propia al debate y, en ocasiones, sus métodos de trabajo y discusión, para confeccionar estrategias de posicionamiento colectivo frente a los poderes económicos, jurídicos y mediáticos. En esta línea se enmarca el proyecto S.A. (SU)CIUDAD ANÓNIMA, cuya primera propuesta la constituye una exposición programada en las salas de El 4º Espacio, de Diputación Provincial de Zaragoza.
Desde una concepción genérica de la ciudad no como instrumento de socialización sino como medio de explotación del paisaje (histórico, humano, natural), una serie de artistas con procedencias y lenguajes diversos (Annamaria Anderloni, de Italia, & Ángel Tirado, de Cáceres; Mauricio Riquelm, de Chile, e Inma Parra, de Jerez de la Frontera), han planteado propuestas plásticas que invitan a la reflexión y el debate, antes que a ofrecer respuestas firmes sobre el marco físico en que nos desenvolvemos. El vídeo, la instalación, la fotografía, el net.art y el arte performativo les sirven para dar a conocer no tanto su trabajo artístico cuanto su visión del tema como ciudadanos. No en vano, son las imágenes su materia prima y su medio natural de expresión (sea por vía pictórica o digital). Sin reclamar para sí ningún papel redentor pero reclamando, eso sí, un lugar y una voz propia en el actual torbellino de cultura visual.
La ciudad de Zaragoza vive un importante momento colectivo, antes de convertirse en objetivo mundial de todas las miradas, gracias a la Exposición Internacional de 2008. S.A. (SU)CIUDAD ANÓNIMA no se plantea (no sólo) como un proyecto expositivo de obras realizadas sino como un espacio de trabajo, reflexión, información y debate, abierto a la participación de los artistas, pero también, y principalmente, de todas aquellas personas y colectivos interesados en la búsqueda de un imaginario común de la ciudad. La muestra exhibida en El 4º Espacio cuenta con un pequeño espacio documental con material bibliográfico sobre el tema y acceso directo a sitios web de artistas y colectivos que trabajan en ese sentido. Junto a todo ello, una mesa redonda patrocinada por CAI trae a Zaragoza a tres artistas de proyección internacional (Santiago Cirugeda, Daniel G. Andújar y Rogelio López Cuenca), que investigan formas poco exploradas de participación ciudadana en el debate sobre el espacio público.
El proyecto, participado además por el Ministerio de Cultura, derivará también en una publicación donde se recogerán, además de las imágenes mostradas en la exposición, todas las ideas planteadas en el debate y otros textos que enriquecerán una visión poliédrica del tema.
El mundo del arte, demasiado ensimismado a menudo en visiones estrechas y trasnochadas de su papel en el medio social, pretende con este proyecto tomar partido de forma decidida en el debate y reivindicar la función catalizadora de su discurso, dando voz o poniendo imágenes a sentimientos e ideas compartidos por otra mucha gente.

JAVIER GASCÓN es artista y comisario de S.A. (Su)Ciudad Anónima
 
La imagen de S.A. (Su)Ciudad Anónima
 
S.A.: Una declaración de principios
S.A. (Su)Ciudad Anónima: Un proyecto artístico sobre la Ciudad-Empresa

La ciudad moderna ha abandonado el status de entidad geográfica o unidad administrativa para pasar a desarrollar funciones de símbolo identitario y espacio para la especulación política y económica. Donde antes aparecía el censo poblacional como reflejo del poder militar (ciudadanos reclutables), hoy aparece la capacidad recaudatoria como testimonio del potencial económico.
Las ciudades actuales experimentan formas particulares de crecimiento sin regirse por patrones urbanísticos ni ideológicos previamente definidos. Son, en cambio, los planes de negocio y estratégicos de grandes grupos financieros los que trazan la expansión geográfica de las ciudades y el modelo de desarrollo sociopolítico, cuando no la mera ocupación del territorio atendiendo exclusivamente a criterios de rentabilidad económica. La sostenibilidad ambiental y la comodidad de sus habitantes (presentes o futuros) representan aspectos muy subsidiarios en el diseño de la traza de nuestras ciudades que, con razón, han empezado a responder al nombre de aglomeraciones.
Son muchos quienes viene reflexionando sobre los fenómenos de transformación del concepto de ciudad y mantienen posiciones críticas con esta “realidad oficial” incontestable. Desde muy diversos campos: la sociología, la arquitectura, el movimiento ciudadano... También las artes visuales aportan una visión propia al debate y, en ocasiones, sus propios métodos de trabajo y reflexión, para confeccionar estrategias de posicionamiento colectivo frente a los poderes económicos, jurídicos y mediáticos.
“S.A. (Su)Ciudad Anónima” no se plantea (no sólo) como un proyecto expositivo de obras realizadas, sino como un espacio de trabajo, reflexión, información y debate, abierto a la participación de los artistas incluidos en la muestra pero también, y principalmente, de todas aquellas personas y colectivos interesados en la búsqueda de un imaginario común de la ciudad.