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Diario de un Proyecto (The jevy's life)
Sobre la ardua tarea de convertirse al metal \m/
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Me toca los cojones describirme :_D
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Mis primeros pasos
Bueno, me he hecho unos esquemitas. Vengo observando desde hace tiempo que los de mi especie (jevys nosotros) no solo contamos con una forma de vida caracteristca, con una música caracteristica, ropa característica, atrezzo característico... También destacamos por nuestra sinuosidad de movimiento, por nuestro grácil andar.

Antes de decidirme, me fui a investigar por todos los garitos de mi ciudad. Joder, nunca había imaginado lo difícil que es decidirse: ¿Donde podría ir de entre los DOS pubs de mi ciudad?... Al final me decidí por el desiempre...

Allí, sentada en una esquina de la barra, con mi libreta en la mano, observé cómo mis semejantes interactuaban entre sí. Me hice croquis, esquemas, dibujos y demás.

Cuando llegué a mi casa y lo pasé todo a limpio, al fin obtuve las conclusiones:
En primer lugar, comenzaremos con el andar:

- Mirando al suelo SIEMPRE, pase lo que pase, escuche loq ue escuche, siempre mirar al suelo, y si me cruzo con alguien, levantar ligeramente la palma de mi mano a la altura aproximada de la barbilla y dejarla caer pesadamente a medida que exhalo un "EYYY" a modo de saludo, eso sí, MUY DESGANADO

- Espalda ligeramente encorvada, y con las manos metidas en los bolsillos de la chaqueta, supongo que será una táctica para que se vislumbre bien el parche de la susodicha.

- Flexionar ligeramente las rodillas, lo que dará una sensación de mayor inclinación, y a medida que vaya caminado debo de acentuar a cada paso esa flexibilización, de forma que pueda dar pequeños saltitos.

- Por último, y no por ello menos importantes, el pelo siempre en la cara y que se mueva acompasado con mis movimientos.

EN segundo lugar, movimientos cuando esté en unpub junto a semejantes:
- Soledad: cuanto más solo estés más jevy eres.. ¿Quién necesita amigos incordiantes?
- Jarra de cerveza, y, para los más exquisitos, cubata de whisky con cola.
- Pelo ligeramente encrespado y la ropa de salir que sea negra.
- Cuando suene una canción popular, levantar la mano con los cuernos y realizar movimientos brusco de cabeza: alante-atrás con la intención de despeinarme lo más posible y buscar la máxima encrespación de mi pelo.


Bueno... Por ahora esas habían sido mis observaciones... Aún me tengo que integrar mucho más en la nueva forma de vida de la que soy partícipe.

EN la puerta de mi casa, al día siguiente, pretendía ponerme a prueba. Bien, estoy en el umbral de la casapuerta, ha llegado el momento.
Rodillas ligeramente flexionadas, encorvatura de la espalda, pelo en la cara, manos dentro de la chaqueta: Primer paso. Mierda, me ha fallado la rodilla izquierda.
Rodillas flexionadas, encorvatura de la espalda, pelo en la cara, manos en la chaqueta: Segundo paso. Ahora he estado un poco mejor.
Flexión de rodilla derecha, encorvatura de la espalda, pelo en la cara, manos en la chaqueta: tercer paso. He estirado demasiado la rodilla izquierda.
Adelantamiento de la pierna izquierda, flexión de la rodilla derecha, encorvatura de la espalda, pelo en la cara, manos enla chaqueta: Cuarto paso: demasiado forzado...

Al cabo de un cuarto de hora, logré subir la cuestecita de mi calle. Miré hacia un lado, y recuerdo ver a una patulea de niños sentados en el bordillo de la acera mirándome espectantes, jejeejejej, pobres chicos, les impongo miedo... Pero los cabrones me hicieron perderme en mis pasos: Rodillas ligeramente flexionadas, encorvatura de la espalda, pelo en la cara, manos en la chaqueta...

Llegué por fin a la carnicería, que es donde tenía intención de ir... Y ahí apareció mi gran duda: ¿Cómo sube un jevy las escaleras?. Llevaba ya el ritmo cogido, casi se podría decir que eché a andar con las manos en la chaqueta, y me encuentro con el escalón de mierda de la "Carnicería Manolita". Bueno, lo subí como buenamente pude, pero aquel saltito quedó muy antiestético...

Y heme ahí, rodeada de marujas que me observaban atentamente y cuchicheaban entre ellas... Es lo que tiene no ser una borrega social... tener tu propia personalidad y tus propios estilos musicales... Tengo que aprender a vivir con ello.

- Niña, qué quieres-
- Me d un...arto... d chssss y ca.... ce....-
- CHochete, si no me levantas la carita no me entero de lo que dices- Hija de puta, hablarme así a mí... como si fuera una cría... Hale, ya la vieja loca me había jodido el invento, ¿Cómo coño levantaba la cabeza, si esa no es mi forma de interactuar?...

Suena mi móvil... Dios, tengo que recargarlo y bajarme alguna canción de MetallicA, la musiquita tecno ésta que tengo configurada apesta (pero joder, las ganas de bailar que te entran)... Mi madre: "¿¿Pero qué coño estás haciendo?? ¿Tú donde estás? ¿ehh?... - Mamá, que estoy en la carnicería- (le dije con un susurro de voz) - ¿¡En la carnicería!? (ea, ya se enteró todo el mundo de que "Mamá" me estaba llamando) Que ya llevas tres cuartos de hora desde que te fuiste y estás en la carnicería??? (Como coño le explicaba yo ahora que había tardado 35 minutos en llegar aquí...) - Ehh, es que hay gente, mamá... -¿Gente???? Deja que llegues...

Vale, al llegar a casa tendría que soportar otro nuevo broncazo.

- Me pones medio kilo de chuletas de cerdo y medio kilo de pollo picao.- Fui directa, me habían jodido todos mis movimientos con la tontería de mirarla para entenderme... inconscientes... Quería terminar prontito.

Cogí la bolsa, pagué y me dispuse a salir. Y, de nuevo, una gran duda existencial: ¿Como bajanlos jevys los escalones? Estuve ahí, dispuesta a echar a andar. "Piernas flexionadas, encorvatura de la espalda, manos en los bols... MIERDAAAAAA, tengo una bolsa en la mano, ¿ahora cómo la meto? Me la cuelgo en la muñeca... Joder, me corta la sangre. Debo dejarla fuera. ¿Con qué pierna bajo el escalón? y después de bajarlo ¿Qué posición tomo?...

- Chica, ¿te pasa algo?- Aún seguía en la puerta de la carnicería. Tenía que salir de allí. Miré hacia la mujer que me comentó (que me miraba con cara asustadiza) y levanté la mano con un "EEYYYY" y la desplomé junto a mí. Supongo que esa será también la forma de despedirse, la verdad que cuandotomé apuntes no tuve en cuenta si las despedidas tb eran así...

LA bajada de la calle fue mucho más rápida... ya casi tenía cogido el tranquillo, pero basta ue estés concentrda en una cosa, para que venga tu vecino que nunca te saluda y ese día te salude.. y claro, yo seré jevy,pero muy educada... Iba yo con mi ritmo cogido: "Flexión pierna izquierda, encorvatura de la espalda, pelo en la cara: 17 pasos; Flexión pierna derecha, encorvatura de la espalda, pelo en la cara: 18 pasos; flexión pierna izquierda, encorvatura de la espalda, pelo en la cara: 19 pasos" Y escucho un "¡Hola!". IN-DIG-NAN-TE. Enfurecida (cosa que no se veía gracias a mi pelo en la cara) levanto la mano,y exhalo un indiferente "EYY" y dejo la mano caer... Perdí toda la compostura, denuevo a planear como comenzar a andar... Y es que como pierda el ritmo... otra vez a concentrarme....

Por fin llegué a mi casa. Y loprimero qu recibo es un cate... No un cate, el CATE (colleja). Y la consecuente bronca de mi madre...

Creoque soy una incomprendida social...
 
Carnaval, Carnaval !!
¡Qué Bien! Son los carnavales en mi ciudad. Me encantan sus carnavales, y, además, que sabía que este año iba a ser especial. Trabajé muchísimo en mi disfraz: Immortal.

Unos días antes comencé a bajarme fotos por internet, me iba a hacer el disfraz del año... Ya se sorprenderían de verme así, con mi maquillaje bicolor, mi cuero, mi ropa ceñida y mi peluca de pelo largo y negro (jo, ¡malditos tirabuzones!).

Llegó la tarde del sábado, así que me encerré en mi habitación, dispusta a no salir hasta las 12 de la noche, que había quedado. El disfraz tenía que quedar perfecto. ¡¡Qué ganas tenía de ver la cara que pondría la gente cuando me vieran así!!


Una vez ataviada con mi disfraz, salí a la calle. Qué placer sentía, lo malo eran los pantalones, que me habían queado un pelín estrechos, y empezaban a escaldarme, pero iba a resistir con tal de que disfrutaran de mi disfraz.

Al fin llegué, y me metí en un pub. Por fin iban a contemplarme, esperaba que estuvieran fumando, para que mi entrada fuera más impactante, tipo Lluvia de Estrellas... En el umbral de la puerta, cerré los ojos y dí un paso al frente, introduciéndome en su interior. Uff, ¡qué nervios! Deseaba abrirlos y ver la reacción de la gente... Me empezó a entrar la risa tonta, ya me imaginaba las caras de los demás al ver mi look.
"Una, dos y tres" conté antes de abrir los ojos de par en par y ver las caras estupefactas...
Y cuando los abro... ¿Qué me encuentro? Hordas y hordas de personas con largas melenas negras, pintura bicolor en la cara,y ropa de cuero ajustada. ¡¡Dios!! ¡¡Aquello estaba minado de gente disfrazada de blacky!!
Muy consternada andé hacia delante, mirando hacia todos lados: ¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!! ¡¡No podía ser!! Era, era... INCREIBLE, había Immortals por todos lados: de pelo largo, corto, rubio, rizado, liso, encrespado,no ecrespado... Había pasado totalmente desapercibida. ¡¡Era horrible!!. Me fui a un lado y me apoyé en la barra. Me pedí un batido de vainilla y contemplé los tres disfraces de aquella noche: Blacky (donde se incluyen disfraces de "El Cuervo"), Braveheart, vampiras. Indudablemente, era mi disfrz el que más abundaba... hasta para eso tuve mala suerte.

Salí de allí en cuanto pagué mi batido, cabizbaja, desolada... Y, para colmo, comenzó a llover. Joder, menos mal que me he decidido por ser jevy de vaquero, que anda que no está frío el cuero...

Con una hipotermia del carajo, llegué a mi casa y me desprendí de todos mis pinchos y bártulos...

¿Llegará el día en que algo me salga bien?
 
Agosto --,-- p.m., Madrid. 45ºC...
Cada día me convenzo más de la difícil tarea que me ha sido encomendada. O bueno, de la difícil tarea que es esto de ser una Hermana del Metal, una Discípula de Bruce, la mano derecha de Rob...

... Y como ya sabemos, ser heavy no solo es escuchar su música... no sólo es comprar discos, descubrir grupos, asistir a conciertos, sentir las baterías o guitarras, disfrutar de lo que se oye... No... es mucho más que eso: es una forma de vida... y, como toda forma de vida... Necesitamos ropa acorde *^^*.

Y me pregunto yo... ¿Por qué? ¿Por qué nos ha sido encomendada esta ardua tarea? Es duro, muy duro...

Os paso a relatar una de mis Odiseas en el peligroso arte de ser metalera:

Agosto, 12.30 de la mañana. Madrid. 45ºC. Aún en casa

Me encontraba allí, en esa ciudad tan inmensa, dispuesta a ampliar horizontes, a conocer gente nueva... Y, sobretodo, a conocer gente como yo, con mis inquietudes, con mis gustos..., Gente del Metal.

Lo primero que hice cuando llegué fue darme una ducha. Decidí no perder el tiempo, necesitaba aliados, gente como yo... gente del Metal... Y me vestí para la ocasión: Una camiseta negra con la portada del "Best Of The Beast", unos pantalones vaqueros cortos y de color negro, unas botas militares negras y, como broche final: LA PULSERA. Me miré en el espejo; parecía que estaba bastante mona... Me di la vuelta... el pantalón me hacía el culito respingón. Me probé unas gafas de sol... Pero pensé: ¿Es que yo, heavy que soy, no voy a poder aguantar unpoquitín de claridad? Lo vi demasiado..... demasiado "cool", y las dejé a un lado.
Cogí las llaves, y salí a la calle.

Agosto, 13.30 p.m. Madrid, 46ºC. Saliendo del Metro.

Por fin salgo del metro. Después de haberme perdido tres veces, de haber comprado cuatro billetes que gastaba por error, y buscar las formas de cómo introducirlos bien... He llegado al lugar de destino: La Gran Vía. Allí me espera un amigo. No es heavy. Hace tiempo que no nos veíamos... Mientras viajaba en el metro, empezaba a imaginar la situación: la última vez que nos vimos hacía ya dos años... No sabía cuánto había cambiado yo... Imaginaba la cara de asombro que pondría y empezó a darme la risa tonta... hasta soltar una tremenda carcajada... Creo que debo tener una risa feota... aún no entiendo por qué se alejó apresuradamente aquélla señora de mi lado... Aunque bueno, pronto fue ocupada por un senegalés.

Una vez en fuera, veo esa monumental calle tan larga, tan ancha, con tantos coches, con tanta gente... ¿Cómo iba a encontrarlo? Un miedo atroz empezó a apoderarse de mí; no sabía qué hacer, dónde ir... Hasta que, ya con las lágrimas saltadas, atisbo a lo lejos una mano que se dirige a mí. ¡¡Es él!! ¡¡Dios!!...¡ y yo con lágrimas en los ojos! ¡Sería el fin! Debía hacer algo que solapara mis lágrimas... Me sorbí los mocos y, para que me viera, y, a la vez, viera mi "nuevo yo", levanté mi brazo derecho, cerré el puño, estiré los dedos índice y pultar y comencé a gritar con voz grave, mientras me dirigía a él:

¡¡¡ESE EDUARDO DEL METAAAAAALLLLLLL!!!!

Se paró de repente. Frunció el ceño. Aguzó la vista. Me miró. Se sorprendío y comenzó a mirar a los lados, mientras los colores le iban subiendo y, por el rabillo del ojo, miraba a la gente de su alrededor; que lo miraban a él y me miraban a mí. SORPRENDENTE. SORPRENDIDO. ¡Jajajaja! ¡¡LO SABÍA!! Comencé a reir, no podía aguantar más. Había puesto la cara que esperaba, seguro que se moría por tocarme e iría con la cabeza bien alta con eso de ir conmigo: La HEAVY. CUando estuve cerca, le di un fuerte abrazo, hasta que me pidió por favor que lo soltara, pues le etaba clavando los pinchos de la pulsera... Jejejeje... Los heavys no tenemos medida de nuestra fuerza...

Agosto, 14.00 p.m. Madrid. 46ºC. Caminando por la Gran Vïa.

EMpecé a entablar conversación con Eduardo, que aún me miraba atónito y me rogaba que, por favor, bajara el brazo y dejara de hacer los cuernos... Pues intenté llevar la conversación a mi terreno, y estuve cantándole los trocitos de canción que conocía de Helloween mientras imitaba su guitarra eléctrica y movía la cabeza hacia delante y hacia atrás frenéticamente. Es pudoroso. Me comentó que me enseñaría la ciudad.
Oh, la Gran Madrid... La bella madrid... Miraba sus pisos, sus monumentos. Todo tan grandioso. Todo tan bello. Por acá la Cibeles, Por allá un Banco, por acullá una iglesia... El tiempo parece que se detiene, que retrocede, y puedo ver su Ayuntamiento de madera, sus carros de caballos... Hace un poco de calor, y el agua no está tan fría como cuando la compré... Pero ¡ah! ¿QUé importa todo eso... ante tan bella ciudad?...

Agosto, 14,45 p.m. Madrid. 47ºC. Dios sabe donde.

Me muero. Me deshidrato. El sol ha recalentado mi cabeza. La ropa me arde. El agua se ha acabado. Y el cabrón de Eduardo no para de andar y de prometerme que éso (que en cualquier parte de España... en cualquier parte del mundo, es "El quinto carajo") es "aquí al lado".
Llevamos 25 minutos andando bajo un sol de justicia para ir a "aquí al lado".... No sé ya ni dónde cojones vamos. Me muero, me quedo sin fuerzas, la vista se me nubla. Y el cabrón de Eduardo sigue andando tan pancho... El estúpido de Eduardo, con su estúpido pantalón de lino blanco y su estúpida camiseta azul y sus estúpidas gafas de sol.

El sol quema mi cara. Mis ojos son unpequeño arañazo, pues no los puedo abrir. Me encuentro empapada. Los pies me arden...

Agosto, 15,30 p.m. Madrid. 47ºC. El Retiro.

Por fin vamos llegando al Retiro. Hemos comprado algo de avituallamiento (un bocadillo de chorizo y jamón). Por fin algo de sombra. La voz casi no me sale. Apenas puedo articular palabra. Mi lengua está seca, de trapo. Siento vergüenza extrema cuando inteto hablar, pero no puedo evitarlo. Eduardo comienza a preguntarme:
- Tienes mala cara, ¿te pasa algo?...
Y con unhilo de voz afónico, producto de la insolación, la falta de salivación y el horroroso calor; intento tragar un poco de saliva y, con labios desquebrajados, le digo:
- Do tde pdeocupeh, do be bada dada.(No te preocupes, no me pasa nada)- El calor me mata, apenas puedo articular palabra, pero, aun así, intento dominar la situación, aparentar que no pasa nada. No hay sol que deshidrate a una verdadera Heavy del Metal.
- ¿Cómo? ... No te entiendo... ¿De verdad que estás bien?
- Cdado que ehdoy bien, tdanquidlo. Odie, ¿gedda bushio bhara chejar?Claro que estoy bien, tranquilo. Oye, ¿queda mucho para llegar?
Y, como una especie de milagro, oigo que dice:
- ¡Eh mira! El Retiro.

Agosto, 15,45 p.m. 47ºC, La cuesta del Retiro.

... Cuando alzo mi vista, las piernas empiezan a temblarme. Un grito de sorpresa, que se convierte en un breve quejido casi insonoro, producto de la sed, emana de mi garganta. Miro al frente, y me veo una cuesta. Pero no una cuestecilla, una cuesta chiquitilla, con poca pendiente... NO........ me veo LA CUESTA. LA PUTA CUESTA.
Eduardo ve mi cara de descomposición. Me vuelve a preguntar si pasa algo. Lo miro, muestro mi mejor sonrisa de saliva reseca y le digo: NDo, ndada (no, nada). Me paro antes de subir aquella barbaridad. El sol traspasa la camiseta y el pantalón y quema mis carnes. Los pies parece que estuvieran metidos en charcos. La pendiente es muy aguda. Pero no hay cuesta que se interponga a una Heavy del Metal.

Agosto, 15,54 p.m. Madrid.47ºC. El final de la cuesta del Retiro.

Estoy tumbada en el suelo, branqueo como un pescado en busca de agua. Eduardo me mira con cara de preocupación; me pide por favor que deje de hacer esos cuernos. Pero un heavy es heavy con una insolación o no. EL sol me da de frente. No hay agua en mi cuerpo. Aun así, aún tengo fuerzas para un breve airguitar que Eduardo para al momento. Estúpido. Oigo comentarios de gente que se acerca y que, cuando me ven, con cara de sorpresa comentan; por el amor de dios... SI parece un escarabajo. Jodidos ignorantes. SER HEAVY ES SUFRIR. Nunca podrán entenderlo... son inferiores. Jamás renunciaré a mis camisetas. JAMÁS... O bueno, solo cuando patenten las blancas... Pero siempre que sean HEAVYS.
Ser HEAVY implica DEMOSTRARLO...

Agosto, 20,30 p.m. Madrid. 39ºC. De vuelta a casa.

Tras mi odisea... al fin conozco Madrid... Me quito la ropa que tengo que apartar a un lado, pues hiede. Aún estoy algo empapada de sudor. Los pies son dos masas informes blancas y arrugadas, de los que emanan una pestilencia nauseabunda. Tengo las marcas de la camiseta y los pantalones... lo que vulgarmente se conoce como "moreno albañil". Y, en mi mano izquierda se ha quedado grabada la huella de LA PULSERA.
Tras beberme de un tirón dos litros y medio de agua, decidí desnudarme y acostarme... había sido un día largo y caluroso. Y, de nuevo pensé en que soy una de las elegidas.. No todo el mundo puede ser yo. No todo el mundo puede ser..... HEAVY
 
Señales de vida
Aún sigo por los senderos del metal \m/
 
No quiero que se pierda.
no quiero que se pierda este blog, por eso publico aquí un mensaje.
 
UN BURRO EXPLOSIVO PARA FRANCO
EL BURRO EXPLOSIVO

"UN BURRO EXPLOSIVO PARA FRANCO"

Tú todavía, general botijo,
caudillo cantimplora sin pitorro,
liliputiense, hijo
de zorra cabezorra y cabezorro.

Di, Francisco, ¿hasta cuándo,
con tus bordados camisones nuevos,
de cara al son y caraculeando,
nos tocarás la yema de los huevos?

Contempla, rebozado cochifrito,
la desgraciada Italia de Benito,
la Alemania de Adolfo destrozada.
Pero siendo tan chico de estatura
para contemplar nada,
sube a admirarlas, paticuesco enano,
desde la interminable sepultura
de tanta España muerta por tu mano.

¿Qué ves? Verde te veo,
no de aquel bello azul, azul de Prusia,
que la Falange (luego Falangeta
cuando se le encogió y heló el respiro
traseramente en Rusia)
viera desvanecerse en la puñeta.

¿Duermes tranquilo, Franco?
Cómo son al sentarte tus mañanas,
si atacado de espaldas y de flanco
por tus erectas guardas africanas
velas sin vela, ¡oh Canco, Canco, Canco!

Arriba ya, paneque! baila, andorga;
peonza que al final democratizas;
baila, culo hecha trizas,
baila, Generalismo pandorga,
sieso manido, sieso
patibulario, tieso y patitieso!

Muerto estás ya, Paquita la Católica,
Isabel del Ferrol y de Castilla.
Tu España carajólica
te despide: ¡Presente!,
mientras en los luceros, amarilla,
sube tu gloria de mojón caliente


EL poeta en la calle. Rafael Alberti
 
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Lordi... que locura...
 
lalalalala
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