Blogs.ya.com Quitar publicidad
SPS Productions
...y aprendí que hay que levantar la vista para que el horizonte se aleje un poquito más
Acerca de
La magia es aprender a mirar con tus mismos ojos las mismas cosas de siempre y conseguir verlas de un modo distinto. ...y quizá aprender que siempre puedes encontrar Something Like BlueBerry.
Sindicación
 
Interrail, diario (I)
X.14-Julio.2004 (Croacia)
Casitas encaladas coronadas con teja naranja.
Árboles; pinos, olivos, frutales, cipreses; manchas verdes componen el paisaje. En la distancia, el mar reclama la atención q merece. Es azul. Azul intenso. El azul más azul q jamás he visto. Pequeñas motas blancas de oleaje salpican su superficie impasible.
Un poco más lejos, una isla, una loma verde uniforme de pinos independientes en forma de pinar continuo, sólo roto por una delgada línea amarilla en la costa. La playa.
Bienvenido a Croacia.
Leves montañas calcáreas caen en suaves acantilados hasta el mar. Las estrías rocosas se mezclan con los árboles, que luchan por llegar hasta el cielo anclándose en cualquier pedazo libre de arena.
Nihil en la costa croata

Recorremos la costa croata en autobús.
Ahora entiendo qué significa que la belleza te supere.
Toda la costa está habitada por el hombre, pero con tranquilidad. Aquí primera línea de playa es el lugar más deseable, no un trofeo por el que luchar. Salvo algunas excepciones, los pueblos son eso, pueblos; más o menos tradicionales, más o menos residenciales, pero siempre pueblos. A lo largo de toda la estrecha playa de piedras puedes encontrar gente disfrutando de la tranquilidad del verano, numerosos abuelos con su gorra de marinero sacan su pequeño bote de madera para enseñarle a sus nietos lo que una vez les enseñaron a ellos. Aquí los turistas domingueros se quedan bajo los escasos apartamentos camuflados en los pueblos.
Pocos metros me separan del agua. No puedo dejar de mirar sus pequeñas y brillantes olas, los reflejos mates que produce el cielo, los cipreses mezclados con pinos, las corrientes de agua, los cuidados barquitos en cada embarcadero cerca de rojizos tejados, las irregulares montañas grises que custodian el mar.
Espero ver a Gerald Durrell en cualquier cala.
Nunca vi nada más mediterráneo que esto.
Sobre todos los tejados sobresale siempre una pequeña torre de iglesia: regular, lisa, simple, limpia.
No