Cádiz
Escribir sobre Cádiz... no me resulta fácil, últimamente me pierdo escribiendo, tienen que ser cosas muy específicas para que pueda hacerlo; y Cádiz... fueron tres días, y muchas cosas. No sé si realmente pasaron muchas cosas o es sólo mi modo de verlo, no sé si podría resumirlo en un par de datos, no sé con qué sentido del viaje me quedaría. ¿Hago un resumen de acontecimientos? ¿Hago una reflaxión sobre hechos? Me parece demasiado faraónica la idea de responder a ambas preguntas... haré lo que pueda, pero luego no os quejéis si escribo mucho.
Cádiz. A Cádiz me fui huyendo de Madrid. A Cádiz me fui sin ganas, sin control, sin rumbo y quizá por despecho. Últimamente lo hago mucho; tengo la teoría de que, si no esperas nada de una situación, muy mal tienen que ir las cosas para que no te sorprenda mínimamente. Así que fui, porque aunque en general no me apeteciera, era preferible a quedarme aquí, y sabía que acabaría pasándomelo bien.
La ida fue cómoda, resumible, sencilla. Entre coñas, cintas mlienarias y miradas perdidas en el horizonte de campos de labranza, la ida pasó muy rápido.
Llegamos allí, y una vez duchadas y saliendo de la pensión, me di cuenta de que no estaba tan sorprendida como sería lógico en mí, quizá fuera porque no sabía nada del viaje, así que ni esperaba ni dejaba de esperar. Lo cierto es que esto se puede contar con mucha gracia, bien contado tiene mucha coña, pero eso quizá lo modifique después, si veo que me da tiempo.
Así que, nada, nos vienen a buscar éstos a la entrada de Puerto Real, les seguimos en el coche, y cuando me quiero dar cuenta, tengo a tres tiarrones mirando como me pego con mi bolsa para sacarla del maletero en la entrada de una pensión, que no hostal, y haciéndose los ofendidos, u ofendidos realmente, porque no les agradecemos lo que nos han buscado. Tú sabes que es preferible que las colchas no sean blancas, ¿verdad? ya sabes, para disimular mejor las manchas, y tal. Bueno, ¿y sabes esos típicos moteles de carretera que salen en las películas americanas? pues sólo le faltaba la Biblia en la mesilla --al menos tenía mesilla-- y la maquinita pa que vibre la cama con 25cent... Hombre, tampoco me puedo quejar, al menos yo sí me duché con agua caliente, porque Carol...bueno, eso no lo cuento, que si no me mata; de lo que si que no me libré fue de tenerlos a los tres sentaditos en las camas viendo cómo entrábamos y salíamos del baño, nos vestíamos y nos arreglabamos, sin parapadear, claro, no fueran a perderse el momento en que se nos abre la toalla... También tuvo su gracia cuando nos dijeron 'Chicas, ¿os habéis aprendido el camino hasta aquí? Porque esta noche váis a volver andando...' y el camarero-recepcionista-encargado se lo creyó y casi se le salen los ojos de las órbitas del susto. Aunque quizá lo mejor de todo era la entrada, que desde donde bajábamos del coche hasta la puerta de la habitación, por algún extraño motivo, tenías que atravesar dos puertas correderas que delimitaban un espacio completamente prescindible y, lo mejor de todo, rodeable, para entrar a una especie de parquecito donde daban todas las puertas, con una estatua de piedra de una virgen que no me atreví a mirar de frente y daba la sobra directamente en nuestra puerta...sí, justo, esa puerta que tenía una sugerente ventanita de cristal y si te descuidabas dejabas abierta porque no encajaba bien...
Cenando en casa de JuanDe me sentí bastante gorrona, aunque, claro, esa sensación cambió al poco tiempo. Su madre hace el mejor caldo del mundo, y esas tapas de lomo y serrano entraban de lujo.
La primera noche salimos por el casco antiguo de Cádiz, estuvo bien, frío y Cumbres de Gredos, pero estuvo graciosa. Ya conocéis mi teoría sobre los botellones, así que en ese momento, aunque ahora mismo no pueda decir mucho --no tendría ningún sentido hacer una lista de todo lo que hablamos-- lo pasé muy bien. Luego fuimos de bares, que me encantaron, no recuerdo todos los sitios a los que entramos, y sé que Fer se aburrió porque no le gustaba la música, pero a mí es que me metes en un sitio que tienen fotos de Bowie, Beatles y Janise Choplin por las paredes, en el que ponen Cranberries, AC DC y Metallica, y qué quieres que le haga, soy la persona más feliz del mundo.
Más tarde fuimos a un sitio de salsa que me daba alergia, pero qué remedio, es lo que les gusta a estos, al menso a JuanDe, y me reí un rato cuando nos intentó enseñar a bailar y todo aquello.
El ambientillo de Cádiz por la noche me gustó. Tampoco es que pueda juzgar, ví poco y quizá poco representativo, pero lo que importa es que me gustó
Por la mañana nos levantamos con la espalda destrozada, yo una vez despierta casi no pude conciliar el sueño, y como Carol me vió, se ralló, y creo que ella tampoco pudo dormir mucho. Al menos ella se llevó un masaje en la espalda...
Me levanté hecha polvo, con esa humedad que hace que te despiertes mojada y destemplada, y sin saber ni qué íbamos a hacer ni dónde comer. Al final comimos en la pensión, con un chucho como el de Men in Black a los pies y Marco en la tele, el típico menú de mesón, que a mí me encantó, y acabé comiéndome toda la ensalada y sus patatas...últimamente tengo un saque...
Después nos recogieron y fuimos a Sevilla. Yo ya había parado por allí unas horas en otra ocasión, pero tampoco pude hacerme muy a la idea ni en una visita ni en otra: vimos los típicos lugares que en los mapas vienen con un dibujo currado y a más escala que el resto de los edificios, paseamos, tomamos un café, y nos volvimos. Fue una tarde agradable, me resulta cómodo pasear por Sevilla, sobre todo teniendo en cuenta que estuve con el jersey y la cazadora y casi hasta tuve frío.
Esa noche fue el maremágnum. Los ánimos ya andaban un poco calentitos, supongo que no era un buen momento y ninguno tuvimos demasiada paciencia, callamos demasiado y dijimos lo que no necesitaba ser oído. Pero ahora tampoco creo que merezca la pena volver demasiado sobre eso.
Esa noche bajamos al Puerto de Santa María --no me preguntéis que si es bonito, porque sólo vimos bares-- y para mí la noche se dividió claramente en dos partes: la primera, en que nos quedamos junto a los coches hablando, bueno, discutiendo, en que todos nos enfadamos con todos, en que no supimos hablar entre nosotros, en que se pensaron cosas absurdas; y las segunda, en que entramos a un bar, que de nuevo era de mi estilo, aunque más sorportable para los demás, y decidimos ponernos a beber, también animados por un error de cálculo de la camarera, que hizo que la noche nos saliera gratis. Hubo muchas movidas, cierto, pero yo me lo pasé genial. Perdí la cuenta en mi tercera cerveza y su tercera o cuarta copa, me recuerdo cantando Extremo y Ramsteimn, hablando sobre temas trascendentales con Dany --...y si lo sabías, por qué has venido?--, sacándonos fotos y haciendo coñas con Fer.
¿Los trapos sucios? Para quien necesite verlos, para quien tenga algo que ver con ellos, esto no es lugar para eso.
Por la noche noche, quiero decir, al amanercer, cuando nos fuimos a dormir, por algún extraño motivo se había hecho una apuesta con la cual Fer siempre ganaba. Tuvo como resultado una de la peores noches de mi vida. Lo curioso fue que, durmiendo atravesados y aún con el culo colándoseme entre los dos colchones, a la mañana siguiente me dolía menos la espalda que el día anterior.
A mí que no me pida la dichosa pizza.
El domingo sí que fue tenso.
Dany no se quiso levantar de la cama, comimos pesacíto frito en Puerto Real y bajamos a dar un paseo junto al mar por Chiclana --no os emocionéis, ni siquiera pisamos la arena--, estuvimos un rato con el primo de JuanDe y nos fuimos pa Madrid.
JuanDe estaba rallado, Dany no se dignó a salir de casa, Fer estaba dormidísimo y creo que medio mosqueado, Carol estaba molesta en general y yo estuve con cara de rancia y sin abrir la boca hasta que entré en mi casa.
¿La vuelta? Mejor creer que fui teletransportada de allí a aquí sin consumo de tiempo.
Madrid. A Madrid me fui huyendo de Cádiz. A Madrid volví sin ganas, a la desesperada y pretendiendo emborracharme en cuanto llegara. Menos mal que eso cambió. Apenas 24h después, las cosas ya no tenían anda que ver. Así que ya, poco importa.
Supongo que esto es todo, supongo que podría dejarlo aquí.
Recordad que nunca veo la botella medio llena, y que todos esos detalles especiales que hacen que cada momento merezca la pena, me los guardo apra mí, de eso ya no hablo aquí. Así que nada es tan trágico como lo cuento. De hecho, he aprendido a conservar casi exclusivamente esos momentos especiales --cuánta razón tiene Maruja Torres respecta a la palabra especial...-- de modo, que la nota general del viaje podría ser un... 7 o 7.5. Desde que estoy en la facultad, soy menos generosa con las calificaciones...
¿Algún comentario? Supongo que me dejo muchas cosas, pero creo q no lo voy a releer, que ya es muy tarde. Quizá en otro momento haga alguna modificación.
Buenas noches.
Cádiz. A Cádiz me fui huyendo de Madrid. A Cádiz me fui sin ganas, sin control, sin rumbo y quizá por despecho. Últimamente lo hago mucho; tengo la teoría de que, si no esperas nada de una situación, muy mal tienen que ir las cosas para que no te sorprenda mínimamente. Así que fui, porque aunque en general no me apeteciera, era preferible a quedarme aquí, y sabía que acabaría pasándomelo bien.
La ida fue cómoda, resumible, sencilla. Entre coñas, cintas mlienarias y miradas perdidas en el horizonte de campos de labranza, la ida pasó muy rápido.
Llegamos allí, y una vez duchadas y saliendo de la pensión, me di cuenta de que no estaba tan sorprendida como sería lógico en mí, quizá fuera porque no sabía nada del viaje, así que ni esperaba ni dejaba de esperar. Lo cierto es que esto se puede contar con mucha gracia, bien contado tiene mucha coña, pero eso quizá lo modifique después, si veo que me da tiempo.
Así que, nada, nos vienen a buscar éstos a la entrada de Puerto Real, les seguimos en el coche, y cuando me quiero dar cuenta, tengo a tres tiarrones mirando como me pego con mi bolsa para sacarla del maletero en la entrada de una pensión, que no hostal, y haciéndose los ofendidos, u ofendidos realmente, porque no les agradecemos lo que nos han buscado. Tú sabes que es preferible que las colchas no sean blancas, ¿verdad? ya sabes, para disimular mejor las manchas, y tal. Bueno, ¿y sabes esos típicos moteles de carretera que salen en las películas americanas? pues sólo le faltaba la Biblia en la mesilla --al menos tenía mesilla-- y la maquinita pa que vibre la cama con 25cent... Hombre, tampoco me puedo quejar, al menos yo sí me duché con agua caliente, porque Carol...bueno, eso no lo cuento, que si no me mata; de lo que si que no me libré fue de tenerlos a los tres sentaditos en las camas viendo cómo entrábamos y salíamos del baño, nos vestíamos y nos arreglabamos, sin parapadear, claro, no fueran a perderse el momento en que se nos abre la toalla... También tuvo su gracia cuando nos dijeron 'Chicas, ¿os habéis aprendido el camino hasta aquí? Porque esta noche váis a volver andando...' y el camarero-recepcionista-encargado se lo creyó y casi se le salen los ojos de las órbitas del susto. Aunque quizá lo mejor de todo era la entrada, que desde donde bajábamos del coche hasta la puerta de la habitación, por algún extraño motivo, tenías que atravesar dos puertas correderas que delimitaban un espacio completamente prescindible y, lo mejor de todo, rodeable, para entrar a una especie de parquecito donde daban todas las puertas, con una estatua de piedra de una virgen que no me atreví a mirar de frente y daba la sobra directamente en nuestra puerta...sí, justo, esa puerta que tenía una sugerente ventanita de cristal y si te descuidabas dejabas abierta porque no encajaba bien...
Cenando en casa de JuanDe me sentí bastante gorrona, aunque, claro, esa sensación cambió al poco tiempo. Su madre hace el mejor caldo del mundo, y esas tapas de lomo y serrano entraban de lujo.
La primera noche salimos por el casco antiguo de Cádiz, estuvo bien, frío y Cumbres de Gredos, pero estuvo graciosa. Ya conocéis mi teoría sobre los botellones, así que en ese momento, aunque ahora mismo no pueda decir mucho --no tendría ningún sentido hacer una lista de todo lo que hablamos-- lo pasé muy bien. Luego fuimos de bares, que me encantaron, no recuerdo todos los sitios a los que entramos, y sé que Fer se aburrió porque no le gustaba la música, pero a mí es que me metes en un sitio que tienen fotos de Bowie, Beatles y Janise Choplin por las paredes, en el que ponen Cranberries, AC DC y Metallica, y qué quieres que le haga, soy la persona más feliz del mundo.
Más tarde fuimos a un sitio de salsa que me daba alergia, pero qué remedio, es lo que les gusta a estos, al menso a JuanDe, y me reí un rato cuando nos intentó enseñar a bailar y todo aquello.
El ambientillo de Cádiz por la noche me gustó. Tampoco es que pueda juzgar, ví poco y quizá poco representativo, pero lo que importa es que me gustó
Por la mañana nos levantamos con la espalda destrozada, yo una vez despierta casi no pude conciliar el sueño, y como Carol me vió, se ralló, y creo que ella tampoco pudo dormir mucho. Al menos ella se llevó un masaje en la espalda...
Me levanté hecha polvo, con esa humedad que hace que te despiertes mojada y destemplada, y sin saber ni qué íbamos a hacer ni dónde comer. Al final comimos en la pensión, con un chucho como el de Men in Black a los pies y Marco en la tele, el típico menú de mesón, que a mí me encantó, y acabé comiéndome toda la ensalada y sus patatas...últimamente tengo un saque...
Después nos recogieron y fuimos a Sevilla. Yo ya había parado por allí unas horas en otra ocasión, pero tampoco pude hacerme muy a la idea ni en una visita ni en otra: vimos los típicos lugares que en los mapas vienen con un dibujo currado y a más escala que el resto de los edificios, paseamos, tomamos un café, y nos volvimos. Fue una tarde agradable, me resulta cómodo pasear por Sevilla, sobre todo teniendo en cuenta que estuve con el jersey y la cazadora y casi hasta tuve frío.
Esa noche fue el maremágnum. Los ánimos ya andaban un poco calentitos, supongo que no era un buen momento y ninguno tuvimos demasiada paciencia, callamos demasiado y dijimos lo que no necesitaba ser oído. Pero ahora tampoco creo que merezca la pena volver demasiado sobre eso.
Esa noche bajamos al Puerto de Santa María --no me preguntéis que si es bonito, porque sólo vimos bares-- y para mí la noche se dividió claramente en dos partes: la primera, en que nos quedamos junto a los coches hablando, bueno, discutiendo, en que todos nos enfadamos con todos, en que no supimos hablar entre nosotros, en que se pensaron cosas absurdas; y las segunda, en que entramos a un bar, que de nuevo era de mi estilo, aunque más sorportable para los demás, y decidimos ponernos a beber, también animados por un error de cálculo de la camarera, que hizo que la noche nos saliera gratis. Hubo muchas movidas, cierto, pero yo me lo pasé genial. Perdí la cuenta en mi tercera cerveza y su tercera o cuarta copa, me recuerdo cantando Extremo y Ramsteimn, hablando sobre temas trascendentales con Dany --...y si lo sabías, por qué has venido?--, sacándonos fotos y haciendo coñas con Fer.
¿Los trapos sucios? Para quien necesite verlos, para quien tenga algo que ver con ellos, esto no es lugar para eso.
Por la noche noche, quiero decir, al amanercer, cuando nos fuimos a dormir, por algún extraño motivo se había hecho una apuesta con la cual Fer siempre ganaba. Tuvo como resultado una de la peores noches de mi vida. Lo curioso fue que, durmiendo atravesados y aún con el culo colándoseme entre los dos colchones, a la mañana siguiente me dolía menos la espalda que el día anterior.
A mí que no me pida la dichosa pizza.
El domingo sí que fue tenso.
Dany no se quiso levantar de la cama, comimos pesacíto frito en Puerto Real y bajamos a dar un paseo junto al mar por Chiclana --no os emocionéis, ni siquiera pisamos la arena--, estuvimos un rato con el primo de JuanDe y nos fuimos pa Madrid.
JuanDe estaba rallado, Dany no se dignó a salir de casa, Fer estaba dormidísimo y creo que medio mosqueado, Carol estaba molesta en general y yo estuve con cara de rancia y sin abrir la boca hasta que entré en mi casa.
¿La vuelta? Mejor creer que fui teletransportada de allí a aquí sin consumo de tiempo.
Madrid. A Madrid me fui huyendo de Cádiz. A Madrid volví sin ganas, a la desesperada y pretendiendo emborracharme en cuanto llegara. Menos mal que eso cambió. Apenas 24h después, las cosas ya no tenían anda que ver. Así que ya, poco importa.
Supongo que esto es todo, supongo que podría dejarlo aquí.
Recordad que nunca veo la botella medio llena, y que todos esos detalles especiales que hacen que cada momento merezca la pena, me los guardo apra mí, de eso ya no hablo aquí. Así que nada es tan trágico como lo cuento. De hecho, he aprendido a conservar casi exclusivamente esos momentos especiales --cuánta razón tiene Maruja Torres respecta a la palabra especial...-- de modo, que la nota general del viaje podría ser un... 7 o 7.5. Desde que estoy en la facultad, soy menos generosa con las calificaciones...
¿Algún comentario? Supongo que me dejo muchas cosas, pero creo q no lo voy a releer, que ya es muy tarde. Quizá en otro momento haga alguna modificación.
Buenas noches.
Recopilación
...la sidra en la nevera... el hombre gusanito convertido en mujer... la contractura casi eliminada... un libro de masajes pendiente de descarga... una recien acabada tarde de tercios en la facultad y la promesa de otra mañana por la mañana... fotos de Cádiz pendientes de ver... una maleta a medio vaciar... tiempo que robar y aprobechar con alguien que se marcha... conchas codan... gente que necesita un abrazo y una cerveza, que me pide unas horas de mi tiempo... las hojas de la agenda, que pasan sin apenas darme cuenta... trabajos pendientes que me miran celosos, abandonados sobre la mesa, acumulando polvo... un nuevo abono, mal cortado y con un nuevo número... dos latas de cerveza de nombres impronunciables pidiéndome que las disfrute... un recién llegado de Dublín, que me desanima... habrá llegado ya la guía?... parciales sorpresa... la pila de libros sombre la mesilla aumenta peligrosamente... por qué no traducirán el Matlab?... una peli china en cartel, pero estoy arruinada... el hombre que nos cocinó angulas... surrealista noche en el Puerto de Santa María... nuevas fotos de carnet con cara de mala leche... una pluma que de no usarla sospecho que se secará... muchas batallitas que contar, mucho tiempo entre post y post... un radical cambio en mi modo de vida... un hombre que te da masajes sin tener que sobornarle... un móvil prestado que es tan completo que es un ladrillo inutilizable... un posible nuevo nick... canciones, nuevas canciones resonando en mi cabeza, la nueva banda sonora de mi vida... miles de detalles que escribir, miles de detalles que ahora escapan de mi mente, miles de detalles que no escribiré por subir este post lo antes posible.
Buenas noches
Buenas noches
Samantha Horny
"Y ahora la soledad es tan inmensa... Es como un pozo sin fondo. Un pozo ciego. Sólo veo a este perro, este perro maldito que no te dignaste a llevar contigo. Es como una condena, lo único que queda de tu presencia. Este bicho sarnoso y yo, lo que dejaste atrás, somos ahora dos perros abandonados. Se parece tanto a mí, que le odio. "
Sergio Cuadro Fanjul
Publicado en el número de marzo de Hypatia
* * *
Ya os hablaré de Cádiz, q mñn hay clase y no son horas...
Sergio Cuadro Fanjul
Publicado en el número de marzo de Hypatia
Ya os hablaré de Cádiz, q mñn hay clase y no son horas...
Vacaciones?
...mmmmm...he oído Cádiz?...
Ya os contaré...
Ya os contaré...
38.8
Quizá sea porque ya no tengo fiebre, quizá sea porque ya casi puedo mover el cuello, quizá sea porque apenas me duele el cuerpo, quizá sea por el último post de Ele, pero ahora mismo estoy de buen humor.
A pesar de tener que ir mañana a técnicas y a programación, a pesar de haberme quedado sin Semana Santa, a pesar de haber hecho pleno este cuatrimestre, a pesar de estar arruinada, a pesar de tener que elgir cena con unos amigos u otros, a pesar de que empiezo a creer que hablo en otro idioma...ahora mismo estoy de buen humor.
Evidentemente tengo que hacer una reseña sobre ayer, martes, un curioso día. Decidí que no me apetecía ir a clase, así que llegué sobre las 11 a la facultad, para desayunar un tercio --con el indispensable pincho de tortilla-- en compañía de Ele. Bueno, durante un rato también estuvo Irene, pero salió huyendo rápidamente.
Así que al tercio de desayuno le siguió el de media mañana, y luego el tercero porque ya entraban de lujo y... entre frases, máquinas de hacer agujeros, canciones de Tahures Zurdos, brindis por nosotras, penas, penas y más penas; la mañana acabó en tarde en casa de Ele, tras un magnífico bacalao con patatas de Mami Diaz (¿o es Diez?).
Total, que llegué a casa con fiebre, con una torticolis que me impedía comprobar de qué color eran mis pantalones, con nuevos libros en la mochila y el espíritu un poco más calmado.
Cierto, nada mejor que unas cervezas y alguien que esté a tu lado durante un rato.
Y después de hoy podría decir que vuelvo a estar lúcida, creo que ya puedo pensar con semi-claridad, que no es poco.
Y mañana, con un poco de suerte vuelvo a tener 38.8 a la hora de la medicina, así que no iría a clase, o se me ha pasado completamente y no tengo ni décimas, que son una tontería pero hacen que te quieras morir.
Y para terminar, una canción de Fangoria, Hombres, que nos puso Ru en el coche, y me encantó. Cualquier cosa en voz de Olvido suena infinitamente mejor.
Buenas noches
Hay hombres que se mueven, hay hombres que se agitan, hay hombres que no existen,
hay hombres que no gritan, hay hombres que respiran, hay hombres que se ahogan,
hay hombres que ocultan la verdad, hay hombres que roban.
Hay quién apuesta fuerte y decide quererte,
sabiendo lo fácil que resulta perderte.
Sabes que siempre estaré cerca de ti.
Hay hombres que te compran, hay hombres que se venden,
hay hombres que recuerdan, hay hombres que mienten,
hay hombres que prefieren no hablar, hay hombres que no entienden.
Hay quién no tiene suerte y prefiere, engañarte, sabiendo lo fácil que resulta ganarte.
Sabes que nunca me iré lejos de ti.
Tienes que aprender a resistir, tienes que vivir, esto no lo tengo esto no lo hay, esto no lo quiero y esto que me das.
Hay quién apuesta fuerte y decide quererte,
sabiendo lo fácil que resulta perderte.
Sabes que siempre estaré cerca de ti.
Hay quién no tiene suerte y prefiere engañarte, sabiendo lo fácil qué resulta ganarte.
Sabes que nunca me iré lejos de ti.
Hoy hay luna llena y un hombre camina por ella, hoy hay luna llena y un hombre camina por ella.
A pesar de tener que ir mañana a técnicas y a programación, a pesar de haberme quedado sin Semana Santa, a pesar de haber hecho pleno este cuatrimestre, a pesar de estar arruinada, a pesar de tener que elgir cena con unos amigos u otros, a pesar de que empiezo a creer que hablo en otro idioma...ahora mismo estoy de buen humor.
Evidentemente tengo que hacer una reseña sobre ayer, martes, un curioso día. Decidí que no me apetecía ir a clase, así que llegué sobre las 11 a la facultad, para desayunar un tercio --con el indispensable pincho de tortilla-- en compañía de Ele. Bueno, durante un rato también estuvo Irene, pero salió huyendo rápidamente.
Así que al tercio de desayuno le siguió el de media mañana, y luego el tercero porque ya entraban de lujo y... entre frases, máquinas de hacer agujeros, canciones de Tahures Zurdos, brindis por nosotras, penas, penas y más penas; la mañana acabó en tarde en casa de Ele, tras un magnífico bacalao con patatas de Mami Diaz (¿o es Diez?).
Total, que llegué a casa con fiebre, con una torticolis que me impedía comprobar de qué color eran mis pantalones, con nuevos libros en la mochila y el espíritu un poco más calmado.
Cierto, nada mejor que unas cervezas y alguien que esté a tu lado durante un rato.
Y después de hoy podría decir que vuelvo a estar lúcida, creo que ya puedo pensar con semi-claridad, que no es poco.
Y mañana, con un poco de suerte vuelvo a tener 38.8 a la hora de la medicina, así que no iría a clase, o se me ha pasado completamente y no tengo ni décimas, que son una tontería pero hacen que te quieras morir.
Y para terminar, una canción de Fangoria, Hombres, que nos puso Ru en el coche, y me encantó. Cualquier cosa en voz de Olvido suena infinitamente mejor.
Buenas noches
Hay hombres que se mueven, hay hombres que se agitan, hay hombres que no existen,
hay hombres que no gritan, hay hombres que respiran, hay hombres que se ahogan,
hay hombres que ocultan la verdad, hay hombres que roban.
Hay quién apuesta fuerte y decide quererte,
sabiendo lo fácil que resulta perderte.
Sabes que siempre estaré cerca de ti.
Hay hombres que te compran, hay hombres que se venden,
hay hombres que recuerdan, hay hombres que mienten,
hay hombres que prefieren no hablar, hay hombres que no entienden.
Hay quién no tiene suerte y prefiere, engañarte, sabiendo lo fácil que resulta ganarte.
Sabes que nunca me iré lejos de ti.
Tienes que aprender a resistir, tienes que vivir, esto no lo tengo esto no lo hay, esto no lo quiero y esto que me das.
Hay quién apuesta fuerte y decide quererte,
sabiendo lo fácil que resulta perderte.
Sabes que siempre estaré cerca de ti.
Hay quién no tiene suerte y prefiere engañarte, sabiendo lo fácil qué resulta ganarte.
Sabes que nunca me iré lejos de ti.
Hoy hay luna llena y un hombre camina por ella, hoy hay luna llena y un hombre camina por ella.
Machado
En mi soledad
he visto cosas muy claras
que no son verdad.
Antonio Machado
Café a las 3 de la mañana
Esta noche no he podido dormir.
No sé muy bien porqué, cuando conseguía dormirme era como si me diera cuenta y entonces me despertaba. Desde las 5 que llegué a casa hasta las 9 que mi madre ha asomado la cabeza en mi cuarto he debido dormir...hora y media, dos como mucho. Así que he hecho el vago y me he quedado en la cama hasta la hora de comer. Algo sí que he dormido.
Luego recuerdo que al medio día he notado que estaba nerviosa, esa sensación en el estómago que no te deja tranquila, que no sabes de dónde sale ni cómo quitártela.
Y ahora tengo ansiedad, no hago más que beber y beber zumos.
...ya ni me hace ilusión la nueva casa...
...qué gran día...
Anoche me encontré con Ru --Rubén-- y Jesús en la parada del búho de Alcorcón. Perfecto. Así no tuve que esperar sola la hora que faltaba para el siguiente. Además me vino bien, no sé muy bien porqué, pero al coger el 19 hasta P.Pio me dio el bajón y empecé a deprimirme. Y conociendo a estos dos, ya sabéis que es imposible deprimirse con ellos.
Me estuvieron llamando porrera --ya empiezo a asumirlo...-- y metiéndose con mi capucha de duende o Fredy o elfo, según a quién preguntes; Jesús me copió el mítico 'Crisis, crisis!' y conseguí que Ru dijera lo de '...sin huesoh, como lah aceitunah...' (Ele! tú que te lo sabes, dime cómo es!!).
Ah! y me dieron una buena idea, toma nota, pqña: a partir de ahora bajamos a Madrid con un termo de café en el bolso... y nos sentamos en un banco y hacemos botellón-light... al menos así no tendremos que ir de cafetería en cafetería hasta que nos echen...
Creo que debería intentar hacer la práctica de alterna, verdad?
>>Insertar aquí característica frase de despedida que aún no he encontrado...<<
No sé muy bien porqué, cuando conseguía dormirme era como si me diera cuenta y entonces me despertaba. Desde las 5 que llegué a casa hasta las 9 que mi madre ha asomado la cabeza en mi cuarto he debido dormir...hora y media, dos como mucho. Así que he hecho el vago y me he quedado en la cama hasta la hora de comer. Algo sí que he dormido.
Luego recuerdo que al medio día he notado que estaba nerviosa, esa sensación en el estómago que no te deja tranquila, que no sabes de dónde sale ni cómo quitártela.
Y ahora tengo ansiedad, no hago más que beber y beber zumos.
...ya ni me hace ilusión la nueva casa...
...qué gran día...
Anoche me encontré con Ru --Rubén-- y Jesús en la parada del búho de Alcorcón. Perfecto. Así no tuve que esperar sola la hora que faltaba para el siguiente. Además me vino bien, no sé muy bien porqué, pero al coger el 19 hasta P.Pio me dio el bajón y empecé a deprimirme. Y conociendo a estos dos, ya sabéis que es imposible deprimirse con ellos.
Me estuvieron llamando porrera --ya empiezo a asumirlo...-- y metiéndose con mi capucha de duende o Fredy o elfo, según a quién preguntes; Jesús me copió el mítico 'Crisis, crisis!' y conseguí que Ru dijera lo de '...sin huesoh, como lah aceitunah...' (Ele! tú que te lo sabes, dime cómo es!!).
Ah! y me dieron una buena idea, toma nota, pqña: a partir de ahora bajamos a Madrid con un termo de café en el bolso... y nos sentamos en un banco y hacemos botellón-light... al menos así no tendremos que ir de cafetería en cafetería hasta que nos echen...
Creo que debería intentar hacer la práctica de alterna, verdad?
>>Insertar aquí característica frase de despedida que aún no he encontrado...<<
Algo para leer
Entre distribuciones de Poisson, prácticas de Técnicas II y módulos de programación he tenido un momento de lucidez, creo que todavía no he puesto el enlace a un texto de Brunhilda, mi tocalla vocaciónal, que me encantó.
Hechadle un vistazo, es cortito, pero grandioso:
Diálogo con Físicos I
Hechadle un vistazo, es cortito, pero grandioso:
Diálogo con Físicos I
Hasta nunca
...hoy me dolía la cabeza, fue el alcohol o fue la luna, fue la maldita cerveza. Me he arrastrado por la casa, te he buscado en los pasillos, no sé qué coño me pasa.
Y he vuelto al bar, donde te vi, para brindar, no estabas tú.
Te iba a contar que no dormí, que desde hoy canto por ti.
Oscar ponme una copa más, la quiero olvidar. Iban a cerrar cuando te oí decir '¿Qué tal estás?'...
...'¿Tú qué tal?' le pregunté, '¿Qué tal en esto de vivir?'...
Y he vuelto al bar, donde te vi, para brindar, no estabas tú.
Te iba a contar que no dormí, que desde hoy canto por ti.
Oscar ponme una copa más, la quiero olvidar. Iban a cerrar cuando te oí decir '¿Qué tal estás?'...
...'¿Tú qué tal?' le pregunté, '¿Qué tal en esto de vivir?'...
.
Perdónenme si no me arrepiento, y si escribo con lágrimas es porque no tengo tiempo de hacerlo con sangre...
Concentración
Ahora recuerdo porqué procuro huir de mi casa, pasar el máximo tiempo posible en la facultad, no rechazar planes los findes...si me quedo sola mucho tiempo, entre estas cuatro paredes, mis fantasmas vuelven a aflorar y tratan de tomar el control...tantas horas aquí sola me están volviendo loca...
Pierdo la concentración, no puedo hacer lo que debo y acabo escribiendo y pensando demasiado...¿por qué es tan difícil sacarte de mi cabeza?...
Pierdo la concentración, no puedo hacer lo que debo y acabo escribiendo y pensando demasiado...¿por qué es tan difícil sacarte de mi cabeza?...
Buscando el ritmo
Hace mucho que no escribo por aquí...ya empiezo a recibir amonestaciones, lo cual me alegra, al menos hay gente que se preocupa por entrar por aquí de vez en cuando.
El caso es que estos días me cuesta mucho escribir, estoy muy extrema --que no drástica, pqña-- y solo puedo escribier mierda de este estilo o ese tipo de cosas que nunca verán la luz. De hecho, esta tarde, en lugar de hacer la maldita práctica, que ya llevo dos días de retraso, he estado escribiendo aquello que me prometí no escribir nunca.
Al menos la Ele está de acuerdo conmigo en esto, y es que hay cosas que es mejor dejar en la cabeza, porque aunque parezca mentira, de ahí es más facil olvidarlas, sin embargo, tarde o temprano volveré a encontrar ese papel. Quizá por eso lo haya escrito en el ordenador, a pesar de saber que ahí es más vulnerable, cada vez que adjunto un archivo tengo miedo de equivocarme al pinchar, pero sé que no lo borraré, sé que me importa demasiado como para eliminarlo.
Pero me ha parecido una basura, en mi mente sonaban mucho mejor todas esas palabras, me resultaba más facil encajarlas, más natural su orden. Supongo que es porque al verlas en Times New Roman pierden magia, pierden mucha magia.
No es bueno hablar de nadie con el pasado, porque los recuerdos se gastan de contarlos y se vuelven insignificantes, perdiendo toda grandeza (Carmen Posadas, La Bella Otero)
Pero bueno, esto está tomando un tono demasiado pesimista, verdad? --¿por qué me molesto en preguntar, si nunca me comentáis? dígamos que era retórica, y así no me sentiré tan ignorada-- de manera que voy a intentar alegrar un poco el estilo; pero Ele, siento mucho que no conseguiré el tono adecuado para tu historia, en su lugar te dedico una frase, con permiso de quien me la regaló, que sé que te gustará:
"Porque el amor, cuando no muere, mata; porque amores que matan nunca mueren"
...y este finde ha sido curioso, lo de no volver a mi casa antes de las 6 se está convirtiendo en una costumbre...pero aunque me esté costando este curso, yo estoy agusto con lo que hago.
El viernes amaneció mal, me desperté con una pesadilla...como no la había tenido desde hacía muchos años. Por la tarde un par de horitas de clase, y para casa, a cenar y arreglarme con semi-calma, debido a un pequeño error de sincronización.
Lo que es la noche en sí, no la recuerdo demasiado, tan solo cosas sueltas, asépticas, apenas tengo ninguna sensación. Estuvo bien, colegio mayor, paseito por Chueca, un par de horas en el BlackJack --por favor, evitemos comentarios sobre mi abono, que estoy muy sensible...-- y desayuno en el ya clásico Café y Té de Arenal.
Creo que más bien fue una noche de anécdotas, de cerdos agresivos, de blancanieves con liguero, de bares cerrados, de absenta inexistente, de llamadas jode-ligues, de historietas pseudo-lésbicas, de pastilleros pesados, de borderías, muchas borderías, de café, de folios con direcciones y mapas, de.... creo que lo dejo aquí, que se está haciendo tarde y ya que estoy con el repaso, acabaré con este finde.
El sábado...ah, el sábado cuando llegué a casa no me acosté, de hecho ni me dio tiempo a ducharme, me tomé un tanque de café y una mísera magdalena y me metí en el coche con mis padres para ver casas, que ya sabéis que voy a cambiar la de Collado por otra. El caso es que el chalet muy mono, probablemente nos quedemos con ese, pero yo estaba hecha polvo y tempoco es que me esterase de mucho.
Después de comer, a la cama, debí dormir unas cinco horitas, y ni eso me quitó la mala leche. Pasé del cumpleaños de AJM, porque estaba convencida de que acabaría de mala leche; pasé de ir a ver un concurso de break con Ana, porque sabía que acabaría rallada; así que se me ocurrió ir al cine: cuando me quise dar cuenta eran las cinco de la mañana y estaba en Torre Europa, sin jersey y con un grupo de tíos que no sabía ni su nombre ni de donde habían salido.
El caso es que me lo pasé bien --aunque digan que parecía estar en mi mundo, quizá fuera porque realmente lo estaba-- necesitaba salir, que me diera un poco el aire. La peli me dio qué pensar --os recomiendo a todos Million Dollar Baby-- pero tampoco me duró demasiado, de vez en cuando necesito que me cuenten historias ajenas a mí, con las que ni siquiera tenga que implicarme, que símplemente me ayuden a evadirme durante dos horas y pico.
Y bueno, los amigos de Carol son buena gente, aunque sospecho que tampoco se conocen demasiado, estuve riéndome un rato y haciendo el tonto casi todo el tiempo. Hasta me acercaron a casa, y me invitaron a una cerveza, qué gran honor.
Otro noche más que llegué a casa al amanecer, con los pies destrozados, pero estando agusto.
...queréis conclusiones de estos días? Pos no estoy en condiciones de dároslas, a pesar de llevar un buen rato tecleando, mi estado de ánimo no ha cambiado demasiado, Carol se ha acostado pronto, Boro me ha dicho que lo pasó genial en el cumple de AJM y no queda nadie más remarcable despierto a estas horas intempestivas para un lunes. Así que comprobaré si ha acabado el documental de Tele5 y me iré a la cama.
...se me estaba ocurriendo que mi frase --por dejar de plagiar el "con dios y por la sombra"-- podría estar en gaélico, ya que todavía pone Mo Cushle en mi barra de inicio...a ver qué se me ocurre, acepto sugerencias, como siempre.
Maith oíche
El caso es que estos días me cuesta mucho escribir, estoy muy extrema --que no drástica, pqña-- y solo puedo escribier mierda de este estilo o ese tipo de cosas que nunca verán la luz. De hecho, esta tarde, en lugar de hacer la maldita práctica, que ya llevo dos días de retraso, he estado escribiendo aquello que me prometí no escribir nunca.
Al menos la Ele está de acuerdo conmigo en esto, y es que hay cosas que es mejor dejar en la cabeza, porque aunque parezca mentira, de ahí es más facil olvidarlas, sin embargo, tarde o temprano volveré a encontrar ese papel. Quizá por eso lo haya escrito en el ordenador, a pesar de saber que ahí es más vulnerable, cada vez que adjunto un archivo tengo miedo de equivocarme al pinchar, pero sé que no lo borraré, sé que me importa demasiado como para eliminarlo.
Pero me ha parecido una basura, en mi mente sonaban mucho mejor todas esas palabras, me resultaba más facil encajarlas, más natural su orden. Supongo que es porque al verlas en Times New Roman pierden magia, pierden mucha magia.
No es bueno hablar de nadie con el pasado, porque los recuerdos se gastan de contarlos y se vuelven insignificantes, perdiendo toda grandeza (Carmen Posadas, La Bella Otero)
Pero bueno, esto está tomando un tono demasiado pesimista, verdad? --¿por qué me molesto en preguntar, si nunca me comentáis? dígamos que era retórica, y así no me sentiré tan ignorada-- de manera que voy a intentar alegrar un poco el estilo; pero Ele, siento mucho que no conseguiré el tono adecuado para tu historia, en su lugar te dedico una frase, con permiso de quien me la regaló, que sé que te gustará:
"Porque el amor, cuando no muere, mata; porque amores que matan nunca mueren"
...y este finde ha sido curioso, lo de no volver a mi casa antes de las 6 se está convirtiendo en una costumbre...pero aunque me esté costando este curso, yo estoy agusto con lo que hago.
El viernes amaneció mal, me desperté con una pesadilla...como no la había tenido desde hacía muchos años. Por la tarde un par de horitas de clase, y para casa, a cenar y arreglarme con semi-calma, debido a un pequeño error de sincronización.
Lo que es la noche en sí, no la recuerdo demasiado, tan solo cosas sueltas, asépticas, apenas tengo ninguna sensación. Estuvo bien, colegio mayor, paseito por Chueca, un par de horas en el BlackJack --por favor, evitemos comentarios sobre mi abono, que estoy muy sensible...-- y desayuno en el ya clásico Café y Té de Arenal.
Creo que más bien fue una noche de anécdotas, de cerdos agresivos, de blancanieves con liguero, de bares cerrados, de absenta inexistente, de llamadas jode-ligues, de historietas pseudo-lésbicas, de pastilleros pesados, de borderías, muchas borderías, de café, de folios con direcciones y mapas, de.... creo que lo dejo aquí, que se está haciendo tarde y ya que estoy con el repaso, acabaré con este finde.
El sábado...ah, el sábado cuando llegué a casa no me acosté, de hecho ni me dio tiempo a ducharme, me tomé un tanque de café y una mísera magdalena y me metí en el coche con mis padres para ver casas, que ya sabéis que voy a cambiar la de Collado por otra. El caso es que el chalet muy mono, probablemente nos quedemos con ese, pero yo estaba hecha polvo y tempoco es que me esterase de mucho.
Después de comer, a la cama, debí dormir unas cinco horitas, y ni eso me quitó la mala leche. Pasé del cumpleaños de AJM, porque estaba convencida de que acabaría de mala leche; pasé de ir a ver un concurso de break con Ana, porque sabía que acabaría rallada; así que se me ocurrió ir al cine: cuando me quise dar cuenta eran las cinco de la mañana y estaba en Torre Europa, sin jersey y con un grupo de tíos que no sabía ni su nombre ni de donde habían salido.
El caso es que me lo pasé bien --aunque digan que parecía estar en mi mundo, quizá fuera porque realmente lo estaba-- necesitaba salir, que me diera un poco el aire. La peli me dio qué pensar --os recomiendo a todos Million Dollar Baby-- pero tampoco me duró demasiado, de vez en cuando necesito que me cuenten historias ajenas a mí, con las que ni siquiera tenga que implicarme, que símplemente me ayuden a evadirme durante dos horas y pico.
Y bueno, los amigos de Carol son buena gente, aunque sospecho que tampoco se conocen demasiado, estuve riéndome un rato y haciendo el tonto casi todo el tiempo. Hasta me acercaron a casa, y me invitaron a una cerveza, qué gran honor.
Otro noche más que llegué a casa al amanecer, con los pies destrozados, pero estando agusto.
...queréis conclusiones de estos días? Pos no estoy en condiciones de dároslas, a pesar de llevar un buen rato tecleando, mi estado de ánimo no ha cambiado demasiado, Carol se ha acostado pronto, Boro me ha dicho que lo pasó genial en el cumple de AJM y no queda nadie más remarcable despierto a estas horas intempestivas para un lunes. Así que comprobaré si ha acabado el documental de Tele5 y me iré a la cama.
...se me estaba ocurriendo que mi frase --por dejar de plagiar el "con dios y por la sombra"-- podría estar en gaélico, ya que todavía pone Mo Cushle en mi barra de inicio...a ver qué se me ocurre, acepto sugerencias, como siempre.
Maith oíche
Rap'siux
Que si los sueños están hechos de luz de luna, pesadillas deben estarlo de agujeros negros, nebulosas, diabluras y entre otras cosas malas estructuras de nuestro estado de ánimo por no haber labrado el camino, no encuentro el término entre mínimo y máximo, me encuentro lo más próximo a alegría y desánimo, tendré que borrar mis ilusiones para así no llevarme decepciones...
Posts, cuentos, historias y demás relatos
Me voy a ver obligada a tomar una drástica decisión, a saber, llevar una libretilla en el bolsillo siempre --y recalco ese 'bolsillo'. Siempre llevo encima algo en lo que escribir, pero es más bien algún tipo de superficie de área variable destinada a anotaciones de emergencia.
Lo que pasa es que ahora, dado el buen humor del que gozo últimamente, como habréis comprobado, tengo muchas más ganas de escribir, y se me ocurren ideas en cualquier momento del día, pero ya sabéis lo complicado que es meterse en la línea 10 a las 7.30am y poder respirar mientras mantienes el equilibrio, como para ponerse a sacar una carpeta y un boli...
De esta menera, siempre podré ir escribiendo ideas, frases sueltas, partes de un relato que más tarde organizaré y terminaré.
De esta menera ya habría escrito el resumen del finde pasado, ya habría escrito la batallita del sábado con Carol, ya habría escrito la famosa historia que le debo a la Ele, ya habría escrito lo que se me ocurrió al oir las aventuras y desventuras de Cris, ya habría escrito lo que quiero darle a Alba, ...
He escrito todo esto sin separarlo en párrafos? ains....
Lo que pasa es que ahora, dado el buen humor del que gozo últimamente, como habréis comprobado, tengo muchas más ganas de escribir, y se me ocurren ideas en cualquier momento del día, pero ya sabéis lo complicado que es meterse en la línea 10 a las 7.30am y poder respirar mientras mantienes el equilibrio, como para ponerse a sacar una carpeta y un boli...
De esta menera, siempre podré ir escribiendo ideas, frases sueltas, partes de un relato que más tarde organizaré y terminaré.
De esta menera ya habría escrito el resumen del finde pasado, ya habría escrito la batallita del sábado con Carol, ya habría escrito la famosa historia que le debo a la Ele, ya habría escrito lo que se me ocurrió al oir las aventuras y desventuras de Cris, ya habría escrito lo que quiero darle a Alba, ...
He escrito todo esto sin separarlo en párrafos? ains....
La talla 36 también mata
Imaginemos, por un momento, que a un conocido diseñador de moda se le ocurriera realizar un desfile con las modelos vestidas a la manera de las víctimas de los campos de concentración nazi como homenaje y recuerdo a su memoria.
Sin duda, muchos se llevarían las manos a la cabeza, y todos, o casi todos, nos sentiríamos horrorizados al ver su extrema delgadez en la pasarela, pero es la misma que vemos diariamente en muchos programas de televisión o en las páginas de papel cuché de las revistas luciendo otras prendas mucho más llamativas, pero sin ninguna significación política.
Podemos abrir los ojos ante las imágenes del pasado, ahora que se cumple el 60 aniversario de aquel horror, y podemos cerrarlos ante las modernas imágenes de ahora, pero las dos son trágicas, insultantes, demoledoras.
No voy a comparar la apología de la anorexia con la locura del genocidio, pero no olvidemos que, en ambos casos, se trata de vidas humanas y que, como decía aquella pintada escrita en un escaparate de la Gran Vía madrileña en una de las manifestaciones contra la guerra de Irak: "La talla 36 también mata"
Felipe Ángle Rodríguez Herrero
1 Marzo 2005
Publicado en 20minutos
Sin duda, muchos se llevarían las manos a la cabeza, y todos, o casi todos, nos sentiríamos horrorizados al ver su extrema delgadez en la pasarela, pero es la misma que vemos diariamente en muchos programas de televisión o en las páginas de papel cuché de las revistas luciendo otras prendas mucho más llamativas, pero sin ninguna significación política.
Podemos abrir los ojos ante las imágenes del pasado, ahora que se cumple el 60 aniversario de aquel horror, y podemos cerrarlos ante las modernas imágenes de ahora, pero las dos son trágicas, insultantes, demoledoras.
No voy a comparar la apología de la anorexia con la locura del genocidio, pero no olvidemos que, en ambos casos, se trata de vidas humanas y que, como decía aquella pintada escrita en un escaparate de la Gran Vía madrileña en una de las manifestaciones contra la guerra de Irak: "La talla 36 también mata"
Felipe Ángle Rodríguez Herrero
1 Marzo 2005
Publicado en 20minutos
De nada
De vez en cuando, muy pocas veces, encuentras gente, algunas personas, con las que decides implicarte, por el motivo que sea, aunque el motivo sea no tener motivo, aunque el motivo escape a tu entendimiento, aunque no hayas sido consciente de esa decisión.
Lo que importa es que lo haces.
Lo que importa es lo que haces.
Lo que importa es porqué lo haces.
Lo hago porque quiero, hago lo que creo que necesitas, lo hago porque lo mereces.
No me he molestado en mirar la columna de 'en contra', no es lo que me interesa; si no puede traer beneficios, no merece ninguna atención.
Lo que importa es que lo haces.
Lo que importa es lo que haces.
Lo que importa es porqué lo haces.
Lo hago porque quiero, hago lo que creo que necesitas, lo hago porque lo mereces.
No me he molestado en mirar la columna de 'en contra', no es lo que me interesa; si no puede traer beneficios, no merece ninguna atención.
La parejita
...y esta es la verdadera historia de Quasimodo, que ni era moreno ni vivía en Notre Damme, sino que era una rubia belga afincada en la catedral de Oviedo...

