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La testigo mentirosa
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... Y al verte quise gritar, y no pude más que susurrar palabras sin razón ...


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Si lo pienso... es increíble.

Sólo han pasado dos meses y doce días desde que empecé la facultad. Muy poco, si lo pienso detenidamente.
Y yo creo que nunca en mi vida ha habido tantos, pero TANTOS cambios como en esos dos meses.
He vivido de todo... he sentido de todo ... y todo fruto de casualidades.
Primero me uní a un grupo que para nada me convenía (qué niñas más tontas, por favor...). Recuerdo los primeros días, la primera semana quizá.
Nada más llegar recuerdo que Moy me llamó la atención. Pensé ''Vaya chico guapísimo''. También recuerdo que Ana me resultó un tanto... pedante... por sus constantes intervenciones en clase. Y el caso más llamativo ha sido, sin duda, el de Alberto.
Recuerdo perfectamente que mi prima había hablado maravillas de él. Me lo describió como un chico listo, muy simpático y tierno, y con rastas. Claro, yo llegué, busqué rastas, y como no las vi pensé que por cualquier motivo Alberto habría decidido cambiarse de carrera.
Una mañana me senté en una silla aleatoriamente y coincidí con un chico alto, hiphopero (de pantalones como sacos de dormir y sudaderas en las que podrían entrar diez como yo), pelo castaño y ojos marrones, serio, muy serio, en cuya hoja de papel pude ver de reojo que se llamaba Alberto. Pero claro, eran los primeros días y en una clase con casi setenta alumnos podría haber infinitos 'Albertos', y como además no tenía rastas pero sí cara de mala leche, deduje automáticamente que NO era el Alberto del que mi prima hablaba maravillas. Lo primero que pensé? ''Menudo tío sieso''.
Poco después me enteraría de que sí que era el Alberto que yo buscaba, y el único Alberto que hay en clase.
Evidentemente, de sieso poco, y de encanto 100%.
El final de esa historia... no lo cuento aquí, porque no a lugar :).

Recuerdo también los primeros días en que nadie hablaba en clase, y los profesores hablaban y hablaban, y la única respuesta que recibían era el eco de sus propias palabras, porque nadie habría la boca. Todo el mundo estaba asustado.
Ahora la gente ha hecho amigos y la clase está claramente dividida por grupos, los típicos grupos que pueden formarse... en mi clase están los 'repetidores' que no lo son como tal, sino que les quedan ciertas asignaturas y se juntan entre ellos para darse apoyo; también están las pijas, esas que andan súper conjuntadas y maquilladas; las risitas, de risa alta e incontenible; los frikis (de esos ni hablo, porque son la caña)... y luego estamos nosotros, que no consigo ubicarnos en ningún grupo concreto, yo pienso que no tenemos nada especial, somos del montón, aunque creo que preferible eso a que nos llamen raros.

Anyway... soy muy feliz de estar donde estoy.
Al principio me quejaba mucho... y constantemente pensaba que sería más feliz yéndome a Sevilla, estudiando periodismo, en una ciudad completamente nueva, que me quería alejar de aquí, de mi padre, de mi madre, de mis problemas.
Y ahora no puedo estar más contenta de haberme quedado.
Y pienso que todo ocurre por un motivo, y que lo peor que pudo pasarme ha desembocado en algo hermoso, nuevo, especial e irrepetible.
Y aunque sigo teniendo mis problemas, ahora mismo no querría irme de aquí bajo ningún concepto. Y menos ahora que he empezado a apreciar Cádiz; y menos ahora que no podría ser más feliz... (Thank u, my little blueberry sweet!)
He conocido a gente maravillosa con la que pretendo y espero compartir aula durante los próximos tres, cuatro, o los años que sean.
Estoy segura de que aún me esperan muchos malos ratos, gente que me decepcionará, peleas, disgustos... pero también estoy convencida de que se superarán, porque tendré buenos recuerdos con los que compensarlos.

Llamadme soñadora.
En cierto modo me recuerdo a mí misma a Blanche, la protagonista de 'A streetcar named desire' (Un tranvía llamado deseo).
No lo sé.


Un beso, de nuevo, para Ian, Jorge, Alberto, Uge y Diana.
Mis motivos concretos vuelvo a callármelos.

 
Comentario:
Sieso/a se llama aquí a una persona aparentemente antipática, seca, 'malage'... y a mí Alberto me lo pareció la primera vez que le vi.
Obviamente, nada más lejos de la realidad.
 
Comentario:
¿Sieso? ¿Tu sabes lo que significa sieso? Jo que tía más basta :Þ

El primer año pensaba lo maravillosa que era la facultad. Después surgieron los roces entre A y B, e implicaron a C, y otro sin comerlo ni beberlo y ... Y de la cena de 90 personas del año pasado, a la cena de 20 de este año... y ya veremos el año que viene.
 
Comentario:
OBVIAD ESE *HABRÍA* CON 'H', SÉ QUE ES SIN H ^^u.......
No