Nunca y siempre
''Nunca falten en mi vida tus sonrisas.
Sigue siempre ahí, guardando para mí todos los besos y caricias.
Ni nunca falten en mi vida tus penas.
Seguiré siempre ahí, para que te sean más llevaderas.
Prométemelo. Te lo prometo.''
Pequeñas felicidades
Son pequeñas cosas como ésta las que consiguen que mi vida sea, cada día, un poco más bonita.
Gracias.

Peach Girl Ending
Me gusta... me da que pensar.






















Not in m.y m i n d

- Él se ha ido. Él no estará en mi mente nunca más...
- Estoy seguro de que es capaz de cuidarse a sí mismo...
- Yo... yo no lo creo.
Especial Anime
Es la primera vez en bastante tiempo que utilizo este blog para lo que realmente sirve, ser un diario.
Hoy quiero comentar los animes que he visto, por si alguien me lee, sepa lo que se está perdiendo (ya se sabe que el primer síntoma del otaku es intentar meter a su gente en su 'vicio').
.. El primer anime que vi fue 'Marmalade Boy' ('La familia crece' en España) y llegó a mí como antídoto ante el aburrimiento al que me sometía cada vez que llegaba a casa del colegio. Y digo colegio porque esa serie la empecé a ver cuando yo estaba en 6º de primaria, es decir, hace más de 6 años. La repitieron una y otra vez, y yo me la tragué una y otra y otra vez más, porque me encantó. Miki me pareció estupenda (aunque quizá algo dramática a veces), de Yuu sencillamente me enamoré (aunque hubiera preferido que lo dibujasen moreno), y su historia en general me impactó, quizá porque desde muy pequeña yo ya era una romanticona.
La verdad es que esta sencilla serie afloró mi curiosidad por el resto de los animes (aunque ya conocía Sailor Moon), pero debido a diferentes problemas hasta hace relativamente poco no he podido empezar a disfrutarlo de verdad, bajándome capis y leyendo cómics.
El siguiente anime que vi fue Love Hina, del cual ya tenía cuatro capítulos que me había comprado en Madrid, y gracias a mi reciente descubrimiento de los subtítulos y el Emule, la terminé de ver.
También me gustó, porque tenía ese toque picante (y algo hentai) que nunca había visto ni en Marmalade Boy ni en Sailor moon. Los personajes eran... ¿cómo decirlo? ¿Más razonables? Los diálogos me resultaban bastante coherentes y la historia suficientemente entretenida.
Al principio la chica que más me gustó fue Naru, pero luego llevé mi preferencia hacia Kaolla, la rubia de piel morena más loca y disparatada, con una historia de princesas perdidas y flautistas de fondo. Mística, encantadora. Charlatana. ''... ¿Eso se come?"
La siguiente serie en aparecer fue Chobits, cortesía de mi amiga y compañera Marta, que me la prestó por compasión cuando se dio cuenta de que yo me estaba bajando los capítulos desesperadamente.
Me encantó el dibujo, ante todo. También fue el primer anime que vi en japonés subtitulada al español, por lo que la impresión fue doblemente buena (desde entonces me gustan más subtitulados).
La historia de Chii, la primera 'parsocon' (robot) que tiene sentimientos, me encantó.
Hidoki, ni qué decir tiene, me encantó lo hentai y pervertido que podía ser a veces, aunque luego se demostró que realmente tenía buenos sentimientos por Chii.
Como digo, el dibujo genial, por no hablar de la pegadiza canción del opening ('' Dakishimetai no niiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii !!! '')
Después de Chobits, y por cortesía de Marta, vi Ayashi no Ceres.
Más de lo mismo, el dibujo fantástico, los episodios increíbles, la historia complicada, pero algo razonable.
Me ''enamoré'' de Toya, supongo que igual que todas, pero yo le quitaría el pelo rojizo y se lo pondría moreno (¿qué pasa? me gustan morenos!). Su voz me encantó, profunda y tierna.
También me encantó cómo de repente Ceres pasa de ser la mala a ser la buena y la víctima. Igual con Mikage.
La canción del opening... traumatizante.
La escucho a todas horas.
Dato: me harté de llorar con el final... qué degracia de vida que llevó Aya T_T.
A partir de Ayashi no Ceres mi trayectoria 'otukera' fue variando, perdiéndose y volviéndose a encontrar.
Me bajé Fruits Basket después de ver unos capis (de nuevo, gracias Marta y Mili), y me enamoré totalmente de Shigure a la par que de Yuki y Kyo.
Hay que decir que Tohoru nunca me caló.
Será la voz que le ponen, su actitud pasiva o su permanente sonrisa en los labios. La veía tan antinatural que me sobrepasaba la paciencia.
Nadie, insisto, nadie, es capaz de estar siempre sonriendo y feliz, y mucho menos es capaz de aguantar insultos constantemente.
No, me niego a creerlo.
Por lo demás, la historia bonita, mágica y muy entretenida.
La bso dejó mucho que desear para mi gusto, aunque el opening me gustaba bastante.
Dato: tengo que conseguir como sea una pulsera como la de Kyo! ô.ó
Y por fin (pero no por eso el último...) mi gran descubrimiento (mío mío ^^)... Utena, la historia de una chica revolucionaria cuyo anillo de 'Rosa' le une misteriosamente con un príncipe que la consuela cuando de pequeña mueren sus padres.
Convertida en duelista, lucha contra sus oponentes, ganando casi siempre, a la vez que gana un gran premio, a la 'Novia de la Rosa', una niña llamada 'Himemiya Anthy'. Quien consiga a la Novia de la Rosa conseguirá el poder de revolucionar el mundo a su antojo.
Anthy, que demuestra tener personalidad nula durante la mayoría de la serie, nos sorprende demostrándola a partir del episodio 25, aproximadamente.
Akio, hermano mayor de Anthy y director de la escuela, se tira a su hermana cada vez que puede. Y ella, como es tonta, se deja, claaaaaro.
¿Lo mejor? La bso, sin duda alguna.
Canciones como 'Juri´s theme', 'Zettai Unmei Mokushiroku', 'Rinbu revolution', 'Latterns Butterfly' ... puff.. no veo el momento de grabármelas todas en un cd y guardarlo hasta el fin de los tiempos.
Qué música más preciosa.
En ocasiones me recuerda a la de 'Los chicos del coro'.
El dibujo, también precioso, y la historia... un tanto liosa, pero conmovedora e interesante.
No sé, la serie no tiene desperdicio, ni los duelos entre Utena y los miembros del Consejo.
Es mi vicio particular.
Mañana más... que hoy estoy cansada ^^...
Hoy quiero comentar los animes que he visto, por si alguien me lee, sepa lo que se está perdiendo (ya se sabe que el primer síntoma del otaku es intentar meter a su gente en su 'vicio').
.. El primer anime que vi fue 'Marmalade Boy' ('La familia crece' en España) y llegó a mí como antídoto ante el aburrimiento al que me sometía cada vez que llegaba a casa del colegio. Y digo colegio porque esa serie la empecé a ver cuando yo estaba en 6º de primaria, es decir, hace más de 6 años. La repitieron una y otra vez, y yo me la tragué una y otra y otra vez más, porque me encantó. Miki me pareció estupenda (aunque quizá algo dramática a veces), de Yuu sencillamente me enamoré (aunque hubiera preferido que lo dibujasen moreno), y su historia en general me impactó, quizá porque desde muy pequeña yo ya era una romanticona.La verdad es que esta sencilla serie afloró mi curiosidad por el resto de los animes (aunque ya conocía Sailor Moon), pero debido a diferentes problemas hasta hace relativamente poco no he podido empezar a disfrutarlo de verdad, bajándome capis y leyendo cómics.
El siguiente anime que vi fue Love Hina, del cual ya tenía cuatro capítulos que me había comprado en Madrid, y gracias a mi reciente descubrimiento de los subtítulos y el Emule, la terminé de ver.También me gustó, porque tenía ese toque picante (y algo hentai) que nunca había visto ni en Marmalade Boy ni en Sailor moon. Los personajes eran... ¿cómo decirlo? ¿Más razonables? Los diálogos me resultaban bastante coherentes y la historia suficientemente entretenida.
Al principio la chica que más me gustó fue Naru, pero luego llevé mi preferencia hacia Kaolla, la rubia de piel morena más loca y disparatada, con una historia de princesas perdidas y flautistas de fondo. Mística, encantadora. Charlatana. ''... ¿Eso se come?"
La siguiente serie en aparecer fue Chobits, cortesía de mi amiga y compañera Marta, que me la prestó por compasión cuando se dio cuenta de que yo me estaba bajando los capítulos desesperadamente.Me encantó el dibujo, ante todo. También fue el primer anime que vi en japonés subtitulada al español, por lo que la impresión fue doblemente buena (desde entonces me gustan más subtitulados).
La historia de Chii, la primera 'parsocon' (robot) que tiene sentimientos, me encantó.
Hidoki, ni qué decir tiene, me encantó lo hentai y pervertido que podía ser a veces, aunque luego se demostró que realmente tenía buenos sentimientos por Chii.
Como digo, el dibujo genial, por no hablar de la pegadiza canción del opening ('' Dakishimetai no niiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii !!! '')
Después de Chobits, y por cortesía de Marta, vi Ayashi no Ceres.Más de lo mismo, el dibujo fantástico, los episodios increíbles, la historia complicada, pero algo razonable.
Me ''enamoré'' de Toya, supongo que igual que todas, pero yo le quitaría el pelo rojizo y se lo pondría moreno (¿qué pasa? me gustan morenos!). Su voz me encantó, profunda y tierna.
También me encantó cómo de repente Ceres pasa de ser la mala a ser la buena y la víctima. Igual con Mikage.
La canción del opening... traumatizante.
La escucho a todas horas.
Dato: me harté de llorar con el final... qué degracia de vida que llevó Aya T_T.
A partir de Ayashi no Ceres mi trayectoria 'otukera' fue variando, perdiéndose y volviéndose a encontrar.Me bajé Fruits Basket después de ver unos capis (de nuevo, gracias Marta y Mili), y me enamoré totalmente de Shigure a la par que de Yuki y Kyo.
Hay que decir que Tohoru nunca me caló.
Será la voz que le ponen, su actitud pasiva o su permanente sonrisa en los labios. La veía tan antinatural que me sobrepasaba la paciencia.
Nadie, insisto, nadie, es capaz de estar siempre sonriendo y feliz, y mucho menos es capaz de aguantar insultos constantemente.
No, me niego a creerlo.
Por lo demás, la historia bonita, mágica y muy entretenida.
La bso dejó mucho que desear para mi gusto, aunque el opening me gustaba bastante.
Dato: tengo que conseguir como sea una pulsera como la de Kyo! ô.ó
Y por fin (pero no por eso el último...) mi gran descubrimiento (mío mío ^^)... Utena, la historia de una chica revolucionaria cuyo anillo de 'Rosa' le une misteriosamente con un príncipe que la consuela cuando de pequeña mueren sus padres.Convertida en duelista, lucha contra sus oponentes, ganando casi siempre, a la vez que gana un gran premio, a la 'Novia de la Rosa', una niña llamada 'Himemiya Anthy'. Quien consiga a la Novia de la Rosa conseguirá el poder de revolucionar el mundo a su antojo.
Anthy, que demuestra tener personalidad nula durante la mayoría de la serie, nos sorprende demostrándola a partir del episodio 25, aproximadamente.
Akio, hermano mayor de Anthy y director de la escuela, se tira a su hermana cada vez que puede. Y ella, como es tonta, se deja, claaaaaro.
¿Lo mejor? La bso, sin duda alguna.
Canciones como 'Juri´s theme', 'Zettai Unmei Mokushiroku', 'Rinbu revolution', 'Latterns Butterfly' ... puff.. no veo el momento de grabármelas todas en un cd y guardarlo hasta el fin de los tiempos.
Qué música más preciosa.
En ocasiones me recuerda a la de 'Los chicos del coro'.
El dibujo, también precioso, y la historia... un tanto liosa, pero conmovedora e interesante.
No sé, la serie no tiene desperdicio, ni los duelos entre Utena y los miembros del Consejo.
Es mi vicio particular.
Mañana más... que hoy estoy cansada ^^...
Verde
Verde, que te quiero verde...
Verde, que te quiero con delirio, verde ...
Una simple reflexión
Una reflexión desde la propia experiencia.A menudo me considero, no una chica desgraciada, pero sí no todo lo afortunada que yo quisiera ser.
Me refiero especialmente en el tema amoroso.
A todos nos ha pasado alguna vez la situación de estar enamorado/a de alguien y que ese alguien no nos corresponda o aparentemente (porque a lo mejor no reunimos el valor para confesarlo) no nos quiera.
También nos habrá pasado alguna que otra vez (más quizá de las que desearíamos) que se nos declaren personas a las que no correspondemos.
Y nos sentimos mal. Que se nos declaren otros propicia la pena por aquellos que desearíamos que se nos declarasen y no lo hacen.
Sin embargo, de todo esto he sacado una conclusión clara.
No deberíamos sentirnos mal, ni debemos pensar eso de "Sí, está genial que se me declare fulanito o sutanita, pero... si no es quien yo quiero, ¿de qué me sirve?".
¿Y por qué no debemos pensarlo?
Porque quizá existe una tercera persona... alguien cuya existencia no podemos ni siquiera adivinar... alguien que esté enamorado/a de esa persona que nosotros rechazamos sin ninguna duda.
Y a lo mejor esa tercera persona desearía estar en tu lugar para que el chico o chica de su corazón se enamore de él o ella en vez de enamorarse de ti.
A lo mejor alguien te envidia porque le gustas.
A lo mejor alguien te odia porque le rechazas.
''El príncipe o princesa que cada persona atesora en su corazón es, seguramente, algo que los demás no entenderían... '' Utena, Capítulo 19
Claustrofobia
No me gusta esta habitación.
Pequeña, siniestra, me ahogan sus paredes.
Su suelo es frío y rígido, es imposible el contacto físico.
El oxígeno de tristeza se calienta y sube hasta el techo,
que se me cae encima y me aplasta los sentidos.
El aire huele a soledad y a penumbra:
A lo malo conocido, a lo peor por conocer.
Si entrases conmigo todo sería más llevadero.
Pero no quiero que entres.
Porque a mí me señalaban y decían
"Esta es la chica que todo lo convierte en algo feo.
¡Lo conviertes todo en algo feo!".
Y yo no quiero que a ti te señalen con el dedo.
No, a ti no.
A mí sí, todo lo que quieran.
Pero a ti no.
Porque al contrario que yo
tú lo conviertes todo en algo bonito.
Tan bonito que duele.
Mil dolores pequeños
Mil dolores pequeños a veces me anonadan.
La noche me recoge fatigado y me abraza ;
pero vuelvo, y aún vuelvo, y vuelvo todavía
violento y desnudo, joven con el día.
- Gabriel Celaya. La soledad cerrada.






JORGE
DIANA
PELLO
DREMIN