Buenos dias hormiguitas!!!
Ayer por fin llegamos a los 1000 visitantes. Algún amigote al acecho, raudo y veloz consiguió ser el visitante número 1000. Y como aquel turista a finales de los 60 que al bajar del avión fue halagado por se el turista 2 millones que visitaba este país de toros y pandereta, Salvatore exige un premio.
¿Y qué fue
del turista 1.999.999? Pues se conformó con una canción friki que le dedicaron con recochineo. ¡Hala, a cajcal·la!
En fín, Salva, como es de bien nacidos el ser agradecidos, aquí va un pequeño obsequio para que conste en acta.

Para el visitante 999 ya le dedicaremos alguna cancioncilla.
Ta otra hormiguitas.