Noche de Impacto
Llueve. Eso podria ser algo anecdótico en pleno agosto, pero lo cierto es que es lo más normal. Mercè me decía que para el cumpleaños de Ignasi siempre llueve. Y es verdad. No me había dado cuenta. Llovió el año pasado y tambien llovió hace tres. Tan solo llevabamos tres días saliendo. De eso hace ahora tres años y tres días.
Llueve. Y yo quería inaugurar este blog con algún tema en concreto. Pero justo cuando me ponía a escribir ha comenzado a descargar una tormenta de verano de esas que se agradecen tanto. Ojala continue lloviendo, que bien nos vendrá.
Claro. Es Fiesta Mayor en Ripollet. Y en Ripollet siempre llueve por fiestas. Esta noche son los fuegos artificiales (que quizas tengan que cancelar) y el concierto de "Elefantes". Anoche fue el "Concierto Heavy". Como cada año, toca trasnochar hasta las cinco de la mañana. No porque me guste el heavy, sino porque el concierto se realiza a 100 metros de mi casa y es un poco imposible dormir. Pero acabó el concierto, y se armó la de San Quintín... A un grupo de exaltados se les ocurrió montar una barricada en medio de la calle con los containers, volcar los del vidrio y liarse a lanzar botellas a diestro y siniestro. Noche movida. Pero que se le va a hacer.
Ha dejado de llover. Las tormentas de verano tienen eso. Que descargan y en cinco minutos pasa todo.
Ya os contaré hormiguitas. Sed buenos.
Comentario:
Aló
pero cómo no iba a llover, si teníamos que cenar más de veinte personas en la terraza. El resto ya lo sabes: apretaditos para no pasar frío en el comedor, justo cuando deja de llover para que el dios del trueno pueda reírse mejor de nosotros.
Ah, y preparémonos, la semana que viene son las fiestas de Sentmenat, así que vuelve a tocar lluvia.
Petoneeeets.