(XXX) LA BRUMA DEL ZAMBEZE NO ES LO QUE PARECE (I)
Ungo hundió sus manos en el Zambeze. Como cada mañana, temió por un instante que alguna piraña le mordiese. Pero luego, como cada mañana se dio cuenta de que las pirañas viven en Brasil, en el Amazonas, y no en el Zambeze.
Y , como cada mañana, suspiró aliviado.
Luego se puso en pie, y se entretuvo en oír el machacón sonido del amasado de la mandioca llevado a cabo cada día por las infatigables mujeres de la aldea. Ese era el único sonido que se podía oir aquel día. Los niños estaban en silencio, asistiendo a la escuela, donde impartía clases el célebre misionero holandés Patrick Nanninga. Y los hombres estaban todos asistiendo a la ceremonia del limado de uñas del Enorme Elefante Blanco...
Por cierto, él era un hombre...
¿Qué hacía que no estaba con el resto de los hombres?
Se dio cuenta de que él tenía que estar en la ceremonia.
Ungo se echó las manos a la cabeza y salió corriendo a perseguir al resto de los hombres del poblado. Como hacía a menudo Raquel Gaztelu, una indígena que tenía muy mala fama.
- ¡Ay Dios, ay Dios, que cabeza la mía!
Mientras corría Ungo se iba torturando, pensando en cómo le iban a mirar los otros, por llegar tarde. Por llegar tarde una vez más. Pero no solo a la ceremonia trimestral del limado de uñas del elefante blanco (enorme), sino a cualquier acto solemne y no solemne que tuviera lugar.
Cuando llegó el Elefante ya tenía la uña delicadamente hecha, y los hombres volvían hacia el poblado. Ungo se iba cruzando con los primeros que volvían. Justo debía coincidir que eran los agoreros.
- ..de verdad que...
- ...prepárate Ungo...
- ...esta vez te has pasado...
- ...la que te va a caer...
- ...está Giovanni contigo que trina...
Ungo lo iba oyendo mientras los esquivaba. E iba totalmente rabioso haciéndoles el signo del dedo corazón. Hasta que llegó al círculo un poco mágico donde había tenido lugar la ceremonia. El elefante también se había pirado ya. Sólo quedaba allí Giovanni, que ni siquiera se dio la vuelta, (A lo mejor miró un poco de reojillo) para decirle a Ungo, que estaba fatigado y se había puesto las manos sobre los muslos, en plan “Oye que tengo que tirar un par de tiros libres, y estoy cansadísimo”:
- De verdad que prepárate Ungo. Esta vez te has pasado, la que te a caer, estoy contigo que trino.
- Pero yo...argumentó hábilmente Ungo
- ¡Pst! Silencio ya, leche. Voy a hablar yo.
Y vaya si habló, el Giovanni
“Cuando cumpliste 18 años, y pasaste la prueba del guerrero, todos en el consejo pensamos que estábamos ante un buen soldado y un buen trabajador de esta tribu. En el consejo de ancianos podemos equivocarnos de vez en cuando, por ejemplo, Abel, a veces se bebe el agua donde su mujer deja la dentadura, Mateo, otras veces saca a pastorear a sus ovejas, solo que en vez de llevarse a las ovejas se lleva a los niños de clase del pastor Nanninga. Pero he llegado a la conclusión de que lo tuyo no tiene remedio, así que voy a proponer tu destierro”.
Y este es el modo en que se plantearon las cosas. Del modo en que se embrollaron y desembrollaron, os contaré en capítulos sucesivos.
Es verdaderamente sorprendente.
Y , como cada mañana, suspiró aliviado.
Luego se puso en pie, y se entretuvo en oír el machacón sonido del amasado de la mandioca llevado a cabo cada día por las infatigables mujeres de la aldea. Ese era el único sonido que se podía oir aquel día. Los niños estaban en silencio, asistiendo a la escuela, donde impartía clases el célebre misionero holandés Patrick Nanninga. Y los hombres estaban todos asistiendo a la ceremonia del limado de uñas del Enorme Elefante Blanco...
Por cierto, él era un hombre...
¿Qué hacía que no estaba con el resto de los hombres?
Se dio cuenta de que él tenía que estar en la ceremonia.
Ungo se echó las manos a la cabeza y salió corriendo a perseguir al resto de los hombres del poblado. Como hacía a menudo Raquel Gaztelu, una indígena que tenía muy mala fama.
- ¡Ay Dios, ay Dios, que cabeza la mía!
Mientras corría Ungo se iba torturando, pensando en cómo le iban a mirar los otros, por llegar tarde. Por llegar tarde una vez más. Pero no solo a la ceremonia trimestral del limado de uñas del elefante blanco (enorme), sino a cualquier acto solemne y no solemne que tuviera lugar.
Cuando llegó el Elefante ya tenía la uña delicadamente hecha, y los hombres volvían hacia el poblado. Ungo se iba cruzando con los primeros que volvían. Justo debía coincidir que eran los agoreros.
- ..de verdad que...
- ...prepárate Ungo...
- ...esta vez te has pasado...
- ...la que te va a caer...
- ...está Giovanni contigo que trina...
Ungo lo iba oyendo mientras los esquivaba. E iba totalmente rabioso haciéndoles el signo del dedo corazón. Hasta que llegó al círculo un poco mágico donde había tenido lugar la ceremonia. El elefante también se había pirado ya. Sólo quedaba allí Giovanni, que ni siquiera se dio la vuelta, (A lo mejor miró un poco de reojillo) para decirle a Ungo, que estaba fatigado y se había puesto las manos sobre los muslos, en plan “Oye que tengo que tirar un par de tiros libres, y estoy cansadísimo”:
- De verdad que prepárate Ungo. Esta vez te has pasado, la que te a caer, estoy contigo que trino.
- Pero yo...argumentó hábilmente Ungo
- ¡Pst! Silencio ya, leche. Voy a hablar yo.
Y vaya si habló, el Giovanni
“Cuando cumpliste 18 años, y pasaste la prueba del guerrero, todos en el consejo pensamos que estábamos ante un buen soldado y un buen trabajador de esta tribu. En el consejo de ancianos podemos equivocarnos de vez en cuando, por ejemplo, Abel, a veces se bebe el agua donde su mujer deja la dentadura, Mateo, otras veces saca a pastorear a sus ovejas, solo que en vez de llevarse a las ovejas se lleva a los niños de clase del pastor Nanninga. Pero he llegado a la conclusión de que lo tuyo no tiene remedio, así que voy a proponer tu destierro”.
Y este es el modo en que se plantearon las cosas. Del modo en que se embrollaron y desembrollaron, os contaré en capítulos sucesivos.
Es verdaderamente sorprendente.
Comentario:
Este blog me trae recuerdos...
Ay, qué épocas... ¿te acordás?
Ay, qué épocas... ¿te acordás?
Comentario:
Queridos amiguitos, continúo en esta dirección enlazada bla bla blá. ¿Me siguen?
Comentario:
%$&"$#!!!!
Para vos un beso
Para vos un beso
Comentario:
Jo, Mons, es que njo sé como resolver esta maldita pega técnica.
Comentario:
Buenooooo y te lo repito y todoo ;-pp Besos y rebaños!
Comentario:
pero se puede saber donde te metes? pero que es eso de la contraseña? ainsss que refaño más gordo tengo para tí! un refaño gordíiiisimo!
Comentario:
pero se puede saber donde te metes? pero que es eso de la contraseña? ainsss que refaño más gordo tengo para tí! un refaño gordíiiisimo!
Comentario:
¿A estas alturas te pide una contraseña el blog? :o
Vuerrrrveeeee Buchito!!
Vuerrrrveeeee Buchito!!
Comentario:
Ya veo por qué tardabas tanto...
Ganaste el protagonismo de un poste. A ver si lo encontrás.
Éxitos con la clave y besos
(o mudate y sanseacabó)
Ganaste el protagonismo de un poste. A ver si lo encontrás.
Éxitos con la clave y besos
(o mudate y sanseacabó)
Comentario:
Chicos, resulta que esto me pide una contraseña que metí hace año y medio, y, la verdad no me acuerdo de cual era.
La pregunta que grabé para recontestarla, tampoco sé como escribí su respuesta, a lo mejor lo hice con faltas de ortografía, o a lo mejor no. No sé, yo venga a probar y a probar y nada. Seguiré probando.
La pregunta que grabé para recontestarla, tampoco sé como escribí su respuesta, a lo mejor lo hice con faltas de ortografía, o a lo mejor no. No sé, yo venga a probar y a probar y nada. Seguiré probando.
Comentario:
Te imagino vestido de cazador, descansando entre las lianas y los árboles. Tomando un jugo exótico y mirando el paisaje, descansando mientras Ungo espera el resultado...
Comentario:
Debo confesar que he pensado lo mismo que Wolffo, tiene algo de travelo el Ungo este.
En ascuas me tienes, como siempre, amigo Buch. Dale caña y sigue con la historia.
Besos
En ascuas me tienes, como siempre, amigo Buch. Dale caña y sigue con la historia.
Besos
Comentario:
Esto promete... sigo a la espera, espero sorprenderme y quedarme con la boca abierta.
Muassss
Muassss
Comentario:
Wolffo, que viste primero a quien? A Buch? Tonces sabés si es gusano o serpiente!!!
Creo que no es serpiente. Será gusano? Hay de todo en la viña del señor.
Buch, de nada, después te paso la factura por mail así no te sentís en deuda. =D
Creo que no es serpiente. Será gusano? Hay de todo en la viña del señor.
Buch, de nada, después te paso la factura por mail así no te sentís en deuda. =D
Comentario:
Mari: Sencillamente, conoces mis deseos y me los das. ¿Quien puede pedir mas? ¿se puede pedir más? ¡No, ni de coña!. Así que ni siquiera unas gracias enormes pueden paliar la deuda que contraigo contigo.Y, si soy serpiente, o gusano, claro, todo es cuestión de dimensión. Mi adoración por ti solo acaba de empezar...
Wolffo: Sacándole punta si, pero este es un relato franco y honesto. De una sola cara , donde desnudo mi alma depilada y de pecho hercúleo...también tengo yo ganas de saber como salgo de esta...
Wolffo: Sacándole punta si, pero este es un relato franco y honesto. De una sola cara , donde desnudo mi alma depilada y de pecho hercúleo...también tengo yo ganas de saber como salgo de esta...
Comentario:
Ejem... con el permiso de MariRayas, quisiera hacer un comentario...
Unga muestra características femeninas fuertemente marcadas: ir tras los hombres, llegar tarde a todos sitios sin excusa ni razón aparente, un punto de vista peculiar sobre el mundo y las relaciones sociales, una original forma de defender causas indefendibles; ¿no se tratará de una historia de travestismo en el Zambeze, verdad?
Ardo en deseos de ver cómo sales de esta, amigo.
(Y Mari, ¡yo le vi primero!)
Unga muestra características femeninas fuertemente marcadas: ir tras los hombres, llegar tarde a todos sitios sin excusa ni razón aparente, un punto de vista peculiar sobre el mundo y las relaciones sociales, una original forma de defender causas indefendibles; ¿no se tratará de una historia de travestismo en el Zambeze, verdad?
Ardo en deseos de ver cómo sales de esta, amigo.
(Y Mari, ¡yo le vi primero!)
Comentario:
Bueno, no, este es el último.
Que escribís de una forma que atrapa, me encanta.
Que escribís de una forma que atrapa, me encanta.
Comentario:
Ya, el último. Lo peor son las letritas esas que hay que copiar. Fastidiosas...
Besotes
Besotes
Comentario:
Mirá todo el trabajo que me tomo para que te rías, eh? Y a esta hora que estoy casi dormida, antes no se pudo. Qué día intenso, madre mía...
Comentario:
uy, otra vez yo?
siiiii, asi ves como un montón de comentarios!!!
siiiii, asi ves como un montón de comentarios!!!
Comentario:
Sonrojate y reíte, dale!
Comentario:
Atrapante. Como siempre, claro.
Es que sos serpiente, las serpientes hechizan...
Hechicero.
=D
Besos, Buch
Es que sos serpiente, las serpientes hechizan...
Hechicero.
=D
Besos, Buch





