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GRANDES DOCUMENTALES
Que frío, que desprovisto de visión parcial. Tan solo hechos.
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No diré nada más acerca de mi. No soy interesante.
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(XXIX) LA CONOCIDA HISTORIA DE ARN (Si, el pastor alemán I)
Arn lo tenía todo para ser un pastor alemán. Pelo amarillo en la tripita y capa negra, lengua de jamón york y nariz de trufa. Y además, para no ser menos el lunar rotundo y llamativo. Si, amiguitos y amiguitas, ese lunar con dos pelos negros y gordotes.

El amigo Arn.

Ya digo que lo tenía todo para ser un pastor alemán.


Pero también os digo que por alguna extraña razón, resulta que no lo era. Quizá genéticamente lo podría ser, pero no lo era en los corazones del personal. Porque nadie podía creer que un auténtico pastor alemán, trabajase de vigilante en el bar Castilla. El bar más cutre de todo Madrid. Así que todos decían:

- Si está en este bar asqueroso, no será un verdadero pastor alemán. Y no niego que lo parezca, pero está claro que ningún verdadero y genuino pastor alemán se pondría a vigilar un bar como éste. Antes sería pasto de la libertad.

Y la verdad, os confieso que cuando todos decían esto, y cada uno lo decía a su hora aun se podía estar en el bar, pero si les daba a todos por decirlo a la vez, la cosa cogía una pinta de secta que ya,ya. Sobre todo al principio, luego el ritmo silábico se iba perdiendo en la clásica anarquía ibérica.

Sin embargo, y aunque notorio, Arn no era el único que trabajaba en el bar. Trini, la de los besos dulces, cocinaba en la plancha. Os la puedo describir si queréis.

Trini siempre llevaba una coleta digna. Muy alta, (la coleta). Ella era en general de tonos ocres. Su ropa era de todos los tonos de ocre, y sus ojos también. Y el pelo negro.

Todos la querían. Trini la de los besos dulces.

Tanto Trini, como Arn, dependían de Adito, el jefe. Aunque, en realidad, bien pensado, era más bien Adito el que dependía de ambos trabajadores. Y la verdad, sin ceder al cariño de creador, debo decir que eran dos empleados ejemplares:

Arn, comenzaba su trabajo a la una de la madrugada, cuando cerraba el bar. Era el único bar de Madrid, donde no había habido un solo robo nocturno en los últimos cinco años. Esos eran los resultados de Arn. Durante el día, perreaba en un solar cercano hasta que llegaba la hora de trabajar. Cuando Trini la de los besos dulces salía a fumarse el último cigarrito. Entonces él lo olía y cruzaba la puerta del solar, hasta la puerta del bar Castilla (Cinco metros)

Y con respecto a Trini, sólo le pidió una cosa en la vida a Adito; trabajo. Y una vez que lo obtuvo se puso a cumplir en plan ansia, y llegó un momento en que se ocupaba de todo. En realidad, únicamente al final del día, cuando se acababan las cenas, se permitía un cigarrito a la puerta del local.

Ya sé que ahora os parece una historia insulsa.

Preparaos.
 
Comentario:
nunca puede ser insulsa una historia con un personaje en tonos ocres y coleta digna. Y menos si es tuya (la historia, no la coleta)
 
Comentario:
Corrientes... pues está llena de gente por todos lados, parece que caen del cielo las personas. Y yo soy muy pajuerana (del campo) así que no me va el estilo lánguido intelectual caminando Corrientes café y librerías psicobolches.

Pero no está nada mal Corrientes, eh? Es recomendable (para ir y no quedarme, pero los demás verán)
 
Comentario:
Mri: ¡Exacto, esa es la canción!. Me llega. El carga con 11 y ella con 6. ¡Que movida! ¿Que tal es Corrientes?
Besos
 
Comentario:
"En un café se vieron por casualidad
cansados en el alma de tanto andar.
Ella tenía un clavel en la mano.
Él se acercó, le preguntó si andaba bien.
Llegaba a la ventana en puntas de pie
y la llevó a caminar por Corrientes.
Miren todos! Ellos solos pueden más que el amor
y son más fuertes que el Olimpo..."

Es bella la canción, sí. Hizo después una segunda parte, pero quedate con la primera que es optimista

"... y si reía le daba la luna."
 
Comentario:
Mari: Lo de "puntas de pie" me recuerda a una preciosa canción de Fito Paez "11 y 6" me parece que se llama. ¿la conoces?. Deja link que si no he de buscarlo cada vez. Soy un desastre organizándome. Mil besos.
 
Comentario:
Tiene buena pinta la historia...

Besos en puntas de pie
 
Comentario:
Mons: Si alguna vez alguien te dice, te invito a unas cañas en el bar Castilla, te recomiendo que no vayas. Aun es preferible el Pinky. Cualquier cosa antes. ¡Ay que me gusta que sigas aquí! Pienso contárselo a mis amiguitos. Rebaños, Mons.
Wolffo: Ese mismo bar. En lo único que te equivocas es en adjudicarle olor a fritanga a Trini besos dulces, y también decir que su coleta era churretosa o pringosa. No, amigo mío, de eso nada. Ella sabía mantener su porte noble incluso delante de una chapa en el bar Castilla. Sé que confías en mi. ¡Que gili!
 
Comentario:
Me suena ese bar. Creo que lo conozco. ¿Es uno que tenía un cartel en el que, en lugar de "Gran variedad de bocadillos", ponía "Gran variación de bocadillos"?

A mí, quien me pone de la historia, por ahora, es Trini, con su coleta grasa y su olor a fritanguilla.

Yo, te lo juro, confío mucho en ti: estoy seguro de que mejorará, porque hasta ahora, Buch, te doy la razón (la puta razón). Es insulsa.

Esto es una provocación, evidentemente, pero eres un insulso, que conste. Buena persona también, y gracioso, el que más, pero un poco insulso eres, ¿eh, tío?
 
Comentario:
Pues ese bar igual no está tan mal, los conozco peores ;-p

Besos dulces
 
Comentario:
Binche: Yo tampoco lo he oido nunca. Pero ¿A que mola?
Mas besos.
 
Comentario:
Para nada me parece una historia insulsa, al contrario: promete.

Una preguntilla de ná; ¿Qué nombre es Adito? No lo he oído en mi vida.

Besos
No