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GRANDES DOCUMENTALES
Que frío, que desprovisto de visión parcial. Tan solo hechos.
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No diré nada más acerca de mi. No soy interesante.
Sindicación
 
(XXV) ¿CÓMO EXPLICAR ESO? (PARTE IV- ¡Huy, que aun no se acaba!)
Una vez humillado sin que encontrase yo remedio digno alguno, ni tampoco indigno, ni de ninguna clase, decidí alejarme del grupo para hacer que al cabo del tiempo tuvieran que rogarme. Encontré una piedra bien cómoda y me acurruqué fuera del alcance de su vista (de la de ellos, los cabrones), y resolví esperar allí, bien abrigadito...con un agradable calorcillo que...

Me despertó una patada algo más fuerte de la que Irvin se hubiera atrevido a darme.

- ¡Despierte! ¿Quién es usted?
- ¿Eh, pero...?

Una luz me deslumbró. Y también me deslumbró otra patada en mi grupa, por su contundencia.

- ¡Eh, vale de patadas!

Se bajó la luz, por fin y pude ver un rostro hirsuto, que no me sonaba de nada. La barba tipo Mesa (Medio del Sporting y de la Balompédica Linense, que tenía una barba que le salía de las ojeras) se abrió en una boca, de la que salió una pregunta:

- ¿Quién eres? ¿Qué haces aquí?

Por la manera que tengo yo de pensar, se me van apareciendo razonamientos a medio hacer de manera rápida e imprecisa, y, sin que yo participe, mi espíritu toma decisiones rápidas. Recuerdo que en este caso la secuencia de pensamientos fue:

- “Náufrago, ermitaño, malas pulgas, ¿Peligroso? Flaco, le puedo, le mato, cárcel del país, novio, me lo saquen de encima, Luis Blanco, Pruden, Irvin...”

Así que lo que salió de mi boca fue:

- Somos de una expedición que...

Pero me di cuenta de que hablado, el tema sonaba ridículo, así que me decidí por otras variante de salvación.

- ¡Luis, Luis! Ahora le cuenta un poco él.
- ¿Luis? ¿Quién es Luis?
- Mis compañeros Luis, Pruden , Irvin...
- ¿Dónde están?

Me levanté para señalarlos, pero no los pude ver. Tal vez la oscuridad...

- ¡Luis!

Pero el náufrago pensó que quería agredirle, por lo alto de mi grito, y me arreó, dándome un golpe en toda la cabeza con un extraño bastón acabado en una forma semiesférica.

- ¿Pero que haces?- gemí llevándome las manos a la cabeza.
- ¡Que no grites!, que te vuelvo a dar. ¿Quién es ese Luis?
- El que le va a explicar lo que hacemos aquí...que es una expedición. Pero que ya él le dice...
- Tú no sabes hablar, claro...
- Sí que se, pero me explico fatal.
- Ah. Te explicas fatal.

Gran estrategia la del escuchimizado robinson, repetir lo que yo decía para que yo me diera cuenta de lo ridículo que sonaba.

- Pero insisto en que Luis Blanco...
- Quédate aquí y ni si te ocurra moverte...

Y blandió el extraño artefacto con el que me había sacudido en toda la pelota: Una garcilla.
El náufrago cabrón, abandonó la estancia, o lo que fuera sin linterna ni nada, aunque eso sí, sin deshacerse de la garcilla ni un momento.

Yo me quedé acurrucadito, pensando en que el náufrago se había confiado creyendo que yo era un cobardica que no se atrevería a aventurarse en la oscuridad.

¡Qué razón tenía el bandido!

(Y prometo que esto toca a su fin...)
 
Comentario:
Wolffo: Vaya donde vaya Mons, y diga lo que diga, se vé en sus palabras que me quiere a mi, y juega contigo.(Como dice la canción)
 
Comentario:
Princesa: tiquismiquis, me refería al abrigo de la piedra. Abrigo psicológico si quieres.Y, si que le mentí. Pero por pereza. Que tu andes por aquí colma mi felicidad.
 
Comentario:
A ver, una cosa: lo de abrigadito, con un agradable calorcillo... ¿¿¿te tumbaste encima del pobre ermitaño o lo que resulte ser el señor peludo???
Eso sí, le mentiste, porque si algo haces es explicarte bien :P

y ni comento lo de Wolffo, ahora mismo me olvido de haber leído semejante cochinada :P
 
Comentario:
No sé si te has dado cuenta, pero Mons no va a mi blog a decir que tú eres guapo: viene a la tuya a decir que yo soy guapo. Sutil diferencia.

Y sí participabas en concursos de peos y, sabiendo de mi superioridad flatulenta, sólo jugabas si juraba que no había comido lentejas.
 
Comentario:
Wolffo: ¡¡¡¡Chist!!!!Y no, no reconozco oficialmente haber participado en concurso alguno de peos. Estoy dispuesto a admitir haber presenciado alguno de eructos, y haber jugado al teléfono estropeado y las medallas todo lo más. Y no es que divida las entregas. Es que estoy como enfermo...
Mons: Wolffo es maduro como para que no le hagas daño diciéndole la verdad de que yo soy mas guapo que el. Te juro que no le importa. Por cierto, me encanta que me leas. Es de las tres cosas que más me gustan este mes. Y repite lo que quioeras, aquí no comentan más que los elegidos por la gloria, y tu eres una de ellos.
Binche: Lo del escorpión albino es para mear y no echar gota, que te lo digo yo. Ya verás.
 
Comentario:
Oh! ¿Y todo eso sin encontrar el escorpión albino?

Espero impacientemente el final (es que me voy el día 22 de vacaciones).

Besoss
 
Comentario:
y perdón por la repetición.
 
Comentario:
...no los pude ver. Tal vez la oscuridad.. jaaaaaaajjajajaja
si, debe ser la oscuridad que es muy jodía! jaaaaaaaaajajjaa
espero impaciente la continuación. A mí me encanta que haya capítulos, aunque al golferas le parezca poco honesto jajajajjaja.
guapos!
 
Comentario:
...no los pude ver. Tal vez la oscuridad.. jaaaaaaajjajajaja
si, debe ser la oscuridad que es muy jodía! jaaaaaaaaajajjaa
espero impaciente la continuación. A mí me encanta que haya capíulos, aunque al golferas le parezca poco honesto jajajajjaja.
guapos!
 
Comentario:
(Sonando: I'n one - The Who) joder, Buch, me está recordando a un episodio vergonzoso que compartimos en nuestra adolescencia (¿quiés que te la hinque?)y me estoy viniendo abajo...

También me recuerda a un episodio con Leira que voy a relatar a pesar de lo mal que quedo en él.
Leira y yo teníamos una competición de peos (creo que también la tuve contigo en más de una ocasión) que consistía en a ver quién se tiraba más. Yo usaba una técnica fraudulenta que era dividir los peos en tres o cuatro, para aumentar mi cuenta. Cuando Leira reunió la valentía suificiente para acusarme, me dijo: ya no juego. O sea, que esta técnica tuya de dividir los relatos empieza a parecerme poco honesta... pero ¡quiero leer el final ya!
No