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GRANDES DOCUMENTALES
Que frío, que desprovisto de visión parcial. Tan solo hechos.
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No diré nada más acerca de mi. No soy interesante.
Sindicación
 
(XXV) ¿CÓMO EXPLICAR ESO? (PARTE II)
Tal y como se desarrollaban los acontecimientos no me quedaba más remedio que intervenir.

- Está bien. Me obligáis a decir a decir algo que no quiero. Blas se ha comido los víveres de todos. Por eso quiere que entremos.
- ¿Blas?
- ¿Blas?
- ¿Blas?
- Desde luego eres un cerdo, Buch.-dijo Blas, y me señaló al tiempo que decía:
- Él también ha comido.
- Si quieres puedes echar mierda encima de mí, toda la que quieras, pero no vas a conseguir que dejemos de avergonzarnos de ti.
- Eso Blas.
- Blas nos avergonzamos de ti.
- Si Blas, eres un mierda, y un cobarde.

Blas no tenía la mecha muy larga, así que reventó.

- Esta expedición es una mierda. Ahí os quedáis, calamares.

Y Blas se fue pisando del revés las huellas que dejamos a la venida. Y aun resonantes los cagamentos de Blas, decidí aprovechar el tirón para que comenzase nuestra expedición.

- Y ahora señores, podemos hacer dos cosas, o comenzamos nuestro trabajo o seguimos esperando, quien sabe, tal vez la sociedad geográfica nos dé un premio por pacientes. ¿no?
- Si
- Es Verdad
- Si.
- Si (Yo también dije “si” para reforzar”)

Y de este modo tan extraño, dio comienzo nuestra expedición. Bueno, un momento antes se me acercó Luis Blanco para decirme:

- ¿Tienes un momento?
- Para ti, Luis, tengo todo los momentos que existan.
- Verás tu dijiste: “Está bien. Me obligáis a decir a decir algo que no quiero. Blas se ha comido los víveres de todos. Por eso quiere que entremos.”
- Si. ¿Y?
- Pues que hay algo que no me cuadra. Precisamente Blas, no quería que entrásemos. El que quería eso eras tu.
- ¡Ay, mira Luis! ¿Seguimos perdiendo el tiempo con tonterías? ¿O quizá prefieres que busquemos al maldito escorpión? Yo no entiendo nada de lo que me dices, ...pero si te aburres te puedes ir a charlar con la doctora, ella tampoco te escuchará, pero está muy buena...


De un modo que no recuerdo con precisión, tipo “¿Cómo he llegado hasta aquí?”, nos encontramos en fila india , con los pies mojados, por haber vadeado el río, en la boca de la cueva. Se palpaba la tensión, por la escasez de comida. El haber tenido entre nosotros a un traidor como Blas, era algo que aun estábamos pagando. (A ver, ya hemos asumido que esa es la verdad oficial, no la liemos ahora). El único menú eran galletas de tocino, que es algo que suena muy bien a los que lo leen en las novelas, pero que es un asco. Eso sí, galletas de tocino y agua había de sobra. Se vé que no le gustaban al cabrón de Blas.


Irvin iba el primero con su linterna de luz concentrada azul, después Luis, Pruden y cerrando el pelotón yo mismo. Al principio el camino era facilón, ancho y liso, pero poco a poco, una piedra allí, un estrechamiento acá, una cuestita arriba, una cuestita abajo, una enorme bóveda ...un cacho lago de tres pares de cojones...¿Un lago? Nada nos había hecho pensar que tuviéramos que enfrentarnos a un lago. Ni lo contrario, la verdad. Y lo peor es que el lago ocupaba de pared a pared y no había forma de rodearlo.

- No hay forma de rodear este lago.-dijo Irvin deteniéndose y poniendo sus brazos en jarras, con lo que la linterna de luz azul apuntó al suelo.
- ¿Dice la leyenda algo de lagos?-pregunté a Luis.
- No específicamente. Dice:”Los valientes sortearán las dificultades”.

Pruden quiso aportar, también:

- Si alguien se hubiera traído una lancha neumática desinflada, metidita en su mochila en plan sorpresa,...
- Claro, no te jode...cortó Irvin. No hay mas remedio que vadear. Así que venga, andandito.

(Continuará...)
 
Comentario:
Princesa: Una cosa es que sepas lo que tu madre quiere de tí, y otra cosa muy distinta es que lo hagas. ¿Crees que la madre de Cicciolina le aconsejaba sobre sus novios?
 
Comentario:
Yo creo que si hay algo incómodo en la vida es tener los pies mojados, así que más que fijarme en Blas el traidor que se comió toda la comida menos las guarrerías, estoy todo el rato pensando en el pobre Luis Blanco, que seguramente sería huérfano, porque cualquiera con madre sabe que siempre, siempre, hay que llevar la ropa interior limpia y una muda de repuesto "por si pasa algo".
 
Comentario:
Mons: Me adhiero a tu refaño. Y si quieres la rebañamos también. Lostie, date por rebañada.
Binche: Podría haber sido así, pero ya verás como no.
 
Comentario:
Si tienen hambre, que se coman el escorpión albino!!!! :ppp

Besos
 
Comentario:
lostieee un refaño muy fuerte! ainsss que solos nos has dejado refañando!
 
Comentario:
Wolffo: ¿A que es de estas historias que te ponen el corazón en un puño? Pero todos no pueden morir, recuerda que uno de ellos es Buch.
Mons: Pero era un traidor, el Blas, se zampó la comida de todos. No van a Valencia porque son exploradores y ya sabes lo que eso significa.¿no?
Te mando a ti mas besos, y aprovecho para decir que echo de menos a Lostie. A la que refaño desde aqui, y espero que tu la refañes también.
 
Comentario:
Pues yo digo que Blas llevaba una lancha en su mochila y ahora van a tener que mojarse para pasar al otro lado. ;-p
Aunque bien pensado, por qué no se van a tomar una sangría y una tapitas a la playa de Valencia, que yo sé de buena tinta que les esperan con los brazos abiertos?
Besitossssssssss y refaños varios.

(me has dejado en ascuas, espero la continuación, que no te tenga que refañar ein? ;-ppp)

 
Comentario:
Ostrás... el enigma se complica; ya no es la aventura idiota que cabe esperar de un narrador como tú, amigo: ahora me ha puesto los pelos de punta.
Personalmente, apuesto porque mueren al intentarlo.
Es extraordinariamente complicado y emocionante.
No