(XXII) FAUNA POLAR , MÁXIMA PRUDENCIA, HOMBRE (Final)
La economía iba bien. Iba como el amor en la casa, o la deriva de las placas tectónicas, lenta, pero inexorable (E inoxidable también, que coño). Los cazadores llegaban con sus piezas para que Vincent las desollase. Y Vincent lo hacía mostrando su felicidad suave. Sonreía mientras desollaba.
Un buen día, hacia las seis, llegó un cazador con un oso de piel extraordinaria, con un pelaje blanco inmaculado, pero que al mirarlo según desde que perspectiva emitía unos reflejos color violeta que le daba una prestancia que ya, ya. Era como el pelo de las viejas con los reflejos lila..No sé si me explico. El caso es que Vincent le dijo al cazador:
- Esta pieza te la compro yo, quiero esa piel.
- Ah, vale.
- ¿Cuánto pides?
El tío sabía pedir, desde luego, pero a Vincent no le importó porque la llamita azul se había transformado en una fogata roja y naranja de respetables proporciones.
Durante algún tiempo el bueno de Vincent estuvo tejiendo, curtiendo y haciendo todas las movidas del que quiere fabricar una buena alfombra de piel de oso, a partir de una buena (y cara) piel de oso. Además esta actividad la llevaba a cabo por las noches, porque quería darle una buena sorpresa a Gert.
Y llegó el día del regalo, y para resumiros os diré que de aquella, Vincent agarró un buen montón de puntos, no lo voy a negar. Se quisieron un poco más, y un poco más.
Y fíjate por donde se empezaron a dar una serie de casualidades estúpidas.
- El abrigo de Gert se rompió.
- Ella tenía que salir de compras de todas formas.
- Hacía frío.
- La alfombra de piel de oso abrigaba un montón.
Gert se recubrió con la alfombra e incluso utilizó la cabeza de capucha, porque nevaba un poco.
Vincent estaba tomando café. Y tratando de ver el modo de conseguir más puntos en poco tiempo. Porque quería a su inmensa esposa. Su esposa osa.
Escuchó el timbre del anexo. (¡Riau! ¡Riau!) Fue a ver quien era. Y era un cazador con su presa en el trineo. Un enorme ejemplar de oso polar con su piel de blanco bestial y reflejos lilas.
El muy gili no se olió el tema, menos mal que cuando le dio la vuelta al presunto oso, se veía que iba agarrado a la piel con las manos, igual que las abuelitas sujetan la rebeca, y claro al ver aquellas manos, quitó el resto de la piel, que era una alfombra mira por donde, y dentro estaba Gert, que, lo siento mucho pero no había sobrevivido a un par de balas explosivas, por mucho que antes atravesaran la piel del oso.
- Es mi mujer.
- Lo dudo mucho, es un macho.
- Dentro iba mi mujer, no era un oso.
- ¡Caramba, pues como lo siento!
Pasó un poco de tiempo.
“Querida mama:
Estoy mas viudo que un calamar. Mándame otra cocinera”
FIN
Un buen día, hacia las seis, llegó un cazador con un oso de piel extraordinaria, con un pelaje blanco inmaculado, pero que al mirarlo según desde que perspectiva emitía unos reflejos color violeta que le daba una prestancia que ya, ya. Era como el pelo de las viejas con los reflejos lila..No sé si me explico. El caso es que Vincent le dijo al cazador:
- Esta pieza te la compro yo, quiero esa piel.
- Ah, vale.
- ¿Cuánto pides?
El tío sabía pedir, desde luego, pero a Vincent no le importó porque la llamita azul se había transformado en una fogata roja y naranja de respetables proporciones.
Durante algún tiempo el bueno de Vincent estuvo tejiendo, curtiendo y haciendo todas las movidas del que quiere fabricar una buena alfombra de piel de oso, a partir de una buena (y cara) piel de oso. Además esta actividad la llevaba a cabo por las noches, porque quería darle una buena sorpresa a Gert.
Y llegó el día del regalo, y para resumiros os diré que de aquella, Vincent agarró un buen montón de puntos, no lo voy a negar. Se quisieron un poco más, y un poco más.
Y fíjate por donde se empezaron a dar una serie de casualidades estúpidas.
- El abrigo de Gert se rompió.
- Ella tenía que salir de compras de todas formas.
- Hacía frío.
- La alfombra de piel de oso abrigaba un montón.
Gert se recubrió con la alfombra e incluso utilizó la cabeza de capucha, porque nevaba un poco.
Vincent estaba tomando café. Y tratando de ver el modo de conseguir más puntos en poco tiempo. Porque quería a su inmensa esposa. Su esposa osa.
Escuchó el timbre del anexo. (¡Riau! ¡Riau!) Fue a ver quien era. Y era un cazador con su presa en el trineo. Un enorme ejemplar de oso polar con su piel de blanco bestial y reflejos lilas.
El muy gili no se olió el tema, menos mal que cuando le dio la vuelta al presunto oso, se veía que iba agarrado a la piel con las manos, igual que las abuelitas sujetan la rebeca, y claro al ver aquellas manos, quitó el resto de la piel, que era una alfombra mira por donde, y dentro estaba Gert, que, lo siento mucho pero no había sobrevivido a un par de balas explosivas, por mucho que antes atravesaran la piel del oso.
- Es mi mujer.
- Lo dudo mucho, es un macho.
- Dentro iba mi mujer, no era un oso.
- ¡Caramba, pues como lo siento!
Pasó un poco de tiempo.
“Querida mama:
Estoy mas viudo que un calamar. Mándame otra cocinera”
FIN
Comentario:
¡VAGO, MÁS QUE VAGO! Se nota que te ibas de vacaciones y has terminao de mala manera... Con lo bueno que era... -este relato hubieras debido premiarlo con otros diez capítulos, por lo menos.
Bueníssssmo Buch, a ver si nos escribes otra, capullete.
Y mola mogollón leerlo todo de una vez, pero lo del final precipitao no te lo perdono. Bueno, sí.
Bueníssssmo Buch, a ver si nos escribes otra, capullete.
Y mola mogollón leerlo todo de una vez, pero lo del final precipitao no te lo perdono. Bueno, sí.
Comentario:
Oooooooooooooh, pobre Gert!!! Qué manera más tonta de morir, tío! Jajaja, lo que me he reído!
Oye, ¿por qué las viejas se echarán ese reflejo lila tan feo en el pelo? Es una cosa que nunca lo he entendido, y que yo nunca haré cuando me llegue esa edad!
Besos
Oye, ¿por qué las viejas se echarán ese reflejo lila tan feo en el pelo? Es una cosa que nunca lo he entendido, y que yo nunca haré cuando me llegue esa edad!
Besos
Comentario:
Me la he cargado, si. Ha sido sin querer. Y el cazador asesino, ya sabes era un duro, con el corazón de hielo. Me encantan tus refaños......
Siempre gracias por leerme, Mons.
Siempre gracias por leerme, Mons.
Comentario:
ohhhhhhhhhhhhhh te has cargado a Gert! no lo puedo creeer! qué historia más trágica! ;-ppp
Por cierto que al cazador responsable de su muerte se le ´nota desolado y tal! ;-pp
Besos, schuikks y como mola el timbre del anexo! jaaaaaaaaaaaaajjajajjaa
joe, que no puedo irme sin refañarte!
Por cierto que al cazador responsable de su muerte se le ´nota desolado y tal! ;-pp
Besos, schuikks y como mola el timbre del anexo! jaaaaaaaaaaaaajjajajjaa
joe, que no puedo irme sin refañarte!





