(XVIII) ORGULLO VACUNO (Segunda Parte-de transición)
Irina estaba en uno de los cinco o seis mejores momentos de su vida. En su camiseta rosa se leía un sencillo y definitivo texto: “SEGOVIA”. Iba junto a Pachi, su gran amor, la calefacción soltaba un aire tibio la mar de agradable, y eran libres para recorrer el país, de cabo a rabo. Y, lo mejor de todo, su novio era taciturno. Y ella, desde que conoció al locuaz Manolo, había deseado tener un novio taciturno.
Más cosas que construían la felicidad de Irina: El trabajo. El trabajo de recoger ganado aquí y entregarlo allá, se hacía sin sentir, sin obligación. Marcaba la ruta, de acuerdo, pero no obligaba.
- El jato
- Ése
- Me lo llevo
- Vale
- Adiós.
Y, como las cosas iban así de rápido, viajaban y hacían dinero. El transporte de reses.
Sonó en la radio una bonita canción de Nacha Pop. (Suerte)
- Nacha Guevara -dijo Pachi
Es lo único malo que tiene hablar poco, que si no la aciertas, todo el mundo se cree que eres tonto.
Pasaron unos días. Salmonete crecía y se ponía robusto, y aunque seguía siendo un ternerito, ya se hacía respetar por los otros. Suerte que aquella era una granja cristiana, y las reses no campaban por sus respetos, sino que su paseo lo daban en un cercado perfectamente vigilado. Y allí estaba el señor Muñoz, hablando a las vacas.
- Vacas, hoy he reflexionado sobre si el mundo es malo o no. Y he llegado a la conclusión de que no tenemos con que compararlo, y me he preguntado que puesto que eso es así, si sigue siendo posible decir de algo que es único si es malo o no. Esto, claro solo se puede responder si hay cosas que sean malas por sí mismas, y si el mundo fuese una de esas...
De repente las vacas miraban hacia arriba, porque durante unos breves instantes Muñoz levitó. Cuando Muñoz despegó, dejó de ver tras si a Salmonete, cuya cabeza seguía el perfil ascendente de la cornada que le acababa de propinar a Muñoz. Fue solo un instante, como digo, porque Muñoz cayó sobre su tripa en un instante. Incluso Salmonete, por la inercia, tropezó con él y dio unas vueltas de campana, antes de caer de morros. Estaba dolido. Muñoz también.
- ¿Qué es lo que....?
Qué rápido se dio Salmonete la vuelta sobre si mismo, y que rápido retomo la embestida sobre Muñoz. Pero esta vez no le pilló desprevenido, Muñoz por primera y última vez en su vida realizó un recorte campeón y dejó a Salmonete buscando la carne en el aire.
- ¿Eres bravo? No puede ser...
Pero el deseo de profundizar en la paradoja de que un ternero nacido de padre semental y madre decididamente lechera, resultase ser una res brava, no le impidió buscar la salida, y corriendo con fé alcanzó a saltar la valla a la torera.
- ¡Es bravo! ¿es bravo?
Don Matías estaba comiendo unas blandengues sopas de pan y leche, cuando apareció Muñoz jadeante y sudoroso:
- ¡Es bravo! ¡No se como puede ser, es bravo!
Don Matías dijo algo ininteligible y, es asqueroso, pero abrió al abrir la boca para hablar, un fino hilo de leche salió de sus labios.
- ¿Dafta? ¿Qué dices?
- Don Matías, que Salmonete es un toro bravo.
Irina dormía. Pachi no, porque estaba conduciendo hacia la casa de sus padres, y era un hombre responsable.
Más cosas que construían la felicidad de Irina: El trabajo. El trabajo de recoger ganado aquí y entregarlo allá, se hacía sin sentir, sin obligación. Marcaba la ruta, de acuerdo, pero no obligaba.
- El jato
- Ése
- Me lo llevo
- Vale
- Adiós.
Y, como las cosas iban así de rápido, viajaban y hacían dinero. El transporte de reses.
Sonó en la radio una bonita canción de Nacha Pop. (Suerte)
- Nacha Guevara -dijo Pachi
Es lo único malo que tiene hablar poco, que si no la aciertas, todo el mundo se cree que eres tonto.
Pasaron unos días. Salmonete crecía y se ponía robusto, y aunque seguía siendo un ternerito, ya se hacía respetar por los otros. Suerte que aquella era una granja cristiana, y las reses no campaban por sus respetos, sino que su paseo lo daban en un cercado perfectamente vigilado. Y allí estaba el señor Muñoz, hablando a las vacas.
- Vacas, hoy he reflexionado sobre si el mundo es malo o no. Y he llegado a la conclusión de que no tenemos con que compararlo, y me he preguntado que puesto que eso es así, si sigue siendo posible decir de algo que es único si es malo o no. Esto, claro solo se puede responder si hay cosas que sean malas por sí mismas, y si el mundo fuese una de esas...
De repente las vacas miraban hacia arriba, porque durante unos breves instantes Muñoz levitó. Cuando Muñoz despegó, dejó de ver tras si a Salmonete, cuya cabeza seguía el perfil ascendente de la cornada que le acababa de propinar a Muñoz. Fue solo un instante, como digo, porque Muñoz cayó sobre su tripa en un instante. Incluso Salmonete, por la inercia, tropezó con él y dio unas vueltas de campana, antes de caer de morros. Estaba dolido. Muñoz también.
- ¿Qué es lo que....?
Qué rápido se dio Salmonete la vuelta sobre si mismo, y que rápido retomo la embestida sobre Muñoz. Pero esta vez no le pilló desprevenido, Muñoz por primera y última vez en su vida realizó un recorte campeón y dejó a Salmonete buscando la carne en el aire.
- ¿Eres bravo? No puede ser...
Pero el deseo de profundizar en la paradoja de que un ternero nacido de padre semental y madre decididamente lechera, resultase ser una res brava, no le impidió buscar la salida, y corriendo con fé alcanzó a saltar la valla a la torera.
- ¡Es bravo! ¿es bravo?
Don Matías estaba comiendo unas blandengues sopas de pan y leche, cuando apareció Muñoz jadeante y sudoroso:
- ¡Es bravo! ¡No se como puede ser, es bravo!
Don Matías dijo algo ininteligible y, es asqueroso, pero abrió al abrir la boca para hablar, un fino hilo de leche salió de sus labios.
- ¿Dafta? ¿Qué dices?
- Don Matías, que Salmonete es un toro bravo.
Irina dormía. Pachi no, porque estaba conduciendo hacia la casa de sus padres, y era un hombre responsable.
Comentario:
Princesa: Esto es un comentario de primera. Pero te diré que la comida de oreja por parte del hombre no tiene más objetivo que ablandar los siguientes pasos. En sí no es nada. ¿estás de acuerdo? Una vez leí un cuento (¿Jardiel Poncela?) en el que se describía el noviazgo, matrimonio, embarazo y parto de una pareja. La parete absurda y graciosa es cuando el autor dice: Y, aunque nadie se lo explique, Fulanito y Fulanita tuvieron un precioso....gato.
Me encantó la escena. El resto del cuento no valía nada. Esto es lo que yo intento en este, pero tu dirás: Tío...¿Me quieres dejar de dar el coñazo? ¿Quien te ha preguntado? Es verdad...perdón.
Me encantó la escena. El resto del cuento no valía nada. Esto es lo que yo intento en este, pero tu dirás: Tío...¿Me quieres dejar de dar el coñazo? ¿Quien te ha preguntado? Es verdad...perdón.
Comentario:
Irina era una mujer modesta si sólo pensaba tener cinco o seis mejores momentos. Yo no aprecio como ella los novios taciturnos, a mí me encanta que me coman la oreja en ambos sentidos (el estricto y el figurado), así que los hombres de pocas palabras no son mis favoritos salvo que sean excepcionales. Ahora bien, si entre las pocas palabras me confunde a Nacha Pop con Nacha Guevara, le pongo a hacer autoestop mesetario.
El cercado era cristiano y el señor Muñoz tendía a jesuíta ¿no? además, mundano como ellos puede presentarse a alguno de los concursos de recortes o como se llame eso que hacen por los pueblos de aquí que consiste en citar al toro, esperar el máximo tiempo posible a que se acerque y luego esquivarle. En cambio don Matías de parecer algo, parecería Fray Escoba, eso de hablar con la boca llena... es que veo las sopas de pan y me pongo mala.
El cercado era cristiano y el señor Muñoz tendía a jesuíta ¿no? además, mundano como ellos puede presentarse a alguno de los concursos de recortes o como se llame eso que hacen por los pueblos de aquí que consiste en citar al toro, esperar el máximo tiempo posible a que se acerque y luego esquivarle. En cambio don Matías de parecer algo, parecería Fray Escoba, eso de hablar con la boca llena... es que veo las sopas de pan y me pongo mala.
Comentario:
Binnie:Si que era de manga corta, y de color chicle. Buen punto para Binx. En realidad el confuso texto era difícil de leer, por que las letras se deformaban, bueno ya sabes por qué.
Y yo mas besos...
Y yo mas besos...
Comentario:
Acerca de la camiseta de Irina: Seguro que era muy ajustada, de manga corta y de color rosa chicle. Pero el texto, tan sencillo, decía "Se agobia" en vez de "Segovia", y es que Pachi era mucho Pachi!
Besos, espero el desenlace!
Besos, espero el desenlace!





