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GRANDES DOCUMENTALES
Que frío, que desprovisto de visión parcial. Tan solo hechos.
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No diré nada más acerca de mi. No soy interesante.
Sindicación
 
(XIV) YO HE PASTOREADO VACAS Y SÉ DE LO QUE HABLO, LO JURO (III)
No recuerdo que entre mis antepasados hubiera algún indio rastreador, así que me sorprendió mucho divisar a la primera vaca, apenas cincuenta metros por delante de mí, trotando a lo tonto. Yo tenía planeado caminar lentamente en cuanto hubiera perdido de vista a Paquito, pero el trote estúpido de la vaca me obligó a caminar un poco más deprisa.

- ¡Kuok, kuok!

Entonces me miró (Y quiero explicar esto: La vaca mira. Es el único animal que mira, que cuando te mira, sabes que te está mirando.) Y aceleró un poquito más.

- ¡Kuok, kuok!

Yo corrí descaradamente. Y cuando estaba por tocar su grupa, un trueno airado rasgó el aire. Y entonces vaca uno rompió a galopar. No sabía que las vacas podían galopar, pero desde aquel momento, y durante todo el resto de mi vida nadie podría negármelo nunca.

- Kuok, hija de puta, kuok.-murmuré desesperado

Y a continuación una lluvia helada, del grifo de la fría, contribuyó a poner aquel día en el cuaderno de los “dios, pero que dia”, en el capítulo “que se acabe ya”. Perdí el rastro de vaca uno, tras una curva cerrada, yo resbalé, y entonces me dí cuenta de que lo de darse la vuelta no era un hecho aislado, era una maldita costumbre, al menos entre las vacas de don José. Así que al trazar la curva lo mejor que supe, me dí de morros con los belfos húmedos de vaca uno. Ella ni se inmutó, sino que me arrolló y siguió carretera arriba en dirección a Paquito, que se suponía que estaba por ahí esperándola, si es que no le había partido un rayo (que ojalá que sí).

Pensé: “Allá te va, Paquito, toréala, que para eso tienes una muleta”.

Sin duda vaca dos me reservaba más trabajo, pero lo reciente del éxito con vaca uno, me había inoculado una dosis de ánimo muy aprovechable. De modo que, aunque bajo la lluvia, que ya no parecía tan fría, seguí mi caminar lento, pero infatigable en busca de vaca dos. Y recordé el viejo proverbio: “No quieras recuperar a vaca tres antes que a vaca dos”. Y llegué a la conclusión de que era cierto, y aun hice más , decidí olvidarme de vaca tres, hasta que no encontrara a vaca dos. Y volví a pensar, mientras las gotas de lluvia que resbalaban por mi barbilla se mezclaba con las migas de pan del bocata foie-grass de la merienda, y se formaba una pasta pegajosa, y pensé: “Tampoco vayas a querer recuperar la vaca cuatro antes que la tres, tontolaba”. Y era verdad, ni la tres antes que la dos, ni la cuatro antes que la tres.

Vaca dos estaba tumbada bajo la lluvia, en un prado redondo-triangular. Lo hacía, según siempre se ha dicho, para tener la tripa seca. Conocí mucha gente que se admiraba de la inteligencia de la vaca, al tumbarse para mantener su tripa seca, cuando llovía. A mi, la verdad, no me parecía para tanto (“Ni tampoco la cuatro antes que la dos, bobo”)

-¡Kuok, kuok!

Me miró dulcemente mientras me acercaba. Me miró directamente al alma. Pero no intentó levantarse.

- Vamos, cariño, nadie va a hacerte ningún daño. Al menos no, mientras yo esté contigo. (esto era de adorno, sabía que sobraba que te cagas)

La agarré suavemente del cuerno derecho, le devolví la mirada, con mi mirada lenta de pringao triste y pensé:

- ¿Cómo hago yo ahora para levantar a la mierda de la vaca?

“Nunca la vaca cinco antes que la cuatro”. Pero no era eso. No me quise resistir más a la solución que se me venía a la mente. Tenía que darle con un palo. Era eso. Pero no era tan fácil. Allí no había palos. Había hierba o piedras, pero tampoco podía tirarle una piedra, porque la tenía que guiar.

- Te me levantas y te me vas donde el Paquito, vaca dos.

Antes de darle un palmetazo con mi propia mano, probé la solución mágica que funciona con los perros, y lo hice con toda la fé del mundo:

- ¡Busca, busca zapatilla!

Y tiré mi adidas rom derecha delante de ella.

- ¡Busca, busca!

Vaca dos me miró con pena.

Y yo seguía corriendo a su alrededor, en zigzag, recogiendo la zapatilla y tirándola otra vez. Hasta que me resbalé y me hice daño en el culo.

Y entonces lloré amargamente.

(Continuará, pero no voy a ir una por una al final encuentro a algunas juntas, no os preocupéis)
 
Comentario:
¿me vas a hacer gastar uno de mis deseos en que siga la historia, Sherezade? ;))
 
Comentario:
Wolffo; No, las vacas son listas, los caballos sí que son estúpidos. De hecho te contaría miles de anécdotas que te lo demostrarían, pero te veo encasquillado ahí...Y no, quizá Rurik si, pero no recuerdo que Xana hubiese ido jamás a por un palo o zapatilla. Y, bueno lo de traerlo entre los dientes...
Binche: Que bueno verte de vuelta...Es verdad lo del palo. Atenta al desenlace.
 
Comentario:
No sabía yo eso de que se tumban para mantener la tripa seca. ¿Es en serio? Porque no me parece inteligente en absoluto. Me parece vacuno; o sea, lento, estúpido y pelmazo.
Lo de la zapa estuvo bien, si no picó es porque vaca dos es estúpida y vacuna. Tanto Xana como Rurik hubieran ido.
A ver cómo acaba...
 
Comentario:
Jajaja, con una zapatilla????!!!

Te habría ido mejor con un palo fino a modo de fusta, eso funciona siempre (al menos en las pelis). ;)
 
Comentario:
Princesa: Has acertado plenamente. La mirada de las vacas me conmueve. En cuanto al desapego, el asunto es que había que mantener un orden para la captura...si no la cosa se liaría mucho. Si que son bonitos los nombres de los toros: "jAbonero", "Islero". Gracias por lo de genio, pide tres deseos......
 
Comentario:
Menos mal que las vacas son gordas, por lo menos sin habilidades especiales de rastreo será posible localizarlas. Yo tampoco sabía que galopaban, ni que tenían una mirada tan conmovedora, que aunque no lo dices, se ve claramente que te resultaba conmovedora. Lo único que noto es que cuando eras niño resultabas un poco despegado, eso de referirte a las vacas con un número... ¿no tenían nombre? con lo bonitos que son los nombres de los toros, seguro que los de las vacas también.
Eso sí, el intento de la zapatilla es digno de un genio, jajajaaaaaaaaaaaaaaaa.
No