La voz de las mujeres
Esta semana quiero compartir con vosotros un tema que tiene relación directa con el bienestar de los niños y niñas. Se trata del derecho a la igualdad y a la participación que tienen las mujeres y niñas.
No soy experto en el tema. Pero me apetecía mucho enseñaros un informe que realizó World Vision sobre el empoderamiento de las mujeres en varios países.
Si os preguntaís qué tiene que ver esto con mi apadrinamiento, yo os tengo que decir que todo...finalmente mi idea es ayudar a través de Blanca, mi ahijada y creo que difundiendo esta información ayudo a crear conciencia.
Aquí está
Empoderar_a_las_mujeres_y_ninas.pdf

No soy experto en el tema. Pero me apetecía mucho enseñaros un informe que realizó World Vision sobre el empoderamiento de las mujeres en varios países.
Si os preguntaís qué tiene que ver esto con mi apadrinamiento, yo os tengo que decir que todo...finalmente mi idea es ayudar a través de Blanca, mi ahijada y creo que difundiendo esta información ayudo a crear conciencia.
Aquí está
Empoderar_a_las_mujeres_y_ninas.pdf

Apadrinar
Me han escrito preguntando sobre el proceso de apadrinamiento, cómo funciona y qué beneficios trae. Así que voy a aprovechar esta entrega del blog para contaros un poco sobre qué es eso del apadrinamiento.
En pocas palabras, apadrinar es donar una cantidad mensual que va destinada a un proyecto comunitario de desarrollo en el que se beneficia tanto el niño que apadrinas como su familia y toda las personas que están a su alrededor.
Antes de apadrinar a Blanca, tenía una idea un poco difusa de qué significa ser padrino, pero con el paso de los meses me he dado cuenta de que en realidad se trata de una forma de ayuda duradera. Blanca es como un lazo, una ventana, que me permite conocer un poco más de su mundo, de su realidad, de su comunidad.
Está claro que cuando apadrinas ayudas no sólo a un niño, en realidad ayudas a un grupo de familias que se benefician de los programas de salud, de la construcción de escuelas, de los programas de agricultura...

La ventaja del apadrinamiento es que estableces contacto directo y personal con una de las tantas personas a las que estás ayudando, puedes escribir cartas e incluso puedes visitar los proyectos que financia la ONG.
World Vision, que es la ONG que conozco y con la que apadrino, desarrolla programas que contienen tanto proyectos de salud, como educativos, económicos y de prevención del contagio del VIH/SIDA. Tal vez lo que más me llamó la atención es la participación de los líderes comunitarios, porque son ellos quienes deciden qué necesitan con más urgencia y quienes van a permitir que esos proyectos perduren en el tiempo.
Cuando apadrinas recibes una “tarjeta” de tu ahijado o ahijada, que lleva una foto del chaval con sus datos básicos y una descripción del proyecto de desarrollo del que se va a beneficiar. Además, cada año recibes un informe que te permite ver cómo se ha beneficiado el niño apadrinado y cómo se están desarrollando los programas de desarrollo.

Si queréis ayudar apadrinando un niño o conocer más sobre el apadrinamiento, podéis visitar la web de World Vision.
En pocas palabras, apadrinar es donar una cantidad mensual que va destinada a un proyecto comunitario de desarrollo en el que se beneficia tanto el niño que apadrinas como su familia y toda las personas que están a su alrededor.
Antes de apadrinar a Blanca, tenía una idea un poco difusa de qué significa ser padrino, pero con el paso de los meses me he dado cuenta de que en realidad se trata de una forma de ayuda duradera. Blanca es como un lazo, una ventana, que me permite conocer un poco más de su mundo, de su realidad, de su comunidad.
Está claro que cuando apadrinas ayudas no sólo a un niño, en realidad ayudas a un grupo de familias que se benefician de los programas de salud, de la construcción de escuelas, de los programas de agricultura...

La ventaja del apadrinamiento es que estableces contacto directo y personal con una de las tantas personas a las que estás ayudando, puedes escribir cartas e incluso puedes visitar los proyectos que financia la ONG.
World Vision, que es la ONG que conozco y con la que apadrino, desarrolla programas que contienen tanto proyectos de salud, como educativos, económicos y de prevención del contagio del VIH/SIDA. Tal vez lo que más me llamó la atención es la participación de los líderes comunitarios, porque son ellos quienes deciden qué necesitan con más urgencia y quienes van a permitir que esos proyectos perduren en el tiempo.
Cuando apadrinas recibes una “tarjeta” de tu ahijado o ahijada, que lleva una foto del chaval con sus datos básicos y una descripción del proyecto de desarrollo del que se va a beneficiar. Además, cada año recibes un informe que te permite ver cómo se ha beneficiado el niño apadrinado y cómo se están desarrollando los programas de desarrollo.

Si queréis ayudar apadrinando un niño o conocer más sobre el apadrinamiento, podéis visitar la web de World Vision.
Carta de mi ahijada
Pocos meses después de regresar de Guatemala, Elena y yo recibimos la primera carta de Blanca, nuestra ahijada.
Recibir la carta fue emocionante, claro que sí. Habíamos hecho un trato y ella había cumplido su parte.
Tengo que decir que según me han contado en World Vision, mi proceso fue al contrario de lo que suele ser con un padrino, porque primero fui a visitarla y luego comenzamos la correspondencia. Lo usual es que el primer contacto entre un padrino con su niño apadrinado sea a través de cartas.
Lo importante en realidad es el contacto. En la carta Blanca me cuenta quién es su mejor amiga y me dice que para ella fue muy importante que Elena y yo la visitáramos. Al final de la carta hay un dibujo en colores. La verdad es que esta carta tiene un gran valor sentimental, especialmente después de conocerla.
Pero más allá de lo que la chavala me pueda contar, lo que me ha gustado de recibir esta primera carta es saber que ese contacto con Blanca es como un lazo con esos otros niños que encontré durante el viaje: los hermanitos de Blanca, los chavales de la escuela, incluso con los padres de Blanca.
Como se imaginarán, yo también le escribiré una carta a Blanca e incluso le enviaré algunas de las fotos que nos tomamos durante la visita a su casa.

Si queréis ayudar apadrinando un niño o conocer más sobre el apadrinamiento, podéis visitar la web de World Vision.
Recibir la carta fue emocionante, claro que sí. Habíamos hecho un trato y ella había cumplido su parte.
Tengo que decir que según me han contado en World Vision, mi proceso fue al contrario de lo que suele ser con un padrino, porque primero fui a visitarla y luego comenzamos la correspondencia. Lo usual es que el primer contacto entre un padrino con su niño apadrinado sea a través de cartas.
Lo importante en realidad es el contacto. En la carta Blanca me cuenta quién es su mejor amiga y me dice que para ella fue muy importante que Elena y yo la visitáramos. Al final de la carta hay un dibujo en colores. La verdad es que esta carta tiene un gran valor sentimental, especialmente después de conocerla.
Pero más allá de lo que la chavala me pueda contar, lo que me ha gustado de recibir esta primera carta es saber que ese contacto con Blanca es como un lazo con esos otros niños que encontré durante el viaje: los hermanitos de Blanca, los chavales de la escuela, incluso con los padres de Blanca.
Como se imaginarán, yo también le escribiré una carta a Blanca e incluso le enviaré algunas de las fotos que nos tomamos durante la visita a su casa.

Si queréis ayudar apadrinando un niño o conocer más sobre el apadrinamiento, podéis visitar la web de World Vision.