Diario de un padrino
Un blog para compartir mi experiencia sobre el apadrinamiento
Acerca de
Hola. Mi nombre es Carlos Sobera y he creado este weblog para compartir con vosotros mi experiencia de apadrinamiento y apoyo a la ONG World Vision. Voy a comenzar relatando el viaje que hice a Guatemala con mi compañera Elena para conocer a Blanca, una niña de 8 años que apadriné hace unos meses. También os contaré un poco sobre lo que he aprendido sobre el trabajo de ayuda al desarrollo que realiza esta ONG en España.
Sindicación
 
No olvidemos a Asia
Aunque creo que todavía todos tenemos fresco el recuerdo de lo que pasó hace sólo dos meses en el Sudeste Asiático, quiero aprovechar este blog para insistir en lo importante que es no olvidar una emergencia como ésta.

La verdad es que hasta antes de colaborar con World Vision sabía poco del trabajo que una ONG puede hacer en catástrofes como la del Tsunami. Me involucré cuando me llamó la directora de la organización para pedirme que participara en un programa especial, que Telemadrid hizo en enero para recaudar fondos.

Durante el programa varias ONG mostraron experiencias de ayuda similares y los que colaboramos con estas organizaciones hicimos un llamado a la solidaridad de los españoles. Y gracias a que muchas personas respondieron al llamamiento, se pueden llevar a cabo programas específicos en educación y ayuda a la infancia en dos países: India e Indonesia.



Os quiero contar de uno que va a realizar World Vision en Indonesia , que se va a financiar gracias a los fondos recaudados y del que, en cierta forma, me siento parte.

Para explicaros de qué se trata, la gente de World Vision me echó una mano.

El objetivo es construir “Centros de Atención para Niños”: espacios especiales en los que especialistas en desarrollo infantil ayudan a los chavales a superar sus miedos a través de actividades como la pintura y el teatro.

Cada centro puede atender alrededor de 90 niños y son una ayuda eficaz para garantizarles un buen desarrollo psicológico y afectivo.

Estos lugares forman parte de una estrategia de rehabilitación, que se ha puesto en marcha una vez terminó ayuda de emergencia.


Éste es uno de los centros que ya está funcionado.

Os animo a que conozcáis más del programa de rehablitación para los países víctimas del tsunami.

Nota: Agradezco a todos los que me habéis escrito y especialmente a aquellos que están ayudando a difundir este blog.

Si queréis ayudar apadrinando un niño o conocer más sobre el apadrinamiento, podéis visitar la web de World Vision.
 
Mi encuentro con Blanca, segunda parte (última entrega del viaje a Guate)
Después de que Elena y yo compartimos un rato con nuestra ahijada Blanca y sus hermanitos, me senté a conversar con el padre de Blanca. Quería saber cómo él, como padre, veía el futuro de su familia.

Recuerdo bien que le pregunté, entre otras cosas, cuál era el futuro que él quisiera para sus hijos, si quería que se siguieran sus pasos o que tuvieran otras opciones. Él me respondió que esperaba que al menos uno de sus hijos “saliera adelante”, que llegará a ser maestro o doctor y no “un machetero” como él, que tuviera un mejor futuro.



Pensé que yo estaba contribuyendo a hacer posible el sueño de este hombre, pero no sólo para una de sus hijas, también para toda su familia y para todos los hijos de las familias de esta comunidad.

Volví al lado de Elena y de Blanca que jugaban y conversaban fuera de la casa, nos sentamos los tres a charlar y nos prometimos que primero Elena y yo escribiríamos una carta y que luego Blanca nos respondería ….Esto está sellado ya!



Así terminó nuestro viaje a Guatemala...lo que sigue, ya os lo podéis imaginar. Sigo apoyando el trabajo de World Vision en España, sigo en contacto con Blanca.

Aunque aquí termino el relato del viaje, seguiré escribiendo en este blog acerca de mi experiencia como padrino y de otros temas que se relacionan con el trabajo solidario.

Si en cualquier momento queréis apadrinar a un niño o niña como Blanca, podéis hacerlo en World Vision También os animo a que colaboréis con el trabajo de ayuda humanitaria que World Vision está haciendo en los países afectados por el Maremoto

 
Encuentro con Blanca, mi ahijada (quinta entrega del viaje a Guatemala)
Me hacía mucha ilusión ver a Blanca, claro que sí, por todo lo que ella representa, porque evidentemente ayudar a Blanca significa también ayudar a todo un colectivo.

El último día del viaje, después de un largo camino lleno de piedras, llegué hasta Nuevo San Francisco donde vive la niña que Elena y yo apadrinamos unos meses atrás.

Nos costó llegar hasta allí. Menudo viaje, menudo camino de piedras, menudo sendero...pero ha merecido la pena porque fue muy emocionante conocer a Blanca y su familia y tener la posibilidad de conversar con ellos.



Blanca es una niña de ocho años que vive con sus padres y sus ocho hermanos en una aldea alejada. Viven en circunstancias difíciles: una sola habitación, sin agua potable y sin electricidad y al ver esta situación uno se pregunta qué tipo de sobreesfuerzo tienen que hacer estas familias para vivir....a mí me ponen a vivir en estas condiciones y en cuarenta horas he fallecido o he renunciado a esta vida.



El encuentro con la chavala fue emocionante. Elena hizo una conexión inmediata con la niña, recuerdo que cuando les entregamos a ellas y a sus hermanos los regalos que les habíamos comprado en España, Elena le entregó a Blanca unos lápices de colores y le dijo “lo mismo nos sale una pintora”….todos rieron.

También estuve conversando con su padre, pero esto os lo cuento en el próximo capitulo.

Si en cualquier momento queréis apadrinar a un niño o niña como Blanca, podéis verle en World Vision También os animo a que colaboréis con el trabajo de ayuda humanitaria que World Vision está haciendo en los países afectados por el Maremoto

 
Llegué a “Los Diamantes” (Cuarta entrega del viaje a Guatemala)
El cuarto día de mi viaje a Guatemala llegué finalmente a “Los Diamantes”, una de las comunidades en las que World Vision ejecuta proyectos de desarrollo que se financia a través de los apadrinamientos y que me mostró la cara positiva, lo que se puede hacer...

Conocí de primera mano el efecto de los programas de World Vision. Visité un programa en el que ayudan a que los campesinos puedan cultivar y criar animales, no sólo para su propio consumo si no para que pueda ser una fuente de ingresos y puedan cubrir sus necesidades básicas...esto fue uno de los aspectos que más me llamó la atención.


Este es uno de los criaderos de conejos del programa de desarrollo.

Pasamos por una de las escuelas que apoya el programa en esta comunidad y tuve la oportunidad de charlar con los padres de familia y los niños que asisten a esta escuela. Les comenté que después de ver en las condiciones en las que viven y como los padres lo pasan mal –no sólo por ellos, también porque no pueden darle a sus hijos lo que necesitan- son, a mis ojos, héroes. Recuerdo que les dije algo así: “Tenéis todo nuestro respeto y admiración, porque no es fácil sonreír y vivir en las condiciones que vosotros lo hacéis, y eso sí que es ser un héroe”. Todos me miraban …

En la misma visita a “Los Diamantes”, nos encontramos con una joven médica guatemalteca que durante una semana cada mes atiende a unos 20 niños diarios. Me contó que ahora que participa la comunidad en el programa de World Vision, todos los niños ya tienen cubierto lo que son vacunas básicas, pero que aún hay un gran problema de desnutrición. La verdad es que impresiona el trabajo que hace esta mujer...



Conocí también a una niña, Flor de María, que llegó corriendo para enseñarme toda ilusionada la mochila con útiles escolares que había recibido a través del programa de apadrinamiento,os digo, solo faltaba que sacara el conejo... ¿?


Con los chavales del colegio

Si en cualquier momento queréis apadrinar a un niño o niña como Blanca, podéis verle en World Vision También os animo a que colaboréis con el trabajo de ayuda humanitaria que World Vision está haciendo en los países afectados por el Maremoto