John Currin

Pocos personajes en el mundo del arte contemporáneo pueden decir con la boca bien ancha y la cabeza bien alta que poseen un estilo propio y definido que además causa estragos en el mercado. Cuando parecía que existían términos incasables como 'americano' y 'manierista', John Currin y su influencia renacentista con pellizcos de Fragonard, mostró sus anatomías deformadas en forma de cuadros de pequeño formato. Cuenta con una técnica irreprochable y una ironía a modo de crema pastelera que deja derramar sobre las conversaciones snob y arrogantes de sus personajes, sobre las risas hipócritas de los cuadros de citas y cómo no, sobre las piezas cuasi pornográficas (o porno del todo) que presentó como últimos trabajos. (Esas no las cuelgo, que con una censura tuve bastante...)
Querida Claudia, sin prisas, que lo mismo encontramos lo que va contigo!
(En imágenes, Thanksgiving de 2003 y Park City Grill de 2000)







