Se inspiran en historias personales, leídas en un periódico o escuchadas de la boca de un conocido. Los hermanos Carlos y Jasón Sánchez (Canadá, 31 y 26 años respectivamente) fabrican unas fotografías cuasi pictóricas gracias a la escenografía tan sumamente cuidada y su interés estético en los detalles y el manejo de símbolos. La incomodidad hace simiente en la belleza global de la fotografía fingiendo lo que bien podría ser un subconsciente cualquiera o un sueño de madrugada. ¡Les doy un 10!