Capote y todo lo rechazado

'En la ribera opuesta, un colibrí agitaba sus alas invisibles y se comía el corazón de un lirio tigrado gigante.'
Cuando yo como, también intervienen en el acto todos los alimentos que no toco y cuando me siento, funcionan además los lados en círculo sobre los que no me asiento. Todo lo rechazado tiene función en lo escogido y forma parte de mis actos. Todo lo que no uso actúa sobre lo que hago. Así se sucede una lista garrafal de omisiones que repercuten en mis circunstancias, que inciden de alguna manera en la razón de todas mis elecciones. Si digo negro, el blanco tiene un papel. Si digo él, tú tienes otro sitio no menos importante. Si el colibrí escoge lirio, mi corazón no es por eso menos significativo, ni, por supuesto deja por ello de conmoverse. ¡Capote me ha emocionado!
(El cabecero es una frase extraída de La leyenda de Preacher, 1945, cuento de Truman Capote)
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