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Dime Oliverio, ¿encontraste ya a la que vuela?
Acerca de
“(…) lo que me hizo avanzar es que no podían calmarme. Ya sabéis que a ciertos niños tranquilos les dan bombones y están contentos. Sin embargo, algunos de nosotros, incluso durante la infancia, siempre quisimos otra cosa: lo que la vida ofrece realmente.” Louise Nevelson
Sindicación
 
Grande

Mecido abierto,
titán en cuna,
pan bruno de mascada lenta
el Coloso de Rodas ¡me besa la nariz!.
Te tengo con crecidas a mi vera
y te creo, te acierto tan grande…
Hermoso a brutal tamaño de la cabeza a los pies
gigante, tan vasto de porciones,
centauro sin proporciones
todos los miembros dilatados para caber en un cuadro.
Gaseoso como una pipa
y la lengua abierta después.
Pero tú,
sabes mucho más fuerte.

Como el olor a buenos días de mi pecho
o un pan para la cena.
¡Sabes mucho más fuerte!

Y si hacen trono los gusanos en mi techo
voy a oler al coloso hasta en mi aliento,
hediendo a héroe bendito
con una pose final de estrella.
Como aquellas películas en las que me dormía…

Rueda que rueda
por la habitación.
Y en mi boca sabor
tan….fuerte



(Fotografía de Pépé Smit)
 
Comentario:
Me pesa el estomago, ¿de qué lo has llenado esta vez?. ¿Recuerdas cuando creíste necesario colmarlo de palabras de tierra para intentar decelerar mi vuelo?, no temas, soy lento por naturaleza; mi genoma se parece más al de un caracol que al del mono, la mosca o el del lobo.
Desde donde tu miras todo se vuelve más hermoso y en ese lugar no hay sitio para las malas interpretaciones. Existir porque tus ojos me ven ya es más que un exceso.
Que bien nos sienta este soledad compartida.
Estoy lleno!
No