Baja

¿Qué casa será la mía?
qué cantidad de puertas he cerrado
por cuántas pensaste entrar
dime dónde puedo localizarte,
a qué portero toco para que bajes a cantar.
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Contaba con dos puertas en mis piernas, con una ventana vista al mar.
Acondicionada para caminar y dar saltitos, me acerqué toda amueblada para que al llegar,
tuvieras donde sentarte.
Ciencia

Además de guardar la distancia con aquellos científicos que amenazaron con resucitarme una vez muerta en un congelador y a la competencia que quiso hacerme una copia de seguridad por si me robaban un órgano, además tuve que evitar males de supuesto menor que acabaron siendo triple complicados. Te imaginé con modales y apareciste revuelto efervescente. No eres medicamento, sino enfermedad.
Y en tu cabeza tienes un duplicado de la mía.
Por si fuera poco.
El azul
