Blogs.ya.com Quitar publicidad
Dime Oliverio, ¿encontraste ya a la que vuela?
Acerca de
“(…) lo que me hizo avanzar es que no podían calmarme. Ya sabéis que a ciertos niños tranquilos les dan bombones y están contentos. Sin embargo, algunos de nosotros, incluso durante la infancia, siempre quisimos otra cosa: lo que la vida ofrece realmente.” Louise Nevelson
Sindicación
 
Es mi bolero


Es mi bolero, es mi tango, es mi presencia
(mi desubicación).
Es un implante venidero de mañanas
una tortuga cuasi elefante cuasi león.
Es una encerrona en casa del vecino
un polvo sin ganas,
un asco joven para la edad
un por que sí divino.
Y no hay recetas para los días cortos
ni un estoy sin ganas para pelear;
que parezco una Lulú sin cumpleaños
que pasó por todos los domingos ya.
Me voy a la cama a darme de baja,
a cerrarlos ahora de verdad,
si me solicitas,
bueno,

sé que no me vas a solicitar.



*(señores, esto es más antiguo pero... por no dejarlo ahi :P)
 
Menos y menos


Te pierdo tanto como te gano.
De vez en vez me dejas
un sexo de arroz intransitado,
un atajo de noches verduleras
en que apenas puedo acercarte,
una comida a medias,
una sala sin exposición…
y la luna es un vocablo impronunciable.
Ni por la boca mueren peces
ni me ayuda Dios a levantarme:
Van quedando menos héroes,
van quedando menos mitos,
te dura menos el tiempo,
menos tiempo vas conmigo
menos memoria
menos hambre
menos amigos…

 
Manual para darse por vencido


La muerte de una planta provocada,
el parto de la lluvia, sin dolor.
Para darse por vencido lo mejor
es no tener en cuenta lo admirable.

Se necesitan bastiones en lucha para acabar con esto,
no hay refugio ni para la idea más cabal.
Se necesita dejarse vencer por ejemplo, un domingo
que vuelves a casa como si el mundo te hubiera descubierto
y me queda el único amparo de la televisión.
Te construyo lo que sea para que vengas,
te doy de lo que no me queda,
te busco fuera de existencias.
He vomitado todas las tardes eficientes
para alimentarme de lo breve y lo caduco.
Todos los días doy de mamar al sujetador.
cada mañana despierto en el mismo colchón.