Grande

Mecido abierto,
titán en cuna,
pan bruno de mascada lenta
el Coloso de Rodas ¡me besa la nariz!.
Te tengo con crecidas a mi vera
y te creo, te acierto tan grande…
Hermoso a brutal tamaño de la cabeza a los pies
gigante, tan vasto de porciones,
centauro sin proporciones
todos los miembros dilatados para caber en un cuadro.
Gaseoso como una pipa
y la lengua abierta después.
Pero tú,
sabes mucho más fuerte.
Como el olor a buenos días de mi pecho
o un pan para la cena.
¡Sabes mucho más fuerte!
Y si hacen trono los gusanos en mi techo
voy a oler al coloso hasta en mi aliento,
hediendo a héroe bendito
con una pose final de estrella.
Como aquellas películas en las que me dormía…
Rueda que rueda
por la habitación.
Y en mi boca sabor
tan….fuerte
(Fotografía de Pépé Smit)
(Fotografía de Pépé Smit)
Todo mi aire

Todo mi aire está contaminado,
mi cuerpo está mutando por tu efecto.
Generaciones de mi piel siguen enfermas
y mis arterias ya no llevan sangre.
¿Qué haces tú aquí dentro?
Borrocópteros

No se conoce de misioneros, médicos o religiosas que emprendan sus marchas humanitarias yendo armados empero todo miembro del ejército tiene su licencia y correspondiente aparatito. Por lo que al margen de mis tendencias políticas así como de este blog tan ecuménico (ejem-ejem) aplaudo la iniciativa de Rajoy de exigir que se aclare la verdadera función del ejército. Y que España se olvide de una vez del snobismo piadoso, que el ejército NO es una ONG. Que cuando salen de misiones no van a lavar el culo de ningún anciano leproso sino a matar con el consiguiente efecto de recibir la renovada ley del Thalion.
Para los que no sepan de la radio y se mantengan embutidos en la televisión y esas manadas de pisaverdes de tan alto bagaje cultural que pululan por programas como “Estoy por ti”, “El diario de verano”-porque Patricia fue a ponerse morena- y otras tantas delicias de tan enigmática atracción, les informo que ya declaró uno de los soldados del otro avión hablando de un tiroteo y nada de ráfagas de viento intermitentes en un llano… y un mismo técnico de helicópteros, borrocópteros y otros tantos artilugios voladores nos informa de la improbable hipótesis de que tal viento acabara con un helicóptero del ejército. Es más, estimado público, ustedes que seguro vieron las imágenes de ese “helicóptero”… esto… ¿vimos un helicóptero quemado? ¿o un par de piezas chamuscadas? Me asombra la inflamabilidad de un trasporte para defensa de la armada la verdad. Esta mañana vi la reconstrucción del “accidente”(y que conste que no me gusta abusar de las comillas) en antena3 y cómo ante aquella corriente de aire se refugia el segundo helicóptero entre las rocas. Mmm, todo es tan lógico, hay que matar a muchos moritos ¡pero dime qué hacer contra Céfiro!. Por si acaso incineramos los cuerpos de los soldados y lo decidimos antes de identificarlos porque total, está claro lo que ha ocurrido, qué más queréis, ni que la LOGSE no os hubiera servido de nada! Y le hacemos un homenaje de héroes muertos en combate, ups, ¿pero no habíamos dicho que todo era un accidente?
Y para esta maravillosa tele ni fu ni fa la muerte del padre Roger Schutz, el fundador de Taizé y sin duda una de las grandes personalidades religiosas de nuestro tiempo, ¡y con esto estamos hablando de historia señores! Asesinado por una rumana desequilibrada de 36 años con tres puñaladas en un conato de oración vespertina.
Adoro la selección natural televisiva.
(fotografía del genial Robert Gligorov)
(fotografía del genial Robert Gligorov)
En el sótano de Babel

Nacieron espigas dorsales en este campo santo,
y la libido que monto galopaba intravenosa
y tarde o temprano se hizo de día y fue más tarde que temprano
cuando llegó aquél taxi que no quiso llevarnos “tan lejos”.
Cruzaba la ciudad el pliego de tus piernas
directo al sótano de Babel.
Y entonces estuvimos caminando sin zapatos
temiendo en secreto de Estado nuestra dirección.
No sé si recuerdas aquella mañana a la inversa
en que dormimos en vez de almorzar
dejando un sudario regado de todos nuestros olores.
Resurrección fue la autopsia
y no volvieron a saber de nosotros hasta el lunes por la tarde
pero ya era tan viceversa lo que nos quisimos
que ninguno entendió de lo que hablábamos.
Y nos miraban atónitos lo que podrían ser todos
si nos hubiéramos contado nosotros,
que ya no estábamos porque habíamos resucitado.
Remite por cierto
