'Tu eres la única'
He vuelto a ver por octava vez el último capítulo de ‘Sexo en Nueva York’, ya sé que muchos de mis amigos me lo tienen terminantemente prohibido debido a mi alto nivel de romanticismo pero no lo he podido evitar. Y es que yo al igual que Carrie busco a ese ‘amor verdadero e inconveniente’, y espero que llegue un Mr pig o Mr big (nunca me ha quedado claro el nombre) que venga y me diga ‘Carrie, he tardado en llegar pero tu eres la única’, cambiando el nombre de Carrie por el de Belén claro está porque sino dudo mucho que yo fuera la única.
¿Es cierto que existe el amor verdadero? ¿Hay un hombre destinado a cada mujer? A veces me muestro incrédula, ¿y si estoy perdiendo el tiempo buscándole a ÉL y al final resulta que no existe? En el fondo se que existe, puede que no nos encontremos en esta vida ni en la que viene pero estés donde estés quiero que sepas que para mi ‘tu también eres el único’.
¿Hay algo más bonito en la vida que enamorarse? A mi sólo me ha ocurrido una vez en la vida (descartando el primer amor que se supone que por ser el primero no se olvida), allá por el año 2003 en una pequeña granja de un pueblo de Irlanda rodeada de vacas y con un mecánico poco amigo de los romances, pero quien nos lo iba a decir que viviríamos una bonita historia de amor propia de los cuentos de hadas aunque el final no fuera tan de cuento como una esperaba. El caso que desde ese día sigo esperando que vuelvan los gusanos a mi estómago (tómese metafóricamente). A veces pienso, ¿el amor sólo llega una vez en la vida? ¿Sería ÉL y ya no volverá a existir otro ÉL? ¿Volverá? Da igual, lo viví como no he vivido nada en la vida y ese recuerdo nadie se lo podrá llevar. Puedo decir que he amado con todo mi alma y que incluso estuve dispuesta a entregársela.
Este post va dedicado a mi abuela que ayer se cayó y se rompió la nariz, es que noventa años son muchos años, pero por suerte está bien. Ella tiene mucho que ver en que yo sepa amar y ser amada, algo que no es nada fácil.
Buen fin de semana a todos. Y a enamorase chicos!!!
¿Es cierto que existe el amor verdadero? ¿Hay un hombre destinado a cada mujer? A veces me muestro incrédula, ¿y si estoy perdiendo el tiempo buscándole a ÉL y al final resulta que no existe? En el fondo se que existe, puede que no nos encontremos en esta vida ni en la que viene pero estés donde estés quiero que sepas que para mi ‘tu también eres el único’.
¿Hay algo más bonito en la vida que enamorarse? A mi sólo me ha ocurrido una vez en la vida (descartando el primer amor que se supone que por ser el primero no se olvida), allá por el año 2003 en una pequeña granja de un pueblo de Irlanda rodeada de vacas y con un mecánico poco amigo de los romances, pero quien nos lo iba a decir que viviríamos una bonita historia de amor propia de los cuentos de hadas aunque el final no fuera tan de cuento como una esperaba. El caso que desde ese día sigo esperando que vuelvan los gusanos a mi estómago (tómese metafóricamente). A veces pienso, ¿el amor sólo llega una vez en la vida? ¿Sería ÉL y ya no volverá a existir otro ÉL? ¿Volverá? Da igual, lo viví como no he vivido nada en la vida y ese recuerdo nadie se lo podrá llevar. Puedo decir que he amado con todo mi alma y que incluso estuve dispuesta a entregársela.
Este post va dedicado a mi abuela que ayer se cayó y se rompió la nariz, es que noventa años son muchos años, pero por suerte está bien. Ella tiene mucho que ver en que yo sepa amar y ser amada, algo que no es nada fácil.
Buen fin de semana a todos. Y a enamorase chicos!!!
El Calvo de la lotería
De pequeños nos contaban que salía un duende de una lámpara y nos concedía tres deseos, ahora que somos un poco más mayores (por lo menos de edad) nos cuentan que viene un calvo nos roza, nos sopla o nos lanza un beso y ‘vualá’ nuestros deseos se hacen realidad. La historia no ha cambiado tanto, y nos la seguimos creyendo.
Pero si algo me choca del anuncio de este año de la lotería es que no habla sólo de que te toque dinero, se narran varias historias, la publicidad es experta en mezclar situaciones para provocar emociones en el receptor con un único mensaje ‘vender’. Pero no quiero tirar por esos cerros. Me pregunto ahora que se acercan las Navidades (época no de mi total agrado ni desagrado), ¿qué deseo te gustaría pedir? Si viniera el genio ¿qué le pedirías? Por pedir que no quede, es de las pocas cosas que quedan gratuitas. ¿Qué es aquello con lo que sueñas y qué te encantaría tener a tu lado? ¿la Playstation, el amor, que te toque la lotería, que tu jefe desaparezca?
No soy la más crédula del mundo, pero soy muy soñadora, cuando mis padre me dijeron que los Reyes Magos eran los padres me lleve un disgusto digno de mencionar, y de hecho aún cuando lo sabía les seguía escribiendo todas las noches de Reyes la susodicha carta, y una de esas cartas llevaba un deseo muy importante para mi en aquella época, algo que realmente no me dejaba continuar mi día a día y me creaba una angustia horrorosa, bien pues se cumplió, quizás no fueron los Reyes, seguramente sino hubiera escrito esa carta las circunstancias, el destino o yo que hubieran hecho lo mismo, pero por pedir que no quede.
Que nunca perdamos la ilusión, yo ahora cada vez que veo un calvo por la calle le guiño un ojo por si acaso.
Pero si algo me choca del anuncio de este año de la lotería es que no habla sólo de que te toque dinero, se narran varias historias, la publicidad es experta en mezclar situaciones para provocar emociones en el receptor con un único mensaje ‘vender’. Pero no quiero tirar por esos cerros. Me pregunto ahora que se acercan las Navidades (época no de mi total agrado ni desagrado), ¿qué deseo te gustaría pedir? Si viniera el genio ¿qué le pedirías? Por pedir que no quede, es de las pocas cosas que quedan gratuitas. ¿Qué es aquello con lo que sueñas y qué te encantaría tener a tu lado? ¿la Playstation, el amor, que te toque la lotería, que tu jefe desaparezca?
No soy la más crédula del mundo, pero soy muy soñadora, cuando mis padre me dijeron que los Reyes Magos eran los padres me lleve un disgusto digno de mencionar, y de hecho aún cuando lo sabía les seguía escribiendo todas las noches de Reyes la susodicha carta, y una de esas cartas llevaba un deseo muy importante para mi en aquella época, algo que realmente no me dejaba continuar mi día a día y me creaba una angustia horrorosa, bien pues se cumplió, quizás no fueron los Reyes, seguramente sino hubiera escrito esa carta las circunstancias, el destino o yo que hubieran hecho lo mismo, pero por pedir que no quede.
Que nunca perdamos la ilusión, yo ahora cada vez que veo un calvo por la calle le guiño un ojo por si acaso.





