Historias de la frontera (I)
No hay nada más excitante que pasar una frontera a pie. No tiene nada que ver con coger un avión y aparecer en Londres o en París.
Según te vas acercando vas viendo más y más ciudadanos del país vecino (eufemismo para denominar a los marroquíes). Vas sintiendo poco a poco los cambios. Primero la algarabía, las discusiones en tamazight (eufemismo para denominar al cherja que es el idioma del Rif) o en dariya, en su estado puro. Luego la basura y los plásticos, por el suelo , la bandera roja con la estrella verde, los ininteligibles carteles en árabe, los portadores con un montón de paquetes, hombres y mujeres deslomados por el peso del comercio atípico (eufemismo para denominar el contrabando) y de la inseguridad de su vida, las preguntas de si les llevas algo al otro lado.
Apenas me fijo en ellos, aunque los oigo.
- La (No en dariya y tamazight) - les digo.
La alambrada está en unos pasos y sabes que, como eres un aromi (lo contrario de moro), la policía española no te va a pedir los papeles para abandonar la Fortaleza. Pisas la tierra de nadie de la que se apoderado el país vecino esquivando una cola de coches que avanza poco a poco y ves más basura y suciedad por el suelo. Hasta el olor es distinto. Huele a agua retenida, a pobreza. Un montón de personas, están junto a la puerta de entrada a la Fortaleza, a la espera de sí ocurre algún follón y la Policía se entretiene para colarse en la Fortaleza. Los mehanís (Fuerzas Auxiliares marroquíes) se llevan a una mujer a empujones.
- Serf, serf- te susurra alguién por si quieres cambiar euros en dirhams.
Cuando te acercas a la aduana para sellar el pasaporte, se te acercan jóvenes que hablan español, ofreciéndote un bolígrafo bic y el impreso que tienes que rellenar, redactado en árabe, francés e inglés, y para que te sellen el pasaporte, a cambio de un euro, siempre que no seas residente en la Fortaleza y no salgas de la provincia vecina.

-La- vuelvo a decir.
- Har el favó, rubio (aunque yo no lo sea). Así no tienes que esperar cola.
- No.
Después de esperar la cola, generalmente algún mehani te para.
- Paspor- te dice.
Lo enseñas y ya puedes , por fin cruzar al otro lado, donde las calles no tienen nombre y ni siquieran muchas están asfaltadas y donde te esperan los taxis colectivos, pero eso es otra historia.
Según te vas acercando vas viendo más y más ciudadanos del país vecino (eufemismo para denominar a los marroquíes). Vas sintiendo poco a poco los cambios. Primero la algarabía, las discusiones en tamazight (eufemismo para denominar al cherja que es el idioma del Rif) o en dariya, en su estado puro. Luego la basura y los plásticos, por el suelo , la bandera roja con la estrella verde, los ininteligibles carteles en árabe, los portadores con un montón de paquetes, hombres y mujeres deslomados por el peso del comercio atípico (eufemismo para denominar el contrabando) y de la inseguridad de su vida, las preguntas de si les llevas algo al otro lado.
Apenas me fijo en ellos, aunque los oigo.
- La (No en dariya y tamazight) - les digo.
La alambrada está en unos pasos y sabes que, como eres un aromi (lo contrario de moro), la policía española no te va a pedir los papeles para abandonar la Fortaleza. Pisas la tierra de nadie de la que se apoderado el país vecino esquivando una cola de coches que avanza poco a poco y ves más basura y suciedad por el suelo. Hasta el olor es distinto. Huele a agua retenida, a pobreza. Un montón de personas, están junto a la puerta de entrada a la Fortaleza, a la espera de sí ocurre algún follón y la Policía se entretiene para colarse en la Fortaleza. Los mehanís (Fuerzas Auxiliares marroquíes) se llevan a una mujer a empujones.
- Serf, serf- te susurra alguién por si quieres cambiar euros en dirhams.
Cuando te acercas a la aduana para sellar el pasaporte, se te acercan jóvenes que hablan español, ofreciéndote un bolígrafo bic y el impreso que tienes que rellenar, redactado en árabe, francés e inglés, y para que te sellen el pasaporte, a cambio de un euro, siempre que no seas residente en la Fortaleza y no salgas de la provincia vecina.

-La- vuelvo a decir.
- Har el favó, rubio (aunque yo no lo sea). Así no tienes que esperar cola.
- No.
Después de esperar la cola, generalmente algún mehani te para.
- Paspor- te dice.
Lo enseñas y ya puedes , por fin cruzar al otro lado, donde las calles no tienen nombre y ni siquieran muchas están asfaltadas y donde te esperan los taxis colectivos, pero eso es otra historia.
Comentario:
Comentario:
Es sorprendente lo creca que estamos y las diferencias tan abismales que hay.
Como dice U2, where the streets have no name!
Como dice U2, where the streets have no name!
Comentario:
Caray, leyendote se hace árido e inospito..
Comentario:
Nunca he cruzado la frontera de mi País, pero por lo que cuentas y por lo que he escuchado pasar de España a Marruecos, es como pasar de Chile a Perú, interesante post, besos y hasta pronto byebye
Comentario:
Acabo de volver ahora mismo del Otro Lado de la Frontera, pero esta vez he ido en coche.
Me alegro que os guste el tema. Volveré sobre él.
Me alegro que os guste el tema. Volveré sobre él.
Comentario:
jaja...
me gusto el eufemismo que utilizaste para denominar el contrabando... sutil! :P
COMO TODOS, ESPERO LA SEGUNDA PARTE!
me gusto el eufemismo que utilizaste para denominar el contrabando... sutil! :P
COMO TODOS, ESPERO LA SEGUNDA PARTE!
Comentario:
Nunca he pasado ninguna frontera a pie... lo mas excitante en ese aspecto que he hecho es estar en "tierra de nadie" y me encantó la sensación. Esa "tierra de nadie" que encontré una vez, está lejos del lugar donde vivo, lástima, porque a veces que te prometo, que me apetecería sentarme en ese suelo sin dueño y pasar una tarde sola, mirando las montañas.
Un beso
Pd.- también estoy loca por leer la siguiente parte... asi que no te hagas mucho de rogar ;)
Un beso
Pd.- también estoy loca por leer la siguiente parte... asi que no te hagas mucho de rogar ;)
Comentario:
no me dejes con la miel en los labios, escribe la segunda parte ya, me parece una historia interesante.
saludos.
abril.
P.D: ya se que no soy, la persona que te sonaba su nombre.
saludos.
abril.
P.D: ya se que no soy, la persona que te sonaba su nombre.
Comentario:
Hola Oren!
He estado leyendo tu blog y siento curiosidad por lo que escribes. Espero leer pronto la segunda parte de "Historias de la frontera" para ver que sucede una vez que sales de la Fortaleza...
Bikiños!
He estado leyendo tu blog y siento curiosidad por lo que escribes. Espero leer pronto la segunda parte de "Historias de la frontera" para ver que sucede una vez que sales de la Fortaleza...
Bikiños!





