frustraciones sentimentales de un treintañero
Heterosexual de treintaytantos desearía comprender a sus amigas
Algo sobre mi...
www.sigosinnovia.tk

Apellidos, Nombre: Duda Eterna, Iluso

Edad: taypocos

Dirección: Calle Melancolía, 7

Profesión: Urbanita

Sexo: cada mucho

Aficiones: oir, ver, leer, y también, hablar, hacer, escribir

Tengo pendiente: acabar la carrera, reinventar a Helena, ir a Viena, a África, a NY,..., tocar unos pechos operados (creo), tener una hija,... darle una alegría a mi madre: tener novia.

Y si sabes quién soy... no me lo digas NUNCA

Mis pensamientos:

No existe el amor, sino las pruebas de amor, y la prueba de amor a aquel que amamos es dejarlo vivir libremente.

Mientras que el corazón tiene deseos, la imaginación conserva ilusiones.

 

haz click Déjame tu post-it aquí

 

blog sin malos humos

Se permite fumar,
pero no tener
malos humos

 

Internet Blog Serial Number / Número de Serie de Blogs de Internet

 

 

por si me quieres agregar... hsolo73 arroba mixmail punto com
Esta dirección es para el messenger o para enviar correos personales, por si me quieres preguntar algo, por si quieres decir cualquier cosa, pero, por favor, absteneos de enviar cadenas, pps, consejos para ser más feliz, avisos de virus... y similares.

 
CONSTRUCTOR DE SUEÑOS

En las fotos acostumbro a salir como triste, sin sonreir, pero sin embargo, es tan fácil sacarme una sonrisa...

No sé qué edad tenía, pero podría establecer un intervalo:

- tenía más de 10 años, pues sabía perfectamente para qué servía una erección y qué podía hacer con ella, solo o en compañía, aunque esto último por entonces sólo lo supiera "en teoría";
- tenía menos de 15 años, pues en clase no había chicas, no era BUP, era EGB, quizás octavo.

Un lunes llego el tutor de curso y nos presentó a una chica. No recuerdo si era sobrina, prima, amiga, o qué, sólo recuerdo que pasaría una semana con nosotros aprendiendo el oficio de maestra.

Era estudiante de magisterio y estaba en su semana verde, blanca, rojiblanca o tonta, como quieras llamarlo. Había acabado exámenes e iba a ver cómo los puntos de vista cambian de estar sentado abajo a estarlo en la mesa de mando.

La recuerdo alta, quizás porque yo todavía no había dado el estirón, y guapa, muy guapa. Pelo castaño largo, liso. Mis amigos decían que no era para tanto, pero ya se sabe cómo van las hormonas en esos años. La consideraba la mujer de mis sueños, físicamente hablando, ese era mi patrón de la perfección.

Lo primero que nos pidieron fue que nos presentásemos. Como si de una terapia de grupo se tratase, había que decir, uno a uno, nombre, apellidos y decir qué queríamos "ser de mayores".

Mierda. Mierda. No tenía ni idea de lo que quería ser. No me lo había planteado seriamente como para hablarlo en público. Sabía que NO quería ser:

no quería ser médico (¿y si mato a alguien?)
no quería ser juez (¿y si mando a un inocente a la cárcel?)
no quería ser abogado (¿y si me toca defender a un violador?)
no quería ser policía (¿y si yo cometo un delito?)
no quería ser bombero (¿y si me quemo?)
y no quería ser lo que era mi padre, trabajador honrado, pero de oficio aburrido y porque era una respuesta típica.

A mi me gustaba el fútbol, pero era malísimo (ahora lo pienso y, no tanto, no tanto, que luego siempre era yo el que marcaba...) y las matemáticas. Me avergonzaba un poco declararlo, pero adoraba las mates. No era el típico empollón, ese era otro, pero sacaba muy buenas notas en ciencias y notables en letras. Sabía que quería ser algo en el que poner en práctica aquellas mates. Pero no sabía qué.

Mierda, mierda, va a llegar mi turno y no sé qué decir. Ya está, diré que arquitecto, eso es, puedo estudiar arquitectura.

Mi hermano "estudiaba" arquitectura. Bueno, se matriculaba, porque aprobaba una asignatura por año. Al tecero lo dejó, o le dejó a él, no sé muy bien. Pero esa es otra historia.

Así que llegó mi turno.

- Soy HSolo y quiero ser Arquitecto.

Los siguientes días no recuerdo qué pasó. Supongo que ella venía a las clases a ver cómo nos comportábamos y yo me quedaría embelesado viéndola.

El viernes se despidió de nosotros diciendo una mentira, algo así como sois un grupo fantástico o maravilloso o cualquier otro adjetivo. Lo que sí recuerdo perfectamente es que salimos de clase pasando por delante de ella.

Y al pasar, cabeza agachada y mirando de reojo, no olvidaré jamás que me miró con sus ojos de gata y me dijo

- Adiós, futuro arquitecto.

Me paré, la miré un segundo como petrificado y... sonreí.

Rápidamente fui a mis amigos y les pregunté si les había dicho algo

- Sí, te espero en mi cama esta noche, no te jode ¿qué quieres que diga? adiós y listo.

- Pues a mí me ha dicho "adiós, futuro arquitecto"

- Anda ya ¿cómo se va a acordar de lo que dijimos el lunes?

- Os lo juro, me lo ha dicho.

- Venga macho, vamos a echar un partido y deja las fantasías para cuando estés a solas.

La siguiente semana imaginaba:

- Adiós, futuro arquitecto, tú construirás mi casa.
o
- Adiós,... no, hasta luego, mi arquitecto.

No estudié arquitectura, ni me lo planteé jamás, pero ahora pienso que quizás equivoqué mi profesión y que debería sonreir más a menudo... pero estos días, no tengo ganas.

Escuchando La Guardia - Cuando brille el sol

¡Pobre del amor a quien la fantasía abandona! (Arturo Graf)
 
Comentario:
ayyy... qué dulzura, son de esos recuerdos, pequeñines que fueron inmensos que te hacen cosquillas desde adentro :)

besitos y sonrisas, a ver si te entran ganas, sino ummm vas a tener que sufrir una tortura china!!!!

Ann
 
Comentario:
EPA!!!!,RESULTA QUE ME DEJASTES UN COMENTARIO EN MI BLOG Y RECIEN HOY TE VISITO .TNGO QUE RECONECER QUE TIENES UN BLOG DE P... MADRE, ORIGINAL, BAYA QUE SI HAY QUE TENER IMAGINACION.
MIS FELICIDAES PARA TI!!!!!!!!!
 
Comentario:
Mejor no te cuento lo que se me ocurrió decir a mí, cuando me preguntaron que quería ser de mayor, y el cachondeíto posterior por parte de compañeras y compañeros, porque mi clase para más guasa era mixta, si ej que... nací gominola boba, y gominola boba moriré, si no me come antes alguien, jejeje, es que las gominolas estamos muy buenas, jajajaja.

Besos de gominola sonriente.

P.D.-Estos días atrás yo tampoco tenía ganas de sonreir, y mírame ahora :-)
 
Comentario:
Como prometí, he vuelto. Y al día con la historia. Eran pocos archivos los que había que leer.
Yo recuerdo cuando quería ser astronauta; pero no sé si alguna vez llegué a confesárselo a alguien.
También yo he sonreído al leerte hoy. No deberíamos perder jamás esa capacidad.

Besotes.
 
Comentario:
A mi también me has hecho sonreir, futuro arquitecto ;)
 
Comentario:
Yo tenía 13 años, era el profesor de literatura y que me preguntase cosas fuera de lo estrictamente académico o me llamase por el mote cariñoso que me puso, me hacía sonreír siempre. Deberíamos poder conformarnos siempre con eso, sería todo más fácil.
 
Comentario:
A mi nunca me preguntó alguien tan interesante en clase que quería ser de mayor. Eso sí, cada vez que comentaba que iba a estudiar "mates" se me alejaban más los chicos.

Yo también he sonreído al leerte.

Besos de una maia.
 
Comentario:
Seguro que sonreiste al recordarlo, me ha hecho sonreir hasta a mi.
 
Comentario:
Uf...! que infinitos caminos se abren ante una pequeña decisión, un giro , un paso al frente o al lado! A veces da miedo pensarlo, como vértigo.No?
un beso
No