frustraciones sentimentales de un treintañero
Heterosexual de treintaytantos desearía comprender a sus amigas
Algo sobre mi...
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Apellidos, Nombre: Duda Eterna, Iluso

Edad: taypocos

Dirección: Calle Melancolía, 7

Profesión: Urbanita

Sexo: cada mucho

Aficiones: oir, ver, leer, y también, hablar, hacer, escribir

Tengo pendiente: acabar la carrera, reinventar a Helena, ir a Viena, a África, a NY,..., tocar unos pechos operados (creo), tener una hija,... darle una alegría a mi madre: tener novia.

Y si sabes quién soy... no me lo digas NUNCA

Mis pensamientos:

No existe el amor, sino las pruebas de amor, y la prueba de amor a aquel que amamos es dejarlo vivir libremente.

Mientras que el corazón tiene deseos, la imaginación conserva ilusiones.

 

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blog sin malos humos

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SINCERO CON UNO MISMO

Hacía tiempo que no oía un comentario así a mi madre "todos tienen pareja menos mi hijo, que no hay manera" Pensaba que la pobrecilla ya lo tenía superado, pero veo que voy a tener que pagarle una terapia de psicólogo. O mejor, quizás un hipnotizador sea capaz de extraer de su cabeza que el camino trazado por la mayoría de los que la rodean no tiene por qué ser el camino trazado para su hijo pequeño.

A decir la verdad, me empeño en rodearme de gente felizmente casada o en camino de serlo, y me niego a mí mismo ese beneficio. Dicho así suena a que me opongo a cualquier tipo de relación que se dirija al altar, pero no es eso, es todavía más grave. Me empeño en ni tan siquiera iniciar nada de nada.

Dicen mis amigas, que por eso son amigas, que no tengo pareja porque no me da la gana. Ja! y qué más! cómo si a mi edad las tías cayeran de los árboles como la fruta madura. Mal símil, hablar de cosas maduras cuando se ha superado los 30 tacos.

Lo que más me fastidia es cuando alguna de ellas me dice que si se lo hubiera pedido, hubiera salido conmigo. Eso, especialmente, me lo dice Isabel. Claro que me lo dice cuando está a punto de irse a vivir con la perfección personificada en hombre: guapo, inteligente (menciones de honor en la carrera), profesional, sensible, independiente, no-celoso... Por suerte o por desgracia, esa no es mi aspiración. Me quedo con mis imperfecciones.

Externamente me opongo a cualquier tipo de relación de pareja pero, internamente, una especie de demonio no deja de repetirme una y otra vez que lo he de intentar, que me sentiré más a gusto conmigo mismo y que así no dedicaré las tardes de los domingos a escribir chorradas.

Quizás debería intentar algo con Irene. No debería por muchos motivos, especialmente porque tengo una relación profesional con ella, pero lo sucedido en mi última visita a su empresa hizo que, por lo menos, mi Corazón me diga

- Por favor, HSolo, inténtalo. Ella ha hecho un gesto bastante significativo, dale una oportunidad.

Y mi Cerebro replica:

- Ni se te ocurra. Trabaja para una empresa clienta de la tuya. Es una relación profesional. Atente a las consecuencias tuyas y para ella. Además, no te engañes, acabará como todas, sin funcionar.

Esta vez, hasta mi Miembro habló claro y conciso:

- Chato, hace muchísimo que no te das una alegría, y la chica no está nada mal.

No, no, no, no. Poneos de acuerdo los tres, y ordenaré a mis pies que se dirijan a ella, a mi boca que escupa vuestras opiniones y a mis manos que ejecuten caricias. Tiene que haber unanimidad en la decisión que toméis.

Pero no me quito de la cabeza su "gesto". Nos habíamos visto dos o tres veces antes, profesionalmente, siempre profesionalmente. Pero esta vez, sin saber porqué, hablamos de nosotros, ambos vivimos solos y eso parece que une en una conversación. Pero lo más importante vino en la despedida: me dio dos besos. Jamás doy besos. Jamás. Y mucho menos, jamás doy besos a clientas. Fue ella la que me estiró de la mano, se acercó y me dio dos besos. Pim, pam. Uno y dos. Y salí de allí, viendo como ella, de piel blanca, estaba roja de vergüenza, y yo con una sonrisa, con perdón, gilipollas, como si tuviera 13 años.

Lo sé, esta semana me buscaré una excusa para volver por allí. A ver qué pasa.

Todos los problemas tienen la misma raíz: el miedo, que desaparece gracias al amor; pero el amor nos da miedo. (Anónimo)
 
Comentario:
bueno con este post he flipado, espero que desde entonces, hayas cambiado algo, porque sino es normal que seas hsolo. jajaja
 
Comentario:
Lucelle: gracias!
Pensé que era la única que en lugar de ir achicando las exigencias, cada vez pongo el listón mas arriba.

Mi madre tambien está desesperada ya no solo con mi soltería, sino con mi soledad, al punto que hasta consentiría que fuera la amante de algun señor casado.
 
Comentario:
Anda echale un par, y hablalé a la chica esa, por lo menos puedes darle un poco más de bola, y ver como siguen las cosas, a lo mejor estás dejando escapar algo bueno, por esa obsesión tuya de poner deacuerdo esas 3 partes de tu cuerpo. Yo no sé que pasa, igual es la edad que la gente cada vez que se va haciendo mayor se vuelve más selectivo a la hora de buscar una pareja, y saca defectos a todas las posibles, arriesgate hombre, no pierdes nada
 
Comentario:
Resígnate...tu madre !JAMÁS! se acostumbrará a tu soltería...Espero que no la tengas que escuchar el "!Qué habré hecho yo para merecerme ésto!"
 
Comentario:
Qué dura es la vida afectiva del treintañero! Sólo por esta vez, quisiera comentarte algo puramente técnico. Me ha gustado el diseño de tu blog y yo tengo otro en ya.com. ¿Podrías asesorarme para cambiar el título, colores y dibujos, tal y como tu lo has hecho? Yo he partido de la plantilla que te dan y no sé muy bien cómo alterar esos detalles.
Sigue con tu diario, se siente uno más acompañado.
No