frustraciones sentimentales de un treintañero
Heterosexual de treintaytantos desearía comprender a sus amigas
Algo sobre mi...
www.sigosinnovia.tk

Apellidos, Nombre: Duda Eterna, Iluso

Edad: taypocos

Dirección: Calle Melancolía, 7

Profesión: Urbanita

Sexo: cada mucho

Aficiones: oir, ver, leer, y también, hablar, hacer, escribir

Tengo pendiente: acabar la carrera, reinventar a Helena, ir a Viena, a África, a NY,..., tocar unos pechos operados (creo), tener una hija,... darle una alegría a mi madre: tener novia.

Y si sabes quién soy... no me lo digas NUNCA

Mis pensamientos:

No existe el amor, sino las pruebas de amor, y la prueba de amor a aquel que amamos es dejarlo vivir libremente.

Mientras que el corazón tiene deseos, la imaginación conserva ilusiones.

 

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blog sin malos humos

Se permite fumar,
pero no tener
malos humos

 

Internet Blog Serial Number / Número de Serie de Blogs de Internet

 

 

por si me quieres agregar... hsolo73 arroba mixmail punto com
Esta dirección es para el messenger o para enviar correos personales, por si me quieres preguntar algo, por si quieres decir cualquier cosa, pero, por favor, absteneos de enviar cadenas, pps, consejos para ser más feliz, avisos de virus... y similares.

 
THERE MUST BE AN ANGEL

No-one on earth could feel like this.
I'm thrown and overblown with bliss.
There must be an angel
Playing with my heart.
I walk into an empty room
And suddenly my heart goes "boom"!
It's an orchestra of angels
And they're playing with my heart.

EAA(Must be talking to an angel)

No-one on earth could feel like this.
I'm thrown and overblown with bliss.
There must be an angel
Playing with my heart.
And when I think that I'm alone
It seems there's more of us at home.
It's a multitude of angels
And they're playing with my heart.

I must be hallucinating
Watching angels celebrating.
Could this be reactivating
All my senses dislocating?
This must be a strange deception
By celestial intervention.
Leavin' me the recollection
Of your heavenly connection.

Para El Angel Azul... te voy a echar de menos.

Ya lo estoy haciendo.

Suerte.

Besos.

Escuchando Eurythmics - There must be an angel

Todos somos ángeles con una sola ala, debemos abrazarnos si queremos volar (Anónimo)
 
REFLEXIONA, REFLEXIONA, REFLEXIONA

Cuando llega la noche y me siento delante de mi blog, acostumbro a tener medianamente pensado sobre qué voy a escribir.

Por mi trabajo, me he de desplazar bastante y, en esos pequeños trayectos, aunque debería pensar en el próximo cliente, en el próximo gestor, en el software, en mejoras y en cómo hacer ganar más a mi empresa, a menudo me distraigo con otras cosas. A menudo esas distracciones luego las plasmo en el blog, porque a menudo tienen mucho que ver con mis amigas.

A primera hora de la mañana ha saltado un sms en mi móvil. He mirado, y era el chivato de mi mail, que me avisaba que tenía uno de Helena. No quería darle más vueltas al asunto, pero sabía de sobras que eso iba a ser cosa difícil.

He ido a visitar dos clientes. He ido a ver un par de Comerciales. Incluso he ido a ver a María, a ver si me hacía sonreír y pensar en otra cosa. Mala idea. Me ha dicho que se perderá la próxima cena, la de la despedida de Lidia, porque se va cuatro días a Amsterdam. Se la veía feliz, pero yo, egoísta, preferiría tenerla a mi lado en la cena. Quizás porque siento que es una mora verde, que puede quitar la mancha de otra mora en mi piel, pero más probablemente porque simplemente me ayuda a olvidarme de mis comederos de cabeza. María es mucho más sencilla que Helena.

Y cuando he regresado a mi oficina, no he podido por menos que abrir mi correo personal y ver ese mail de Helena. Se alegraba por mi respuesta anterior, una respuesta mucho más sarcástica, de que me mostrase mi lado más íntimo, mucho más de lo que lo hice con el relato erótico.

Besos enviadosSin embargo, a mí no me ha hecho sentir bien. No sé porqué, esperaba encontrar algo que me hiciera feliz, pero, aún sabiéndolo, no lo he encontrado. Tan sólo que ha cambiado el final. La semana pasada era “un beso”, el lunes fue “un besazo” y hoy “besazos”.

Hace dos minutos he contestado a ese mail, diciendo que, si lo lee bien, HSolo es el mismo en el relato del sábado que en el correo del lunes, tan sólo cambian las expresiones, pero en el fondo, es el mismo.

Ahora más que nunca, necesito estar en silencio

En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente. (Khalil Gibran)
 
LO SIENTO

Ayer cometí un pecado capital: por primera vez en mi blog, no escribí para mí, lo hice para los que me leéis. Y hoy vuelvo a cometer el mismo error, pero ahora soy consciente y lo creo necesario.

Sin PerdónHasta esta mañana estaba convencido de publicar mi fantasía esta misma noche. A medio día había pensado en colgarlo como documento adjunto, no como post. A estas horas, he desestimado cualquiera de las dos opciones.

Siempre he pensado que escribo por y para mí, y no creo que me ayude en absoluto publicar un texto que escribí única y exclusivamente para Helena.

Quizás estas palabras están influencias por la respuesta al mismo que he recibido. Respuesta enviada a primera hora de la tarde, lo cual me hace pensar que se la ha repensado muy mucho, porque suele contestar mis correos a primerísima hora de la mañana. Pero en cualquier caso, ha sido una respuesta “extra-light”:

- felicitaciones por el texto erótico,
- sorpresa porque esperaba otro tipo de respuesta,
- admiración por mis lujosos gustos
- y risas por el lenguaje utilizado.

Obviamente, mi respuesta no se va hacer esperar. No sé si hago lo correcto, cada día soy más consciente de que está jugando conmigo, pero dice el refrán que sarna con gusto no pica.

La mejor manera de encontrar la solución a los problemas es interpretando correctamente el enunciado y, quizás estos días, estoy dando los primeros pasos para ello

Primer paso: asumir que se tiene un problema. Y mi problema es que pienso demasiado en Helena.

Segundo paso: hacerme entender, preferentemente, por ella.

Escuchando Pet Shop Boy - It's a sin

Las locuras que más se lamentan en la vida de un hombre son las que no se cometieron cuando se tuvo la oportunidad. (Helen Rowland)
 
FANTASÍAS ANIMADAS DE AYER Y DE HOY

Se acabó el fin de semana y, más o menos, todo ha ido como estaba previsto. Cuando el pasado jueves escribí la pertinente historia de Sant Jordi y le puse por título "Historias de Sant Jordi (IV y último)" pensé... ¿último? ¿y si este Sant Jordi pasara algo extraordinario?

Curiosamente, esta semana Helena me había contestado a un par de correos, pero... el sábado no iba a estar en Ciudad.

Pero me planteé quedar con alguien para dar una vuelta el mismo sábado y, mejor del sector femenino, así que llamé a María. Creía que me diría que sí pero... fue que no. Ya había hecho planes.

Me siento fatal conmigo mismo. Creo que soy demasiado presuntuoso. No debería ponerme en la mente de los demás, no debería pensar por ellos... no soy nadie para que la gente cambie sus planes por mí. No se lo pedí, no, pero pensé que le gustaría. Quizás se lo tenía que haber propuesto mucho antes pero, claro, si voy diciendo que sólo es mi amiga, ella debe pensar que necesita otro tipo de amigo.

Ya estoy otra vez. No, no debo pensar por los demás.

A todo esto, el último email de Helena no tenía ningún desperdicio. Me preguntó cómo llevo el tema "primavera y las hormonas" y yo, que soy mononeuronal, le contesté que fatal.

FantasíaPara qué dije eso... en el siguiente correo me pedía que le describiese una fantasía sexual.

Pues no sé si he hecho bien, pero como el sábado por la noche decidí no salir, me quedé en casa escribiendo una. Y lo peor de todo, se la he enviado. No sé si quisiera ver su cara el lunes cuando abra el correo electrónico y encuentre lo que va a encontrar. No sé si debería sentir vergüenza pero no soy de los que se arrepienten fácilmente de lo hecho, me suelo arrepentir de lo que no hago.

Estaba pensando en publicar ese texto sexual en mi blog. Comencé este blog porque quería escribir para mí mismo, pero ahora me he convertido en un adicto a vuestros comentarios, así que... igual mañana os transcribo mi fantasía.

Y si sois buen@s os diré lo que me ha contestado, si tiene arrestos para hacerlo, claro, que los va a tener. Vaya que los tiene.

Escuchando a Loquillo - Feo, fuerte y formal

La libertad de la fantasía no es ninguna huida a la irrealidad; es creación y osadía. (Eugene Ionesco)
 
HISTORIAS DE SANT JORDI (IV y último)

Rosa de Sant Jordi- Mami, mami ¿sabías que mañana es El Día del Libro?
- Y de la rosa, HSolo, y de la rosa.
- Ya, pero eso es para mayores
- ¿Para mayores? ¿Por qué para mayores?
- Eso de regalarse rosas es para los que están enamorados, pero un libro...
- ¿A dónde quieres llegar?
- A que yo quiero un libro por El Día del Libro.
- Pues tendrás que regalar una rosa a alguien.
- ¿Cómo voy a regalar un rosa? Soy muy pequeño y yo no voy a tener novia nunca

(Nota: ya apuntaba maneras, ya)

- A alguien querrás. Regálasela a tu prima.
- Anda ya! Mi prima no me puede comprar un libro.
- Pues regálamela a mí ¿o es que no me quieres?
- Tú no cuentas ¿cómo le voy a regalar una rosa a mi madre?

(Risas de mi madre)

- Vale, está bien, coge dinero y cómprate un libro, que es lo que estás deseando.
- Voy, voy - dije corriendo
- HSOLO! ESPERA! pero no te compres un cómic

(Frenazo en seco)

- Un cómic también es un libro. Tiene hojas y se lee.
- Te doy dinero para un libro, no para un cómic.
- jooooooo
- No-te-compres-un-comic.
- Vaaaaale

Me compré uno del cual un profe "al que le prestaba atención", decía que merecía la pena leer. Uno que empezaba algo así:

Platero es pequeño, peludo, suave, tan blando por fuera que se diría todo de algodón, que no tiene huesos...

Escuchando Black - Wonderful life

Llevo en mi mundo que florece todos los mundos que han fracasado. (Rabindranath Tagore)
 
HISTORIAS DE SANT JORDI (III)

Debería tener HSolo poco más de ticinco años. Aquel 23 de Abril había salido a hacer visitas. Llevaba pocos meses con ese trabajo y se movía mucho en coche.

Circular por el centro de Ciudad una Diada de Sant Jordi es algo para lo cual uno se tiene que llenar de paciencia. Atascado en un semáforo vio como una chica se acercaba a su auto. No tendría ni 20 años y era muy guapita de cara. No hacía mucho seguro se la podría catalogar de “niña”. Según venía, la cabeza ya iba diciendo “no, no” porque sabía lo que quería hacer, o mejor, vender.

Rosa de Sant Jordi-¡Hola! ¿Quieres una rosa?
-No, gracias.
-Venga, una para tu novia, le harás muy feliz.
-Jeje, no tengo novia.
-Bueno, pues para tu madre, se la merece.
-Es que ya llevo una – dijo HSolo señalando al asiento del copiloto, donde reposaba una bonita rosa comprada en una parada ambulante unas horas antes.
-Joooo, a mí nadie me compra una – dijo dándose la vuelta.

HSolo se dio cuenta de la ambigüedad de la frase.

-Espera, espera, vuelve. Dame una.
-¿Cómo?
-Venga, espabila que se pone verde. Dame una.
-Gracias, gracias… toma, la más bonita.
-Toma el dinero (pesetas) y, toma una rosa para la vendedora más guapa y simpática de Ciudad. Cógela, es la más bonita de la “tienda”

La cogió sin decir nada, como sorprendida, mientras HSolo ponía primera y arrancaba al ponerse el semáforo verde.

No miró por el retrovisor, no sabe qué pasó por la cabeza de aquella chica, pero HSolo se quedó con una sonrisa de oreja a oreja.

Ahora prefiero estar en silencio

Aunque le arranques los pétalos, no quitarás su belleza a la flor.(Rabindranath Tagore)
 
HISTORIAS DE SANT JORDI (II)

Corría 1994 ó 1995 quizás. En mi empresa, por aquella época, era normal que, el día de Sant Jordi, obsequiar a las clientas que viniesen por la oficina con una rosa. Era administrativo y mi contacto más que con los clientes era con emplead@s de las empresas. Recuerdo que fui a almorzar y, al regresar, el jefe me llamó al despacho.

- HSolo, toma una rosa y ya sabes lo que hay que hacer

E hizo un gesto hacia una chica. Una chica que esperaba su turno pacientemente y que todos conocíamos. Era Patricia, y venía a diario. Trabajaba como dependienta de una conocida tienda de ropa y a parte de ser guapa, tenía un físico envidiable. Sin embargo, todos sabíamos que no sonreía nunca y era más bien, parca en palabras.

- ¿A Patricia? Pero… ella no es clienta, es su empresa, pero no ella…
- ¿No te atreves?

En ese momento ya había dos compañeros más en el despacho.

- ¡Ah! Entiendo. Queréis ponerme a prueba. Es eso ¿no? Creéis que no me atrevo a darle una rosa a Patricia. Dame, anda, dame.

Rosa de Sant JordiY ni corto ni perezoso, agarré la rosa, salí del despacho, traspasé el mostrador y me planté al lado de Patricia.

- Hola Patricia. Acepta esta rosa, ya ves que es de parte de esta empresa.
(No mires, pero a mi espalda debe haber 3 tipos susurrando o riendo, no les hagas caso, por favor, se ríen de mí, no de ti. Pero si tú quieres, a la salida del trabajo te cambio esta fea rosa con logotipo por media docena de diferentes colores)

Ella sonrió como nadie le habíamos visto nunca:

- Gracias – me dijo dándome dos besos - (Aceptaría esas rosas, pero no sabría cómo explicárselo a mi novio, gracias de nuevo)

A partir de ese día, cuando Patricia venía por la oficina, charlaba un ratito conmigo y… sonreía.

Sigo en silencio

Un idealista es un hombre que, partiendo de que una rosa huele mejor que una col, deduce que una sopa de rosas tendría también mejor sabor. (Ernest Hemingway)
 
HISTORIAS DE SANT JORDI (I)

De igual forma que no entiendo por qué tiene que ser El Corte Inglés el que nos diga cuándo empieza la primavera, tampoco entiendo muy bien a santo de qué, un Santo me tiene que decir que regale una rosa.

Rosa de S. JordiPero como tampoco soy yo nadie para quebrantar las tradiciones de mi tierra, más de una vez me he apuntado al carro consumista de comprar un capullo ese día. Un capullo comprando otro capullo, curioso. No lo niego, el año que he comprado dos (o más) me he sentido orgulloso. Ojo, no me malinterpretéis, una para mi madre, otra para mi prima, otra alguna compañera del trabajo, otra... A fin de cuentas, me gusta más el 23 de Abril que el 14 de Febrero.

Si dejamos de lado que éste, por motivos ajenos a mí, lo juro, ajenos a mí, va a ser el primer año que mi madre se quede sin mi rosa, muy poquitas han sido las damas que han “gozado” del privilegio de ser la escogida como destinataria de mi ofrenda, por su verdadero motivo. Claro que, menos aún he sido yo el destinatario de más de un libro, pero eso es normal, teniendo en cuenta la cantidad que tengo y que siempre he dicho que no me gusta que me los regalen, pues acostumbran a equivocarse.

Tenía yo 19 añitos recién cumplidos. Era mi primer año en la Universidad. Se formó un grupito muy curioso. No nos conocíamos de nada, pero nos hicimos buenos amigos. En algún caso, más que amigos.

R era una chica muy guapa, pequeñita y muy simpática. Algo tímida.
G era “muy mujer”. Siento el comentario machista pero, todos la recordábamos por sus “dos buenas razones”
Eva era quizás la más feúcha del grupo, pero sin lugar a dudas la más madura, la más natural y la más divertida. Siempre tenía una sonrisa en la boca.

A no era el típico empollón. Sacaba todo notables y sobresalientes, pero era muy enrollado. Recuerdo era fan incondicional de U2.
J era mayor que nosotros, todos éramos “novatos” menos él.
HSolo al servicio de Vd., señor/a lector.

El 23 de abril, no sé muy bien a idea de quién, decidimos comprar una rosa a cada una de las chicas y, tampoco recuerdo a idea de quién, entregarlas individualmente.

J se adelantó a todos y le entregó su rosa a R. Semanas más tarde J me contó que R pertenecía a una iglesia de esas, perdonad la ignorancia, evangelista o adventista del séptimo día o algo así, y que no tenía permitido liarse con nadie que no fuera de su congregación.

A era, físicamente, más alto y bien parecido que HSolo y, fue directo a G. Un tiempo más tarde descubrimos los desequilibrios mentales de G. Suena más bestia de lo que era, pero a esa chica le faltaba un tornillo. Apareció y desapareció varias veces en mi vida posteriormente. Lo último que sé de ella es que estaba esperando su segundo hijo.

Y HSolo, HSolo entregó su rosa a Eva. Noté que ella no se sorprendía, pues las otras chicas también tenían la suya pero, a mí me hizo ilusión, la verdad. Era la primera rosa que entregaba a alguien que no fuera mi madre. Aquel mismo día le pregunté a Eva si quería quedar conmigo el sábado y… aceptó. Estuvimos saliendo unas cuantas semanas. Siempre me gustó estudiar solo y aquel semestre sólo aprobé una. El verano nos distanció. Recordemos que no había ni móviles, ni Internet. Fuimos cada vez hablando menos, y menos, y menos, hasta que…

En silencio (porque lo necesito)

Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas. (Refrán)
 
EL SHOW DE HSOLO

Extraña hora ésta para dejar un post, pero llevo una cuantas horas despierto y mi cabeza me martillea. Hace semanas que, no sé por qué, pero o estoy muy cansado físicamente, o no duermo bien.

The Truman ShowMe siento como Truman, observado. Y lo peor de todo, juzgado. No me siento el protagonista de nada, ni siquiera de mi propia vida. Sin embargo, todas y cada una de las cosas que hago son juzgadas por Alguien, incluso diría que por Varios, o por lo que yo considero Demasiados.

Supongo que los hechos reales y contrastados son factibles de pasar por un juicio pero... ¿sucede lo mismo con los pensamientos? ¿y con los sentimientos?

Me da igual que sean en positivo o en negativo. Me es indiferente. Es el hecho de que se juzgue mi forma de ser, de pensar y de sentir, lo que realmente me aterra porque ¿qué argumentos se han cogido para ello? ¿se conocen todas las circunstancias? Se supone que tan sólo cada uno de nosotros conocemos todos esos puntos, y, por tanto, sólo uno mismo debería poder juzgar su manera de pensar. Para eso sirve la Conciencia ¿no?

Pero en mi entorno parece que se ha puesto de moda un nuevo juego "vamos a juzgar a HSolo"

Estoy, sin abogado, a la espera de la condena, la cual, por cierto, no pienso cumplir.

Ah! esa peli no me gustó. Y es más, me atrevo a JUZGARLA de pretenciosa y moralista. Pero a Truman, que lo juzgue otro.

Escuchando U2 - Bloody Sunday

Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado. (Friedrich Wilhelm Nietzsche)
 
A VECES SER AMABLE ES UN ERROR, PERO SÓLO A VECES

Hace casi 3 años conocí a Andrea. El sábado es su cumpleaños y mis amigos me dicen “pero ¿en serio la vas a felicitar?”

Andrea es, seguramente, la chica más rara que he conocido nunca. Su forma de hablar y comportarse es más lo más parecido a… una madre de las de antes. En serio. Andrea es así. Y no calla, ni debajo del agua.

Tengo que “agradecer” al mejor de mis amigos de la facultad el conocerla. Tuve que aguantar su insoportable verborrea durante noches para que mi “amigo” se camelase a la amiga atractiva. Ahora están haciendo planes de boda. Menos mal. Porque si además hubiera salido mal lo mato.

Andrea era anti-nuevas-tecnologías: anti-móviles, anti-internet… “anti” de conocerme. Fue entonces cuando se abrió una cuenta de correo y empezó a escribirme. Y uno, que otra cosa no será, pero educado lo soy un rato, pues le contestaba. Como conectarme, me conecto a diario, contestaba rápido. Cuento estas cosas porque con el tiempo me di cuenta de lo que estaba haciendo. Estaba generando unas expectativas en ella que jamás pretendí.

Mis amigas y amigos me lo iban advirtiendo: “te mira con unos ojitos…” pero yo no les hacía caso, pues creía que lo decían para fastidiarme. Nadie en su sano juicio soporta a Andrea.

CalendarioPero me di cuenta que era verdad a partir de un 16 de abril, concretamente el del 2003, cuando al invitarme a su cumpleaños, pensaba encontrar a unas 8 ó 10 personas y me hallé sólo, con mi amigo, su pareja y Andrea. ¿Quedada “a 4”? ¿parejitas?

Intenté distanciarme un poco, pero, sinceramente, no noté nada raro y pensé “imaginaciones mías, esta chica es, a su manera, muy inteligente, insoportable, sí, pero inteligente”

Hasta que un par de meses más tarde, quedando para una fiesta más, como cualquier otra entre mis amigos, se presentó muy cambiada: vestido rojo (siempre la había visto con pantalones) tremendamente peinada y muy maquillada. Todos nos quedamos de piedra. Y, mira por donde, yo en aquella época me comía el tarro por Helena y no estaba muy positivo que digamos, así que la evité toda la noche.

Pillé a su amiga por banda y le pregunté qué estaba pasando. Su respuesta no fue más allá de

- No sé, ya ves… está guapísima ¿no?”
- No, está rarísima… y yo paso, eh! Ya se lo puedes decir”

Al cabo de unos días, en uno de esos correos, le dije que creía estar dándome cuenta de lo que estaba haciendo y que prefiero a la gente auténtica. Bueno, el correo era mucho más largo y creo que un poquito cruel. Vale, sí, muy cruel. Ella pagó los platos rotos de mi frustación con Helena. Pero siempre pensaré que se lo merecía.

Todos estuvieron de acuerdo conmigo, incluídas mis amigas, sí, se merecía aclarar las cosas, pero quizás la forma no fue la apropiada.

No supe más de ella en meses, hasta el cumpleaños de mi amigo, nuestro vínculo de “unión”. Intenté hablar con ella y… lo conseguí, pude disculparme por la forma, pero le dije que en el fondo es lo que sentía. No fue buena idea. En lugar de enfadarse conmigo, lo que conseguí fue que me “ensalzara” más en sus pensamientos, y entonces sí que me atosigó de veras.

Todavía recuerdo como le dije basta:

"He visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser... Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia... es la hora, es tiempo de morir."

Lo sé, es muy friki pero fue lo que me salió.

Después de eso la he visto un par o tres de veces. Miento, me ha visto ella a mí, porque me ha encontrado un par de veces en un conocido pub de Ciudad y siempre es ella la que viene a saludarme.

La que poco a poco me ha ido explicando todo es la novia de mi amigo. Me reconoció que ella lo sabía todo, que se lo explicaba, le explicaba lo que contestaba yo en mis correos y que, efectivamente, ella no veía nada en aquellas palabras, pero para Andrea, había sido la persona que más caso le había hecho y ya se había empezado a enamorar.

Recuerdo que le pregunté si había visto el correo “cruel” y, aunque al principio me dijo que no, que Andrea le había dicho algo pero nada más, al cabo de los meses me reconoció que sí, que se lo había reenviado, pero que le hizo prometer que no me lo diría.

Quizás una vez más el error estuvo en mí, pues siempre he pensado que a Andrea nunca he tratado de entenderla, ni siquiera intenté ver qué le sucedía. Pero, la verdad, prefiero que siga así.

Actualmente sólo nos felicitamos los cumpleaños y nos encontramos ocasionalmente y por casualidad. Hasta que nuestros amigos se casen (porque son de los de boda, aaaggg) y nos tengamos que volver a ver “bien vestidos, peinados y maquillados”

Escuchando Bob Marley - No woman, no cry

Las personas más insoportables son los hombres que se creen geniales y las mujeres que se creen irresistibles. (Anónimo)
 
SOY HOMBRE "MUERTO"

Hoy volvía hacia casa en el autobús, leyendo la (cruel) prensa cuando...

- Mamá! sí, soy yo... pues claro, tu hijo... sí, ese... oye, que voy a casa a comer ¿vale? Luego te explico.

Al llegar a casa, en un momento en que ella estaba en la cocina y mi padre en el lavabo, he desintonizado Tele5. Al regresar mi padre...

La familia unida...HSolo: Anda! mira lo que le ha pasado a la tele (fiu fiu)
Papá: Debe ser de ellos.
Mamá: ¿Cómo va a ser de ellos? ya se ha estropeado.
HSolo: Déjame a mí. Debe ser la conexión de la antena.

He separado el pequeño mueble y, cubriéndome con el cuerpo, he destrozado la conexión.

HSolo: Pues no. Todo aquí está bien (sonrisa de oreja a oreja más que diabólica)
Mamá: ¡Ahora no se ve ninguna cadena!
Papá: Porque es de ellos. Seguro. Y total, para lo que hay que ver.
HSolo: Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte - pasando los dedos de mi mano derecha por mi brazo izquierdo.
Mamá: No te rías. Ya estáis mirando qué pasa.
HSolo: Debe ser la antena. Voy a subir.

Subo a mirar la antena y... un par de patadas en el amplificador, un giro de 180º y listo.

HSolo: TODO ESTÁ BIEN. BAJO!!!!
Papa: Qué lo dejéis.
Mamá: Ahora mismo llamo a un técnico.
HSolo: Tranquila. Papá tiene razón, para lo que hay que ver...

(Respiro hondo de alivio y tranquilidad)

Obviamente, esto es una ficción pero lo que sí es real es lo que he leído en la prensa, en la sección de televisión:

¿Buscas pareja?
En realidad, será tu madre quien la busque por ti. Tele5 ha puesto en marcha el casting de Cita con mamá, versión española del formato Conoce a mis padres de la BBC.


¡Ay! se lo va a tragar enterito... por favor, Dios, tú que todo lo puedes ¡QUE NO SALGA NINGUNA PAREJA DE ESE PROGRAMA!

Escuchando Joaquín Sabina - El blues de lo que pasa en mi escalera

Los niños comienzan por amar a los padres. Cuando ya han crecido, los juzgan, y, algunas veces, hasta los perdonan. (Oscar Wilde)
 
CON SONREIR TENGO SUFICIENTE

Hace unos días me llamó Irene. Se quejaba de que la nueva versión que le había instalado no funcionaba correctamente “ahora sí, ahora no, ahora no, ahora tampoco, ahora sí, ahora vuelve a ser no” así que seguía trabajando con la vieja.

Extrañado le dije que, en cuanto tuviera un hueco, me pasaría por sus oficinas a ver qué sucedía.

Hoy he ido por allí. Le he pedido que trabajase, que así vería dónde está el fallo y en un determinado momento...

espera...- Espera, Irene, espera...
- ¿Qué espere? ¿por?
- Nada... nada, perdona. Haz.

(...)

- Anda! Ahora sí funciona! ¿Qué has hecho?
- Yoooo??? Nada, ni siquiera me he acercado al teclado...
- Algo has hecho.
- Nada mujer, no he hecho nada. Aquí lo que pasa es que tenías ganas de verme y me has llamado por eso, pero el programa funciona bien.

Mirada a su compañera, quien noto que se muerde el labio para no reirse y guiño de ojo.

- Has hecho algo, seguro, antes de venir.
- No disimules, Irene, que sabes que yo vengo a verte siempre que quieras, no busques excusas (sonrisa de oreja a oreja)
- HSolo...
- Vaaaale, está bien. Te lo explico. El problema es que eres una impaciente. Vas demasiado rápida “Fernanda Alonsa”. Tienes que esperar a que cargue toda la página web. Son unos segundos, ya lo has visto. Te he distraído lo suficiente como para que cargase entera y listo. Si no esperas, no carga el applet y no funciona.
- ¿Qué voy a hacer el día que no estés?
- Otro habrá, que lo hará mejor que yo (o que bueno me hará)

Y al salir por la puerta y ver el sol que hacía, he sonreído de oreja a oreja y me he dicho... "qué fantasma eres a veces... pero sólo a veces"

Escuchando Steve Miller Band - The Joker

A veces una broma, una anécdota, un momento insignificante, nos pintan mejor a un hombre ilustre, que las mayores proezas o las batallas más sangrientas. (Plutarco)

 
RETORNO AL PASADO (I)

El otro día creí cruzarme en la calle con Susana. Me quedé mirando una chica que hablaba por el móvil porque creí reconocer en ella a aquella amiga del pasado. Pero no me atreví a preguntar si era ella.

Susana fue la primera chica que me quebró ciertos esquemas mentales, aunque no es mucho decir teniendo en cuenta el pobrísimo bagaje que yo poseía en cuanto a conocer cómo eran las mujeres.

Llegó a mi colegio en 1º de Bachillerato, es decir, cuando yo descubrí que en el mundo había más chicas que mis primas y sus amigas. Recuerdo perfectamente la primera vez que me habló. En mi colegio, a principio de curso nos sentaban por orden alfabético y a lo largo del mismo, el tutor nos reubicaba. Pero ese orden se rompía en las horas de prácticas, cuando nos quedábamos la mitad de la clase y la otra mitad iba a uno de los laboratorios. El profe de turno siempre hacía desplazar hacia delante a los del fondo. De repente, a mi lado se sentó Susana.

No recuerdo la asignatura, quizás matemáticas, pero recuerdo que el profesor nos puso un ejercicio el cual recogería y serviría para subir la nota final. Se giró para escribir en la pizarra y en ese momento noté como me estiraban de la manga hasta casi tirarme al suelo. Sin saber cómo, mi rostro estaba a menos de un palmo del de Susana.

Susana- Ayúdame. No sé nada. Me tienes que ayudar, vale – me dijo en voz muy baja pero atemorizada.
- ¿Estás loca? Nos van a pillar.
- ¡Qué me ayudes!
- Vale, vale, pero suéltame el brazo.

Decir que no recuerdo si le ayudé es absurdo, por los acontecimientos posteriores deduzco que sí lo hice.

Unos días más tarde… en casa…

- ¡¡Mamá, coge el teléfono!!
- Dígame… sí… ¿de parte de quién?... encantada, yo soy su madre…
- ¿Quién es?
- Es para ti, una tal Susana
- ¿Susana? ¿Cómo demonios?… ho… hola

- Sí, claro, yo te lo explico pero ¿cómo has conseguido mi teléfono? Va… vale, pero algún día me lo explicas.

Estuvo dos cursos realizando la misma operación a diario: llamándome. Sin faltar ningún día, ni uno solo, cada tarde, hubiera exámenes o no, hubiera deberes o no. Todos los días. Mi madre se frotaba las manos. Mi hermano se moría de la risa porque, casualidades de la vida o no, el hermano de ella fue compañero del mío en el mismo colegio 6 años antes. Quizás fue así cómo consiguió mi teléfono, nunca se lo volví a preguntar.

Pero lo más sorprendente para mí fue cuando llegó la primera evaluación y vi como Susana sacaba unos 7 u 8 sobresalientes. Algo así como el doble que yo. No sentía envidia, en absoluto. Mejor así, pues “El Empollón de la Clase” sería otro.

- Pero ¡tú no necesitas ayuda! Sacas mejores notas que yo ¿por qué me llamas?
- Porque sí que la necesito, necesito que me ayudes. Tú eres muy listo y haces que saque esas notas.

Y mi ego engordaba. Engordaba día a día. Durante los 30 minutos del recreo, todavía jugaba al fútbol, lejos de los corrillos que se dedicaban a otras cosas. Cosas que un par de años más tarde, mis amigos y yo descubrimos más interesantes que el fútbol. Al regresar a clase, a menudo me encontraba el siguiente interrogatorio

- ¿Cómo te ha ido? ¿habéis ganado?
- Y eso ¿qué más da? Sólo intentamos pasarlo bien.
- ¿Has metido muchos goles?
- Ven a verlo si tanto te interesa.

Y al día siguiente, jugábamos con espectadoras. Pobrecillas sus amigas. Cada día venía con una diferente porque supongo que todas le decían “¿qué hacemos aquí? ¿por ese? ¿venimos por ese?”

Intenté ocultar todo esto a mis amigos. No podía ser que la empollona fuera detrás de mí. Además, no era especialmente guapa. Años más tarde me di cuenta de que era mucho más guapa que otras chicas que luego conocí, pero en aquel momento, yo era un crío con aspiraciones más grandes y con paciencia, tenía toda la vida por delante.

Pero mis amigos se enteraron, aunque creo que en aquella época me importaba menos lo que los demás opinaran que hoy día. Además, al menos había una que iba detrás de mí, cosa que no todos podían decir. Pero no me aproveché, nunca di pie a Susana para nada más.

Se enteraron porque uno de mis amigos era vecino de ella. Sus respectivos padres se conocían. Mi amigo no sacaba precisamente buenas notas y sus padres pidieron a los padres de ella que ésta le ayudase en el colegio.

- HSolo, tengo que hablar contigo.
- ¿Qué pasa macho? Ya sé que no ganó el Barça pero ya es habitual ¿no?
- Es sobre Susana
- ¿??
- ¿Qué le has hecho que cada día te llama?
- Yoooo, nada.
- Estamos haciendo los deberes y, de repente dice “voy a llamar a HSolo” y me deja allí.
- Sí, me llama a menudo para preguntarme cosas de clase.
- ¿A menudo? Cada día y, algunos, hasta dos y tres veces.
- Sí, es un poco pesada.
- Pero… ¡si no lo necesita! Saca mejores notas que tú.
- Ya lo sé ¿y?
- Pues que quiere algo más.
- Bah, pues lo lleva claro. Además, ella es una empollona y yo no. Oye… a ti te gusta ¿no?
- Bueno… sí, un poquito. No es muy guapa, pero tiene un buen cuerpo. Ya la has visto en clase de natación.
- Sí, tienes razón, pero está como un cencerro macho. Venga, va, vamos a jugar a basket.

Hay veces que pienso que hubiera sucedido si los veranos hubiéramos coincidido en Ciudad ¿me hubiera seguido llamando? Nunca me pidió quedar fuera del horario del colegio. Nunca la vi en ninguna fiesta, ni en los billares. Era diferente. Pero muy extrovertida. En el recinto escolar, no se cortaba.

En 3º de Bachillerato nos pusieron en clases diferentes. Los primeros días seguía llamando, pero profesores diferentes, deberes diferentes, horarios diferentes hicieron que el contacto se perdiera. En aquel momento me sentí aliviado, lo reconozco, pero esa sensación sólo duró unos meses. Era muy tímido entonces, más que ahora si cabe, y no me atreví a preguntarle nada más.

En COU le perdí la pista. Ella quería ser médico, e iba por la tarde, yo estudiaba por la mañana. No la recuerdo en el viaje de fin de curso.

Un par de años más tarde me la crucé por la calle. Un saludo, dos besos, un par de “quetales” y ya está. Se lo conté a un amigo y me dijo que tenía novio. De eso hace unos 10 ó 12 años.

Ahora, sentado escribiendo este post, me arrepiento de no haber preguntado si era ella la chica del móvil.

En silencio

Suspendí mi educación cuando tuve que ir al colegio. (George Bernard Shaw)
 
CALLE MELANCOLÍA

Como quien viaja a lomos de una yegua sombría,
por la ciudad camino, no preguntéis adónde.
Busco acaso un encuentro que me ilumine el día,
y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden.
Las chimeneas vierten su vómito de humo
a un cielo cada vez más lejano y más alto.
Por las paredes ocres se desparrama el zumo
de una fruta de sangre crecida en el asfalto.
Ya el campo estará verde, debe ser Primavera,
cruza por mi mirada un tren interminable,
el barrio donde habito no es ninguna pradera,
desolado paisaje de antenas y de cables.
Vivo en el númeor siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Tranvía a...Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía.
Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido,
que viene de la noche y va a ninguna parte,
así mis pies descienden la cuesta del olvido,
fatigados de tanto andar sin encontrarte.
Luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarriLlo,
ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama;
me enfado con las sombras que pueblan los pasillos
y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama.
Trepo por tu recuerdo como una enredadera
que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy
esa absurda epidemia que sufren las aceras,
si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy.
Vivo en el númeor siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía

Escuchando a Joaquín Sabina

La melancolía es la felicidad de estar triste. (Victor Hugo)
 
Y LA SUERTE SE DIO LA VUELTA

"En mi experiencia, la suerte no existe" La frase no es mía, es de... bueno, es de un personaje de ficción muy amigo mío. Pero creo en ella a pie juntillas. La suerte es de quién la busca, y te la puedes encontrar buena o mal.

Junto a la suerte está la casualidad... la casualidad de que pasen cosas. A nadie se le ocurre decir "que buena casualidad que tienes" ni nada por el estilo. Eso es para mi lo que todo el mundo conoce como suerte.

Y por último está eso que llaman destino, en el cual no creo lo más mínimo, especialmente porque me gusta pensar que mi futuro no está escrito en ningún sitio y que me lo curro yo en el día a día.

Pues bien, estaba yo tan tranquilo hace unos días en el trabajo, preparándome para irme a hacer una de esas visitas importantes que de vez en cuando salen cuando...

(Momento Problema)

- HSolo! HSolo! tengo una clienta que necesita ayuda urgentemente.

Una Comercial se había presentado en mi mesa sin decir ni "hola"

- Tranquila, tranquila... yo ahora me tengo que ir. Dame sus datos y así que pueda la llamo.
- Es que... está aquí.
- ¿Aquí? ¿En la oficina? ¿Se le quema el despacho o qué? ¿Y qué espera que le arregle aquí? ¿Se ha traído el PC? ¿Tiene un portátil?
- Pues no lo sé, ya sabes que yo de tus temas no tengo ni idea.
- Venga, vamos a ver qué le pasa.

Me dirijo hacia donde está la clienta y...

- Hola. Mira es que no me funciona vuestro soft...
- Oye, yo a tí te conozco... en el bar por la mañana...
- Anda! es verdad! tú eres.................

(Momento Flash Back)

Si mi jornada laboral empieza en la oficina (a veces voy directo a ver a algún cliente) y coincido con mi compi (otro chico con el que nos repartimos todo el trabajo de Ciudad) nos vamos a tomar un cafelito juntos y comentar "el trabajo" (es decir, fútbol) Además, no vamos al bar donde van el resto de gente de la oficina, nos vamos un poco más lejos.

Ya sabéis que, si vas a menudo un mismo bar, acostumbras a ver las mismas caras. Y yo, en mi condición de hombrecito español y sin compromiso ¿en quién me fijo? pues en las féminas, claro.

Un día, al ir a pagar, nos situamos al lado de una de esas chicas que veo a menudo y me dio por hacer un comentario graciosillo al respecto de lo que en aquel momento se oía en la radio que tenían en el bar. La chica se giró, sonrió y me siguió el comentario.

Al salir del bar, mi compi me dijo:

- Ya te vale
- ¿El qué? ¿qué he hecho?
- Mi mujer te tiene en buena consideración. No te tiene por un crápula, pero macho, no se te escapa una.
- Pero si sólo he hecho una gracieta sobre un anuncio...
- Sí, sí... anda que si la chica hubiera sido fea o, peor aún, si hubiera sido un chico, hubieras dicho nada.
- jeje

(Regreso al Momento Problema)

- ¿Tú eres el que te encargas de estos temas?
- Sí, soy yo, me llamo HSolo.
- Pues por favor, sálvame la vida.
- Es mi trabajo... no salvarte la vida, me refiero a ayudarte.
- Gracias, gracias.
- Dime tu nombre y número de teléfono y así que acabe esta visita, miro de aplazar alguna otra y me paso en seguida.
- Sandra y mi número es el 6...........
- ¿Me dejas el móvil? Mejor el fijo de tu despacho.
- No, no, el móvil, así me puedes localizar cuando quieras. Es muy importante para mí.

Sandra es pelirroja. Unos ojos azules preciosos y, debajo de una forma de vestir de lo más normalita, se intuía un cuerpazo. No en vano más adelante supe que era Licenciada en Educación Física.

La visita prometía.

(Momento Solución al Problema)

- Aquí estoy. Vamos allá. ¿Estás sola? ¿Y tu jefe?
- Sólo viene por las tardes. Por cierto, no le he explicado nada del problema, prefiero hacerlo a toro pasado, porque... lo vas a arreglar ¿no?
- La respuesta política es "lo voy a intentar" pero soy de los de "hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes" así que te prometo que lo solucionaré.

(...)

- Oye, eres genial. Creo que esto no lo hubiera hecho cualquiera.
- ¿El qué?
- Has ido más allá de arreglar tu soft, me has ayudado con mi base de datos y me has explicado como solucionar esos problemillas que tenemos cada mes.
- Bueno, bueno, no será para tanto. Soy un profesional de esos que creen que un cliente contento es un cliente fidelizado. Así no te me escaparás
- Ya pero, has hecho mucho más. Si puedo hacer algo por ti...

(Momento Pensamientos Censurados)

... hablar con tus jefes, enviar un email a quién sea... eres un cielo y te has portado muy bien conmigo.
- Simplemente he hecho lo que creo debía hacer y de poco iba a servir ese comunicado.
- Estas cosas van a personas, otro no lo hubiera hecho. Has estado horas aquí conmigo hasta solucionarlo. Eres de los que seguro duermes con la conciencia tranquila.
- Por lo que respecta a mi trabajo, muy tranquila.
- Te voy a dar dos besos porque has pasado el límite de lo Comercial, esto ya es personal.

(Momentazo Excitación)

A todo esto, durante la visita había recibido varias llamadas en su móvil que parecían importantes. En una de ellas oí (sin querer queriendo) que quedaba con un notario para el día siguiente y habíamos comentado lo caro que resulta visitar a uno de esos.

- Bueno, me voy ya. No te molesto más ((si no estuviera "en horas de servicio" ibas a saber tú lo que es bueno... si la cago... el trabajo...))
- ¿Molestar? En absoluto, me sabe mal por tí, tanto tiempo con una pesada como yo.
- Me vas a hacer ponerme rojo.

(Momento Previsión)

- HSolo, si te vuelvo a ver en el bar ¿me dejarás que te pague un café?
- Por supuesto Sandra, soy de los que se dejan invitar ((y en el bar te voy a decir que te invito a cenar, ya lo verás)) Y qué vaya bien mañana.
- Sí, gracias. Estamos muy ilusionados. Mi PAREJA y yo nos cambiamos de piso.

(Momento Fiasco)

Es entonces cuando uno se vuelve para la oficina pensando ¿estará toda mi teoría sobre la NO existencia de la suerte viniéndose abajo? ¿qué hice yo para merecer esto?

(Momento Alivio)

Llego a la oficina y le explico, a grandes rasgos, la visita a un compañero quien me enteré que también conoce a la clienta por otros motivos también comerciales.

- Ten cuidado, HSolo, Sandra está casada o vive en pareja o algo de eso.
- Lo sé. Tranquilo, es territorio prohíbido para mí. Jamás.
- No si, lo digo porque su marido es Policia y practica lucha libre
- Glups!

Escuchando The Rolling Stones - Angie

La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días. (Benjamin Franklin)
 
CONDENADO A TENER CONCIENCIA

Estos días ha habido un pequeño defecto en la comunicación con mi madre. No me ha avisado de algo importante que le ha sucedido a un familiar próximo y eso me ha molestado. Cuando me lo contaron me sentí fatal

- ¿Cómo? ¿No te lo ha dicho tu madre? Pero si lo sabe desde el miércoles.

Y hoy, hablando con ella me ha dicho:

- Para qué te iba a llamar, si siempre me dices que te llamo para tonterías.
- Hombreeeeeee, este caso es diferente, me tenías que haber avisado.

En estos momentos me acuerdo de vivencias pasadas, cuando el móvil era cuestión de ciencia ficción.

- Te ha llamado Silvia… otra vez
- No tengo ganas de hablar con ella.
- Te llama mucho ¿no?
- Para preguntarme cosas del colegio, dudas de matemáticas…
- (Inocente)
- ¿Qué dices?
- Nada, nada, que ya aprenderéis… los dos.

(…)

- Te ha llamado Marta ¿quién es esta Marta?
- Es una compañera de la Universidad.
- ¿Y qué quiere?
- Pues no lo sé, si no te lo ha dicho a ti y no me dejas llamarla…
- ¿Y cómo es?
- Es estudiante, y debe querer apuntes.

(…)

- Te han llamado.
- ¿Quién?
- No lo sé, no me lo ha dicho.
- ¿Y tú no le has preguntado?
- Pues no, si no me lo ha dicho es que no tenía mucho interés.
- Era chico, verdad.
- Sí ¿cómo lo sabes? ¿esperabas su llamada, no?
- Pues no, pero si fuera chica le hubieras preguntado el nombre

(…)

- Te ha llamado una tal… ¿cómo ha dicho?
- ¿ Olga?
- Sí, eso Olga. ¿Compañera de la Universidad?
- No
- ¿Del trabajo?
- No, mamá, es… es una amiga.
- Pero… ¿tu “amiga” no se llama Cristina?
- Bueno… digamos que no, que ya no.

Y esto me hace recordar que hace tiempo expliqué algo de Olga y dejé la historia en el tintero.

Siempre me he preguntado qué hace la gente con su conciencia, porque yo me debato con ella continuamente, incluso cuando no quiero.

Cuando conocí a Olga se supone que estaba saliendo con Cristina, la segunda Cristina. Y digo se supone, porque yo siempre he dicho, he incluso jactado de no haber tenido nunca novia, aunque si a alguien puedo llegar a considerar como lo más próximo a ese concepto, esa fue la segunda Cristina.

No es que yo no quisiera compromiso y ella sí, no es que ella tuviera novio y yo no tuviera novia, simplemente que era una relación... ¿relación? ¿puedo llamarlo así? sí, claro que sí, era una relación, la más duradera que he tenido hasta hoy, una relación diferente, incipiente y quizás inmadura.

No se puede justificar lo injustificable. No pretendo hacerlo, entre otras cosas porque esa cosa llamada conciencia me dice que no puedo hacerlo. Pero no puedo ocultar mi pasado.

Me gustaría decir que fue culpa del alcohol, pero mentiría.
Me gustaría decir que fue culpa de las hormonas, pero mentiría.
Me gustaría decir que fue culpa de ella, pero mentiría.

Fue de todo un poco.

A Cristina no le gustaba salir por la noche. A mí no es que me encantase, pero me lo pasaba muy bien con mis amigos.

- Ve - me decía - por supuesto que no me importa. No te voy a decir que confío en tí, porque no te conozco tanto. Pero en tu caso, sé que si haces algo malo tu conciencia te lo va a hacer pasar mal.

No sé cómo, pero sabía que sus palabras eran reales. Y lo peor de todo, a pesar de mi anterior fracaso, yo sí confiaba en ella plenamente.

Así que yo salía. Me reía muchísimo con las andanzas de alguno de mis amigos. Hasta que un día... Olga.

Casi siempre me quedaba en la barra del bar de turno, viendo como mis amigos iban de un lado para otro. Y a veces, absorto en mis pensamientos. Me gustaría decir que esos pensamientos eran Cristina, pero no siempre lo eran. Tenía demasiadas cosas en la cabeza entonces: trabajo, universidad, viajar, quería viajar...

- Hola! ¿qué haces aquí solo? Tus amigos no dejan de acosar a mis amigas y me he preguntado "¿por qué el más interesante no viene?"

Y sonreí ante tamaña mentira (mis amigos son mejores que yo en todos los sentidos, sobretodo físicamente, que es lo que prima en un encuentro discotequero)

Recuerdo me hice el duro pero, no sé cómo, nos besamos. fue al lavabo y, en un momento de "lucidez" salí corriendo. Textual. Salí corriendo. Mi conciencia no pudo más y estalló. Huí con el rabo entre las piernas (nunca mejor dicho)

Con besarme con otra chica tuve suficiente para tener la sensación de ser el cabronazo más grande del mundo mundial. No quiero ni pensar que hubiera pasado por mi cabeza si hubiera ido más allá.

Cuando Olga regresó del lavabo, yo ya no estaba. Mis amigos (chicos todos) le dijeron que no entendían nada, vete a saber qué mentiras contaron, pero no le hablaron de Cristina.

A uno de mis amigos no le gustaba Cristina, decían que era infantil y que me alejaba de ellos, así que le dio mi teléfono a Olga y le dijo que me llamase.

No me llamó, claro.

Intenté borrar ese episodio y seguí mi vida tal cual. No había sido más que unos besos y punto, no había por qué alarmarse. Y no, no se lo conté a Cristina.

Unas semanas más tarde, se acabó la relación con Cristina. Supongo que se juntaron varias cosas y mi negatividad llegó a extremos insospechados. Intenté hacerme la víctima y Cristina no lo entendió. Lógico. Me dijo que estaba cansada de inseguridades y que era mejor dejarlo.

No me lo tomé muy mal. Cerré la página, sin rencor, pero la cerré del todo. Recuerdo que arranqué la hoja de la C de mi agenda y la rompí en mil trozos para no tener la tentación de volverla a llamar y para no volver a apuntar ninguna Cristina más. Ella tenía razón y yo... yo tenía una gilipollez encima que no se podía aguantar.

Mis amigos me decían que volviera a buscar a Olga. No lo hice. Ese no era el motivo por el cual Cristina me había dejado, y no tenía ganas de salir con nadie, ni de salir, ni de liarme.

Aproximadamente un mes más tarde volví a aquel local y me encontré con Olga. Todo el mundo me juró y perjuró que fue casualidad, que nada estaba premeditado. Lo dudé y lo sigo poniendo en duda. Aquella noche me dejé llevar por completo, fui exactamente donde ella me dijo que tenía que ir.

No duró mucho. Era simple atracción física.

Unos cuatro años más tarde, Olga me dijo que se casaba y se iba a vivir fuera de Ciudad. Creo que es feliz. Y yo también por ello.

Escuchando Fine Young Cannibals - She drives me crazy

El carácter de una persona lo determinan los problemas que no puede eludir y el remordimiento que le provocan los que ha eludido. (Arthur Miller )
 
SI ME SACAS LOS COLORES, NO SIEMPRE SALE ROJO

La última moda en la gente de mi alrededor es querer sacarme los colores.

Conversación real en el trabajo:

Comercial (en adelante C): HSolo, el lunes tenemos que ir a "Empresa-con-empleadas-cañón, S.A."

HSolo (en adelante H): ¿Qué me estás contando? ¿En serio tienes a esa Empresa en tu cartera? Bueno, pero con las personas que hablaremos no son como las que veo en... ¿o sí?

C: No, claro, son mejores. El tío de personal las escoge todavía mejores para las que tiene en oficinas, porque son más espabiladas.

Empleada de mi empresa que pasa "casualmente" por allí (en adelante E): Anda que no. Cómo sois los tíos. Os pasaréis la vida babeando.

C: Bueno, a HSolo se lo ponen a huevo y no aprovecha. Lo sé por experiencia...

E: Cuenta, cuenta

H: Ey, ey, espera, espera, no te estarás refiriendo a...

C: Sabes muy bien a qué me refiero.

H: De eso hace mucho ¿todavía te acuerdas?

E: ¿Queréis hacer el favor de contármelo?

H: No, cotilla.

C: Te lo cuento yo. Hace mucho tiempo fui con HSolo a "Conocido-Club-de-Deporte" le presenté al jefe y éste nos presentó a la chica que tenía que utilizar nuestro soft. Una chica jovencita...

H: Cierto.

C: ... guapa...

H: Muy guapa, unos bonitos ojos azules.

C: ... no muy lista...

H: Tonta, era tonta. No lo neguemos

C: Yo diría ingenua o inocente.

H: Vaaaaaale, sería eso.

C: El caso es que HSolo, con la amabilidad que le caracteriza...

H: Gracias

C: ... de nada... le explicó todo el funcionamiento perfectamente, pero se dio cuenta que la chica... ¿cómo se llamaba?

H: Arancha

C: Ves!!! pero si hasta te acuerdas del nombre!!!

H: ufff

C: El caso es que después de toda la explicación le dijo...

H: Le dije que si quería, para la primera operación importante, podría venir a ayudarla. Es algo que digo a todos los clientes, y tú lo sabes.

C: La chica estaba encantada con que volvieses, no lo niegues.

H: Exageras, exageras.

E: Seguid, por favor, que está interesantísimo.

H: El caso es que estaba encantada con que le ayudase con la primera operación, NO con que fuese. Le dije que dos o tres días antes le llamaría para quedar, le pedí el teléfono y me contestó "¿mi teléfono? ¿el mío personal?"

E: ???

C: jajajajaja, sí fue así.

H: Me quedé de piedra. Miré a C, quien estaba a la espalda de Arancha, junto con el jefe de ésta y los dos empezaron a morderse los labios y a aguantarse las carcajadas. Obviamente, le dije que no, que quería el teléfono de la empresa.

C: El tío tonto no aprovechó la ocasión.

H: Te recuerdo que volví, yo solito, y la operación funcionó. Y hasta aquí puedo leer.

C: Es verdad, todo funcionó... qué cabrón! no lo había pensado, delante nuestro te hiciste el sueco y luego... qué cabrón! qué cabrón!

E: ¿Nos estás diciendo que...?

H: Aaaahhh!! no os voy a contar nada más. Y Arancha ya no trabaja allí. Nos vemos el lunes.

Escuchando Dionne Warwick - Heartbreaker

¡Cómo pinta el deseo los colores del iris en las nieblas de la vida! (Rabindranath Tagore)