frustraciones sentimentales de un treintañero
Heterosexual de treintaytantos desearía comprender a sus amigas
Algo sobre mi...
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Apellidos, Nombre: Duda Eterna, Iluso

Edad: taypocos

Dirección: Calle Melancolía, 7

Profesión: Urbanita

Sexo: cada mucho

Aficiones: oir, ver, leer, y también, hablar, hacer, escribir

Tengo pendiente: acabar la carrera, reinventar a Helena, ir a Viena, a África, a NY,..., tocar unos pechos operados (creo), tener una hija,... darle una alegría a mi madre: tener novia.

Y si sabes quién soy... no me lo digas NUNCA

Mis pensamientos:

No existe el amor, sino las pruebas de amor, y la prueba de amor a aquel que amamos es dejarlo vivir libremente.

Mientras que el corazón tiene deseos, la imaginación conserva ilusiones.

 

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blog sin malos humos

Se permite fumar,
pero no tener
malos humos

 

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UNOS TIENEN LA FAMA Y OTROS CRÍAN CUERVOS

Me gustaría saber dónde he conseguido la fama de lo que no he sido nunca.

Esta mañana he ido a la oficina donde trabajan Lidia, Jaime y María. A María la he saludado de pasada, pues estaba muy ocupada y he ido a dar dos besos a Lidia.

Lidia se casa este julio. Otro día hablaré de lo que pudo haber sido Lidia y, sobretodo, su hermana. Se casa y se va a vivir fuera de Ciudad, muy fuera, muy lejos. Tanto, que ha pedido el traslado. Todavía no tiene plaza en su nueva ciudad, pero ya tiene substituta. Hoy me la ha presentado, profesionalmente, sólo profesionalmente. Una chica de aproximadamente mi misma edad de la cual, de hecho, no recuerdo ni su nombre. No sé si decir que espero no tener que hablar de ella en mi blog. Ya tengo suficiente con lo que tengo.

El caso es que al salir, me he cruzado con Jaime quien me ha dicho:

- Ya veo que no pierdes el tiempo.
- Sí, tengo mucho trabajo, me voy pitando.
- No me refiero a eso, ya veo que has hecho "gestiones" con la nueva, jeje.
- Ey, para, para, que me la han presentado profesionalmente, sólo profesionalmente.
- Sí, sí. Ya, ya, como si no te conociera yo a ti

Y se ha ido.

¿Conocerme? Creo que no, efectivamente, creo que no. Me conoces de hablar de fútbol, de trabajo, de juergas, de política o del cuerpo de la Schiffer, pero en estos temas, creo que no, Jaime, amigo, creo que no me conoces.

No sé dónde me gané esta fama, quizás sea porque no me veo a mí mismo, necesito que alguien me pase la película de mi vida para ver si la fama es ganada a pulso o pura fachada.

Por suerte o por desgracia, en ese sentido, sé quién soy, lo que soy y lo que no. Sólo espero que ellas no me vean como me ven ellos.

Escuchando Peter Gabriel - Solsbury Hill

Señal de tener gastada la fama propia es cuidar de la infamia ajena. (Baltasar Gracián)

 
NO QUIERO SER PERFECTO

No soy precisamente “el perfecto hijo”, mi madre sólo hace que sacarme defectos, aunque me consta que, a mis espaldas, no habla precisamente mal de mí. Creo que mi padre nunca habla de mí, ni para bien, ni para mal. Se lo queda para dentro. Algún día le preguntaré qué opina.

Me consta por terceras personas que soy lo más parecido al ”perfecto primo”, primo en el sentido familiar. Nuestros amigos comunes dicen que mis primos me tienen sobrevalorado. Aunque como primo = estúpido, no me quedo corto, no.

Como sobrino no soy perfecto, ni mucho menos. Para mi tía, ”el perfecto sobrino” ya hace tiempo que le hubiera presentado a su novia, esa que dice tengo y que no le quiero presentar por miedo a que no me den el aprobado.

Quizás soy ”el perfecto hermano”, ya que, de hecho, soy el único hermano de mi hermano. Por tanto soy el mejor y a la vez el peor, eso seguro. No creo ser ”el perfecto tío”, mi familia no deja de recordármelo por lo poco que voy a visitar al demonio… digoooo, angelito de mi sobrino. Pero le quiero muchísimo ¡eh!

Y ni mucho menos, jamás he sido ”la perfecta pareja” de nadie. Y sin embargo…

Sin embargo, cuántas veces he tenido que oír eso de “tú eres perfecto para fulanita” La última, esta misma mañana.

He pasado por ser, a long time ago, “el perfecto yerno” para la madre de Cristina, la segunda, o eso decía ella, porque con su madre hablé bien poco.

Más tarde, hubiera sido “el perfecto cuñado” de mi amiga Lidia. Bueno, para Lidia, he sido “el perfecto cuñado”, “el perfecto primo” y el “perfecto amigo”. Amigo para ella, y amigo para sus amigas. Porque eso sí que he sido para muchas “el perfecto amigo”. He de agradecer a Lidia que me contó que incluso era perfecto para sus padres, quienes querían que me liase con cualquiera de sus dos hijas, en pocas palabras "el perfecto yerno"

También fui “el perfecto primo-político”, especialmente si me hubiera liado con Sara (eso sólo duró unas horas, y me gustó mucho, la verdad) Su primo, uno de mis mejores amigos de la Facultad, ya tenía reservado un sitio para mi en su comida de Navidad.

He sido “el perfecto compañero”… compañero de trabajo, y mañana, si te he visto no me acuerdo.

Hoy, hoy he vuelto a ser “el perfecto cuñado”. Olga es una de las compañeras de trabajo más simpáticas que tengo. Casada y con una niña preciosa, su marido es la envidia de cualquiera. Olga es exnadadora y si a eso le añadimos su trato tan agradable, la hace casi perfecta. A menudo nos invitamos mutuamente a un café, a fin de cuentas, nos tenemos que ver las caras casi todos los días durante horas, nuestras mesas están contiguas. Y en el café de hoy, no sé muy bien cómo ha ido el tema, me ha preguntado si tenía novia. Me he reído, acordándome de mi blog, y le he dicho que no.

- Serías el perfecto cuñado. Te tengo que presentar a mi hermana. Es como tú. Tu misma edad y también solterita. Haríais buena pareja.

He estado a punto de morirme… de la risa, claro.

- ¿Tan mal quieres a tu hermana? ¿Qué te ha hecho la pobrecilla para que la cargues con esa desgracia?

Risas y vuelta al trabajo.

Escuchando The Rembrandts - I'll be there for you

¿Qué perfección es ésta que complace y no subyuga, que admira y no arrastra? (José Ortega y Gasset)
 
ESTO SE PUEDE COMPLICAR

Hola mami ¿aceptas un comensal más hoy en tu casa?

¿Por qué me tiene que pasar algo? vale, sí, no suelo pedirte permiso para ir a comer pero... hoy es diferente, es Lunes de Pascua...

Sí, sí, he comprado la mona* Claro que no me he olvidado de mi sobrinito y mi obligación como padrino suyo. Pero antes de ir a ver a ese demonio... angelito, quería decir angelito, me apetecía comer con vosotros.

Vale, sí, no quiero estar en casa comiéndome el tarro.

No, no ha sido Helena esta vez. Como me dijo alguien hace poco, su nombre comienza con "H" como "Huidiza", y a la que tiene 4 días libres, huye... digoooo, se va a casa de sus padres, aquí al lado, a 80 km. Cuando no se va a ver a su hermana (también con "H") aún más cerca, a Francia.

Ahora me está "preocupando" la actitud de Maria. Yo la tengo por amiga pero no sé si ella me ve por igual.

Nada de "a por ella!!!"... mamáaaaaa, un poquito de po favó, que no es La Champions League!!!!!

Es que le dije que en Semana Santa no me iba a ningún lado y que si ella también estaba, evitaría que me fuera al cine solo. Me lo ha recordado como tres o cuatro veces. Yo quería quedar entresemana, por la tarde, tranquilamente, con la obligación de volver a casa prontito porque al día siguiente hay que currar. Pero siempre tenía algo que hacer.

Ayer domingo por fin quedamos (sshhh, déjame acabar) Pasé a recogerla y me explicó que el sábado le llamó Jaime y Alfonso para salir a tomar algo y acabaron los tres a las tantas (qué raro) Que quería llamarme para que yo también fuera, pero como le habia explicado que había quedado con Luis por aquello de la exposición, pues no me dijo nada.

Sí, mamá, sí, a veces prefiero irme a ver una exposición a quedar con alguien, aunque sea chica, soltera y sin compromiso.

De rarito nada, que te he oído.

Pero también me explicó que Alfonso le había llamado aquella misma mañana para volver a quedar.

¿Cómo que te la van a quitar? Mamá, que aquí no hay propiedad privada.

Ella le contestó que no, que ya había quedado pero... no le dijo con quién. Me pidió que no se lo dijera, que no le dijera que había quedado conmigo.

Conozco a Alfonso. Ha estado un año con una chica y durante ese tiempo no se ha acordado de ninguno de nosotros. Ahora han roto y ya ves... sus intenciones cantan mucho.

Sí mamá, te prometo que yo nunca seré así.

Lo curioso es que... Alfonso también me llamó a mí, supongo que justo después del NO de ella, obviamente, no quedé con él. Le puse como excusa que hoy tengo que cumplir como padrino. Aquí pasa algo raro y yo estoy, como bobo, sin enterarme de nada.

Sí mamá, sí, como bobo.

Y para colmo, yo quería ir a la sesión de tarde y María me cambió de planes tres veces hasta que fuímos a la sesión de noche, yo sin cenar y, claro, luego a tomarnos algo y... y la dejé a las 4 a. m.

En su casa, mamá, directo a su casa. Y sí, me esperé a que entrase en el portal, que sé que es tu próxima pregunta.

Creo que los dos nos quedamos un poco pensativos. Creo que María está esperando algo más de mí y yo, yo no sé qué hacer.

(silencio)

Mamá ¿estás ahí? joder, ahora que quiero que digas algo te quedas callada.

Esa respuesta ya la sabía, no me vale, eso es lo que haría todo el mundo: "adiós H, hola M" Pero yo no estoy seguro de nada.

María es una buena amiga, pero no la veo como nada más. Sí, ya sé que te dije que era muy guapa, más que Helena, desde luego... y sí tiene un buen empleo, coño, en la misma empresa que yo... pero todo eso no son más que impedimentos.

Además, que no, que no la veo yo como pareja mía. Que no.

Pero me da miedo que ella piense algo diferente y hacerla daño.

Estoy cansado. Hace poco Mariana y... ¿ahora María?

Espero que no, en serio que espero que no.

Prepara la comida que voy para allá.

Sí, es cierto, así no te voy a dar nunca una alegría.

Un beso.

(*) La mona es una tradición catalana en la que el Padrino compra a su ahijado el Lunes de Pascua un pastel. La opción más tradicional es un huevo de chocolate (un Kinder Sorpresa a lo bestia) Hoy día se compran tartas de lo más variopintas, especialmente con motivos futbolísticos (Ronaldinho & cia) o cinematográficos (Los Increíbles y la madre que los trajo al mundo)

Escuchando America - Sister golden hair

Lo que hace indisoluble a las amistades y dobla su encanto, es un sentimiento que le falta al amor, la certeza. (Honoré de Balzac)
 
PROPÓSITO DE ACLARARSE

¿Nunca has pensado a la salida de tu casa
que prefieres no llegar nunca al colegio?

¿Me dirás que no has pensado a la salida del colegio
que prefieres no llegar nunca a tu casa?
Pues a ver si te aclaras que yo ya estoy dudando

¿Nunca has pensado que el amor es mentira,
que es mejor echar un polvo sin contrato?
¿Me dirás que no has pensado en el amor de tu vida,
que te pones colorado si te mira?

Pues a ver si te aclaras, que yo ya estoy casado
pues a ver si te aclaras que yo me he divorciado.

¿Nunca has pensado que el condón te corta el rollo,
que es mejor pasar de todo y disfrutarlo?

¿Me dirás que no has pensado en la responsabilidad,
que es mejor una gomita aunque mas caro?
Pues a ver si te aclaras que yo ya estoy preñado

¿Nunca has pensado que fumar es algo malo,
que es mejor hacer deporte y estar sano?
¿Me dirás que no has pensado
que un porrito es algo bueno
y se agradece cuando alguien te lo ofrece?

Pues a ver si te aclaras que yo ya estoy fumado

(...)

Lo malo de todo, es que el que tiene que aclararse soy yo.

Escuchando Carlos Chaouen - Aclárate

Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos. (Proverbio popular)
 
OIR, VER Y... ¿ENVIDIAR?

Hoy, al regresar a la oficina después de la última visita de trabajo, le he contado a una compañera una anécdota. Había ido a una empresa en la cual no había estado nunca y a la que, en principio, no regresaré, pues la lleva otro compañero pero está de vacaciones y por eso me ha tocado ir a mí.

Me ha atendido una chica, unos 3 ó 5 años mayor que yo. Quizás debería empezar a decir "mujer" en lugar de "chica", pero para mí, siguen siendo chicas. No lo negaré, una de las cosas positivas de mi trabajo es que el trato con los clientes no es al 50%, diría que en 2 de cada 3 visitas me toca hablar con chicas.

En esta visita tenía que primero solucionar un problemilla técnico y luego explicar el funcionamiento de un software.

- Mientras que miras la configuración, yo voy haciendo otras cosas - me ha dicho ella, se ha girado y se ha puesto a archivar no se qué.

Pero un detalle ha sido imposible que pasara desapercibido para mí ¿por qué precisamente había que colocar cosas en los archivadores inferiores? Al agacharse, ha dejado al descubierto un precioso tanga rojo.

Uno en esos momentos nunca sabe a dónde mirar. Obviamente decir, no digo nada. Yo a lo mío, y punto. Fijo en la pantalla y las manos en el teclado y el ratón.

- Ya he solucionado el problema técnico. Te explico cómo funciona.

(...)

- Veo que tienes aquí en la mesa un manual de una de nuestras versiones anteriores, pero está desactualizado, más vale que lo tires. Ahora todo está vía web.

- Muy bien, si me permites...

Mala idea. Para qué habré dicho eso. Al echarse hacia delante, de nuevo el hilillo rojo.

(...)

He salido de allí resoplando. La verdad es que la chica era muy maja físicamente. Además tenía esa extraña combinación de tono de voz bajo y meloso con una forma de vestir muy sugerente, no confundir con provocativa. No, en absoluto era provocativa.

Se lo contaba a mi compañera, que además es mi amiga desde hace muchos años, y le decía que uno no sabe si siente envidia de aquellos chicos, compañeros de la del tanga, o no. Envidia por esa visión, pero por otro lado lo pasas fatal, porque no sabes dónde mirar.

- Si fueras su pareja, a lo mejor sentirías celos, y no envidia de esos compañeros - me ha dicho.

- No lo creo. No me considero celoso. Creo saber muy bien la diferencia entre:

* Envidia sana: me gustaría trabajar ahí, y contemplar a esa chica junto a sus otros compañeros. Todos podemos ver, sin que eso perjudique a nadie.

* Envidia cochina: quisiera trabajar en el sitio donde está ese otro, en primer plano, en tribuna, en el palco de honor...

* Celos: ¿quién es ese tío y por qué puede verte así? esa visión debe ser para mí sólo.

Si hay que ser de alguno, soy de los primeros, indudablemente.

- Me alegro que sepas distinguirlo, es importante - me ha dicho mi compañera.

En el camino de vuelta a casa he estado pensando en todo eso. El sábado, antes del teatro, Helena me contó que había ido al Ikea y que le había acompañado un amigo que tiene coche.

* Envidia sana: si en otra ocasión no te puede ayudar ese chico, cuenta conmigo ¿vale?

* Envidia cochina: me hubiera gustado a mí llevarte. Llámame a mí, yo te llevaré. No hace falta que molestes a nadie más.

* Celos: ¿y quién es ese chico? ¿por qué te fías de él? ¿por qué no podía acompañarte yo?

Me he asustado a mí mismo pensando en todo esto. Quiero pensar que me quedo con la primera opción, de hecho, cuando me lo contó, fue lo único que pensé. Lo juro. Pero ahora pienso "¿y por qué no sentir celos? ¿no es algo humano también?"

Quizás me falta parte de ese componente para llegar a enamorarme de veras.

Quizás saber que me falta ese componente sea un paso adelante para............

No. Prefiero sentir simple envidia sana y pensar que quizás, en otra ocasión, sea yo el afortunado en acompañarla.

Escuchando Oasis - Don't look back in anger

Después de aquellos que ocupan los primeros puestos, no conozco a nadie tan desgraciado como quien los envidia. (Madame de Maintenon)
 
CONSTRUCTOR DE SUEÑOS

En las fotos acostumbro a salir como triste, sin sonreir, pero sin embargo, es tan fácil sacarme una sonrisa...

No sé qué edad tenía, pero podría establecer un intervalo:

- tenía más de 10 años, pues sabía perfectamente para qué servía una erección y qué podía hacer con ella, solo o en compañía, aunque esto último por entonces sólo lo supiera "en teoría";
- tenía menos de 15 años, pues en clase no había chicas, no era BUP, era EGB, quizás octavo.

Un lunes llego el tutor de curso y nos presentó a una chica. No recuerdo si era sobrina, prima, amiga, o qué, sólo recuerdo que pasaría una semana con nosotros aprendiendo el oficio de maestra.

Era estudiante de magisterio y estaba en su semana verde, blanca, rojiblanca o tonta, como quieras llamarlo. Había acabado exámenes e iba a ver cómo los puntos de vista cambian de estar sentado abajo a estarlo en la mesa de mando.

La recuerdo alta, quizás porque yo todavía no había dado el estirón, y guapa, muy guapa. Pelo castaño largo, liso. Mis amigos decían que no era para tanto, pero ya se sabe cómo van las hormonas en esos años. La consideraba la mujer de mis sueños, físicamente hablando, ese era mi patrón de la perfección.

Lo primero que nos pidieron fue que nos presentásemos. Como si de una terapia de grupo se tratase, había que decir, uno a uno, nombre, apellidos y decir qué queríamos "ser de mayores".

Mierda. Mierda. No tenía ni idea de lo que quería ser. No me lo había planteado seriamente como para hablarlo en público. Sabía que NO quería ser:

no quería ser médico (¿y si mato a alguien?)
no quería ser juez (¿y si mando a un inocente a la cárcel?)
no quería ser abogado (¿y si me toca defender a un violador?)
no quería ser policía (¿y si yo cometo un delito?)
no quería ser bombero (¿y si me quemo?)
y no quería ser lo que era mi padre, trabajador honrado, pero de oficio aburrido y porque era una respuesta típica.

A mi me gustaba el fútbol, pero era malísimo (ahora lo pienso y, no tanto, no tanto, que luego siempre era yo el que marcaba...) y las matemáticas. Me avergonzaba un poco declararlo, pero adoraba las mates. No era el típico empollón, ese era otro, pero sacaba muy buenas notas en ciencias y notables en letras. Sabía que quería ser algo en el que poner en práctica aquellas mates. Pero no sabía qué.

Mierda, mierda, va a llegar mi turno y no sé qué decir. Ya está, diré que arquitecto, eso es, puedo estudiar arquitectura.

Mi hermano "estudiaba" arquitectura. Bueno, se matriculaba, porque aprobaba una asignatura por año. Al tecero lo dejó, o le dejó a él, no sé muy bien. Pero esa es otra historia.

Así que llegó mi turno.

- Soy HSolo y quiero ser Arquitecto.

Los siguientes días no recuerdo qué pasó. Supongo que ella venía a las clases a ver cómo nos comportábamos y yo me quedaría embelesado viéndola.

El viernes se despidió de nosotros diciendo una mentira, algo así como sois un grupo fantástico o maravilloso o cualquier otro adjetivo. Lo que sí recuerdo perfectamente es que salimos de clase pasando por delante de ella.

Y al pasar, cabeza agachada y mirando de reojo, no olvidaré jamás que me miró con sus ojos de gata y me dijo

- Adiós, futuro arquitecto.

Me paré, la miré un segundo como petrificado y... sonreí.

Rápidamente fui a mis amigos y les pregunté si les había dicho algo

- Sí, te espero en mi cama esta noche, no te jode ¿qué quieres que diga? adiós y listo.

- Pues a mí me ha dicho "adiós, futuro arquitecto"

- Anda ya ¿cómo se va a acordar de lo que dijimos el lunes?

- Os lo juro, me lo ha dicho.

- Venga macho, vamos a echar un partido y deja las fantasías para cuando estés a solas.

La siguiente semana imaginaba:

- Adiós, futuro arquitecto, tú construirás mi casa.
o
- Adiós,... no, hasta luego, mi arquitecto.

No estudié arquitectura, ni me lo planteé jamás, pero ahora pienso que quizás equivoqué mi profesión y que debería sonreir más a menudo... pero estos días, no tengo ganas.

Escuchando La Guardia - Cuando brille el sol

¡Pobre del amor a quien la fantasía abandona! (Arturo Graf)
 
YO SOY YO, Y MI MAR DE DUDAS

Siendo completa y absolutamente sincero conmigo mismo, ayer sucedió exactamente lo que sabía que sucedería, lo que esperaba que sucediese. Lo que esperaba en el sentido de preveer, no en el sentido de desear, ese hubiera sido otro cantar.

La "advertencia" de Helena con su llamada telefónica lejos de preocuparme consiguió que todo fuera mucho más sencillo. Decirme que después del teatro no iríamos a ningún sitio abrió en mi una discusión entre corazón y cerebro.

Cansado de estar en casa, me fui hora y media antes de la hora prevista. Decidí dar un largo paseo, intentar aclarar mis ideas o, quizás simplemente, intentar no pensar. Me fui al centro de mi Ciudad, lugar que me gusta especialmente, aunque creo que le sobra masificación.

No me gusta ponerme en la piel de los demás, pero mi conciencia lo hace a menudo. No me gusta porque es imposible sentir como otro, por mucho que nos empeñemos, las circunstancias siempre son diferentes. Y si no me gusta ponerme en la piel de los demás, menos todavía me gusta ponerme en su mente pero... ¿cómo evitarlo? no sé hacerlo.

Y me he puesto 100 veces en la mente de Helena y siempre llego a la misma conclusión. Me lo monte como me lo monte, todo apunta hacia la misma reflexión. Considero a las mujeres muy perspicaces para ver cuándo un hombre está por ellas, y Helena sabe perfectamente que, si yo sigo llamándola para verla aunque haga meses que no sepa de ella, es por algo más que por simple amistad. Sí, lo reconozco, muchas veces he pensado "no, esta vez no la volveré a llamar, que lo haga ella, ¿no dice siempre que lo hará? pues que lo haga" pero antes de que eso pase yo ya habré cogido el teléfono. No sé mentir. Soy un pésimo actor.

Dice la gente, incluida ella, que en absoluto soy histriónico y que no me dejo llevar por sentimentalismos cuanto menos por la pasión. Cierto, pero eso no oculta mi manera de ser. Y creo que mi cara es un poema que me delata siempre. Ella lo sabe, seguro que sí.

Para colmo de males, cada vez que conozca otra chica y sale mal (cosa que hasta ahora ha sido siempre) me dan más ganas de llamarla por si me estoy oponiendo a eso en lo que no creo y que la gente llama destino.

Pero mi corazón también se revela contra todo eso. Se pelea con mi cerebro y este no deja de repetir "te están marcando el territorio, te están poniendo límites, no sobrepases la línea, no lo hagas... Helena te quiere como amigo y no quiere darte pie a que intentes ir más allá. Si ella quisiera ya comerías de su mano, pero no quiere. Sabe que si das ese paso, ella te hará daño, y no quiere hacerte daño. No, es una buena chica y no quiere herirte. La mejor manera para no hacerte daño es no darte pie a que te puedas caer. Ella no está dispuesta a perder un amigo por ese motivo, te mantendrá ahí. No olvides sus palabras: sé que si abro el cajón, estás ahí, siempre estás. No se va a arriesgar a que no estés"

Pues yo tampoco. No voy a dar ese paso. No quiero perder su compañía, su conversación, su alegría...

No hasta que esté 100% seguro. Bueno, aceptaré 99% como porcentaje válido. Lo que no sé es si seré capaz de saber cuándo es ese momento.

Ahora se me ocurre que lo sabría si el paso lo diera ella, pero no puedo estar esperando eso, no, no puedo esperarlo, desearlo quizás, pero no esperarlo. Es una posición demasiado cómoda e impropia de mi. Además, cuando son ellas las que dan ese paso, como Mariana, soy yo el que da el paso atrás.

Soy un mar de dudas, una tempestad de incógnitas imposibles de despejar.

Escuchando Extreme - More than words (una de sus canciones preferidas)

El error obliga a rehacer el camino y eso enseña muchas cosas. La duda, no. Entre el error y la duda, opto siempre por el primero. (Juan Benet)
Ojalá yo también fuera capaz de ello.
 
LO BUENO, SI BREVE... PUES ESO

Sábado, 19 de marzo de 2005, 14:35

Suena mi móvil. Es Helena.

- Hola
- Hola. Supongo que todavía quieres ir al teatro.
- Claro, si ahora me dices que NO me voy a tener que comer una entrada.
- No, no. ¿A qué hora es exactamente? porque no tengo mucho tiempo. Me voy a pasar toda la tarde en el Ikea y voy a llegar justita de tiempo.
- A las 21:30. ¿Te paso a buscar?
- No, no, mejor no. Quedamos 30 minutos antes a la puerta del teatro. Oye, pero una cosa, yo mañana tengo que madrugar, así que cuando acabe me iré a descansar.
- Pero...
- Lo siento, no sé si luego tenías intención de ir a tomar algo, pero lo tendremos que dejar para otro día.
- Bueno, tenía intención de ir a comer algo. Serán muchas horas desde la comida, y...
- Vale. Pero nada de irnos de copas.
- Esta bien, Cenicienta, te dejaré en casa antes de que la carroza se convierta en calabaza.

(...)

Nota: vino perfectamente bella, ni un ápice de maquillaje.

Escuchando Soul Asylum - Runaway Train

La tierra es un teatro, pero tiene un reparto deplorable. (Oscar Wilde)
 
DONA SANGRE

Hoy he ido a donar sangre. Hacía mucho que no iba, quizás unos 7 meses. La culpa ha sido del crudo invierno, lo juro, porque normalmente no pasan más de 4, máximo 6 meses sin que vaya. Pero este año he ido de constipado en constipado e incluso he pillado una gripe como cuando era pequeño, a 39 de fiebre. Y así no se puede donar.

El caso es que cuando me han dado el cuestionario he hecho como siempre, casi sin leer, contestar a todas las preguntas NO, incluída la que pone "Si es mujer ¿está embarazada?"

Al dárselo a la médico, precisamente hoy tenía que ser una chica, me ha hecho las típicas preguntas:

- Has viajado fuera de Europa en los últimos 12 meses
- No
- Piercings
- No
- Tatuajes
- No
- ¿Te has tomado algún medicamento, aunque sea aspirina, en los últimos 4 días?
- No
- ¿Has leído las primera parte del cuestionario?
- Ein?? no pone lo de siempre??
- Te lo tienes que leer
- A ver...

No puedes donar sangre si:

* Tienes el sida
* Cualquier tipo de hepatitis
* Te drogas
* Tu pareja es de alguno de los grupos anteriores
* Has mantenido relaciones sexuales con diferentes personas en los últimos 12 meses


- Perdona ¿me puedes definir "diferentes"?
- Bueno, viene a ser que si no tienes pareja estable y.........
- Pues no, y te aseguro que puedo donar

Sonrisas

- Perdona ¿te puedo hacer otra pregunta?
- Sí, claro
- Ese requesito ¿ha estado ahí siempre?
- Creo que sí, al menos desde que estoy yo aquí.
- Pues... pues... bueno, vamos a clavarme la aguja.

Escuchando Fatboy Slim - Because we can

Cuando la edad enfría la sangre y los placeres son cosa del pasado, el recuerdo más querido sigue siendo el último, y nuestra evocación más dulce, la del primer beso. (Lord Byron)
 
UNA DE JEFES

Tengo la sensación de estar haciendo algo mal. Quizás sólo sea mi imaginación o quizás estoy haciendo un bola de nieve de nada.

Ayer fui a almorzar con María. Hasta aquí todo normal. Es algo que hago habitualmente, digamos, un par o tres de veces al mes. Y no lo hago más a menudo porque trabajamos en oficinas diferentes, tan sólo vamos cuando me paso por su lugar de trabajo y a los dos nos va bien.

Pues bien, al volver a la oficina nos hemos cruzado con su jefe, al cual, por cierto, yo conozco desde hace 13 años (ella entró a trabajar hace poco más de 2)

- Adiós............. pareja - nos ha dicho

he sonreído y le he contestado:

- Qué aproveche el almuerzo

he mirado a María y sonriendo me ha dicho:

- Lo siento, no he sabido reaccionar ni qué decirle

- Es igual, no te preocupes, ya estamos acostumbrados a estos rumores, ¿no?

Después de eso yo he proseguido con mi trabajo y mis visitas a clientes. Ella también, pero ella se queda en la oficina, donde yo no oigo nada pero donde estoy seguro que los rumores corren como la pólvora.

Ella me asegura que no le importa en absoluto lo que diga o piense la gente. A mí tampoco, pero... no quiero perjudicarla y no quiero que, por mi culpa, se hable de la vida de alguien.

Quizás exagero mucho. O quizás no. Pero ya no sé cómo decir que ella es mi amiga y que difícilmente pasará algo entre nosotros. Muy, muy difícilmente. Especialmente porque mi mente está pensando en otra persona...

En silencio

No hay peor sordo que el que no quiere oír. (Refrán popular)
 
LA SUERTE NO ES BUENA NI MALA, TODO DEPENDE DEL COLOR DEL CRISTAL CON QUE SE MIRA

Ayer domingo, cuando acabé de escribir mi post, me dí cuenta de que era 13, genial, mi número preferido. Lástima que no fuera martes, o mejor, viernes, ya hubiera sido perfecto.

Fui a la cocina a prepararme algo para comer cuando observé unas tijeras abiertas encima de la mesa. Suerte que no soy supersticioso, más que nada, porque dicen que trae mala suerte serlo.

Comí pronto, quería ir al cine a la primera sesión para evitar las aglomeraciones típicas del domingo. Con las prisas, tiré el salero... sal derramada en la mesa. Cogí una pizca y como no sabía por encima de qué hombro debía lanzarla para que me diera buena suerte, decidí echarla en la ensalada.

Salí a la calle pensando qué buena nueva me iba a caer. ¿Caer? miré hacia arriba y... "mejor que no me caiga la escalera bajo la cual estoy pasando. Quién demonios habrá puesto aquí una escalera en domingo. Alguien quiere que hoy sea mi día de mala suerte, pero no lo va a conseguir"

Y por mirar hacia arriba... crash, crack!!! pisé un ex-espejo. ¿Cuántos años de mala suerte dicen que es eso? Bueno, bueno, ya serán algunos menos, digo yo. Aparté como pude para no cortarme los cristales rotos y proseguí mi camino.

Indudablemente todo esto debería traer algo de ¿buena suerte? en forma de pensamiento, obra, persona o animal, como ese gato negro que, xino-xano, se está paseando, contoneando su cola, por delante mío. Los mininos no son mis preferidos pero, ese me gustó especialmente, ese me tenía que traer suerte, de la buena, claro.

Llegué al cine. Vi la peli. Suerte que este blog no va de crítica cinematográfica porque "Reencarnación" se iba a llevar un buen palo por mis partes.

Regresé a mi casa. De nuevo el gato. De nuevo el espejo. De nuevo la escalera y... un momento... un ServiCaixa. Introduje mi tarjeta y mientras seleccionaba "Teatros" con la otra mano agarré mi móvil y llamé a Helena

tuuut....... tuuut........ tuuut.....

Mierda, no lo coge. Perra suerte la mía. Nada, de nuevo la socorrida y fácil solución del mensaje:

"Y si te digo que acabo de comprar dos entradas para el próximo sábado 19 a las 19h?? No me digas que tu padre se llama José..."

Guardé mi móvil y proseguí para casa. Pasé el resto de la tarde en el messenger, cené, fregué los platos y, al regresar al ordenador... mierda, dos llamadas perdidas y un mensaje en el buzón de voz. Joder, maldita suerte la mía, justo tenía que llamar cuando estaba fregando los platos.

"Tiene..........1............ mensaje nuevo"
"Mensaje número............... 1, recibido........... hoy.............. a..... las........ 20... horas y... 54.... minutos"

"Hola! llámame cuando puedas, es para quedar para el sábado"

Para guardar su mens............"

Clinck - Acceso a la Agenda - mierda dónde está la puta Hache.......

- Hola, hola, toda la tarde pendiente del móvil y me llamas cuando estoy fregando los platos..... a eso yo lo llamaría... suerte, dejémoslo en suerte.

(...)

- OK, así, hablamos el viernes y quedamos para el sábado por la noche. Sí, yo me encargo de las entradas.

Lo sabía, el 13 no me podía fallar. Era mi día de la suerte.

P.D. Hasta aquí ¿adivinas cuántas veces he escrito la palabra "suerte"?

P.D. 2 Obviamente, no fue así, pero el final es cierto. ¡Ah! y la peli no me gustó.

Escuchando Kylie Minogue - I should be so lucky"

Soy gran creyente en la suerte, y he descubierto que cuanto más duro trabajo, más suerte tengo. (Stephen Leacock)
 
NOCHE DE BODAS

Que el maquillaje no apague tu risa,
que el equipaje no lastre tus alas,
que el calendario no venga con prisas,
que el diccionario detenga las balas.

Que las persianas corrijan la aurora,
que gane el quiero la guerra del puedo,
que los que esperan no cuenten las horas,
que los que matan se mueran de miedo.

Que el fin del mundo te pille bailando,
que el escenario me tiña las canas,
que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,
ni ciento volando, ni ayer ni mañana.

Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.

Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentira,
que no te den la razón los espejos,
que te aproveche mirar lo que miras.

Que no se ocupe de ti el desamparo,
que cada cena sea tu última cena,
que ser valiente no salga tan caro,
que ser cobarde no valga la pena.

Que no te compren por menos de nada,
que no te vendan amor sin espinas,
que no te duerman con cuentos de hadas,
que no te cierren el bar de la esquina.


Joaquín Sabina, de su álbum "19 días y 500 noches", junto a Chavela Vargas (no me olvido, no, pero en este caso, lo importante para mí es la letra)

¿Por qué nos alegramos en las bodas y lloramos en los funerales? Porque no somos la persona involucrada.(Mark Twain)

 
ESPERE, CARGANDO PROGRAMA... (¿se habrá colgado el Windows?)

Vivo en una ciudad de casi 2 millones de habitantes.
Se editan 3 diarios de información general que se reparten gratuitamente cada mañana.
En el recorrido normal de cualquier ciudadano hacia el trabajo, a hacer la compra, a dónde sea, encuentras mínimo un quiosco.
En muchas estaciones de metro se vende prensa.
En los quioscos hay cientos de periódicos y revistas.
En muchos bares tienen diarios a disposición de los clientes.
La mayoría de pymes tienen internet.
Buscar por internet es sencillísimo para cualquier licenciado.

(...)

Viernes, 11 de marzo de 2005, 16:46 horas

sms en mi móvil: "hola! No he mirado horarios, pero lo k si se es k si es tarde me iria mejor en finde. Tu? Helena"

(...)

O mucho me equivoco, o hay muy poquito interés.

Intentaré ser positivo. Juro que lo intentaré.

Escuchando The Beatles - Help

La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar. (Thomas Chalmers)
 
A NEW HOPE

Martes, 8 de marzo de 2005, 15:10 horas

- Hola Helena ¿cómo estás?.......
- Hola, hola, perdona, perdona, lo siento, pero ahora no puedo hablar contigo, me pillas en mal momento ¿te puedo llamar luego, cuando llegue a casa?
- Claro. Llámame cuando puedas.
- Un beso.

Miércoles, 9 de marzo de 2005, 00:06 horas

Mi móvil recibe el siguiente sms de Helena (textual)

"no he podido llamarte. si q me apetece lo dl teatro, si tiene buena critica. Miraré horarios y te digo algo. Muaks"

En silencio

Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar (Proverbio japonés)
 
SE HA PERDIDO UN COMETA

Once upon a time... una estrella alrededor de la cual orbitaba un cometa en perfecta traslación elíptica. La estrella se encontraba ligeramente desplazada del centro, era más bien un foco en aquel plano.

A la estrella le gustaba como el cometa movía su larga estela, cómo se balanceaba a su alrededor, como rompía el silencio que reinaba en su constelación... y decidió atraerlo hacia sí. Le habló de lo bien que lo pasaría a su lado, que dejara de orbitar y se uniera a ella.

El cometa fue, atraído por cánticos de sirena, hacia aquella estrella. Sintió calor, mucho calor. Notó que no podía estar tan cerca, que se quemaría y no podría ni tan siquiera mover su estela como tanto le gustaba a aquella estrella.

Decidió separse, pero no dejó la órbita. El cometa sabía que podía orbitar sin problemas, sin acercarse tanto, y podía así seguir con su estrella. Y pensaba que la estrella podía seguir disfrutando de su estela, de su gracia y seguir rompiendo su aparente monotonía y que algún día ella encontraría un planeta afín.

Pero la estrella no pensaba así. Estaba prendada del cometa. Se esforzó por volver a atraerlo. Le habló de lo marivolloso que era estar junto a él. Que no había conocido cometa igual. Le dijo que sabía que no encontraría otro tan sincero, otro que le contara las cosas como él, otro que le hiciera reir igual, otro que le hiciera reflexionar de aquella forma. El cometa se estremecio y trató de volverse a acerca, con cuidado y sin prometer nada. Ese fue su error, no prometer nada.

La estrella montó en colera. Lo quería todo. Todo o nada. Le pidió al cometa que se quedara a su lado o abandonara su órbita.

El cometa dijo no poder complacerla ni en una cosa ni en la otra, que no podía estar tan cerca, pero que no veía por qué tenía que dejar su camino.

La estrella insistió

- Por favor, lo necesito, dime adióos, abandona tu órbita, hasta que no me digas adiós no podré vivir

- ¿Es verdaderamente necesario? ¿De verás tengo que decir algo que no siento?

- Sí, por favor, si no puedo tenerte junto a mí necesito que desaparezcas... que desaparezcas diciéndome adiós. No te quitaré de mi cabeza hasta que me lo digas y me estás haciendo sufrir mucho. Tienes que decirlo.

Y el cometa, triste, dijo.................. "adiós"

Esto sucedió esta tarde, la estrella se llamaba Mariana.

Escuchando Mike Oldfield - Save by a bell

Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar. (Proverbio alemán)
 
EL FALSO PETER PAN

El otro día fui a ver “Descubriendo Nunca Jamás” y me acordé de un pasaje de mi vida.

Cuando me dejó Cristina no pensé que a largo plazo lo pasaría tan mal. Pensé que era un episodio más de la vida, aunque, eso sí, me prometí a mí mismo que no me volverían a hacer daño de la misma forma y resumí eso en “no volveré a salir con una chica que acaba de salir de otra relación

Creí que me había hecho fuerte, pero no, todo era fachada. Tuve una época… cómo la definiría… ¿ egoísta? Sí, quizás esa es la palabra. No me importaba en absoluto el resto de la gente. Fui a lo mío. Salía cada fin de semana, algunos incluso viernes y sábado, y me rodeé de amigos que eran tanto o más egoístas que yo.

De aquella época recuerdo que conocí a lo que para mí son muchas chicas, pero ninguna me conoció a mí. He aquí algunos de los ejemplos que más recuerdo y que ilustran mi egoísmo:

Ana quiso ir muy rápida, a las pocas semanas de conocernos quería que conociera a su abuela. ¿La abuela? No a su hermana, o a su madre, no. A su abuela. No pregunté el por qué. Resultado. Hasta luego.

Natalia fue la más guapa. Recuerdo especialmente su pelo, castaño, largo, liso, sedoso… vale, sí, miento, recuerdo especialmente sus curvas. Pero Natalia vivía a 60 km de mi Ciudad. “Mira, esto no funciona, llego cansado y aburrido a casa de tanta caravana, mejor lo dejamos”

Marta era políticamente incorrecta “anda, no me comas el tarro con tus movidas políticas… vale, pues hasta otra”

Y un día conocí una nueva Cristina. Durante un tiempo pensé que ese nombre me perseguía y que acabaría con alguna chica que se llamara así. Esta fue la segunda, y de momento, la última. El resto de Cristinas que he conocido no han ido más allá de la amistad.

No recuerdo en qué local fue, pero sí sé que era de noche y que a ella no le gustaba salir de noche. Sus amigas se divertían, ella estaba a parte y como triste. Luego descubrí que ese no era su estado habitual. Mis amigos fueron por sus amigas y yo, a por la triste.

- Si no piensas en cosas positivas no podrás volar hacia “Nunca Jamás
- Pero antes necesitaré polvillo de Campanilla, y entonces que se prepare Garfio y el Señor Smith.

Y sonrió. Y yo sonreí.

No esperaba que supiera de qué le hablaba, pero estaba claro que sí. Nunca antes había conocido a ninguna chica que le gustase los cuentos infantiles, los cómics y las películas de animación (que no “de dibujos animados”) Lo pasé genial con ella. Aparentemente podría parecer que tenía una mentalidad infantil, pero lo que tenía era mucha imaginación.

No, no me enamoré. Al menos, eso creo. O hacía esfuerzos por no enamorarme. Todavía guardo algunos recuerdos de ella. Sus fotos… no era especialmente guapa, aunque a mí me pareció que era la que más, pues cumplía en ese sentido todos los requisitos que por aquella época me permitía el lujo de exigir. Permitidme que diga que tenía los pechos más lindos que he visto nunca.

Le gustaba mucho todo lo japonés, no sólo el manga y el animé. En mi llavero todavía hoy día hay una moneda japonesa con agujero central (como las antiguas de 25 pesetas) que me dio como amuleto a la vez que yo le daba uno mío. Hay gente que me pregunta qué es eso, y me limito a decir “una moneda japonesa” A veces me pregunto si ella llevará mi amuleto. No creo. Y no creo, porque se cansó de mí y fue ella la que cortó.

En aquellos años no había móviles y lo más parecido al correo electrónico eran las cartas. Pero había bastante comunicación entre nosotros. Me dio por ponerme en plan víctima. Le expliqué la relación anterior, lo que había sufrido, el daño que me habían hecho… y justo en el momento en que quise dejar de ponerme a la defensiva, la cagué. Me dio por ser extremadamente sincero y le expliqué que había sido una especie de truco para conquistarla, que quizás no era para tanto. Me dijo que nunca más le llamara ni escribiera

Y yo, que entonces era muy orgulloso y creía que me sobraban las chicas, rompí su número en cien pedazos.

Al cabo de un mes estaba saliendo con Olga, aunque, la verdad, y aunque ahora me da asco reconocerlo, la había conocido antes de que Cristina me dejara.

No quiero que vuelvan esos días.

Escuchando Mike Oldfield – To France

Amor es el intercambio de dos fantasías y el contacto de dos egoísmos. (Paul Aúguez)
 
EL PERRO DEL HORTELANO

Desde que soy mayor de edad, por año de nacimiento, no por razocinio, sentido común ni conocimientos, casi siempre me he movido entre gente mayor que yo. Supongo que en mi afán de aprender más, descubrí que gente más "veterana" me aportaba más.

Por otro lado, a veces pienso que, consciente o inconscientemente, también me siento más protegido. El ser humano protege a las crías, no sólo las suyas, también las de los demás, y siendo el pequeño del grupo, siempre me he sentido arropado.

Anoche fui a cenar con un grupo de amigos cuyas edades estaban entre, más 1 la más joven y más 9 el más viejo. Esa "+1" es María.

Después de cenar nos fuimos a tomar una copa (que fueron dos gracias a un "happy hour") y al acabar, a algunos nos dio por seguir la fiesta e irnos a hacer ver que bailamos.

Por cierto, en contra de todos mis principios, nos colamos en la discoteca de moda de mi ciudad, gracias a la amistad de uno de los presentes con uno de los Relaciones Públicas del local, por delante de una cola de unas 30 ó 50 personas. ¿Por qué me siento fatal cuando hago estas cosas si pienso que todo el mundo haría lo mismo en mi lugar?

Mientras las chicas iban al lavabo, guardarropía, etc. etc. etc. los chicos nos dirigimos al noble lugar que es la barra. Justo donde estábamos había un grupito de tres chicas de entre la cuales, cosa rara, me llamó la atención físicamente una de ellas.

- La vas a gastar con la mirada - me dijo un amigo.
- Sabes que nunca me ha importado que se me noten estas cosas.
- Además no es para tanto, fíjate bien.
- Sabes que yo físicamente no exijo mucho, más bien todo lo contrario, las prefiero "poquita cosa". Tampoco estoy en condiciones de exigir nada. Además, mirando no hago nada malo y ya sabes que no voy a hacer nada de nada, lo de ligar en la disco nunca se me ha dado bien, no es mi estilo.

Pedimos nuestra consumición y nos fuímos al fondo del local. Al cabo de unos minutos, quizás media hora, o más, aquella chica y sus amigas aparecen a nuestro lado.

- Te vienen persiguiendo - le digo a mi amigo de antes.
- A mí seguro que no.
- Pues a mí tampoco. Anda, vamos a barra a pedir otra cervecita que tengo sed.

Le pregunto a María si quiere algo y se viene con nosotros a la barra. Precisamente allí María se encuentra con un amigo. No le pregunté quién era, pero debería ser un profesor o un compañero de algún viejo trabajo, porque, con todos mis respetos, podría ser el padre de cualquiera de los que estábamos allí. Y mientras eso sucede, mi amigo y yo ya tenemos nuestra cosumición y la de María. Me siento en un taburete a esperar y... aparece la chica de antes con sus amigas.

- Hola - me dice con acento argentino o uruguayo - ¿sabes dónde está la máquina de tabaco?
- Pues no porque no fumo pero ¿no has pensado que hoy podría ser un buen día para cambiar el cigarro por otras cosas? Yo creo que charlando se te pasaría el "mono"
- No, hoy no dejaré de fumar. Es el cumpleaños de mi hermana y hay que celebrarlo.

Hacía mucho que no me pasaba algo así en una disco y me dije "cómo en los viejos tiempos". Giro un momento la cabeza para comprobar que mi amigo sigue ahí, no fuera el caso que hubiera huído, algo impropio en él por otro lado y le digo

- Ni se te ocurra utilizar el verbo "coger"

Y cuando vuelvo a girarme hacia la chica me encuentro, justo delante mío a María.

Busco con la mirada a la argentina y veo que se ha alejado hacia otro lado de la barra. Miro a María con cara de penita y diciendo "ay, te das cuenta de lo que has hecho ¿no?" y me dice

- Anda, acércame mi copa y vámonos con el resto del grupo. Te dejo un momento solo y... no tenéis remedio.

Vuelvo a girarme a mi amigo y éste ya había empezado a carcajearse.

(...)

Hacía el final de la noche (madrugada) se me acerca otro amigo y me dice

- Qué! no tenemos suerte, no?
- Ay! a tí ya te han explicado lo de la argentina, no?
- A estas horas lo sabe media disco, pero no por eso en sí, sino porque te has tirado el resto de la noche hablando con María...
- ... sí, hablando de cine y de música.
- Tú sabrás...

(...)

Y a todo esto, hace dos día le envié un mensaje a Helena para ir al teatro y todavía espero respuesta. ¿He dicho alguna vez que Odio el Silencio?

Escuchando The Proclaimers - I'm Gonna Be

Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen. (Oscar Wilde)
 
QUÉ FÁCIL ES SACARME UNA SONRISA

Esta mañana me ha llamado un comercial:

- Hola ¿cómo tienes la agenda para hacer una visita?
- Depende... ¿a dónde me envías?
- A Empresa, SA ¿recuerdas?
- Cómo olvidarla... sabes que nunca olvido una gerente guapa... pero... ¿cómo se llamaba?
- Raquel... menos mal que nunca olvidas una, golfo.
- Eso es, Raquel. Esa chica podría ser modelo, no sé si de pasarela, pero si de foto, tenía una cara preciosa.
- La sigue teniendo chaval, la sigue teniendo.
- Recuerdo que el año pasado no pudimos instalarle el solftware porque todavía no tenían ADSL. La llamé después de verano, pero siempre estaba de baja ¿ya está mejor?
- Sí, bueno, eso parece. Creo que estuvo de baja por depresión o por estres.
- Bueno, pues voy para allí a ver a esa carita de ángel. Ya te contaré.

(...)

- Hola, buenos días. Raquel ¿verdad?
- Sí, soy yo, y tú eres el de... tú estuviste el año pasado por aquí. Estuviste mirando el ordenador e intentando instalar vuestro soft aunque no teníamos ADSL.
- Sí, el mismo, buena memoria, no pensé que...
- Recuerdo tu cara... esto... bueno, sí, la recuerdo

El resto no viene a cuento, pero me he pasado el resto de la mañana con una sonrisa-gilipollas de oreja a oreja.

Escuchando Terence Trend D'Arby - Sign your name

Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso… ¡Yo no sé que te diera por un beso! (Gustavo Adolfo Bécquer)
 
NO ME GUSTA EL SILENCIO (III)

El verano del 2003 fue muy caluroso, y para mí, más todavía. Me habían pasado un programita que permitía, en un mismo PC, tener abiertas dos conexiones de messenger a la vez. No sabía muy bien para qué podía utilizar aquello, pero me di de alta una nueva cuenta en hotmail y lo probé.

Sorprendéntemente, alguien me añadió a sus contactos. Era imposible, no hacía ni dos horas que había dado de alta aquella cuenta de correo y no se la había dado a nadie. No le di importancia hasta que me saludó. Lo primero que me dijo fue

- Bonita foto
- Gracias pero ¿quién eres?
- ¿Cómo que quién soy? Qué bromista eres.
- Creo que te estás equivocando.
- ¿Tienes ya los nuevos modelos? ¿cuándo empezamos?
- Insisto, te equivocas de persona.

Y así empezamos una discusión. Bueno, discusión por mi parte que no quería seguir con la conversación. Al final, descubrimos el error. A ella le habían dado una dirección electrónica que era casi idéntica a la mía, sólo cambiaban un par de letras. Encontrado el error, me despedí. Pero ella se disculpó y me pidió que conversara un ratito con ella.

Me dijo que era argentina, 20 años y....... modelo. No me lo creí, aunque por el principio de la conversación y las cosas que me pedía, sí, podía ser verdad. Pero, la verdad, no le dí importancia. Me puse a criticar a los políticos argentinos y a Maradona y pensé que así se acabaría la conversación.

Al día siguiente volvió a preguntarme cómo estaba. No acostumbro a poner como "No admitido" a nadie, pero aquella vez estuve a punto. Estuve también a punto de dar de baja aquella cuenta de correo que no me servía para nada, pero... empezó a picarme la curiosidad y, no lo negaré, a gustarme.

Y así, día tras día, íbamos charlando, conociéndonos un poquito. Realmente las conversaciones no duraban mucho, la diferencia horaria era un gran impedimento.

No fue difícil ponerse cariñoso con ella. De vez en cuando se enfadaba conmigo por lo racional que era, pero luego entré de lleno en su terreno. Yo era muy consciente de que todo era un juego, y de vez en cuando se lo recordaba... ese día se enfadaba, y de qué manera. Tenía carácter, mucho carácter.

Un día me habló de su familia. Su padre era ganadero y su madre la dueña de la agencia de modelos. Teniendo en cuenta que no tenía web-cam, me eché a reir. La cosa se ponía más a mi favor. Nuestras vidas eran tan, pero tan diferentes, que todo aquello no podía ser más que un juego.

Una noche me pidió que me quedase hasta bien entrada la madrugada despierto. Precisamente al día siguiente yo iba de boda, la boda de una mis mejores amigas y no podía estarme la noche en vela. Me suplicó que me conectase de madrugada, que no me arrepentiría. Lo hice, esperé... esperé... y no pasó nada.

Al día siguiente me pidió perdón y me dijo que quería ir a casa de su hermano, el cual estaba de viaje, pero que tenía web cam para darme una gran sorpresa. Pero resultó que el perro, en ausencia de su dueño, había destrozado el ordenador y la web cam con sus líquidos excrementos.

"Para compensar, dijo, te voy a enviar unas fotos. Te las envío porque confío en tí y porque quiero que me veas tal y como soy." Había visto alguna foto suya, de su cara básicamente, incluso un pequeño vídeo, pero lo que me envió fue mucho más allá. No eran fotos profesionales, estaban hechas muy caseramente, pero se la veía tan y tan sensual que, de no haber habido 10.000 km de distancia, la hubiera abrazado hasta que mi alma traspasara nuestros cuerpos. En las más explícitas, su pelo cubría su rostro, por pudor.

No recuerdo como reaccioné. De veras que no. Pero los siguientes días, las siguientes conversaciones, fueron prácticamente monólogos de ella. Odio decir esto pero creo que se enamoró de mí. O mejor dicho, se enamoró de una conversacion de messenger. Se ilusionó muchísimo y empezó a decirme que tenía ganas de ir de gira por Europa y escaparse un día a mi ciudad.

Coincidió que en las siguientes semanas yo cogía vacaciones y me iba unos días fuera. Ya estaban previstos desde hacía mucho. Le conté que estaría unos días sin conectarme, pero que volvería, que lo tuviera por seguro.

Ahora creo que no me creyó.

Al volver, ella ya no estaba. Cuando conectaba desconectaba al momento. No llegó a ponerme como "No Admitido" pero nunca más habló conmigo. Le envié correos, le pregunté qué había pasado, si había hecho o dicho algo.

Nada, silencio, sólo silencio.

Le dí vueltas al asunto durante mucho tiempo ¿qué podía haber sucedido?

Hace unos meses, vi que conectaba intenté saludarla y... obtuve respuesta. No era ella, era una amiga que se conectaba con su cuenta. Le pedí, por favor, que le dijese que quería hablar con ella, simplemente eso, saber cómo se encontraba. Me dijo, la amiga, que ella no sabía nada, pero que se lo diría.

No sé que se dijeron, pero no he vuelto a ver su conexión. Supongo que la amiga le explicó cómo poner un contacto como "No admitido"

Todavía guardo sus fotos. Bajo una buena encriptación y con una contraseña diferente a las típicas mías, para que ninguno de mis amigos las pueda ver.

Aún albergo la esperanza de que algún día me explique qué sucedió y que la respuesta sea "puse los pies en el suelo"

Escuchando Cranberries - Animal Instint

La belleza es muy superior al genio. No necesita explicación. (Oscar Wilde)