Camel Toe
No hay día que no aprenda una cosa nueva y esta última que he aprendido me ha dejado boquiabierta y con los ojos casi en blanco…
Metida en una conversación picantona con hombres sin pudor, salta uno…
“Pues estaba el sábado en un bar, y se me acerca una piba a hablar y venga a sobarme. Yo al principio pensaba que había una cámara oculta porque la chica estaba buena y yo llevo medio año sin tocar cacha, pero cuando me metió la lengua hasta la garganta en pleno garito ya me relajé y me dejé llevar por mis instintos más salvajes. La tía era una looooooooba y decidimos cambiar de sitio. De camino al pub veo un hotel y la hago la bromeja de entrar… Ni corta ni perezosa Remedios (que así se llamaba) me dice que claro, que está a 200 y que se muere por comerme entero… Yo que no soy de despilfarrar ocasiones y menos para una que tengo, decido engancharla y entrar al hotel como si lo hiciera cada sábado que saliera…
Nada más entrar, noté que el recepcionista clavaba los ojos en Remedios y que la ponía una sonrisa con cara de bobo… Yo me hinché como un palomo y me dije a mi mismo… ¡Esta vez me la tiro yo!... Pero cuando subimos en el ascensor a la planta 3, ¡ya entendí porque el de la recepción nos miraba!!! Remedios en cuestión lucía una gigantesca pata de camello que vi reflejada en uno de los espejos del mármoleo elevador […]”
Fue entonces cuando tuve que cortar el relato trepidante de mi amigo para que me explicara qué era eso de la pata de camello, pero no vaciló en no hacerme caso y seguir con su relato…
“Nada más llegar a la habitación, La Remedios me tiró en la cama y se subió a cabalgar encima. Aquello era un verdadero sueño hasta que mi mano fue a parar en la pezuña y ¡noté una especie de almohadilla blanda dentro de su pantalón!!!! Se me bajó la líbido al suelo al sentir que la pezuña era ficticia y que la ponía para provocar a muertos de hambre como yo… De todos modos me follé a Remedios y desde hoy odio las pezuñas de camello y si no sabéis lo que es, mirad la foto. Un asco vaya, que prefiero a las chicas sin silicona, sin tinte, sin morros y sin camel toe”
Mia
Metida en una conversación picantona con hombres sin pudor, salta uno…
“Pues estaba el sábado en un bar, y se me acerca una piba a hablar y venga a sobarme. Yo al principio pensaba que había una cámara oculta porque la chica estaba buena y yo llevo medio año sin tocar cacha, pero cuando me metió la lengua hasta la garganta en pleno garito ya me relajé y me dejé llevar por mis instintos más salvajes. La tía era una looooooooba y decidimos cambiar de sitio. De camino al pub veo un hotel y la hago la bromeja de entrar… Ni corta ni perezosa Remedios (que así se llamaba) me dice que claro, que está a 200 y que se muere por comerme entero… Yo que no soy de despilfarrar ocasiones y menos para una que tengo, decido engancharla y entrar al hotel como si lo hiciera cada sábado que saliera…
Nada más entrar, noté que el recepcionista clavaba los ojos en Remedios y que la ponía una sonrisa con cara de bobo… Yo me hinché como un palomo y me dije a mi mismo… ¡Esta vez me la tiro yo!... Pero cuando subimos en el ascensor a la planta 3, ¡ya entendí porque el de la recepción nos miraba!!! Remedios en cuestión lucía una gigantesca pata de camello que vi reflejada en uno de los espejos del mármoleo elevador […]”
Fue entonces cuando tuve que cortar el relato trepidante de mi amigo para que me explicara qué era eso de la pata de camello, pero no vaciló en no hacerme caso y seguir con su relato…
“Nada más llegar a la habitación, La Remedios me tiró en la cama y se subió a cabalgar encima. Aquello era un verdadero sueño hasta que mi mano fue a parar en la pezuña y ¡noté una especie de almohadilla blanda dentro de su pantalón!!!! Se me bajó la líbido al suelo al sentir que la pezuña era ficticia y que la ponía para provocar a muertos de hambre como yo… De todos modos me follé a Remedios y desde hoy odio las pezuñas de camello y si no sabéis lo que es, mirad la foto. Un asco vaya, que prefiero a las chicas sin silicona, sin tinte, sin morros y sin camel toe”
Mia
¿Son importantes los pedos en una relación?
A ver tengo un dilema, el otro día en un break en el trabajo, sin esas meriendas las tardes se hacen eternas, hablamos de algo que me estremeció, se que hay mucha gente que lo ve normal, pero quiero saber cuanta. Os pongo en situación, pensar y por favor opinar!!!

Hablando de parejas, de matrimonios, de los años que se pasan juntos compartiendo todo, todo… uno de mis compañeros dijo la frase mágica: ‘Creo que una pareja no llega a conocerse del todo y a tener plena confianza hasta que se tiran pedos el uno delante del otro’… mi cara fue un poema, yo ‘¡jamás he hecho eso delante de mi pareja!’, no se lo creían, y otra cosa no, pero confianza tenemos un rato, todos se volvieron contra mi, y yo sigo en mis trece, ¡No hay necesidad!
Por muchos años que haya de por medio no creo que sea agradable tener que oler el pestufo para demostrarle a mi novio que le quiero o que me conoce plenamente. Vamos que no me imagino yo en la cama y después de echar un polvo darle el concierto. A ver se te puede escapar, pero no se así de repente sin venir a cuento apestar a tu pareja pues no se… no lo veo. Prefiero dejarlo aquí que me pongo mala….
A puntito

Hablando de parejas, de matrimonios, de los años que se pasan juntos compartiendo todo, todo… uno de mis compañeros dijo la frase mágica: ‘Creo que una pareja no llega a conocerse del todo y a tener plena confianza hasta que se tiran pedos el uno delante del otro’… mi cara fue un poema, yo ‘¡jamás he hecho eso delante de mi pareja!’, no se lo creían, y otra cosa no, pero confianza tenemos un rato, todos se volvieron contra mi, y yo sigo en mis trece, ¡No hay necesidad!
Por muchos años que haya de por medio no creo que sea agradable tener que oler el pestufo para demostrarle a mi novio que le quiero o que me conoce plenamente. Vamos que no me imagino yo en la cama y después de echar un polvo darle el concierto. A ver se te puede escapar, pero no se así de repente sin venir a cuento apestar a tu pareja pues no se… no lo veo. Prefiero dejarlo aquí que me pongo mala….
A puntito
Quiero no saber más
Sé que es complicado de explicar pero sé que es una sensación que muchos de vosotros habéis tenido, a ver si me sale…
Se acabó hace un tiempo, bastante ya, pero sogo leyendo su facebook, de vez en cuando me metó en su flickr y aún guardo en la mesilla una pulsera tobillera que me regaló. No quiero saber más de su persona ni de su vida, de verdad que no quiero, pero esto que digo es sólo algo racional; día a día se va convirtiendo en sentimental pero que cuesta, y no veas como.

La gente me dice que otro clavo saca un clavo, que le arreé con un martillo o que cierre con doble llave esta historia, y yo entre tanto material de ferretería me pierdo y no hago más que imaginarme que esto áun tiene solución, aunque sepa que no lo tiene.
Lo peor de saber es que siempre quieres saber más. No te vale con ver su estado, acabas acosando a sus contactos en busca de más información. No tienes suficiente con imaginar dónde trabajará ahora, algunas noches ‘only play’ lo buscas detrás de las barras o en las pistas, o en los baños, o en las calles, o en los rincones de tu cuarto.
Lo peor de saber sólo un poco es que sigues sabiendo y es imposible cerrar la herida.
Vale, hoy tiraré “la guita” y lo desagregaré, además pediré a mis amigos que lo hagan y borraré su móvil de mi teléfono, ¿se me pasará? ¿seguiré con las comparacioneas odiosas? Al menos será un comienzo del fin.
Agrosex
Se acabó hace un tiempo, bastante ya, pero sogo leyendo su facebook, de vez en cuando me metó en su flickr y aún guardo en la mesilla una pulsera tobillera que me regaló. No quiero saber más de su persona ni de su vida, de verdad que no quiero, pero esto que digo es sólo algo racional; día a día se va convirtiendo en sentimental pero que cuesta, y no veas como.

La gente me dice que otro clavo saca un clavo, que le arreé con un martillo o que cierre con doble llave esta historia, y yo entre tanto material de ferretería me pierdo y no hago más que imaginarme que esto áun tiene solución, aunque sepa que no lo tiene.
Lo peor de saber es que siempre quieres saber más. No te vale con ver su estado, acabas acosando a sus contactos en busca de más información. No tienes suficiente con imaginar dónde trabajará ahora, algunas noches ‘only play’ lo buscas detrás de las barras o en las pistas, o en los baños, o en las calles, o en los rincones de tu cuarto.
Lo peor de saber sólo un poco es que sigues sabiendo y es imposible cerrar la herida.
Vale, hoy tiraré “la guita” y lo desagregaré, además pediré a mis amigos que lo hagan y borraré su móvil de mi teléfono, ¿se me pasará? ¿seguiré con las comparacioneas odiosas? Al menos será un comienzo del fin.
Agrosex
Lo que me gusta la pista
Con tantos partidos de tenis… ¡Estoy más salida que el pico de una mesa!!!
Y es que después de comer viendo un Nadal-Djokovic, tan monos vestiditos, con esa potencia de biceps y con el Rafita gimiendo como gime…Yo es que me enciendo. Entre que mi hora ideal es la de la siesta, y con esos machos tan poderosos… No veo partido sin que mi cuerpo arda. Y si es Murray contra Verdasco, ando tranquila… Pero si sale FEDERER!!! Literalmente, MUERO. No sé si es que pienso en su cuenta corriente, o que me pone mucho la pila que sea tan “hombre de hielo” cuando gana o pierde (¿será siempre así??) o que le queda como a ninguno estos politos de NIKE… No sé, no sé, pero… I LOVE FEDERER.

Y no me digáis que la novia es fea y gorda porque estoy harta del temita… Por fin que un deportista tenga una novia normal de toda la vida, eso dice mucho de la persona y por eso le amo mucho más. Porque qué horror los futbolistas, que andan siempre con modelos haciendo competiciones de a ver quien tiene la novia más buena… Qué pereza el fútbol, los futbolistas y las novias guapas. Que viva la gente normal y con estilo, como mi Federer. Y que sigan poniendo partidos a la hora de la siesta!!!
Me contaba una amiga el otro día, que a ella el fútbol no la va nada, pero que su novio en los partidos del Madrid se enciende y que no veas qué polvazo echaron escuchando El Largueroooooooooo!!! Madre mia… Creo que pocas cosas tienen menos glamour que El Larguero, pero también es verdad que hay que aprovechar los momentos que la vida te ofrece y no hay nada como un calentón y tener con quien desfogarse. Y sino, pues la masturbación siempre es una alternativa maravillosa.
Si te pone el golf, los saltos de hípica o las carreras de perros, por favor háznoslo saber.
Mia
Y es que después de comer viendo un Nadal-Djokovic, tan monos vestiditos, con esa potencia de biceps y con el Rafita gimiendo como gime…Yo es que me enciendo. Entre que mi hora ideal es la de la siesta, y con esos machos tan poderosos… No veo partido sin que mi cuerpo arda. Y si es Murray contra Verdasco, ando tranquila… Pero si sale FEDERER!!! Literalmente, MUERO. No sé si es que pienso en su cuenta corriente, o que me pone mucho la pila que sea tan “hombre de hielo” cuando gana o pierde (¿será siempre así??) o que le queda como a ninguno estos politos de NIKE… No sé, no sé, pero… I LOVE FEDERER.

Y no me digáis que la novia es fea y gorda porque estoy harta del temita… Por fin que un deportista tenga una novia normal de toda la vida, eso dice mucho de la persona y por eso le amo mucho más. Porque qué horror los futbolistas, que andan siempre con modelos haciendo competiciones de a ver quien tiene la novia más buena… Qué pereza el fútbol, los futbolistas y las novias guapas. Que viva la gente normal y con estilo, como mi Federer. Y que sigan poniendo partidos a la hora de la siesta!!!
Me contaba una amiga el otro día, que a ella el fútbol no la va nada, pero que su novio en los partidos del Madrid se enciende y que no veas qué polvazo echaron escuchando El Largueroooooooooo!!! Madre mia… Creo que pocas cosas tienen menos glamour que El Larguero, pero también es verdad que hay que aprovechar los momentos que la vida te ofrece y no hay nada como un calentón y tener con quien desfogarse. Y sino, pues la masturbación siempre es una alternativa maravillosa.
Si te pone el golf, los saltos de hípica o las carreras de perros, por favor háznoslo saber.
Mia