Este pensamiento me asaltó por sorpresa cual bandolero de sierra morena cuando estaba sumergido en mis pensamientos en el metro, sí queridos lectores, a pesar de mi evidente éxito literario todavía no me da para el Ferrari. El caso es que estando yo bajo las entrañas de la ciudad se subió al tren una adolescente semidesnuda acompañada de un descerebrado producto de la LOGSE aspirante a macarra de segunda. Mientras el descerebrado hablada a volumen brutal mostrando al mundo con orgullo su dificultad para conjugar verbos, la adolescente de vestimenta fulanesca y tacones imposibles sólo reía y daba grititos insoportables, seguramente su desentrenado cerebro le decía "tienes un buen culo...no te hace falta hablar"
Los sorprendidos viajeros observaban a la extraña pareja con indignación y los miembros masculinos más jóvenes del vagón miraban a la chica como diciendo "Como te pille te hago un túnel que ni Gallardón" pero el descerebrado la sometía a un marcaje más duro que el del más experimentado defensa central italiano, yo mientras tanto pensaba que si fueran mis hijos ya les habría administrado un buen sopapo a cada uno.
Ahora todo se hace deprisa, ahora para provocar hay que vestirse con ropa tres tallas menor y enseñar cuanta más carne mejor, estamos convirtiendo el polvo en una mera transacción de fluidos ¿Donde está el arte de la seducción? En mis innumerables escarceos (no son tantos...pero dejadme fardar un poquito, al fin y al cabo soy un tío) he conocido a mujeres bien tapadas manejar la seducción con maestría y otras que por falta de recursos no les quedaba otra cosa que enseñar el género para conseguir su objetivo.
Queridas mías, desde que el mundo es mundo habéis tenido la sartén por el mango en esto de sexo, no hace falta que os arriesguéis a pillar una pulmonía por falta de ropa, sólo echarle un poquito de arte al asunto.
Mr. Catenaccio
...maldita sea, que entre los maromos embadurnados en aceite, los ositos, los rapados, las camisas de leñador y culos embutidos en cuero, estaban ellas. Las lesbianas. Bolleras. Tortilleras. El morbo personificado. Y yo no soy de piedra, y soy hetero, y mi camisa de flores temblaba sobre mis hombros viendo a semejantes seres angelicales desplegando todo su amor y cariño por doquier. Aquí y acullá, dos mujeres hermosas dándose besitos y arrumacos (porque se vuelven incluso más bonitas cuando dejan que sus bocas de labios pintados se acerquen y se estrellen contra la lengua de la de enfrente). Dos. Mujeres. Con poca ropa. Y yo allí, con mi botella medio vacía y mi camisa de flores. Con mi compi de penurias a mi diestra y un mundo multicolor rodeándonos. Atrapados. Empequeñecidos.
Mira que lo hemos visto casi todo, que es el quinto año que lo doy todo en Chueca, pero claro, éste es el año de las lesbianas (y yo que me creía que el término gay englobaba también a las lesbianas… qué incultura la mía), y para eso nadie está preparado. Nadie como yo, vamos, que entiende que no hay nada más bonito en este mundo que el cuerpo de una mujer, como para encima asistir a tan soñado espectáculo. Llamadme lo que queráis, machista, inmaduro, pajillero, integrante de la peor American Pie... me la suda, yo sólo digo lo que hay, y creo que no soy el único al que le pone sobre manera el rollo bollo.
Así pues, ¡qué orgulloso estoy de ser hetero y así poder disfrutar plenamente de tan estimulante escena! Lo malo es que la escena, en la noche del sábado del Orgullo Gay, se convierta en secuencia, y la secuencia en película, y tú sólo seas espectador, palomitas y butaca, cuando lo que sueñas en ese momento es en ser el director de la mejor peli que se ha hecho nunca.
Que nos quiten lo bailao, que estuvimos allí, nos emborrachamos como los rusos en semifinales, y disfrutamos del lesbianismo desatado, que siempre es bonito de ver... y de imaginar. ¿O es que a vosotros, heteros cerrados, no os pone el tema, y a vosotras nunca se os pasado por la cabeza probar de vuestra propia morfología? Probad, coño, probad, que mientras nos dejéis mirar...
Sesión Golfa
Me han regalado unas bolas chinas, que yo pensaba que servían para masturbarse, y no, según me han contado, lo que hacen es endurecer los músculos de la vagina y eso mejora la calidad de las prácticas sexuales.

Vienen de a dos, o sea, cuatro en una caja. Las mías, que también me han dicho que son las mejores que hay en el mercado, son rosas y azules. Dentro de cada bola hay otra más pequeña que es la que pesa y se mueve, y la responsable de que cuando te las metes, los músculos en cuestión quieran atraparlas para frenar así (o no) el desplazamiento de las bolas que provoca tu propio movimiento. Cojo, suelto, cojo, suelto… algo así. Las azules pesan más que las rosas para que puedan combinarse: hoy me pongo dos ligeras, hoy dos pesadas, hoy una pesada y una ligera… qué cosas… al final son como las pesas del gimnasio y los discos esos que puedes cambiar para añadir o quitar kilos (se nota que hago ejercicio). El caso es que ahí estaban, con el envoltorio puesto, y me dicho: ‘por qué no corroborar la teoría con la práctica en este preciso momento’. Así que les he dado un aire y he hecho una intentona, y la experiencia ha sido similar a la del primer tampax: un desastre. Definitivamente, voy a pedir ayuda, jajajja…
Lo que no sé, lo que no entiendo… por lo que me pregunto es por el beneficio exacto que puede aportarnos a las féminas tener desarrollados los músculos de la vagina. Y me lo preguntó no porque me niegue a ello, nada que ver, todo lo contrario, me pueden la ansiedad y las ganas de pasárlo mejor. ¿Será que ese ‘cojo, suelto, cojo, suelto…’ aplicado al pene les excite un huevo y en consecuencia su verga se ponga más dura y erecta? Y claro, eso repercute directamente en nosotras. ¿O tendrá que ver con nuestra propia anatomía y con que semejante ejercicio favorece la explosión del orgasmo? Bueno, como no me he leído las instrucciones, no he consultado ‘google’, no he puesto nada en práctica y aquí y ahora la cabeza no me da para más, igual hay por ahí algún o alguna iluminad@, intuitiv@ o experimentad@ que pueda ilustrarme gratuitamente.
Lo mejor que tienen estos cacharitos es que puedes ponértelos y quitártelos donde sea, siempre que tengas un baño cerca, claro, y hacer tus ejercicios diarios mientras trabajas, por ejemplo.. jajjaa.
Miss Climax
He encontrado la horma de mi zapato. Yo, que siempre fui ‘Mr. Freezer’ estoy cachondo como una burra por culpa de otro témpano de hielo. ¿De qué va? ¿Por qué me hace esto a mi? ¿Por qué me pone tanto que me lo haga?... Ahh, si esto fuera racional igual no existía ni este blog, así que vale de hacerse preguntas, entremos en acción.
Bueno, hablamos y hablamos, volvemos a hablar, los dos nos buscamos por el Messenger da igual la hora, nos contamos los días, las noches, las horas de trabajo, de ocio… nos contamos todo, sabe más de mi que yo mismo… y nos insultamos, eso mogollón. Nos servimos de la ventanita para ponernos a pelar, los dos jugamos a ser ‘House’ del amor, a decirnos de pc a pc las cosas que pensamos del otro… nadie se puede ofender, es un juego que los dos potenciamos… si te jode, cierra la ventana y punto!!Ahora llega la hora de quedar, de vernos las caras, de ver si lo que hemos vendido es cierto y ahora empiezan las largas… y más largas… largas todas. Y me pone también.
Vale, es verano y hace mucho calor, por la calle se ve mucha carne y en las piscinas mucho sobeteo… pero es que me pone mucho. Quizás hoy se produzca el encuentro, ‘maybe tomorrow’, no es este el mejor fin de semana del mundo pero el que viene tampoco y yo ya no puedo más… no sé si plantarle un beso y nada más o hacerme el tímido, no sé si me quedaré con la versión virtual y la real será otra decepción, en fin, vivan las incertidumbres!!
Agrosex
Yo soy de los que se casan. Esto quiere decir que algún día (así, en indefinido) me gustaría ir al altar o al juzgado, vestido de esmoquin y que mis amigos y familiares se dediquen a guerrear con arroz conmigo y mi pareja como principales objetivos. Lo que nunca me podía imaginar es que la pedida para tal acontecimiento ocurriese en la cama.

Soy consciente de la cantidad de barbaridades que se pueden decir en el momento justo del orgasmo: desde el inconveniente "te quiero" de un hombre casado a su becaria dieciocho años más joven, hasta el provocativo "me corro, puta" del que parecía un joven tímido a su nueva y pijilla conquista. Con lo bien que se folla con la boca cerrada (por lo menos para que no se te llene de sustancias extrañas).
El caso es que estaba yo feliz, disfrutando de una noche de sexo fantástica, cuando de improviso se me invita a cerrar los ojos. Genial, pienso yo, me encantan los juegos y las sorpresas. De hecho, frecuentemente el que las provoca soy yo, así que no está mal ponerse en el lugar de la cobaya. Y ahí estaba yo, desnudo, empalmado y con las pulsaciones a mil por hora, esperando sentir el frío contacto de un hielo, la pringosa sensación del sirope de chocolate o los ruidos propios de la colocación de un disfraz erótico.
Pero lo cierto es que, de repente, lo que sentí fueron cosquillas en mi miembro. Son muchas las opciones disponibles en condones: estriados, fosforescentes, con muñequitos en la punta y, los más habituales, de sabores. Francamente, yo no estaba preparado para aquello.
Cuando abrí los ojos, mi polla no estaba cubierta, si no decorada con un anillo de caramelos. Y mi pareja, sonriendo de oreja a oreja, me pregunta:
- ¿Quieres casarte conmigo?
Loco_motoro
Dos figuras, recortadas en la pared a la tenue luz que el ventanal filtraba, celoso de no desvelarnos el uno al otro, en acompasado movimiento, mecidas por la confianza del pleno conocimiento de nuestros, hasta ahora, extraños cuerpos, dibujaban en mi mente escenas desconocidas antes.

Mientras me tomaba con contenida pasión podía sentir su cuerpo tenso y acalorado, sentir sus tersos brazos sujetándome con firmeza mientras sus manos descubrían mi cuerpo pareciendo asustarse a cada centímetro ganado, como si una hazaña le supusiera el ganarme un poco más. Entonces, sin necesidad de aviso previo, y con actitud decidida, rodeo mi cintura con sus brazos, deslizando las manos hasta posarlas en mis hombros, no dejando rincón alguno sin acariciar hasta alcanzarlos.
Con un movimiento seco, que por un instante me arrebató el aliento, tiro de mí hasta que su torso se enfrentó a mi espalda. Pude sentir su respiración sobre mi cuello y un suave calor descendió desde mi oído… por el cuello y hasta mi hombro, para culminar con el calor de sus labios posado durante un instante casi eterno sobre el mismo. La escena que mis pensamientos, ocultos tras mis párpados entornados, dibujaban en mi interior, hacía que mis músculos, mi piel… mi cuerpo ardiera como nunca antes lo habían hecho.
Sus manos, temerosas, casi temblorosas, acariciaban con ternura mis brazos mientras él continuaba balanceando su cuerpo asido al mío. No podíamos despegarnos, era como si cada aliento arrebatado él uno al otro provocara que nuestros cuerpos se fundieran un poco más hasta hacerse uno. Mi cuello echado hacía atrás, dibujando una curva de líneas imposibles encajaba en medida perfecta con el suyo, vuelto hacia mí en busca de mis labios.
Fue justo en ese instante. Una gota. Como si de la más intensa lluvia se pudiera extraer su esencia hasta concentrarla en una perfecta envoltura y depositarla en el lugar exacto en el que dar vida y sentido a la misma… del mismo modo aquella gota de sudor cayó sobre mi cuello. Un escalofrío recorrió como un latigazo mi espalda. He de reconocer que no estaba preparada.
El placer del movimiento que dentro de mi descubría cada rincón de mi ser halló en ese instante la puerta hacía lo desconocido de mi alma. El frío fruto del calor de nuestros cuerpos no aguardó más que un segundo a que lo aceptara y comenzó un lento y sensual descenso desde mi cuello, cruzando hasta el contrario de mi espalda, y dejándose caer hasta alcanzar lo más bajo de mi cintura.
Mis muslos se estremecieron como nunca antes lo habían hecho. Su aliento sobre mi cuello, mi exhalación temblorosa y el calor de él dentro mí hicieron que por momento… por instante… dentro mi se produjese un todo que no alcanzo a describir…
No puedo sino estremecerme cada vez que aquella escena se adueña de mi mente. Sin darme cuenta vuelvo a entornar los párpados mientras humedezco mis labios con una lentitud casi obscena… daría lo que fuera porque aquella luna cómplice de mi placer, volviera a dibujarme en la pared.
[Invitado]
By… jg#7

David Levy, un investigador británico experto en inteligencia artificial, opina que los robots no sólo serán capaces de despertar nuestros bajos instintos, sino que además, serán tan buenos en el sexo que los preferiremos a los humanos...
Esto... sinceramente, ¡asusta un poco! Y podemos pensar, vale, si, bueno... los científicos siempre han sido un poco flipados, y esto de los robots está muy bien pero ¿que los prefiramos a un cuerpo humano? Por lo visto, una empresa alemana está dispuesta a darles la razón, con una máquina que han presentado en Holanda hace un par de semanas. El robot se llama Andy y promete no dejar a nadie "insatisfecho" :)
Su creador Levy, está convencido de que sus maquinitas nos enseñarán prácticas sexuales que ni hemos imaginado. Además será como el Kamasutra, se le podrán programar centenares de posturas y todo será ajustable, desde la profundida de la vagina y el tamaño del pene hasta el olor corporal y la temperatura...¡tela!
Pero mientras esperamos ansiosos a que Andy nos solucione todas las penas, ya podemos disfrutar de auténticos juguetitos eróticos 2.0, como consoladores que se mueven al ritmo de la música que reproduces en tu iPod o que se accionan con una llamada de móvil o un sms, jejeje. Me encanta!!!
Sexoadictos, la tecnología hará estragos en nuestra vida sexual... ¡id abriendo la mente y las piernas!
KissX
Aliena.
El próximo vídeo es real como la vida misma, chicas lo que aguantamos... vale no todos los tíos sois así, pero reconocer que un poquito sí...
Pues con esto y un bizcocho... espero que vuestro veranito esté siendo productivo, sexualmente hablando claro...
Algunos de mis amigos se llevan las manos a la cabeza cuando les digo que, por mi parte, confío plenamente en lo que mis amantes me dicen. Si llego a la cama y ella me suelta “no te preocupes por el condón…”, no tengo motivos para desconfiar.

Yo personalmente odio el instrumento profiláctico en cuestión, ya que a parte del consabido “no es lo mismo”, no encuentro nunca el momento adecuado para detener el tren y ponerme el chubasquero. Por eso, cualquier otra opción me parece loable (incluso la del bisturí, aunque a mi edad, claro, aún mantengo la esperanza de repoblar el mundo).
Sin embargo, uno de mis amigos introdujo el otro día una variable en la que no había pensado. ¿Es posible que un tío se cohíba sexualmente ante una mujer que le pide sexo sin protección? La idea inmediata, según mi colega, es… “si no tiene pareja, y usa anticonceptivos es porque se pasa el día follando”. Reconozco que a mi esa perspectiva me parece gloriosa, pero también entiendo que aflores inmediatamente dos pensamientos, a saber: 1) estaré a la altura de una mujer que probablemente lleve 10 veces más horas de vuelo que yo; y 2) serán los tíos que antes que yo han pasado por aquí tan celosos como yo de la propia higiene.
Sólo puedo decir una cosa ante tal argumento… si tengo que pensar tanto para echar un polvo es muy posible que se me quiten las ganas. Con todo, me gustaría abrir ese debate entre el público masculino.
¿Puede llegar a asustar sexualmente una mujer que en la primera noche te pide entrar a matar sin la más mínima protección?
The BuzzCock
Se nota que se acerca el Orgullo!!
AGROSEX
Si ahora mismo me preguntaran, ¿qué te pone más ver a un hombre desnudo o a una mujer? Mi respuesta, como mujer heterosexual, sería clara, un varón, of course. Sin embargo, según un estudio, a las chicas de mi especie ver a un machote en ‘pelotillas’, ya sea enseñando la tan preciada tableta de chocolate o no, le excita menos que ver a un mocasín.

Pero la cosa no acaba aquí, el hecho es que las mujeres nos ponemos a cien si la que está desnuda es una chica, vamos que saltan todas las alarmas de nuestro cuerpo, y la presión sanguínea se dispara… entonces me pregunto yo, ¿y a mi qué coño me gustan los hombres o las mujeres?, es más, ¿¿tendré que empezar a hacer una férrea defensa de la bisexualidad??
Sinceramente con este tema estoy un poco confundida… no sé si podría llegar a tirarme a una tía..., pero mis amigas lesbianas siempre me dicen que en el momento en el que tenga sexo con una mujer, no podré dejarlo.
El estudio también asegura que los hombres que se consideran bisexuales se sienten más atraídos por los hombres, será porque como me dice a mi un amigo es más fácil ligar con personas de tu mismo sexo...
Me planteo, aquí y ahora, ¿me habrá llamado a mi la atención este tema porque ando de barbecho sexual?, quizás ante la sequía me plantee la bisexualidad... ya os lo contaré tras mis vacaciones de verano...
A puntito
Y sobretodo la reina de las historias de polvos tan maravillosos como inverosímiles es...el polvo en el baño del avión. Vamos a ver sólo conozco a un tipo de persona capaz de follar satisfactoriamente en un habitáculo tan reducido, los empleados del circo del sol, y mi amigo de prominente tripa cervecera y su amante entrada en carnes distan mucho de ser flexibles, pero como últimamente en este blog se llevan mucho los relatos, voy a contar como sería un momento de pasión desenfrenada en el excusado de un aeroplano desde el punto de vista de un tío...es decir, desde el punto de vista de un fantasma.
A 10.000 metros de altura la vida se ve muy diferente, a pesar de que el avión avanzada a más de mil por hora a ti te parece que las nubes se desplazan muy despacio bajo tus pies...ya lo dijo Einstein, todo es relativo, bueno, no todo es relativo...yo estoy objetivamente más caliente que el cenicero de un bingo y estoy a punto de echar un polvo sobrevolando el océano.
Lo primero es entrar en el baño, estos habitáculos están pensados para que entre con dificultades una persona, con lo que dos personas y encima con urgencias sexuales...es como jugar a Tetris. "Espera, espera pasa la pierna por aquí...quieta, ahora mueve el brazo...mierda ¿Ahora como me bajo yo los pantalones?" por fin después de mucho moverme (que ya ha debido enterarse todo el avión que os vais a aliviar en el excusado) consigo una postura más o menos razonable, pero ahora viene lo peor...aguantar más de tres minutos de cadencioso y placentero vaivén en una plataforma que se mueve y con posibilidad de turbulencias, pero el mundo es de los valientes...así que me lanzo al ataque y cuando la cosa empieza a dar gustito oigo "ahhh cuidado" mierda, mi pobre amante acaba de darse un cabezazo de espanto...pero este polvo hay que acabarlo, así que nosotros seguimos a lo nuestro y la cosa se empieza poner interesante cuando se oye un craaaaack que no sé de donde viene hasta que noto un profundo dolor en la rodilla derecha "joder, esto ha tenido que ser el ligamento cruzado" pienso para mis adentros, pero en el fondo me da igual porque cuando follo ni siento ni padezco y además no me han convocado para la Eurocopa.
Ella se empieza a emocionar...normal soy el rey del sexo, y me pide más así que empiezo a darle más caña hasta que siento el dolor más horrible que puede sentir un ser humano y no puedo reprimir un grito...me acabo de clavar el grifo justo en la última vértebra, duele, duele muchísimo...pero al menos no me lo he metido por el culo. "Sigue sigue...no pares" me susurra ella muerta de placer y de repente la pesadilla de todo follador de aviones...las turbulencias. Cuando el avión comienza a moverse así uno pierde el ritmo y eso durante el acto es muy peligroso porque puede llegar a acortarlo peligrosamente "mierdaaaa, no me aguanto más, me corroooooo" así que en plena turbulencia me vacío y lo que es peor, pierdo el equilibrio y doy un soberano cabezazo a la puerta...lo raro no es que no se haya abierto la puerta, lo raro es que no me haya abierto la cabeza.
Recapitulemos, estoy tendido en el suelo en posición fetal, ella está retorcida sobre mí, tengo politraumatismos y acabo de echar un polvo que dudo que haya superado ningún record de duración...me da vueltas la cabeza, creo que me voy a desmayar, pero ella conciliadora dice "Cariño, pareces un conejo...aguantas poco y encima al terminar te desmayas, voy a arreglarme el pelo a otro baño"
Tengo el cuerpo destrozado y la dignidad más destrozada aún, pero no pasa nada, en cuanto toque tierra contaré a mis colegas que he llevado a cabo la fantasía de todo hombre, echar un polvo aéreo con final feliz.
Mr. Catenaccio
PD: Feliz post número 300
Hay quien dice que lo peor son los primeros días de sequía, porque tienes más fresco en la memoria y en la entrepierna esa consecución de polvos que te encumbraron no hace tanto. Que luego, con el paso del tiempo, la cosa se te va olvidando y dejas de contar los días. ¡Y una polla como un cuello! Día que pasa, día que me flagelo con el recuerdo y con la abstinencia. Porque lo mío va por fases, mis fases, y no entiendo que el tiempo sea aliado en este tema. ¡Dos semanas más y se me habrá olvidado ese repertorio de fintas, pases al hueco y voleas que antes ejecutaba con soltura!

Mis fases son, a saber:
Estadio 1: Una jornada sin meter: Después de muy buenos partidos, de repente te lesionan o ya no rindes como antes y pasas al banquillo. Los hinchas que antes coreaban tu nombre ya no se acuerdan ni de tu posición en el campo. El éxito es efímero en la vida del follador, digo, del futbolista.
Estadio 2: No entras en la convocatoria: tus grandes goles pasan al olvido, como mucho los recuperas en el youtube para recordarte que un día fuiste grande. Entras en fase de depresión y el brazo derecho empieza a tomar proporciones antes desconocidas. Tu antebrazo es de hierro forjado.
Estadio 3: La aceptación: Sin duda, la peor de las fases. Te levantas sabiendo que el mister no cuenta contigo. Entrenas por entrenar y pateas la bola con menos ganas que nunca. Hablas con ellas, pero ya no como antes, cuando soltabas perlas que embaucaban a la mismísima Hillary Clinton.
Estadio 4: La recaída: De repente, vuelves a pensar en ello, pero ya ni entrenas, pasas de cumplir horarios. Simplemente piensas en ello con apatía. Tu brazo derecho pierde fuelle. Tu imaginación, agotada, no tiene nada nuevo que ofrecer.
Estadio 5: El gol: Y de repente se lesiona el delantero centro en el que tanto confiaba el entrenador y no le queda otra que recurrir a ti de nuevo, que te creías ya defenestrado para los restos. Sales sin confianza. Pero te llega una bola buena. De repente, tus habilidades vuelven como por arte de magia, haces ese quiebro que has pensado y repasado tantas veces, encaras a esa enorme figura que es el portero, pero ahora, sin motivo, le ves pequeño. Sabes que vas a enchufar. Pateas y el gol es soberbio y la grada grita extasiada y eres de nuevo el puto amo del lugar. Sólo cuando estás en la ducha, quitándote el sudor y el olor a gloria, eres consciente de lo gilipollas que has sido por creerte que ya no eres lo que habías sido, que sigues siendo el mismo y que todo está en la mirada, en la pose y, claro, en tu confianza en ti mismo.
La putada es que yo no he dejado de confiar desde hace dos semanas y el jodido entrenador sigue sin acordarse de que tiene un delantero que un día batió récords y que ahora, vaya usted a saber porqué, no le mete un gol ni al Zubizarreta actual, al que tiene 50 años. ¡Pero, mister, con lo que yo he sido!
Sesión Golfa
La historia me pilla de cerca. Mi amiga me llama y se confiesa… Me dice que no puede más, que le desea ardientemente, que se pone sexy para él, que se bebe media botella de ginebra para hacerse la facilona y que aún así, NADA DE NADA.
Me contaba ayer que se moría por sus brazos, por acariciar su piel, pero lo que más la enloquecía era el olor que él desprende…………. Cuando a él se fue a vivir lejos de su país ella le abrazaba fuertemente para poder olisquear y poder quedarse con parte de su esencia. Todo esto me hace reír pero a la vez me preocupa, porque como mi amiga no se acueste pronto con él se va a convertir en una asesina en serie, como en el libro de EL PERFUME. ¿Será capaz de matarle para conseguir su olor y tenerlo guardado por siempre? ¿Qué tienen los olores que te hacen despertar tu lado más caníbal?

Lo más tremendo del asunto es que ella es hermosa como una actriz de cine y que él es de los feos adorables que quieres como un hermano pero que jamás te lo tirarías… Sabe que las mujeres le usan de confesor pero que luego se acuestan con sus amigos y sin embargo ahora que tiene la oportunidad de gozar del sexo como jamás lo ha hecho con su compañera inseparable… ¿Qué es lo que pasa?
Intento analizar la situación. Conozco a ambos, les he visto juntos e intento saber qué es lo que pasa: ¿Será gay? ¿Es de los que piensan que con las amigas no se folla? ¿Tiene miedo al gatillazo por su falta de experiencia? Por lo poco que sabemos de él se ha acostado con pocas mujeres, pero vamos, que sí ha catado hembras. Lo que no sabemos es si ha disfrutado con ellas o no.
Vale que piense que con las amigas no se fornica, pero después de mil salidas juntos, con alcohol, drogas y la primavera donde la sangre altera………. No me creo que los principios de un hombre… ¡No se vayan por la borda! Al final todos somos humanos y la carne es débil.
La historia se cae por su propio peso porque no me entra en la mocha que dos personas que se quieren tanto, que son libres, independientes y llenos de deseo que por racionalidad no se den un buen revolcón para quitar tensiones. Es que nadie habla de una relación, simplemente de fundir un deseo que se mastica. Sino se arregla esto, a la larga habrá problemas…
Puede ser que no haya química por parte de él, pero una vez me dijo un amigo que un chico con queda con una chica si no quiere algo…
En fin, que espero que se líen muy pronto o mi amiga terminará en la cárcel con un bote de su perfume.
Mia
A mi el sado (ayer mismo lo nombró Risto en OT) no me ha gustado nunca, demasiado artilugio y dolor para alguien que sale en la RAE como ejemplo de hipocondríaco, pero un poquito de “tú eres mi dueña, haz conmigo lo que quieras” no estaría mal. Me visto de mayordomo y hago lo que mi señora me diga… si el señor se pone tonto algo se puede apañar.
Ya lo decía Gracita Morales, ¡¡cómo está el servicio!!... y es que para muestra un botón (mirar bien), he salido en la foto de lo más favorecido. La cosa es que a mi que me pidan, que yo acato ordenes, siempre fui “mu güen mandau”, debe venirme de la escuela de mi pueblo donde si no obedecías te caía un reglazo en la punta de los dedos… y si te echabas a llorar otro. Hombres como pinos hemos salido de ese colegio, mira si somos que estamos ahora en la Real Federación de Sadomasoquismo Aficionado de España, RFSAE, toda una institución del látigo fácil y los arneses.
A mi el maltrato no me va, ni que decir tiene, pero un poco de cañita en el momento apropiado puede poner a más de uno en el séptimo cielo. Unos azotines, unos mordiscos bien dados, jugar con hielos, velas, quizás látigos, esposas, pañuelos, antifaces… a punto estuve el otro día en el Decathlon de armarla con una fusta de equitación!!! Un cacharrito más para mi arsenal.
Agrosex