De los miedos...
Voy a ser valiente, (como lo fue Otto cuando saltó la ventana para estar en el cuarto con Ana), cobarde por no haberlo sabido afrontar en la vida real, voy a quitarme el maquillaje, los abalorios que me adornan el cuerpo, la ropa que disimula mi cuerpo imperfecto, feo en realidad, enseñar las estrías de mi alma, que aunque pocos las vean, las dejo aquí, como terapia talvez, cicatrices de lo que un día fue bello, hasta que un día aparecieron, se materializaron los miedos...
Tiro las palabras al vacio, la respuesta puede que llegue vacia como lo está siendo la tuya, insonora por el momento, dolorosa, hueca.
No se porque te hablo desde aquí, por aquí no me salen mas fuerzas de las que pueden salirme de la voz, no se me quita el miedo, sigue siendo idéntico, me sigue resultando difícil preguntar si me temo la respuesta o jugar a la posibilidad de ser vulnerable.
No creas que hablo desde la certeza de los años, no, hoy no, no me siento más segura que cualquier otra mujer que llega nueva a tus brazos, tus abrazos.
Supongo que el miedo de perderte es exacto al que tenía cuando te conocí, supongo que el amor y o la intensidad del amor sea exacta también.
Todo da igual si no estás delante, “que mi voz suena en Off si tu no estás delante”.No quiero (porque no quieres) que vivas aquí cada día, no vaya a ser que te canses, no vaya a ser que nos cansemos. En realidad me conformo con las sobras que el tiempo nos da, que es mucho, ¿qué importa verte cada mucho si verte me devuelve a la vida?
No pido imposibles ni tejados que nos protejan del frío a la vez, los mismos, pido que vengas a mecerme los miedos de vez en cuando, por no pedir siempre, eso ya sería ficción.
Hubo un tiempo en el que dejaste de amarme, me dejaste en realidad, ¿fui yo la que te atrapé de nuevo o fue el amor el que nos atrapó a los dos?
Mientras escribo busco el modo de saber explicarme con todas la palabras que conozco, pero no las se colocar en el orden preciso para que expliquen estos miedos, sin que suenen al hacerlo a cadenas, a viejas y a repetidas palabras. Estoy por explicarle a Isa (Llaeza) lo que me pasa y que ella lo escriba, ella si sabe atrapar con palabras o decir lo que siento sin que se queden vacías.
No sé si estoy o estamos en posición de implorar, de pedir, pero mis miedos están aquí, posados sobre mis hombros, mirando mientras escribo a ver si los explico con la misma exactitud que si ellos pudieran hablarte y explicarse. Pero es que me avergüenzo de ellos, no son estéticos ni hablados, ni escritos, me taladran el pensamiento y no molan ¿te acuerdas de esa expresión?
Supongo que el miedo de perderte es exacto al que tenía cuando te conocí, supongo que el amor y o la intensidad del amor sea exacta también, porque siento en las entrañas y pierdo exactamente lo mismo que te juré un día amar con todas mis fuerzas, pierdo lo mismo, exactamente igual de grande y valioso, si acaso para explicarme y que lo entiendas, más valioso a cada vez, perder esto que tengo es morir de amor, hablo de perder al ser exacto a mi, hablo de ti, que me completas por completo, que independientemente de mi (aunque yo no existiera) eres el ser casi perfecto que busco por los rincones del alma, que si no te conociera “recorrería océanos de tiempo para estar a tu lado” y no se nadar, que todos me sobran menos tú, que todos resultan vacíos, finitos y aburridos, que no busco otra cosa que encontrarte y me da igual dónde, que ciega de amor veo claro que te quiero. Pero ciega de amor me pierdo, tambalea el suelo que piso, no encuentro tu mano para agarrarme y ahora sí, respiro hondo y espero poder indicarte que hacer si quieres dejarme ilesa de un golpe del que se por experiencia no soy capaz de levantarme.
Y ahí va el desastre;
Puedes amar a quien quieras, ojala seas capaz de volver a mi, pero si la amas tanto de tan maravillosa que sea, lo entenderé y moriré sin ti, pero que esa mujer, maravillosa o no, la ames de veras o no, no me conozca por favor, (por respeto, por dignidad) me he vuelto loca, lo sé, (un día lei que podemos ser tan ORGULLOSOS como ARRASTRADOS), aquí estoy, casi sin creermelo, arrastrandome, medio enferma e inútil y miedo miedo y pierdo y pierdo y no mola y todas te pueden ganar menos yo y soy un "cero a la izquierda" y no me gusto y me destruyo y te alejo, porque esto puede hacer que te alejes, yo lo haría si no te quisiera lo suficiente como para tirar por ti, pero tú no tiras, tal vez no sea tan valiosa como me pienso.
Ya no mueres por mi, así es la vida, unos van y otros se quedan y espero y desespero y vivo en un mundo inventado de papeles rotos y suelos tambaleantes y lo tengo todo y no tengo nada, necesito seguridad, recuperarme, recuperar la confianza, decir confío en ti y en que no vas a fallarme en ese sentido.
Nunca hubo reglas entre los dos en realidad, nunca apostamos nada, no jugamos al futuro, si acaso a veces al presente y no hago más que verte en mis días, en mi futuro. Tal vez esto sea una táctica que le estamos haciendo al destino para alejar nuestro final, tal vez nos olemos lo mismo, no queremos que se acabe lo nuestro e hipotecamos el hoy para encontrarnos mañana.
No me dejes ponerle nombre ni apellidos, ni cara, prefiero imaginármela perfecta, aunque me resulte doloroso, será perfecta y maravillosa, buena y tierna porque en mi mente no existirá la posibilidad de que ella me esté haciendo daño, porque si no me conoce doy por hecho que es buena, que te está amando sin hacerme a mi ese daño irreversible del que te hablo. Por favor, amor, déjame morirme con la sensación de que puedo confiar en ti en ese aspecto, “vendería mi alma al diablo sí éste me asegurara por escrito que, a cambio, nunca permitiría que te alejarás ni un palmo.”
¿Serías capaz de quitarme estas espinas?
¿Qué pides tu?
En realidad todo sería mas facil, todo tendría respuesta si los dos ajenos a todo, simplemente, coincidieramos al amarnos.
No me pongo en el peor de los casos, el peor de los casos sería no volver. Texto:Lucia Celis.
Tiro las palabras al vacio, la respuesta puede que llegue vacia como lo está siendo la tuya, insonora por el momento, dolorosa, hueca.
No se porque te hablo desde aquí, por aquí no me salen mas fuerzas de las que pueden salirme de la voz, no se me quita el miedo, sigue siendo idéntico, me sigue resultando difícil preguntar si me temo la respuesta o jugar a la posibilidad de ser vulnerable.
No creas que hablo desde la certeza de los años, no, hoy no, no me siento más segura que cualquier otra mujer que llega nueva a tus brazos, tus abrazos.
Supongo que el miedo de perderte es exacto al que tenía cuando te conocí, supongo que el amor y o la intensidad del amor sea exacta también.
Todo da igual si no estás delante, “que mi voz suena en Off si tu no estás delante”.No quiero (porque no quieres) que vivas aquí cada día, no vaya a ser que te canses, no vaya a ser que nos cansemos. En realidad me conformo con las sobras que el tiempo nos da, que es mucho, ¿qué importa verte cada mucho si verte me devuelve a la vida?
No pido imposibles ni tejados que nos protejan del frío a la vez, los mismos, pido que vengas a mecerme los miedos de vez en cuando, por no pedir siempre, eso ya sería ficción.
Hubo un tiempo en el que dejaste de amarme, me dejaste en realidad, ¿fui yo la que te atrapé de nuevo o fue el amor el que nos atrapó a los dos?
Mientras escribo busco el modo de saber explicarme con todas la palabras que conozco, pero no las se colocar en el orden preciso para que expliquen estos miedos, sin que suenen al hacerlo a cadenas, a viejas y a repetidas palabras. Estoy por explicarle a Isa (Llaeza) lo que me pasa y que ella lo escriba, ella si sabe atrapar con palabras o decir lo que siento sin que se queden vacías.
No sé si estoy o estamos en posición de implorar, de pedir, pero mis miedos están aquí, posados sobre mis hombros, mirando mientras escribo a ver si los explico con la misma exactitud que si ellos pudieran hablarte y explicarse. Pero es que me avergüenzo de ellos, no son estéticos ni hablados, ni escritos, me taladran el pensamiento y no molan ¿te acuerdas de esa expresión?
Supongo que el miedo de perderte es exacto al que tenía cuando te conocí, supongo que el amor y o la intensidad del amor sea exacta también, porque siento en las entrañas y pierdo exactamente lo mismo que te juré un día amar con todas mis fuerzas, pierdo lo mismo, exactamente igual de grande y valioso, si acaso para explicarme y que lo entiendas, más valioso a cada vez, perder esto que tengo es morir de amor, hablo de perder al ser exacto a mi, hablo de ti, que me completas por completo, que independientemente de mi (aunque yo no existiera) eres el ser casi perfecto que busco por los rincones del alma, que si no te conociera “recorrería océanos de tiempo para estar a tu lado” y no se nadar, que todos me sobran menos tú, que todos resultan vacíos, finitos y aburridos, que no busco otra cosa que encontrarte y me da igual dónde, que ciega de amor veo claro que te quiero. Pero ciega de amor me pierdo, tambalea el suelo que piso, no encuentro tu mano para agarrarme y ahora sí, respiro hondo y espero poder indicarte que hacer si quieres dejarme ilesa de un golpe del que se por experiencia no soy capaz de levantarme. Y ahí va el desastre;
Puedes amar a quien quieras, ojala seas capaz de volver a mi, pero si la amas tanto de tan maravillosa que sea, lo entenderé y moriré sin ti, pero que esa mujer, maravillosa o no, la ames de veras o no, no me conozca por favor, (por respeto, por dignidad) me he vuelto loca, lo sé, (un día lei que podemos ser tan ORGULLOSOS como ARRASTRADOS), aquí estoy, casi sin creermelo, arrastrandome, medio enferma e inútil y miedo miedo y pierdo y pierdo y no mola y todas te pueden ganar menos yo y soy un "cero a la izquierda" y no me gusto y me destruyo y te alejo, porque esto puede hacer que te alejes, yo lo haría si no te quisiera lo suficiente como para tirar por ti, pero tú no tiras, tal vez no sea tan valiosa como me pienso.
Ya no mueres por mi, así es la vida, unos van y otros se quedan y espero y desespero y vivo en un mundo inventado de papeles rotos y suelos tambaleantes y lo tengo todo y no tengo nada, necesito seguridad, recuperarme, recuperar la confianza, decir confío en ti y en que no vas a fallarme en ese sentido.
Nunca hubo reglas entre los dos en realidad, nunca apostamos nada, no jugamos al futuro, si acaso a veces al presente y no hago más que verte en mis días, en mi futuro. Tal vez esto sea una táctica que le estamos haciendo al destino para alejar nuestro final, tal vez nos olemos lo mismo, no queremos que se acabe lo nuestro e hipotecamos el hoy para encontrarnos mañana.
No me dejes ponerle nombre ni apellidos, ni cara, prefiero imaginármela perfecta, aunque me resulte doloroso, será perfecta y maravillosa, buena y tierna porque en mi mente no existirá la posibilidad de que ella me esté haciendo daño, porque si no me conoce doy por hecho que es buena, que te está amando sin hacerme a mi ese daño irreversible del que te hablo. Por favor, amor, déjame morirme con la sensación de que puedo confiar en ti en ese aspecto, “vendería mi alma al diablo sí éste me asegurara por escrito que, a cambio, nunca permitiría que te alejarás ni un palmo.”
¿Serías capaz de quitarme estas espinas?
¿Qué pides tu?
En realidad todo sería mas facil, todo tendría respuesta si los dos ajenos a todo, simplemente, coincidieramos al amarnos.
No me pongo en el peor de los casos, el peor de los casos sería no volver. Texto:Lucia Celis.
La venda que me cubre los ojos, es la misma que me cura las heridas. Texto:Lucia Celis.

El lado oscuro del Corazón
Creí no recuperar al menos hoy las ganas, pero he vuelto a la vida, la de los vivos me refiero. Un cúmulo de casualidades, causalidades no lo se, muchas, han hecho que esta pelicula llegara hoy a mis ojos y en realidad me vino dada, como suelen venirme las cosas de la vida, las buenas también.
Me apeteciste de repente, como me apeteciste el día que te conocí, justo en ese momento, no se el kilometro exacto, ni la frase en concreto, o fue una palabra o aquel inoportuno silencio, no digo conocerte, sería ingenuo, injusto también, creo conocer un poco de ti, lo que me interesa digo. Somos carroñeros de sentimientos, ya sabes, pero que falta me haces hoy si otros brazos no quieren, no me quieren, pero que no me falten, con ellos si puedo volar.
Y no nos hicimos hueco en la vida, hay mucho que perder, dos diamantes preciosos, demasiado valiosos para dejarlos en el camino y perderlos por pequeñeces como podemos serlo tu y yo. Texto:Lucia Celis.
No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.
Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
-Mario Benedetti- además, también en "El Lado Oscuro del Corazón".
Me apeteciste de repente, como me apeteciste el día que te conocí, justo en ese momento, no se el kilometro exacto, ni la frase en concreto, o fue una palabra o aquel inoportuno silencio, no digo conocerte, sería ingenuo, injusto también, creo conocer un poco de ti, lo que me interesa digo. Somos carroñeros de sentimientos, ya sabes, pero que falta me haces hoy si otros brazos no quieren, no me quieren, pero que no me falten, con ellos si puedo volar.
Y no nos hicimos hueco en la vida, hay mucho que perder, dos diamantes preciosos, demasiado valiosos para dejarlos en el camino y perderlos por pequeñeces como podemos serlo tu y yo. Texto:Lucia Celis.
No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.
Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
-Mario Benedetti- además, también en "El Lado Oscuro del Corazón".
Cuesta
Nada amigo, ayer, que me dio un ataque de querer apretar momentos, vivir el y en el cuerpo de otro.
Parece que mi amor, ya no me quiere como me quiso, se cansó, no se, ya no está o hace tiempo que no está pero yo tonta no me quiero dar cuenta, que el está alli y yo aqui y a veces cuando me entran ataques de querer que me quiera mucho y fuerte aunque sea en la distancia el no asiente con la cabeza, no le late el corazón tan fuerte y cuando le imploro amor, recoge la cabeza y me da la espalda. Algo le pasa. Algún amor le está resquebrajando la mente y no soy yo o simplemente es cierto lo que me dice, quiero estar solo (que dura es esa verdad), me quita la venda, esa que tanto digo me cubre los ojos y me cura las heridas, pero eso no importa, lo que me lastima es no volver, es no recuperar lo que tenemos o teníamos ya no lo se y claro, estos días te busco, porque te encontré en algunos momentos.
Recurro a ti, o recurrí a ti por que sabes cómo y donde estoy, o porque te invento o me invento un ser a medida cuando lo necesito, cuando echo en falta a otro y aunque esconder el sentimiento no sirva en realidad de nada, alivia un poco la compañía sensata de alguien como tu, integro, casi perfecto. Me hubiera gustado que estuvieras aquí, en esta habitación tan grande y vacia sin el, hablar, que me convencieras de que aún me quiere, ya sabes, palabras de consuelo, sólo eso. Texto:Lucia Celis.
Parece que mi amor, ya no me quiere como me quiso, se cansó, no se, ya no está o hace tiempo que no está pero yo tonta no me quiero dar cuenta, que el está alli y yo aqui y a veces cuando me entran ataques de querer que me quiera mucho y fuerte aunque sea en la distancia el no asiente con la cabeza, no le late el corazón tan fuerte y cuando le imploro amor, recoge la cabeza y me da la espalda. Algo le pasa. Algún amor le está resquebrajando la mente y no soy yo o simplemente es cierto lo que me dice, quiero estar solo (que dura es esa verdad), me quita la venda, esa que tanto digo me cubre los ojos y me cura las heridas, pero eso no importa, lo que me lastima es no volver, es no recuperar lo que tenemos o teníamos ya no lo se y claro, estos días te busco, porque te encontré en algunos momentos.

Recurro a ti, o recurrí a ti por que sabes cómo y donde estoy, o porque te invento o me invento un ser a medida cuando lo necesito, cuando echo en falta a otro y aunque esconder el sentimiento no sirva en realidad de nada, alivia un poco la compañía sensata de alguien como tu, integro, casi perfecto. Me hubiera gustado que estuvieras aquí, en esta habitación tan grande y vacia sin el, hablar, que me convencieras de que aún me quiere, ya sabes, palabras de consuelo, sólo eso. Texto:Lucia Celis.
Si viene el Olvido

-Letra y Música de Tiza-
Inundando su cuerpo en las noches con lluvia, postraba besos que envolvían su nuca...
Y si viene el olvido y se ríe de mi, sabrás entonces lo que habría hecho por ti.
Si con una sola mirada se da sentido al cementerio de palabras, que no existen sin nombrarlas. Si con el cinismo se convierte el tiempo en un arma arrojadiza.
No tengo prisa.
Voy a hacerme un rosario, con las gotas de sudor que hay en tu espalda y rezarle a tus hombros para resbalarme dentro de tu cama. Voy a hacerme una almohada con tu cuerpo para no perderme nada y robarte las noches y no echarte de menos por las mañanas.
Y ahora cae la noche, en la que no regresas, porque no te vas nunca, nunca te alejas. Y si algún día no llegas y si tienes que huir, nunca sabré entonces lo que habrías hecho por mi. Si con una sóla mirada se da sentido al cementerio de palabras, que no existen sin nombrarlas, Si con el cinismo se convierte el tiempo en un arma arrojadiza.
No tengo prisa.
Voy a hacerme un rosario con las gotas de sudor que hay en tu espalda y rezarle a tus hombros, para resbalarme dentro de tu cama. Voy a hacerme una almohada con tu cuerpo para no perderme nada y robarte las noches y no echarte de menos por las mañanas.
Y si viene el olvido y se ríe de mi sabrás entonces lo que habría hecho por ti.
-Letra y Música de Tiza-
*

Un par de alas

¿Cuándo se ha marchado
la sonrisa de tu boca,
cuándo ha emigrado a otro país?
¿Cuándo fue el momento
en que se hizo insoportable
bajo el mismo techo convivir?
Si mi único pecado ha sido amarte
y tu único delito fue morir por mí.
Dime amor por qué esta carcel tiene abiertas las ventanas
y sólo hay un par de alas para compartir los dos.
Y si vuelas tú, aquí quedo yo,
y si vuelo yo aquí te quedas tú.
Y te pido amor, y te ruego amor...
que vueles y regreses cuando el viento y tú seáis uno
y me enseñes a volar.
Y si amas más el vuelo,
quédate en el cielo que ya aprenderé a volar.
Quedan aquí un par de cosas tuyas,
unas fotos y un vestido
que no sé dónde esconder.
Queda tu perfume en mi almohada,
sigue vivo tu fantasma y no se a dónde correr.
Y no sé si estoy despierto,
y no sé si estoy dormido,
sólo sé que sigo vivo por si piensas en volver.
Y sólo quiero abrazarte y sólo quiero besarte
Y empaparte de preguntas sin pronunciar un "porqué".
Y te pido amor, y te ruego amor...
que vueles y regreses cuando el viento y tú seáis uno
y me enseñes a volar.
Y si amas más el vuelo,
quédate en el cielo que yo aprenderé a volar.
Letra y Música Fran Reca
A tí, en segunda persona del singular.
Este amor en el que me sumí hace tiempo, hace que por desamor, carencias o querencias me muestre a veces vehemente, necesitada, casi desesperada, expectante, a la espera, en busca de afecto, insistente... supongo que eso talvez se haya notado estos días, antes de cerrar el telón.
La desesperación es una trampa delicada. Y de la misma manera que necesito un día desprecio al otro y eso es lo que no quiero hacer sentir a nadie.
Si necesito a alguien y no responde falla, supongo que conmigo se haga lo mismo, que yo también puedo fallarle a alguien y entonces llega el vació, las quejas , los reproches… pero se, que esto lo digo hoy, que el día está gris y yo también y me canso y me cuesta y necesito que me llegue el viernes, salirme de esta jaulita rodeada de zorros y trabajo y dormir, dormir, dormir y despertarme de nuevo con ganas, vehemente, alta, nueva, renovada, guapa, repleta, casi perfecta por dentro que es lo que vale, que es lo que cuenta, el motorcito ese que me acuesta y me levanta cada mañana.
Estoy triste no lo voy a negar, triste por por ejemplo esto, cansada y ¿que hago aquí suplicando ayuda al cielo ese en el que no me creo que habite nadie?
No se, necesito un cambio, de esos radicales que se dicen, borrón y cuenta nueva y creo que sólo me falta un empujón, el que intenté darme la semana pasada sin resultados, el que me estoy dando mientras escribo estas letras, quererme de nuevo, valorarme sin tener la necesidad de que me valore alguien para tener que hacerlo yo…aunque no se, que aburrido me resulta vivir sin los demás, tanto, que no quiero.
Y bueno, permíteme decirte que yo también hago excepciones, parecerá egoísta utilizarte de esta manera en la que te conviertes en orejas, un saco enorme de comprensión o al menos eso es lo que percibo de ti, de todas estas miradas que se posan para hacerme compañía y lo consiguen, a cada una de las personas que leen estas letras, Gracias, me dirijo a ti, en segunda persona del singular, tu que sabes de qué hablo cuando hablo, me gustan tus respuestas y aunque no seamos exactos asentimos con la cabeza cuando hablamos. Gracias por tu opinión, por haberme ofrecido estos minutos tu exclusividad, esa que tanto guardas, gracias por haberme dejado entrar, gracias mientras tanto, gracias mientras que dure, gracias de todos modos.
Me proyecto desde fuera y me veo envuelta en cientos de puertas cerradas rodeandome el cuerpo, con candado y cerradura, pero como esta sensación y este sentimiento va en contra de mi propia naturaleza no creo que me dure mucho, un poco de buena música, cine, miradas transparentes y puede que despierte del letargo. Que ya es hora de dejar de perder minutos de vida. Que ya es hora de dejar de perder minutos de viva. Texto:Lucia Celis.
La desesperación es una trampa delicada. Y de la misma manera que necesito un día desprecio al otro y eso es lo que no quiero hacer sentir a nadie.
Si necesito a alguien y no responde falla, supongo que conmigo se haga lo mismo, que yo también puedo fallarle a alguien y entonces llega el vació, las quejas , los reproches… pero se, que esto lo digo hoy, que el día está gris y yo también y me canso y me cuesta y necesito que me llegue el viernes, salirme de esta jaulita rodeada de zorros y trabajo y dormir, dormir, dormir y despertarme de nuevo con ganas, vehemente, alta, nueva, renovada, guapa, repleta, casi perfecta por dentro que es lo que vale, que es lo que cuenta, el motorcito ese que me acuesta y me levanta cada mañana.
Estoy triste no lo voy a negar, triste por por ejemplo esto, cansada y ¿que hago aquí suplicando ayuda al cielo ese en el que no me creo que habite nadie?
No se, necesito un cambio, de esos radicales que se dicen, borrón y cuenta nueva y creo que sólo me falta un empujón, el que intenté darme la semana pasada sin resultados, el que me estoy dando mientras escribo estas letras, quererme de nuevo, valorarme sin tener la necesidad de que me valore alguien para tener que hacerlo yo…aunque no se, que aburrido me resulta vivir sin los demás, tanto, que no quiero.
Y bueno, permíteme decirte que yo también hago excepciones, parecerá egoísta utilizarte de esta manera en la que te conviertes en orejas, un saco enorme de comprensión o al menos eso es lo que percibo de ti, de todas estas miradas que se posan para hacerme compañía y lo consiguen, a cada una de las personas que leen estas letras, Gracias, me dirijo a ti, en segunda persona del singular, tu que sabes de qué hablo cuando hablo, me gustan tus respuestas y aunque no seamos exactos asentimos con la cabeza cuando hablamos. Gracias por tu opinión, por haberme ofrecido estos minutos tu exclusividad, esa que tanto guardas, gracias por haberme dejado entrar, gracias mientras tanto, gracias mientras que dure, gracias de todos modos.
Me proyecto desde fuera y me veo envuelta en cientos de puertas cerradas rodeandome el cuerpo, con candado y cerradura, pero como esta sensación y este sentimiento va en contra de mi propia naturaleza no creo que me dure mucho, un poco de buena música, cine, miradas transparentes y puede que despierte del letargo. Que ya es hora de dejar de perder minutos de vida. Que ya es hora de dejar de perder minutos de viva. Texto:Lucia Celis.
¿Que te sugiere? Cuentame, yo escucho...
