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Todo lo que no se da, se pierde.
No dejes que tus alas de libertad, pierdan una sóla pluma.
 
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Que las miradas oscuras también tienen miedos y laten y no son monstruos como imagino y tienen una vida y sonrisas y dulces y amor y pasión y vida que regalar.
Que las miradas opacas sólo lo son aveces. Mis ojos también pueden serlo a alguien inconscientes.
Que las miradas oscuras también lloran y rien, que no son hielo siempre, que se desvanecen y se estremecen con una canción, una sonrisa, un gesto, un charco en el suelo reflejando la luna...
Que un día también fueron niños y miradas transparentes, no sería justo que tanta esencia desapareciera por completo. Texto:Lucia Celis.
 
*
 
Caminante no hay camino...

Huelo en las palabras preciada soledad, cada vez veo mas como algunos seres se acostumbran a estar solos, apreciarse en silencio, regalando miradas sólo a quien queremos o a quien sabemos tiene algo que aportar, volviéndonos hurañas, vacíos de sentimientos, como si el cuerpo se hubiera inmunizado, hubiera aprendido a encajar los golpes de cerca y verlos venir, esquiva, evita, coarta al sentimiento, disfruta pasiones y disfruta lo justo, no vaya a ser vuelva a necesitar.

Aprendemos a no necesitar lo que nos quita la vida, para no lastimarnos talvez, para vivir mejor, buscamos refugio donde sea con tal de no darnos cuenta del desastre. Las defensas del virus del desencanto, que no siempre todo sale bien, que no siempre dos almas coinciden en el mismo camino y cuando lo hacen no siempre miran en la misma dirección.

Todos nos sentimos especiales de nosotros mismos, sentimos ser regalo cuando nos damos, tanto nos valoramos a veces que creemos que compartir la soledad es un regalo para quien nos precisa, cuando el regalo en realidad es otro.

Podríamos tener el gusto de exprimirnos los unos a los otros, los unos sobre los otros, pero un día nos hicimos selectos, como los animales y la naturaleza, aunque afortunadamente seguimos siendo imperfectos y humanos y también nos enamoramos de los débiles, de los pobres, de los feos por cualidades y mágias de las que hoy no voy a hablar.

Huelo en las palabras preciada soledad, a veces de un modo repugnante, tanto que desprecio tus abrazos y me refiero a los que no me das, a los que echo de menos tantas veces, como si me sintiera mejor por no necesitar lo que no tengo, una mezcla entre molesta y orgullosa.

Alzo la frente (la que espera los besos que me das), miro al frente, elevo suavemente el contorno de una ceja, giro una vuelta, tomo el camino, el que me trae a mi y echo a andar.
Texto:Lucia Celis.

 
Anidando dudas sin preguntas

Foto.Pablo Bravo.


Reposando sobre la sensación de no encontrar tus ojos.
Anidando dudas sin preguntas.
Puede que sea cierto que anudan estas palabras, debajo de su piel transparente aveces, pedazos de lo que no tengo. Buscan, intentan, trepan, se atusan, se retuercen, esquivan, se estremecen, se pelean, intentan llegar a alguna parte de tí, aunque no las leas. Sueñan tener vida própia y llegarte en susurro, en sueño vespertino para que no lo olvides al despertar, que se te agarre a la frente unos instantes por la mañana, eres tan despistado que se te olvidaría, que te venga al pensamiento por la tarde, que recuerdes por la noche que me echas de menos, que quieras tu también anudar palabras, que se apoye tu frente en tres dedos y alces la mirada buscandolas.
Tengo el corazón tendido fuera esperando que llegues. Texto:Lucia Celis.


 
Hasta Que La Muerte Los Separe

Su mala puntería con las llaves
Anuncia un malnacido tras la puerta
Con piel de lobo y corazón cobarde
Con más de mil motivos para odiarle.
Por el pasillo cruje una madera
Igual que suena el alma de esa madre
Porque el no pega con la mano abierta, no
Es algo que aprendió bien de su padre.
Ella coge un cuchillo y no sabe que hacer
Si cortarse las venas o clavárselo a él
Se apoya en la nevera, se deja caer
Y llorando le ruega que no le de siempre al mismo lao.
Marido y Mujer hasta que la muerte los separe
Y ella espera llegue de su mano
Porque solo así podra devolverle
Parte del daño.
Porque fué a la ley y la ley le dió del otro lao
No son suficientes los moraos
Ni segar al cero su amor sincero
Pa condenarle.
Él solamente se siente seguro
Cosiéndole el corazón a su puño
Un hombre que se cela hasta del viento
Pues sabe que el solo es mierda por dentro.
Pero la vida le devolvió la ostia
Grabando aquel momento en su memoria
Momento en que no controló su mano
Ahogando lo que hace ya tiempo había matado.
Ella coge un cuchillo y no sabe que hacer
Si cortarse las venas o clavárselo a él
Se apoya en la nevera, se deja caer
Y llorando le ruega que no le de siempre al mismo lao.
Marido y mujer hasta que la muerte los separe
Y ella espera llegue de su mano
Porque solo así podra devolverle
Parte del daño.
Porque fué a la ley y la ley le dió del otro lao
No son suficientes los moraos
Ni segar al cero su amor sincero
Pa condenarlo.
Y no le dió miedo la muerte . Y se marchó tan sonriente. Fué la última vez que lloró.

-Melendi-
 
Cosas de La Alquímia


Por un motivo dificil de explicar decidimos que nuestra vida vaya en esta o aquella dirección.

Por motivos también dificiles de explicar caemos bien, mal o de ninguna manera a alguien y empieza a parecerme increible, cuando dos personas convergen y coinciden al mirarse, sin miedo, con una inesperada e inusual empatía y nos sentimos, nosotros, los que antes no encontrabamos lugar en ningún sitio, cómodos con alguien. Se trata de una sensación. Hablo de Amor o de Amistad.

Queda claro que todos tenemos dias malos y buenos, lados malos y buenos también. Días mas o menos receptivos... pero ¿que extraña física hace que dos seres se admiren, se amen, se quieran...o simplemente se interpreten sin miedos, ni prejuicios?

Depende talvez de la própia persona?
Del pie con el que te levantas?
De una mirada precisa en un preciso momento?
De un ademán?
De una frase?
Del conjunto?
De lo que te inventas?
Depende de la persona a la que miras, inconsciente tú, de que en unos instantes vas a quedar prendado de ella? Depende de ti? Depende de ella?

Y en caso de que sea así; ¿hay alguna manera de alterar el resultado de ese cúmulo de cosas para que al final seas tú quien elige a tus amigos o son tus amigos los que te eligen a ti? No se, son sólo unas preguntas a las que no encuentro respuesta, talvez porque no la tengan, talvez porque los sentires en realidad son ajenos a nosotros mismos y no son manipulables. Texto:Lucia Celis.