Lectura de poemas en Último Infierno
De “Siega” (2004)
siempre caigo donde crece la poesía
a buscar otra cosa detrás de las palabras.
blues del regreso
jorge spíndola
raíz
bienvenida al ras,
raíz mía,
lo que sobra se corta
y lo que no
es indescriptible
polvo
el viento obliga a cerrar los ojos
y no pasa rápido a las cenizas
sino que se hace tierra
y mas tierra
y mas tierra
sobre tumba
de lo hecho
polvo
luz
una luz
par mil
vela o fósforo
una luz
que deje la sonrisa expuesta
alegría a la vista
y que dicte las sombras
una luz
aunque mas no sea
ahí
esa luz
alivio
alivio es
dejar escapar
el alma
por la boca
el año del diablo
un diablo
dosis de un año
árido del sur
bien
bien
un demonio
hará todo
tiembla negro
el subir del ave
bien
bien
un diablo
un año es suelo
y lobo
De “Libro del Ojo” (2004)
espejismo: lo que se ve
es ambiguo, tiniebla y
luz: pareciera que
dios no ha separado nada.
“astigmatismo”
irene gruss
caricia
las cruces se diseminan
y los restos tatuados
se pierden al caer
al último pozo.
La piedra
es la última caricia
del mundo.
suspiro
ese
o ese vientito
uno
que baje solo
y que importe
soles
toda la luz
que se necesita
está
en alguna parte
de uno
miradas
la luz abre
hambre cierne y cierra
mirada
corta vista pobre
la bala azul
tiñe tinta gris
vistas vestidas
De “Happy Hours” (2005)
Un poema es una ciudad llena de calles y cloacas,
llena de santos, héroes, pordioseros, locos,
llena de banalidad y embriaguez,
llena de lluvia y truenos y períodos
de ahogo, un poema es una ciudad en guerra,
un poema es una ciudad preguntando por qué a un reloj
Charles Bukowsky
01:25 – concepción
josé sacado
maría
maría
maría
sotana
labios entregan
desde sus pies
están listos
sin lágrimas
al ras del grito
ella abre
cerca
muy cerca
de la costilla
primera
03:03 – tambor
a los viejos
tres y tres
tambor de tela negra
golpes
y golpes
para gritar
no humedecen la garganta
alimentan
acechan los azules
dicen hay infiltrados
rojos ojos en el patio
de termap
golpes abren el corazón
de dragón
enredando la bandera
los pasamontañas
agua
agua
no a la entrega
tres y tres
tambor de tela negra
otra vez
sobre el tanque
duelen los hombros
y el hambre
de los hijos
voz ronca
otra vez
tambor
08:10 – horizonte
mañana
anudada al viento
cincela contornos
inmensidad grita luz
en la ruta triste
horizonte
no se escucha
21:39 – homini lupus
lobos ocultos
entre las ramas
entre las hojas
acusando a la lima de la mentira
que tuerce sus vidas lentamente
en las lenguas de los gusanos
lobos ocultos
en las venas
De “Ubre de Urbe” (2005)
Después de 4000 años,
vértebra sobre vértebra, crujido a crujido,
el espinazo innumerable
sigue cargando el peso
del sueño y la podredumbre de los señores.
Joaquín O. Giannuzzi
stella maris
de vez en cuando
el piso sangra
y eso que no lo lastimamos
no le hacemos nada
dicen que lo piensan
dicen que no
la abuela dice que
son los agujeros
que es la herida
y la queja
perro
nariz de piso busca sniff
hueso y resto busca sniff
sobran cáscaras
sobras de edificio
sobra el perro
calle busca sniff
sobre el nylon
no comas arroz con vidrio
no puntos busca sniff
se pega el pañal
nariz húmeda
de piso
al piso busca sniff
basura
en nylon anónima
busca sniff
sobra doblado
duerme hambre
busca sniff
en el container
sobra
cementerio oeste
como esperando
en la esquiva puerta de madera
el cierre de los párpados
que dejan afuera
a la luz
esperando
aún
en la mastaba noble
serena que da la tierra
que todavía cae
todavía
sobre todo el fuchs
banderitas rojas
para saber
botellas con agua
para el barro
todavía
como el cielo
De “Lo que son las cosas” (2006)
Mirá
lo que son
las cosas:
cuando el casero,
teniendo nido,
lleva barro y paja
a otra rama
anuncia el sueño
de la casuarina.
Osvaldo Aguirre
(de Narraciones extraordinarias)
(piso al paso)
piso frío que calzan los pies y encierran al paso
de la cama al mundo
la mañana es siempre
un invierno personal
(raya al costado)
hay la raya al margen al costado
es de infancia ese arar con agua
parecer un parecido
una gota corriendo la frente
ojos de ella arriba de la raya
ojos mirando a los de ella
los ceños fruncidos la tarea el margen
esa raya al costado al margen del arado
renglones del instante
previos a la partida
(alma de alambre)
una cuerda de pared a pared la ropa y
el viento y el peso mojado vencen
el dueño del patio supo que hacer
arte de alambre argentino
no es incomprensible
cuidar su patio y familia
a la vista están
sus desamparos
(la tierra pasa)
tierra pasa con el viento la tierra pasa
no importa el manijón las bisagras la llave
pasa la tierra al piso los muebles el pelo
y la boca
no hay caso
insiste pasa la tierra
habita la rutina del trapo la tierra
la escoba la tierra
pasa
Que el verso sea como una llave
que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
cuanto miren los ojos creado sea,
y el alma del oyente quede temblando.
Nicanor Parra
(piedra otra piedra)
piedra otra piedra y otra más
las piedras dispuestas en todo lugar de paso
solo para el paso y su dificultad
un lenguaje y el decir
esta lengua trabada a fuerza de vocalizar
con piedras en la boca
(alguien ahí afuera)
alguien ahí afuera
afuera de los ojos
sin camino de pan en la ceguera
ramas largas de negro
alguien está afuera
(ver el cielo)
hay que levantar la vista ver el cielo cortado
cientos de cordones cables hilos
la mirada no lo abarca sino en parcelas
cielo alambrado
es imposible que este cielo
– decía la abuela –
se nos caiga encima
(mujer de setenta)
una mujer de más de setenta de pelo en saco largo una manga
la otra sostiene expedientes es la izquierda y camina contra el
tránsito con el ceño fruncido pollera larga blanca zapatilla y la
otra no. hay el semáforo que corta y la mujer mira adentro de
cada auto cada butaca solo unos segundos y vuelve a caminar.
hay quien dice es municipal otros que escapó del hospicio de
los expedientes y hay quien asegura que ella es quien se busca
en coche va una niña carabín
en coche va una niña carabín,
hija de un capitán
carabirulí carabirulá.
(paso rítmico regreso)
un paso rítmico el regreso la vuelta
el retorno paso devuelve la cabeza gacha
rendido paso a la evidencia
de otra nueva simple derrota
los ojos no saben
si se ha pisado distinto
si el camino ha sido otro
la memoria traiciona
todas las vueltas son iguales
y no hay sortija
(de dos patas)
una cama de dos patas invita a hacer equilibrio
a no conciliar el sueño el no descanso
hacer equilibrio no caer en las redes
que esperan abajo para cuando no haya
medios minutos en los que pensar
hay la cama de dos patas
solo el equilibrio
(sobre las cosas)
una lagartija besando la infancia pobre. repta sobre
las cosas yéndose distintas, insanas. yéndose en el piso
en el camino en el tiempo y en el vientre del reptar.
dicen dicen dicen que van al sol que mudan la piel
que dejan pobre a la lengua seca. lo cierto es que
demudan las cosas.
De “Plaza del Carmen” (2007 y sigo escribiendo)
(copas las veces)
mecen los cuerpos mareados
mecen las copas las veces
las voces se mecen
la luna domina
marea este vivir
(espiral de brillos)
espiral de brillos
danza y gira
sube y va
desde la boca.
los labios se funden.
los ojos atisban
corazones
a seis metros
de altura.
sube
(raíz sin fuego)
la raíz sin fuego
pide y arde
quema y pide
fuego abajo
de la tierra pide
fuego, llamas y arde
y pide fuego.
luz
calor iluminado
y asa y arde y fuego.
quema.
la raíz crece
en el fuego
pide.
(saltó la memoria)
el otro día saltó la memoria
decolorando el árbol
que se dejaba ver. se confundió
de rama y eligió la mas vieja
la que el árbol tenía
como una cana
sin frutos
ni hojas
como una memoria
y no va y se posa allí
y de ahí saltó
decolorando el árbol
y cayéndose justo
en los ojos.
(que sopla doble)
viento que sopla doble
aúlla arriba y
golpea el pecho
para que escuche.
baja el mentón
auuu ya
y sube
y el aullido mas arriba
auuu ya
y la sonrisa espera
en el fondo
detrás de los ojos
la roja amarilis
(en aguas bajas)
se navegan en aguas bajas
ilustrándose
y marcando las olas
cada vez que mueren
y sonríen
y entre los dientes
los hilos de las algas
que arrastraron
y se derrumban
cuando vuelven a beber
sus sales
(si la piel)
y entonces?
si la piel no contiene
si no limita
si no detiene
si la carne se escapa o diluye
si la sangre no alcanza
y se late y late
y entonces?
una lluvia cae en el mar
(hay que baldear)
las piedras la tierra que pasó
los pasos de latidos viejos
huellas en la playa del 83
hay que baldear
los gritos que retumban
y tumban y van
curitas y rasguños
los raspones y golpes
moretones azules
extrañamientos
baldear desgarramientos
desgarraduras
desesperaciones y desesperanzas
lo que se resiste al olvido
espinas bajo la uña
y cada error enmohecido
tambien la memoria
hay que baldear
corazón
(humo y grieta)
humo y grieta el sabor
la lengua atrás y al costado
y la campanilla raspando
la voz,
así,
como si las palabras
estuvieran rotas
por silencios intrusos
y el olvido bebiera
lo aprehendido
y entonces no hay como
decir, ni cantar…
¿de qué?
(maraville colibrí!)
a Debrik Ankudovich
podría tener que esperar.
cabe la posibilidad de que
mientras tanto,
un colibrí suba al noveno piso
- como siempre -
y es de esperar que su vuelo
sea un zumbido azul
y libe de esas flores de maceta y no de otras, solo de esas y durante esos días
en que las flores azules se abren
a la maravilla del colibrí
- maraville colibrí! -
como siempre.
pero
¿cuantas veces es posible
que mientras la espera languidece
caiga una tenue lluvia naranja
entre los tipás?
siempre caigo donde crece la poesía
a buscar otra cosa detrás de las palabras.
blues del regreso
jorge spíndola
raíz
bienvenida al ras,
raíz mía,
lo que sobra se corta
y lo que no
es indescriptible
polvo
el viento obliga a cerrar los ojos
y no pasa rápido a las cenizas
sino que se hace tierra
y mas tierra
y mas tierra
sobre tumba
de lo hecho
polvo
luz
una luz
par mil
vela o fósforo
una luz
que deje la sonrisa expuesta
alegría a la vista
y que dicte las sombras
una luz
aunque mas no sea
ahí
esa luz
alivio
alivio es
dejar escapar
el alma
por la boca
el año del diablo
un diablo
dosis de un año
árido del sur
bien
bien
un demonio
hará todo
tiembla negro
el subir del ave
bien
bien
un diablo
un año es suelo
y lobo
De “Libro del Ojo” (2004)
espejismo: lo que se ve
es ambiguo, tiniebla y
luz: pareciera que
dios no ha separado nada.
“astigmatismo”
irene gruss
caricia
las cruces se diseminan
y los restos tatuados
se pierden al caer
al último pozo.
La piedra
es la última caricia
del mundo.
suspiro
ese
o ese vientito
uno
que baje solo
y que importe
soles
toda la luz
que se necesita
está
en alguna parte
de uno
miradas
la luz abre
hambre cierne y cierra
mirada
corta vista pobre
la bala azul
tiñe tinta gris
vistas vestidas
De “Happy Hours” (2005)
Un poema es una ciudad llena de calles y cloacas,
llena de santos, héroes, pordioseros, locos,
llena de banalidad y embriaguez,
llena de lluvia y truenos y períodos
de ahogo, un poema es una ciudad en guerra,
un poema es una ciudad preguntando por qué a un reloj
Charles Bukowsky
01:25 – concepción
josé sacado
maría
maría
maría
sotana
labios entregan
desde sus pies
están listos
sin lágrimas
al ras del grito
ella abre
cerca
muy cerca
de la costilla
primera
03:03 – tambor
a los viejos
tres y tres
tambor de tela negra
golpes
y golpes
para gritar
no humedecen la garganta
alimentan
acechan los azules
dicen hay infiltrados
rojos ojos en el patio
de termap
golpes abren el corazón
de dragón
enredando la bandera
los pasamontañas
agua
agua
no a la entrega
tres y tres
tambor de tela negra
otra vez
sobre el tanque
duelen los hombros
y el hambre
de los hijos
voz ronca
otra vez
tambor
08:10 – horizonte
mañana
anudada al viento
cincela contornos
inmensidad grita luz
en la ruta triste
horizonte
no se escucha
21:39 – homini lupus
lobos ocultos
entre las ramas
entre las hojas
acusando a la lima de la mentira
que tuerce sus vidas lentamente
en las lenguas de los gusanos
lobos ocultos
en las venas
De “Ubre de Urbe” (2005)
Después de 4000 años,
vértebra sobre vértebra, crujido a crujido,
el espinazo innumerable
sigue cargando el peso
del sueño y la podredumbre de los señores.
Joaquín O. Giannuzzi
stella maris
de vez en cuando
el piso sangra
y eso que no lo lastimamos
no le hacemos nada
dicen que lo piensan
dicen que no
la abuela dice que
son los agujeros
que es la herida
y la queja
perro
nariz de piso busca sniff
hueso y resto busca sniff
sobran cáscaras
sobras de edificio
sobra el perro
calle busca sniff
sobre el nylon
no comas arroz con vidrio
no puntos busca sniff
se pega el pañal
nariz húmeda
de piso
al piso busca sniff
basura
en nylon anónima
busca sniff
sobra doblado
duerme hambre
busca sniff
en el container
sobra
cementerio oeste
como esperando
en la esquiva puerta de madera
el cierre de los párpados
que dejan afuera
a la luz
esperando
aún
en la mastaba noble
serena que da la tierra
que todavía cae
todavía
sobre todo el fuchs
banderitas rojas
para saber
botellas con agua
para el barro
todavía
como el cielo
De “Lo que son las cosas” (2006)
Mirá
lo que son
las cosas:
cuando el casero,
teniendo nido,
lleva barro y paja
a otra rama
anuncia el sueño
de la casuarina.
Osvaldo Aguirre
(de Narraciones extraordinarias)
(piso al paso)
piso frío que calzan los pies y encierran al paso
de la cama al mundo
la mañana es siempre
un invierno personal
(raya al costado)
hay la raya al margen al costado
es de infancia ese arar con agua
parecer un parecido
una gota corriendo la frente
ojos de ella arriba de la raya
ojos mirando a los de ella
los ceños fruncidos la tarea el margen
esa raya al costado al margen del arado
renglones del instante
previos a la partida
(alma de alambre)
una cuerda de pared a pared la ropa y
el viento y el peso mojado vencen
el dueño del patio supo que hacer
arte de alambre argentino
no es incomprensible
cuidar su patio y familia
a la vista están
sus desamparos
(la tierra pasa)
tierra pasa con el viento la tierra pasa
no importa el manijón las bisagras la llave
pasa la tierra al piso los muebles el pelo
y la boca
no hay caso
insiste pasa la tierra
habita la rutina del trapo la tierra
la escoba la tierra
pasa
Que el verso sea como una llave
que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
cuanto miren los ojos creado sea,
y el alma del oyente quede temblando.
Nicanor Parra
(piedra otra piedra)
piedra otra piedra y otra más
las piedras dispuestas en todo lugar de paso
solo para el paso y su dificultad
un lenguaje y el decir
esta lengua trabada a fuerza de vocalizar
con piedras en la boca
(alguien ahí afuera)
alguien ahí afuera
afuera de los ojos
sin camino de pan en la ceguera
ramas largas de negro
alguien está afuera
(ver el cielo)
hay que levantar la vista ver el cielo cortado
cientos de cordones cables hilos
la mirada no lo abarca sino en parcelas
cielo alambrado
es imposible que este cielo
– decía la abuela –
se nos caiga encima
(mujer de setenta)
una mujer de más de setenta de pelo en saco largo una manga
la otra sostiene expedientes es la izquierda y camina contra el
tránsito con el ceño fruncido pollera larga blanca zapatilla y la
otra no. hay el semáforo que corta y la mujer mira adentro de
cada auto cada butaca solo unos segundos y vuelve a caminar.
hay quien dice es municipal otros que escapó del hospicio de
los expedientes y hay quien asegura que ella es quien se busca
en coche va una niña carabín
en coche va una niña carabín,
hija de un capitán
carabirulí carabirulá.
(paso rítmico regreso)
un paso rítmico el regreso la vuelta
el retorno paso devuelve la cabeza gacha
rendido paso a la evidencia
de otra nueva simple derrota
los ojos no saben
si se ha pisado distinto
si el camino ha sido otro
la memoria traiciona
todas las vueltas son iguales
y no hay sortija
(de dos patas)
una cama de dos patas invita a hacer equilibrio
a no conciliar el sueño el no descanso
hacer equilibrio no caer en las redes
que esperan abajo para cuando no haya
medios minutos en los que pensar
hay la cama de dos patas
solo el equilibrio
(sobre las cosas)
una lagartija besando la infancia pobre. repta sobre
las cosas yéndose distintas, insanas. yéndose en el piso
en el camino en el tiempo y en el vientre del reptar.
dicen dicen dicen que van al sol que mudan la piel
que dejan pobre a la lengua seca. lo cierto es que
demudan las cosas.
De “Plaza del Carmen” (2007 y sigo escribiendo)
(copas las veces)
mecen los cuerpos mareados
mecen las copas las veces
las voces se mecen
la luna domina
marea este vivir
(espiral de brillos)
espiral de brillos
danza y gira
sube y va
desde la boca.
los labios se funden.
los ojos atisban
corazones
a seis metros
de altura.
sube
(raíz sin fuego)
la raíz sin fuego
pide y arde
quema y pide
fuego abajo
de la tierra pide
fuego, llamas y arde
y pide fuego.
luz
calor iluminado
y asa y arde y fuego.
quema.
la raíz crece
en el fuego
pide.
(saltó la memoria)
el otro día saltó la memoria
decolorando el árbol
que se dejaba ver. se confundió
de rama y eligió la mas vieja
la que el árbol tenía
como una cana
sin frutos
ni hojas
como una memoria
y no va y se posa allí
y de ahí saltó
decolorando el árbol
y cayéndose justo
en los ojos.
(que sopla doble)
viento que sopla doble
aúlla arriba y
golpea el pecho
para que escuche.
baja el mentón
auuu ya
y sube
y el aullido mas arriba
auuu ya
y la sonrisa espera
en el fondo
detrás de los ojos
la roja amarilis
(en aguas bajas)
se navegan en aguas bajas
ilustrándose
y marcando las olas
cada vez que mueren
y sonríen
y entre los dientes
los hilos de las algas
que arrastraron
y se derrumban
cuando vuelven a beber
sus sales
(si la piel)
y entonces?
si la piel no contiene
si no limita
si no detiene
si la carne se escapa o diluye
si la sangre no alcanza
y se late y late
y entonces?
una lluvia cae en el mar
(hay que baldear)
las piedras la tierra que pasó
los pasos de latidos viejos
huellas en la playa del 83
hay que baldear
los gritos que retumban
y tumban y van
curitas y rasguños
los raspones y golpes
moretones azules
extrañamientos
baldear desgarramientos
desgarraduras
desesperaciones y desesperanzas
lo que se resiste al olvido
espinas bajo la uña
y cada error enmohecido
tambien la memoria
hay que baldear
corazón
(humo y grieta)
humo y grieta el sabor
la lengua atrás y al costado
y la campanilla raspando
la voz,
así,
como si las palabras
estuvieran rotas
por silencios intrusos
y el olvido bebiera
lo aprehendido
y entonces no hay como
decir, ni cantar…
¿de qué?
(maraville colibrí!)
a Debrik Ankudovich
podría tener que esperar.
cabe la posibilidad de que
mientras tanto,
un colibrí suba al noveno piso
- como siempre -
y es de esperar que su vuelo
sea un zumbido azul
y libe de esas flores de maceta y no de otras, solo de esas y durante esos días
en que las flores azules se abren
a la maravilla del colibrí
- maraville colibrí! -
como siempre.
pero
¿cuantas veces es posible
que mientras la espera languidece
caiga una tenue lluvia naranja
entre los tipás?





