A setenta años del nacimiento de FORJA
Vigencia del pensamiento nacional y popular
A setenta años del nacimiento de FORJA
A decir de su fundador, Arturo Jauretche, nació como "la última de las resistencias operadas en el seno del radicalismo contra su desnaturalización", luego de la Convención Nacional de la UCR del 27 de diciembre de 1934 que determinó el fin de la abstención radical para aprobar leyes emergentes del pacto Roca-Runciman.
¡Basta de zonceras! pregonaba Jauretche...
LA PLATA, Junio 28 (Agencia NOVA) El 28 de junio de 1935, nacía la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina, con bases que aún hoy siguen plenamente vigentes en cuanto al ideal del pensamiento nacional, en resguardo de los intereses foráneos. Su ideólogo, Arturo Jauretche cuenta el nacimiento de FORJA(fuente www.elhistoriador.com.ar)
“En 1935, nosotros vimos lo que iba a ocurrir y nos propusimos crear un cauce, un substitutivo; mejor todavía, la continuidad histórica de radicalismo, y para eso creamos FORJA. Sabíamos que íbamos a ser combatidos y difamados y hemos sido acusados alternativamente, de comunistas o nazis, según los intereses de las finanzas y sus incondicionales aliados, esos tipos de revolucionarios sociales que pelean en todas las batallas de las antípodas, pero jamás con el vigilante de la esquina. Como somos radicales de verdad y además, de buena memoria, que es cosa que suele andar mal en el radicalismo, no nos hemos olvidado de que a Yrigoyen lo llamaron fascista o algo por el estilo -ya que el fascismo no existía-, cuando la semana de enero, anarquista por las huelgas ferroviarias y germanófilo por la neutralidad. Hay dos Argentinas, una conservadora, que no quiere que ocurra nada, y en la cual está incluido el actual radicalismo. Esa Argentina tiene una apariencia poderosa porque maneja las estructuras oficiales de los partidos, el periodismo, la radiotelefonía, los gobiernos, pero esa Argentina no tiene vitalidad ninguna, es un edificio caduco, subsiste por inercia porque en ella ya no creen ni los que la forman. Y hay una Argentina subterránea, joven, vigorosa, caótica aún, pero que pronto se va a orientar, que se está orientando a pesar del desorden que introducen banderías extrañas en su seno, como el comunismo y el fascismo; la mayoría de los jóvenes que se creen comunistas o fascistas no son tal cosa; son radicales que no han encontrado al radicalismo y con ellos trabaja FORJA, orientándolos poco a poco. Una organización sistemática de silencio y la falta de recursos económicos ha retardado nuestro avance que tampoco hemos querido precipitar, porque se debe operar sobre la madurez de la conciencia. El año que viene esa Argentina joven y vigorosa va a ponerse en marcha, si la bandera que nosotros hemos levantado cuenta con el apoyo de unos pocos brazos de prestigio ya consolidado. El Régimen le va a ofrecer al país alternativas repugnantes y el Comité Nacional no cuenta ya para el pleito presidencial, como no se resigne a ser furgón de cola.
A setenta años del nacimiento de FORJA
A decir de su fundador, Arturo Jauretche, nació como "la última de las resistencias operadas en el seno del radicalismo contra su desnaturalización", luego de la Convención Nacional de la UCR del 27 de diciembre de 1934 que determinó el fin de la abstención radical para aprobar leyes emergentes del pacto Roca-Runciman.
¡Basta de zonceras! pregonaba Jauretche...
LA PLATA, Junio 28 (Agencia NOVA) El 28 de junio de 1935, nacía la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina, con bases que aún hoy siguen plenamente vigentes en cuanto al ideal del pensamiento nacional, en resguardo de los intereses foráneos. Su ideólogo, Arturo Jauretche cuenta el nacimiento de FORJA(fuente www.elhistoriador.com.ar)
“En 1935, nosotros vimos lo que iba a ocurrir y nos propusimos crear un cauce, un substitutivo; mejor todavía, la continuidad histórica de radicalismo, y para eso creamos FORJA. Sabíamos que íbamos a ser combatidos y difamados y hemos sido acusados alternativamente, de comunistas o nazis, según los intereses de las finanzas y sus incondicionales aliados, esos tipos de revolucionarios sociales que pelean en todas las batallas de las antípodas, pero jamás con el vigilante de la esquina. Como somos radicales de verdad y además, de buena memoria, que es cosa que suele andar mal en el radicalismo, no nos hemos olvidado de que a Yrigoyen lo llamaron fascista o algo por el estilo -ya que el fascismo no existía-, cuando la semana de enero, anarquista por las huelgas ferroviarias y germanófilo por la neutralidad. Hay dos Argentinas, una conservadora, que no quiere que ocurra nada, y en la cual está incluido el actual radicalismo. Esa Argentina tiene una apariencia poderosa porque maneja las estructuras oficiales de los partidos, el periodismo, la radiotelefonía, los gobiernos, pero esa Argentina no tiene vitalidad ninguna, es un edificio caduco, subsiste por inercia porque en ella ya no creen ni los que la forman. Y hay una Argentina subterránea, joven, vigorosa, caótica aún, pero que pronto se va a orientar, que se está orientando a pesar del desorden que introducen banderías extrañas en su seno, como el comunismo y el fascismo; la mayoría de los jóvenes que se creen comunistas o fascistas no son tal cosa; son radicales que no han encontrado al radicalismo y con ellos trabaja FORJA, orientándolos poco a poco. Una organización sistemática de silencio y la falta de recursos económicos ha retardado nuestro avance que tampoco hemos querido precipitar, porque se debe operar sobre la madurez de la conciencia. El año que viene esa Argentina joven y vigorosa va a ponerse en marcha, si la bandera que nosotros hemos levantado cuenta con el apoyo de unos pocos brazos de prestigio ya consolidado. El Régimen le va a ofrecer al país alternativas repugnantes y el Comité Nacional no cuenta ya para el pleito presidencial, como no se resigne a ser furgón de cola.





