El Festival Artesanal y el Palimpsesto
En la conferencia de prensa de Mariela Belcastro, de Ceremonial de la Municipalidad local, en la que se convocaba a las candidatas a reina también se invitó a los artesanos de la ciudad a participar de la muestra que se realizará en el marco del Festival Aniversario el 22 de febrero y que aún esté en sus preparativos. Los interesados deberán inscribirse en forma gratuita de lunes a viernes de 9 a 17 horas en la Dirección de Ceremonial y tendrán que contar con la estructura de su stand.
Claro está que en principio se convoca a los artesanos (solo con stand ¿eh?) y por ahora se soslaya la convocatoria a los artistas locales y regionales para el Festival Aniversario, que es el Aniversario de la Ciudad y que se celebra el 23 de Febrero. Notable es que en principio se convoque a las candidatas a reina y a los artesano y todavía no se haya convocado a los artistas.
La cultura de la ciudad pasa por lo que se ve y no lo que se hace, muchísimo menos por lo que se hizo ni por lo que subyace. Es como la política de utilización de la obra pública para mostrar capacidad de gestión: se asfaltan calles, se construyen gimnasios o los llamados salones de usos múltiples en las escuelas o vecinales, semáforos y otros implementos necesarios pero no imprescindibles. Continúa la perversa manía de velar y ocultar “debajo de la alfombra” a la cultura, no ya la oficial que es la que está “subsidiada” mediante talleres municipales (pequeños “kioscos” en los que algunos artistas encuentran cierta estabilidad económica y de los que algunos “seudo” artistas o enmascarados como tales hallan unos pesos para pagar la luz y los puchos) o bien aquellos que obtienen de los funcionarios pasajes o fondos para realizar eventos de escaso vuelo intelectual y nulo aprovechamiento para quienes asisten a los mismos pero eso si, luces y sonido hay. Preocupa la “otra” cultura, la “contracultura” la que se hace con fotocopias, tiza y carbón, sudor y lágrimas, financiada por la “fundición” de los bolsillos propios, que sufre el ninguneo constante (como las opiniones en contrario a la gestión municipal) de los funcionarios de turno que continúan en la misma senda que sus predecesores, esto es, como diría Biondi, se transforman en “manchapapeles” de 8 a 15 horas. Es obvio que no hay un Plan Cultural, no hay una idea de rescate ni de difusión de ideas, no hay intención de promocionar alguna rama del arte, no hay interés en el desarrollo de la cultura en general, contagiados de alguna enfermedad que seguramente habita en los sillones que los apoltronan y acomodan a estructuras fijas e inmóviles, cuales esculturas de mármol a las que nadie saca brillo.
Hace muy poco tiempo hubo si, una reestructuración. Ahora el Director de Cultura es Subsecretario pero nada ha cambiado. Se sigue pensando en la Cultura y sus actividades como diques puestos al servicio de la contención social, algunos piensan en inclusión social y se sienten “progres” pero en realidad nadie les ha otorgado la potestad para determinar quienes están afuera de la sociedad y quienes no, a quienes hay que contener para que no entren y a quienes hay que incluir. ¿Acaso no somos todos socios de esta sociedad? ¿Acaso hay que incluir en la sociedad a quienes reciben planes sociales o a los que no reciben ningún tipo de ayuda y viven en la extrema pobreza o en la indigencia? ¿No forman ellos parte de la sociedad? ¿No eligen a sus representantes como el mismo Intendente Simoncini? ¿Qué no hayan podido ir a la escuela o a la universidad los ubica afuera de la sociedad?
La estupidez celebra el próximo 23 de Febrero un nuevo aniversario, la estupidez sigue vendiéndonos que buscando agua se encontró petróleo, la estupidez soslaya a los hacedores de la cultura local y procura mostrar bellezas y artesanías, la estupidez cree que allí descansa el pueblo y sus rituales, la estupidez pretende encontrar allí razones identitarias y sus procesos culturales, la estupidez sigue escribiendo la historia en el único palimpsesto que encontró en la oficina y quizás era un poema de David Aracena el que sufre ahora la convocatoria a los artesanos y las chicas que quieren ser reinas.
El rey vuelve a darle al pueblo pan y circo, la estupidez viva a los leones.
Claro está que en principio se convoca a los artesanos (solo con stand ¿eh?) y por ahora se soslaya la convocatoria a los artistas locales y regionales para el Festival Aniversario, que es el Aniversario de la Ciudad y que se celebra el 23 de Febrero. Notable es que en principio se convoque a las candidatas a reina y a los artesano y todavía no se haya convocado a los artistas.
La cultura de la ciudad pasa por lo que se ve y no lo que se hace, muchísimo menos por lo que se hizo ni por lo que subyace. Es como la política de utilización de la obra pública para mostrar capacidad de gestión: se asfaltan calles, se construyen gimnasios o los llamados salones de usos múltiples en las escuelas o vecinales, semáforos y otros implementos necesarios pero no imprescindibles. Continúa la perversa manía de velar y ocultar “debajo de la alfombra” a la cultura, no ya la oficial que es la que está “subsidiada” mediante talleres municipales (pequeños “kioscos” en los que algunos artistas encuentran cierta estabilidad económica y de los que algunos “seudo” artistas o enmascarados como tales hallan unos pesos para pagar la luz y los puchos) o bien aquellos que obtienen de los funcionarios pasajes o fondos para realizar eventos de escaso vuelo intelectual y nulo aprovechamiento para quienes asisten a los mismos pero eso si, luces y sonido hay. Preocupa la “otra” cultura, la “contracultura” la que se hace con fotocopias, tiza y carbón, sudor y lágrimas, financiada por la “fundición” de los bolsillos propios, que sufre el ninguneo constante (como las opiniones en contrario a la gestión municipal) de los funcionarios de turno que continúan en la misma senda que sus predecesores, esto es, como diría Biondi, se transforman en “manchapapeles” de 8 a 15 horas. Es obvio que no hay un Plan Cultural, no hay una idea de rescate ni de difusión de ideas, no hay intención de promocionar alguna rama del arte, no hay interés en el desarrollo de la cultura en general, contagiados de alguna enfermedad que seguramente habita en los sillones que los apoltronan y acomodan a estructuras fijas e inmóviles, cuales esculturas de mármol a las que nadie saca brillo.
Hace muy poco tiempo hubo si, una reestructuración. Ahora el Director de Cultura es Subsecretario pero nada ha cambiado. Se sigue pensando en la Cultura y sus actividades como diques puestos al servicio de la contención social, algunos piensan en inclusión social y se sienten “progres” pero en realidad nadie les ha otorgado la potestad para determinar quienes están afuera de la sociedad y quienes no, a quienes hay que contener para que no entren y a quienes hay que incluir. ¿Acaso no somos todos socios de esta sociedad? ¿Acaso hay que incluir en la sociedad a quienes reciben planes sociales o a los que no reciben ningún tipo de ayuda y viven en la extrema pobreza o en la indigencia? ¿No forman ellos parte de la sociedad? ¿No eligen a sus representantes como el mismo Intendente Simoncini? ¿Qué no hayan podido ir a la escuela o a la universidad los ubica afuera de la sociedad?
La estupidez celebra el próximo 23 de Febrero un nuevo aniversario, la estupidez sigue vendiéndonos que buscando agua se encontró petróleo, la estupidez soslaya a los hacedores de la cultura local y procura mostrar bellezas y artesanías, la estupidez cree que allí descansa el pueblo y sus rituales, la estupidez pretende encontrar allí razones identitarias y sus procesos culturales, la estupidez sigue escribiendo la historia en el único palimpsesto que encontró en la oficina y quizás era un poema de David Aracena el que sufre ahora la convocatoria a los artesanos y las chicas que quieren ser reinas.
El rey vuelve a darle al pueblo pan y circo, la estupidez viva a los leones.





