Tengo 24 años. He acabado la carrera y estoy trabajando mucho y cobrando poco. Por lo que no me queda más remedio que vivir con los papas. Como ya las aprobé todas he decidido dejar de ser rubia
Se acabaron los atracones de todo. Ahora sí puedo proponerme qué quiero hacer este año, quién quiero ser, sin darme cuenta de que ya estoy siendo quien soy.