Así era tal día como hoy hace un año, en cambio, hoy ha sido totalmente distinto: he dejado a mi mamá favorita (quizá porque no tenga otra, o porque vale demasiado) en el hospital ya que mañana le operan. Me pongo triste al pensarlo y también extraña, pues aunque la busque por toda la casa, incluso por los rincones más escondidos, sé que no la voy a encontrar. No sé si os pasará a vosotros, pero cuando tú o algún familiar tuyo ingresa en un hospital de repente, todo el mundo tiene un pariente o amigo al que le han operado exactamente de lo mismo. ("Sí, pues a mi madre le operan de esto" "¡Ahí va, qué casualiadad! De lo mismo operaron a la cuñada de una compañera del trabajo...") Aunque todos me dicen que no me preocupe y que todo saldrá bien pues es una intervención sencilla, no puedo evitar pensar en cuando dijeron eso mismo de mi abuela y ahora la pobrecita está bajo tierra (eso sí, al lado de mi abuelo, su gran amor... ya era hora de que volvieran a estar juntos). Pero es que el caso de mi abuela fue todo un show, vaya, que no voy a "El diario de Patricia" porque no es mi estilo: empezaron diciendo que estaba enferma porque tenía A, la operaron y resulto que no era A sino B, los médicos se fueron pasando la pelota, operaron mal, B siguió su curso y llego a ser C... el resultado es que "gracias" a una negligencia médica mi abuela murió tras estar cuatro meses en un estado lamentable, pero no quiero ponerme triste, tengo que estar bien porque sé que a mamá no le pasará nada.
Cuando venía del hospital con mi abuelo y mi padre, hemos cogido un taxy. El taxista era gallego y hablador. Primero han comenzado hablando de las obras de la M30, después han derivado a que todo era causado por los juegos olímpicos, más tarde han continuado diciendo que Madrid no será la elegida... y yo mientras, escuchaba de fondo y aislaba mi mente pensando en otras cosas. Y yo me pregunto... ¿a cuántos pasajeros trasladará un taxista al cabo de una semana? ¿cuántas conversaciones típicas mantendrá en un sólo día? Está bien eso de hablar y tal, aunque yo en esas situaciones, prefiero escuchar como se codean unos con otros. Al estar casi en mi barrio, me he parado a mirar a la gente que iba dentro de los coches. ¿Quiénes serían esas personas? ¿Qué vidas tendrían? Me fijé en el primero que pasó: "Este tiene pinta de ser un yuppie, así tan trajeado y con esa mirada tan segura....... Bueno, y ahora habla por el móvil y a la vez sonríe. Seguro que es Ana, su secretaria y amante, que le pregunta cuando podrá volver a su casa de Marbella a hacer cositas juntos........ Seguro, hablaba con Ana, esa cara de tonto que se le ha quedado. Jo, yo también quiero ser pija y tener tanto dinero como el tío de este coche, lo aprovecharía mejor que él........ Creo que me confundí, no puede ser muy rico si lleva un coche Hyundai" ¡Cómo me gusta imaginar!
Señoras, señores, señoritas, señoritos, niñas y niños... me despido hasta mañana no sin antes hacer el balance del día: muchas risas en el gimnasio y en clase con Miguel, nerviosa y a la vez triste por mamá, esperando a que Anto se conecte para terminar de hacer las paces y, eso.
Hasta mañana
Kuidate mucho!!!
Brissa
Te he puesto un link en mi blog para leerte y que te lean.
Sigue así.
Ánimo, la medicina ha avanzado una barbaridad
Y respecto a lo de las cartas, bueno, yo no es q escriba cartas, pero desde hace mucho tiempo escribo en un libro cosas del mismo estilo q tu cuentas. Como si fuera un diario, pero en vez de contar lo q me ha sucedido ese día, me desahogo a base de paranoias sentimentales, conflictos internos y comeduras de olla. Yo tambien a veces pienso q le doy demasiadas vueltas a las cosas.
Te linkearé en mi Blog, ok? Espero q sigas escribiendo.
Saludos





