logotipo

img_google
Cartas a Sandro Tovar
La mente humana es un laberinto, cofre de sabiduria, ahi esta el universo interno.
Acerca de
Bienvenidos al mundo maravilloso del maestro Sandro tovar, que es la conjugacion de los mas grandes cantantes que la historia haya registrado, Sandro de America y Rigo Tovar, aqui encontraran las cartas que nacen de un largo pensar, de cosas extrañas que obligan a escribirlas, del amor, del cinismo puro que encerramos los seres humanos, en fin un poco de lo que llevamos dentro cada persona.
Sindicación
 
Knocking on heaven’s door, in the ruta 100
Amanece y se desprende la luz del día que ciega mis ojos, me pregunto si nos han visto, si la canción interminable se oía hasta allá, descubro entonces que cruzando la barranca esta aquella casa de riqueza infinita, con sus tejas terracota, miro y deseo entonces ser dueño de aquel paraíso, dormir un día dentro de aquella mansión, pero no puedo seguir, volteo y una vez mas la música me llama y vuelvo a soñar despierto, hay mucho por vivir, mucho por beber, hemos disfrutado toda la noche de esta fiesta a la que nunca me invitaron, mas dentro de ella encontré la amistad de buenos amigos y brindamos hasta el amanecer, nos gustaba estar juntos y reír, hacer desvariar al mas sensato, somos crueles y reacios, somos los amigos de la ruta 100, albureros, mecánicos mugrosos, pero amigos inseparables, nos queremos solo por ser inferiores al gremio de chóferes, pero sobre todo por que nuestras vidas y vivencias nos entretienen a un paso del fango donde te hunde el alcoholismo, creemos entonces en la pronta recuperación de la salud, que no existe mas que al chocar los vasos rebosantes de alcohol, y así transcurre la vida, una vida de pesares para mi, a veces mi mente vaga iracunda buscando una razón de ser, una verdad para seguir, pero no encuentro nada, y vuelvo con ellos, les cuento y me responden lo mismo de siempre, y así ha de ser cuando preguntas lo mismo, quisiera cambiar y ser mejor, mejor persona, dejar de beber, y dejar este ambiente de presidio, así creía por que la mente enferma no encuentra salida, aun estando en completa libertad, sufrimos por decepciones de amor, por cualquier cosa, la mas insignificante que nos sirviera de pretexto para destapar una botella, y terminar sin que existiera una célula a la que no se le hubiera intoxicado con brebajes destilados dios sabe donde, a veces llegamos a pensar que lo único que valía la pena en el mundo eran las mujeres y el vino, creíamos que un amigo era sin duda el que invitaba mas copas. Bebía y me perdía días enteros en cualquier lugar donde hubiera fiesta, platicaba de todo por que todo lo sabia, lo mas interesante era la razón para beber, parecido a un torero me mostraba con heridas que había alcanzado en el ruedo de la vida, y una ves borracho contaba lo sucedido entre chistes, mentía al decir que no me dolía ya, después cantaba. Las esposas de mis amigos me querían a medias, creían que yo incitaba al desorden a sus hombres, que según ellas ostentaban buenas costumbres, me preguntaban constantemente por mi pareja, a la que nunca llevaba conmigo, lo hacían a sabiendas de mi intimidad doliente -soy soltero contestaba-, y reían conmigo, muchas veces preferíamos salirnos a cualquier lugar donde hablar claramente de nuestras aflicciones, íbamos cerca a sacar a otros de sus casas, nos miraban incrédulos que aun deambuláramos y quisiéramos seguir tomando, cantando y riendo, disfrutando del dolor de la vida, aquella vida que tuve durante la peor etapa de mi existir.
La ruta 100 nos enseño que las circunstancias te pueden llevar hasta el fondo. Mezclada con el alcohol, nos mostró su lado amargo, lleno de vicisitudes engañosas, sentir que eres inmortal y que la vida puede ser de aquel modo era sin duda una patética razón para estar inmersos en un mundo donde nadie gana nada, y si al contrario. La ideología que conllevo y que guardo para decirla hoy es un ejemplo para cualquiera que haya pasado por el infierno del alcoholismo, mas no pretendo usarla para doctrina humana, salir hacia la luz que brinda la sobriedad fue algo que me enseño Ángel Paredes, y que debo a mi mismo, a la idea de ser nuevo, de ser al fin y algún día un hombre de verdad, amigo del dinero que llevo en la bolsa, y que puede sacarse para compartirlo al lado de una calida conversación o de una santa borrachera, eso hoy es diferente, visto desde los ojos de un ser al que debo lo que soy, alguien que toma sus propias decisiones y que es responsable de sus actos, yo mismo.
La conciencia de aquel tiempo, ha muerto, la mato el mismo Zaratustra de Nietzsche así lo creo hoy, por que en su embrollo filosófico esta escrita la superación del hombre, el nacimiento de un nuevo ser, más sabio, pleno y sin censura, ese soy yo hoy. Aquí y ahora.
Miro las fotos de ayer y en ellas observo los rasgos del tiempo, era joven, mas no tenia la dulzura con la que miro hoy la vida, amaba a dios de una manera diferente y ambigua, no sabia nada de mi dios que, inventado o no, carecía de fuerza para darme consejo y llevarme por el buen camino, el camino de la verdad. La vida cobra en especie sus regalías, lo noto por que en aquella época trabajaba poco y ganaba bien sin merecerlo, hoy es diferente y de alguna manera siento que lo que vivo se relaciona con el pasado, ese lugar y esos amigos ya no los veo, no se bien que final tuvieron al terminarse nuestra relación, no tengo tiempo para saberlo, y de cualquier forma no creería en un futuro brillante y limpio al lado de semejantes seres a los que no se les abrió una puerta en el cielo, donde una vez toque y me abrieron para entrar y enfrentarme al destino que justamente tiene cualquiera que crea en si mismo, en una vida diferente y sobria.
La ruta 100 ya no existe, era un elefante blanco que mantenía el gobierno, su sindicato uno de los mas fuerte que haya existido, sucumbió ante la prepotencia de sus agremiados, no me deben nada ni les debo, la ideología marxista dentro del capitalismo no sirve si no es para enriquecer a unos cuantos lideres corruptos que controlan a las masas y se sirven de ellas, quizá y eso fuera la válvula de escape para lo que cuento, o tal vez haya servido para hacerme mas fuerte y alcanzar como ya dije, un ideal diferente y mió, el de la libertad de cuerpo y alma, el don que descubrimos por casualidad guardado en lo mas intimo de nuestro ser.
No