Ciego
Hace cinco días no veo, aparentemente la vista se acabo en mi, nació entonces la falacia de mi vida, y todo lo que a mis ojos llegaba a color y sin censura, todo aquello que contemplara extasiado hoy se que no existe mas. Lo recuerdo si, pero ya no se si era real, si los contornos de las cosas eran así, si la dureza de la roca era tal, ya no se si todo lo que existía ante mis ojos corresponda a esta realidad oscura.
Lentamente me incorporo de un lecho adormecido sin día, sin noche. Pero no extraño nada, este mundo de tinieblas es en cierto modo un continuo despertar de cosas y voces ajenas, las personas que vienen y van semejan una corriente que fluye como un río sin fin de aguas calidas. Creo ahora en mis otros sentidos, siento y huelo todo lo que hay a mi rededor, lo que antes era tan preciado como la belleza de las mujeres solo se nota en sus voces o en su aroma. Hay a mi alcance tonos que escucho y no acierto a imaginar si aquellas voces corresponden a un patrón definido, a una complexión robusta o esquelética de alguien, eso ya no existe, me he dado cuenta que las personas tienen tonos de voz verdadera, que su voz es sin duda lo que las delata ante mi de sus auténticos sentimientos, me doy cuenta al fin que escuchando atentamente a una persona se puede saber si esta sufre, si guarda sentimientos, oculta su amor o su vergüenza ante un hecho que pudiera recordar, la voz de las personas es una rica melodía de cosas ocultas. También he aprendido que las personas ocultan su aroma natural, lo cubren con perfumes excesivos, y he llegado a pensar que les desagrada su persona, su olor, su esencia, y es cuando tratan de cambiar su naturaleza por algo a su parecer más delicado. Se engañan a si mismas. Se avergüenzan de su propio cuerpo.
Dentro de este ritmo de vida oscura también encuentro la tranquilidad del pensamiento profundo hacia los conceptos del hombre. Recuerdo haber leído libros de diversas autorías y uno a uno desfilan ante la imaginación llena de preceptos guardados tanto tiempo en mí, en mis silencios. Y es en esta calma donde el cerebro encuentra al fin las claves para definir y estructurar los complejos mecanismos que mueven el mundo.
Dentro de este letargo hay momentos en que no se distingue el paso que sigue de un ensueño a lo real. Un ciego no ve la luz que viene del sol y que refleja las cosas que capta con el sentido de la vista, mas puede dadas las circunstancias recordarla, sentirla y tocarla, la luz del sol se siente como una tela suave que pesa un poco y que oprime de una manera calida nuestra piel, diría lo mismo de la luna y de las estrellas pero dado que la noche es fría y sopla a veces el viento no existe ya para mi visiones semejantes, a no ser que las recuerde o las imagine. Antaño veía ciegos por el rumbo, imaginaba entonces como podría ser su vida, si se movían lentamente buscando obstáculos, o si siempre requerían del inseparable lazarillo, tales cosas aun no las he resuelto no hay necesidad de eso. Prefiero no salir de este lugar, ya que fue el exterior lo que me obligo a descomponer mis sentidos, lo digo por que hasta acá se escucha el ruido infernal que provocan con sus maquinas, huelo combustoleos quemándose y la comida tiene un raro sabor que ya percibía yo antes pero nunca le di importancia, todo esta contaminado, aunque ahora no pueda verlo.
Dicen quienes creen saberlo todo, que hay un sexto sentido, pudiera ser cierto, por que cada que se aproxima una persona en silencio, el cuerpo mío trata de enderezarse, cuando alguien avienta alguna cosa el sentimiento de protección se activa en mi y siento una rara aprensión, aunque sea inevitable recibir un golpe. Las personas emanan una temperatura que se esparce a una corta distancia. Pero he observado hechos que no comprendo, a veces se siente como si cerca mío hubiera alguien y no es así, me doy cuenta entonces que alguna presencia indefinida habita en las cercanías sin que nadie pueda notarlo, es decir que quizá y ronde por ahí algún ser o alguna cosa sin vida de la cual se siente su presencia fría y desagradable.
A veces trato de identificar un ave que canta, siento a través de ella que la música natural se genera en su voz, en ese lenguaje nuevo y rico, sus trinos deleitan mis oídos y me proporcionan placer, algo que jamás sentí cuando tenia vista.
He comprendido la razón por la que muchos ciegos andan con perros, y es por que son animales fieles, confiables y sobre todo protegen la integridad, su amistad es como la de un verdadero amigo, y es a su lado como se dan cuenta si alguien se acerca o si sucede alguna eventualidad. Lamento decir que no tengo amigos, mucho menos un perro, la soledad en la que vivo no puede ostentar tales cosas, además no se si yo mismo sea de confiar, puesto que alguien que no cuida su cuerpo y a si mismo no debería confiársele mas nada.
El sentido de la vista es sin duda una maravilla de la biología, ver y apreciar el mundo a través de los ojos, percibir los colores, gustar de mirar a los niños jugar, etc. es un regalo de la naturaleza para sus criaturas mas selectas, sin embargo esto puede perderse, o no apreciarse debidamente. Pero retomando diré que a veces he notado que algunas personas sienten lastima por mi, por mi precaria situación, y me río mucho por que ahora se que la verdadera lastima nace de mi para todos los que ven, pero que no quieren o no saben comprender lo que sus ojos miran y esta ahí para ser contemplado, admirado y descubierto por personas como tu. Sentir el mundo, palparlo y conjuntarlo con un sentimiento de amor hacia la naturaleza que somos nosotros mismos, es una tarea diaria, la contemplación a través de la vista se registra en el cerebro y de esto nacen los sueños, la vida sin un sentido nos enseña a querer vivir mas, nos golpea con sabiduría para que comprendamos la razón verdadera de nuestra estancia en este maravilloso lugar.
Lentamente me incorporo de un lecho adormecido sin día, sin noche. Pero no extraño nada, este mundo de tinieblas es en cierto modo un continuo despertar de cosas y voces ajenas, las personas que vienen y van semejan una corriente que fluye como un río sin fin de aguas calidas. Creo ahora en mis otros sentidos, siento y huelo todo lo que hay a mi rededor, lo que antes era tan preciado como la belleza de las mujeres solo se nota en sus voces o en su aroma. Hay a mi alcance tonos que escucho y no acierto a imaginar si aquellas voces corresponden a un patrón definido, a una complexión robusta o esquelética de alguien, eso ya no existe, me he dado cuenta que las personas tienen tonos de voz verdadera, que su voz es sin duda lo que las delata ante mi de sus auténticos sentimientos, me doy cuenta al fin que escuchando atentamente a una persona se puede saber si esta sufre, si guarda sentimientos, oculta su amor o su vergüenza ante un hecho que pudiera recordar, la voz de las personas es una rica melodía de cosas ocultas. También he aprendido que las personas ocultan su aroma natural, lo cubren con perfumes excesivos, y he llegado a pensar que les desagrada su persona, su olor, su esencia, y es cuando tratan de cambiar su naturaleza por algo a su parecer más delicado. Se engañan a si mismas. Se avergüenzan de su propio cuerpo.
Dentro de este ritmo de vida oscura también encuentro la tranquilidad del pensamiento profundo hacia los conceptos del hombre. Recuerdo haber leído libros de diversas autorías y uno a uno desfilan ante la imaginación llena de preceptos guardados tanto tiempo en mí, en mis silencios. Y es en esta calma donde el cerebro encuentra al fin las claves para definir y estructurar los complejos mecanismos que mueven el mundo.
Dentro de este letargo hay momentos en que no se distingue el paso que sigue de un ensueño a lo real. Un ciego no ve la luz que viene del sol y que refleja las cosas que capta con el sentido de la vista, mas puede dadas las circunstancias recordarla, sentirla y tocarla, la luz del sol se siente como una tela suave que pesa un poco y que oprime de una manera calida nuestra piel, diría lo mismo de la luna y de las estrellas pero dado que la noche es fría y sopla a veces el viento no existe ya para mi visiones semejantes, a no ser que las recuerde o las imagine. Antaño veía ciegos por el rumbo, imaginaba entonces como podría ser su vida, si se movían lentamente buscando obstáculos, o si siempre requerían del inseparable lazarillo, tales cosas aun no las he resuelto no hay necesidad de eso. Prefiero no salir de este lugar, ya que fue el exterior lo que me obligo a descomponer mis sentidos, lo digo por que hasta acá se escucha el ruido infernal que provocan con sus maquinas, huelo combustoleos quemándose y la comida tiene un raro sabor que ya percibía yo antes pero nunca le di importancia, todo esta contaminado, aunque ahora no pueda verlo.
Dicen quienes creen saberlo todo, que hay un sexto sentido, pudiera ser cierto, por que cada que se aproxima una persona en silencio, el cuerpo mío trata de enderezarse, cuando alguien avienta alguna cosa el sentimiento de protección se activa en mi y siento una rara aprensión, aunque sea inevitable recibir un golpe. Las personas emanan una temperatura que se esparce a una corta distancia. Pero he observado hechos que no comprendo, a veces se siente como si cerca mío hubiera alguien y no es así, me doy cuenta entonces que alguna presencia indefinida habita en las cercanías sin que nadie pueda notarlo, es decir que quizá y ronde por ahí algún ser o alguna cosa sin vida de la cual se siente su presencia fría y desagradable.
A veces trato de identificar un ave que canta, siento a través de ella que la música natural se genera en su voz, en ese lenguaje nuevo y rico, sus trinos deleitan mis oídos y me proporcionan placer, algo que jamás sentí cuando tenia vista.
He comprendido la razón por la que muchos ciegos andan con perros, y es por que son animales fieles, confiables y sobre todo protegen la integridad, su amistad es como la de un verdadero amigo, y es a su lado como se dan cuenta si alguien se acerca o si sucede alguna eventualidad. Lamento decir que no tengo amigos, mucho menos un perro, la soledad en la que vivo no puede ostentar tales cosas, además no se si yo mismo sea de confiar, puesto que alguien que no cuida su cuerpo y a si mismo no debería confiársele mas nada.
El sentido de la vista es sin duda una maravilla de la biología, ver y apreciar el mundo a través de los ojos, percibir los colores, gustar de mirar a los niños jugar, etc. es un regalo de la naturaleza para sus criaturas mas selectas, sin embargo esto puede perderse, o no apreciarse debidamente. Pero retomando diré que a veces he notado que algunas personas sienten lastima por mi, por mi precaria situación, y me río mucho por que ahora se que la verdadera lastima nace de mi para todos los que ven, pero que no quieren o no saben comprender lo que sus ojos miran y esta ahí para ser contemplado, admirado y descubierto por personas como tu. Sentir el mundo, palparlo y conjuntarlo con un sentimiento de amor hacia la naturaleza que somos nosotros mismos, es una tarea diaria, la contemplación a través de la vista se registra en el cerebro y de esto nacen los sueños, la vida sin un sentido nos enseña a querer vivir mas, nos golpea con sabiduría para que comprendamos la razón verdadera de nuestra estancia en este maravilloso lugar.
El amor
Amor de niño, de verte lejos, escondido, pasando por tu calle, ahí se queda sentado esperando. En la mirada de los enamorados lo vemos siempre, ellos lo llevan como un hilo que une su ser.
A veces es tan grande que al pasar ente mí, me invade, me irradia, me conforta.
Recuerdo un día cuando se fue, cuando no volvió, cuando la apatía nos toco con su feroz encanto, y desde entonces vamos solos, sin amor. Sin poder amar.
Amábamos tanto, pendientes de un sueño, fabricando un mundo de sutilezas y en medio de ambos creamos la nada, quisimos que en ese espacio aparente no hubiera nadie, que siempre estuviésemos unidos como lapas al cristal, absorbiendo todo, cualquier partícula que emanara de ti, de mi, quisimos mas aun, meternos en la mente, para ver si en algún momento habría alguna cosa ajena a nosotros, alguna idea que nos pudiera separar.
Así es el amor, amor de niños hurgando el tiempo, matando espacios, haciendo lento el mundo, el mundo que gira y abandona al amor que no va con el, que permanece quieto cuando se queda lejos sentado esperando, así se quedo nuestro amor. Esperando. La banca que escondía nuestras fugaces caricias y nuestros besos, desapareció, estaba aquí en este lugar, que hoy contemplo con apatía, mas allá los árboles que gemían ante tu belleza y se sacudían repletos de roció, recuerdo cuando reíamos de buena gana y éramos felices. Hoy también lo somos, aunque entonces creímos en la muerte sin el uno con el otro, pero nadie muere de amor, el amor es lento y no alcanza al tiempo, lo que mata es el tiempo y la suerte, no el amor.
Aquella tarde donde te encontré la primera vez también la recuerdo, la gracia con que me mirabas, tus pasos tan intensos retumban ante mi y me estremezco, sacuden mi cabeza con cosas del pasado muerto, algo de aquello queda aun en estos lares y quisiera retenerlo, guardarlo, que se acostumbre a mi, y no se vaya, tenerlo unos años en mi mundo cambiado, diferente ahora que no estas, hoy que te busco encerrada entre mis ánimos de enamorado, pero el amor de mujer es diferente al mío, tu amor cansado de mis quimeras olvidadas, mi amor que molestaba de añejo que fue, que amaneció estropeado una mañana de alborotados sueños de mujer, cuando entre las sabanas se ha metido el desencanto, cuando el deseo crece por otra suerte.
Mas lo triste es tanto abandono entre estas cosas que veo, en este lugar de recuerdos vanos, quizá y aquí ronda el espíritu que confunde la mente y dentro de nosotros creímos amar, segados y deslumbrados nos unimos sin ver mas allá de los años y la vejes, sin comprender ni dar tiempo a la razón. La juventud nos mintió, nos llevo al precipicio donde abatidos nos separan hoy tantas cosas, agotados de luchar contracorriente fuimos germinando ideas de venganza y pesadumbre, mas tarde todo aquello nos hundió hasta casi matarnos, aquella lucha inerte, sin sentido paso a formar parte de todo esto, de tu olvido, pero yo te recuerdo bien aquí sentada en este abismo que grita por un pernicioso encuentro, pero la razón es mas poderosa que el amor, que el recuerdo, y así se queda todo viendo como me alejo sin nada, sin voltear, pensando en ti y en mi, lo que un día fue, un nosotros.
El tren
Que agradable es ir en el tren mirando hacia atrás, viendo como se aleja el punto de partida, siento que así se va la vida, ante nuestros ojos, sin poder detenerla, se va por la vía que se hace pequeña en ese recorrido que se queda, que parece no tener fin, y que ya solo es un punto, volteo y el camino es diferente ante la real presencia del futuro, en este camino donde se que no llegamos a ninguna parte. Cuando el tren se va sin nosotros aprendemos que la nostalgia es buena compañera, que a su lado nacen los deseos por lo añorado. En ese tren se va media vida, una parte de nosotros es arrancada de tajo por un sentimiento, pensamos que ya nada es igual y quedamos sentados en aquella estación donde lo que suceda ya no importa, viene además la tristeza a preguntarnos si ha de quedarse mucho tiempo con nosotros, ante esta crueldad que miro, no puedo mas que recordar, veo aquellas cosas y me pregunto por la algarabía de los buenos tiempos, y en la siguiente estación me regreso. No hay mas viaje de ida, aquí es mi lugar, el destino puede esperar, y el tren se va sin mí. Pero en su viaje me lleva dormido dentro, con mis sueños de vivir, de crecer, y todo lo mío va perdido al lugar lejano donde nunca pude ir.
Así se inventa una doble vida, en ese momento donde nos fragmentamos para ser ambos lados de una persona rota, un ser que no pertenece aquí ni allá, por que se queda en carne, pero se va en espíritu, mirando la vía que cada vez es mas angosta y se pierde en lo lejano, viendo como veo yo, el que se va.
El otro, el cobarde es el que regresa, se queda, calla y se corrompe con los años muertos, con las ideas marchitas, y sin alma, sin espíritu para luchar por la huida, por aquel lugar soñado donde nunca ha de ir.
Que agradable es ir en el tren mirando hacia atrás, donde podemos tapar la distancia con un dedo, cuando miramos fijamente aquellas cosas que ya no alcanzamos y se van por ese punto lejano, se las come el tiempo en aquella lejanía, así se traslada todo a un nuevo entorno, un horizonte que de ver de lado quisiéramos, pero yo miro hacia atrás y no vuelvo mas, entiendo entonces la falta que me hace todo aquello que se queda, la parte que dejé, siempre que me voy, y siento el vacío de las personas y alguna vez también, deseo el ayer, el ayer también se queda, por que es cobarde, como la otra parte de mi, todo mi pasado muere al alejarme de aquel lugar, cuando parto se refleja un estado de conciencia diferente y abandono todo, hasta los inmemoriales tiempos de mis ancestros, dejo incluso la muerte que me aguarda fuera de mi casa desierta hoy sin mi, tonta muerte por que andando encontraría mi rastro perdido entre las vías, entre sabandijas silenciosas, bocas que no hablan palabras que dijeran hacia donde al fin me fui, ahí sabría que soy fugas, que soy lejano, que sus actos de dolor ya no me alcanzan, entonces tarde encontraría mi cuerpo dejado en aquel olvido, y se conformaría con ese vil despojo, que aunado a todas las cosas quedo tirado a la vera del camino de este tren donde voy mirando y riendo recordando, sintiendo, diciendo. ¡Que agradable es ir en el tren mirando hacia atrás!
Así se inventa una doble vida, en ese momento donde nos fragmentamos para ser ambos lados de una persona rota, un ser que no pertenece aquí ni allá, por que se queda en carne, pero se va en espíritu, mirando la vía que cada vez es mas angosta y se pierde en lo lejano, viendo como veo yo, el que se va.
El otro, el cobarde es el que regresa, se queda, calla y se corrompe con los años muertos, con las ideas marchitas, y sin alma, sin espíritu para luchar por la huida, por aquel lugar soñado donde nunca ha de ir.
Que agradable es ir en el tren mirando hacia atrás, donde podemos tapar la distancia con un dedo, cuando miramos fijamente aquellas cosas que ya no alcanzamos y se van por ese punto lejano, se las come el tiempo en aquella lejanía, así se traslada todo a un nuevo entorno, un horizonte que de ver de lado quisiéramos, pero yo miro hacia atrás y no vuelvo mas, entiendo entonces la falta que me hace todo aquello que se queda, la parte que dejé, siempre que me voy, y siento el vacío de las personas y alguna vez también, deseo el ayer, el ayer también se queda, por que es cobarde, como la otra parte de mi, todo mi pasado muere al alejarme de aquel lugar, cuando parto se refleja un estado de conciencia diferente y abandono todo, hasta los inmemoriales tiempos de mis ancestros, dejo incluso la muerte que me aguarda fuera de mi casa desierta hoy sin mi, tonta muerte por que andando encontraría mi rastro perdido entre las vías, entre sabandijas silenciosas, bocas que no hablan palabras que dijeran hacia donde al fin me fui, ahí sabría que soy fugas, que soy lejano, que sus actos de dolor ya no me alcanzan, entonces tarde encontraría mi cuerpo dejado en aquel olvido, y se conformaría con ese vil despojo, que aunado a todas las cosas quedo tirado a la vera del camino de este tren donde voy mirando y riendo recordando, sintiendo, diciendo. ¡Que agradable es ir en el tren mirando hacia atrás!
La locura de mis noches
Tremenda oscuridad del día, eso es la noche, la que acompaña al ebrio que hay en mi, me llama desde siempre, con sus lenguas dormidas, dentro de los muros que todo lo guardan. Es la noche que te oculta sin que sepas que ando tus caminos y llego cerca de ti y tus adentros, allá en tu casa donde duermes.
En mi existe un sentimiento que llega durante la noche, es tu recuerdo y en el todo esta oscuro, todo late por ti, sea por el frío, sea por esta soledad, pero siempre contigo, cerca de ti.
Hay noches donde tal es la bruma, que desconozco tus rumbos, y me pierdo doblando una esquina, de modo que parto sin mirar siquiera tu calle, la noche avanza lenta y sigilosa rodeando mis pasos en ese andar de vagabundo, en la solitaria avenida de apagados llantos, de interminables sufrimientos, finalmente te extraño, sin siquiera conocerte. Sin saber tú nombre.
La noche apaga el día, la luz en la que duermo callado, escondido lejos de todo, lejos de ti, esperando, soñando, ahí mis ojos de quererte tanto no ven ni sienten tu presencia ajena. Cada noche que pasa soy mas sombra, me pego a las paredes de las calles solas, a veces flotando, o tal vez gimiendo un quedo llanto que te busca siempre, todo aquello que encuentro tirado conmigo llevo, y lo escondo hasta saber si acaso era tuyo. De los ebrios como yo que deambulan solos buscando un amor, un mañana de silencios apagados, nace la desdicha de quererte de contemplar tu belleza calculada en cada trazo de naturaleza mágica. No he de irme lejos, ahí estaré siempre, si miras bien, a través de la noche, notaras quizá, que te espero afuera, en el frío que no tiene clemencia de mi cuerpo marchito, tal vez tus ojos me reconozcan lejos, o quizá y las luces que zumban sobre mi cabeza cual saetas buscando carne y muerte, me alumbren un poco y veas mi rostro débil, sin vida, de una existencia perdida y trémula. Cada noche habrá alguien afuera con amor, alguien que soy yo rondando tu calle, azotando el piso que te vio pasar de día, y no me dice nada.
Cada noche nace una esperanza de amor y entre las sombras que cobijan el alma de un perdido, espero, nazco, y me llevo los escombros de tu calle desolada, y con todo eso formo el universo, abundo en las estrellas y comparto la idea de tenerte cerca, en esta locura, en la noche que callada espera a que regrese el sol.
En mi existe un sentimiento que llega durante la noche, es tu recuerdo y en el todo esta oscuro, todo late por ti, sea por el frío, sea por esta soledad, pero siempre contigo, cerca de ti.
Hay noches donde tal es la bruma, que desconozco tus rumbos, y me pierdo doblando una esquina, de modo que parto sin mirar siquiera tu calle, la noche avanza lenta y sigilosa rodeando mis pasos en ese andar de vagabundo, en la solitaria avenida de apagados llantos, de interminables sufrimientos, finalmente te extraño, sin siquiera conocerte. Sin saber tú nombre.
La noche apaga el día, la luz en la que duermo callado, escondido lejos de todo, lejos de ti, esperando, soñando, ahí mis ojos de quererte tanto no ven ni sienten tu presencia ajena. Cada noche que pasa soy mas sombra, me pego a las paredes de las calles solas, a veces flotando, o tal vez gimiendo un quedo llanto que te busca siempre, todo aquello que encuentro tirado conmigo llevo, y lo escondo hasta saber si acaso era tuyo. De los ebrios como yo que deambulan solos buscando un amor, un mañana de silencios apagados, nace la desdicha de quererte de contemplar tu belleza calculada en cada trazo de naturaleza mágica. No he de irme lejos, ahí estaré siempre, si miras bien, a través de la noche, notaras quizá, que te espero afuera, en el frío que no tiene clemencia de mi cuerpo marchito, tal vez tus ojos me reconozcan lejos, o quizá y las luces que zumban sobre mi cabeza cual saetas buscando carne y muerte, me alumbren un poco y veas mi rostro débil, sin vida, de una existencia perdida y trémula. Cada noche habrá alguien afuera con amor, alguien que soy yo rondando tu calle, azotando el piso que te vio pasar de día, y no me dice nada.
Cada noche nace una esperanza de amor y entre las sombras que cobijan el alma de un perdido, espero, nazco, y me llevo los escombros de tu calle desolada, y con todo eso formo el universo, abundo en las estrellas y comparto la idea de tenerte cerca, en esta locura, en la noche que callada espera a que regrese el sol.
Buscando a Wally
Si miras bien descubrirás que cada persona busca a alguien, todos buscamos en un espacio plano del tiempo a un personaje conocido, que a medias recordamos, ese personaje que ha cambiado hasta convertirse en lo que es hoy, somos nosotros mismos, y nos buscamos como jugando a buscar a Wally. Wally esta en ese plano escondido y jugando a entretenernos, así somos nosotros también, nos ocultamos y con el tiempo parece como si al mirarnos fijamente no nos reconociéramos, hemos cambiado, la transfiguración que ejerce la vida en nuestro ser, es latente y nos avergüenza, nos estremece tan solo de fijar bien la vista y descubrirnos extasiados dentro de un mundo creado y dibujado por algún ser supremo, ocultándonos de todos. Mas arriba descubres la idea de una entidad a la que encargamos al monstruoso ser que arrepentido y solo clama por un poco de clemencia, clemencia para sus actos fallidos, para su falta de entendimiento, para su vida ordinaria y seductora, vida que al paso de los años transforma a las personas en un adefesio en cuerpo y alma, no obstante la vida misma se encarga de sus criaturas, las ama y protege les da aliento a cada momento, pero pareciera que los humanos solo son dibujos en esa hoja plana donde no se mueven y no sienten, la vida entonces hace su juego con el destino de cada quien, arruga la hoja y escribe nuevamente , dibuja otros personajes y por ahí a nosotros otra vez, y ahora llenos de jubilo por la nueva oportunidad, volvemos los ojos y estamos entre tanta gente, personas ajenas y nuevas, pero que si tuvieran una identidad serian buscados y serian el central personaje del juego, pero nosotros somos Wally, y nos merecemos el juego entero.
Hablaba de la entidad superior, la que finalmente parece ser a la que todas las palancas obedecen, es esa entidad la que maneja todo hasta la vida, sin ella no tendría comienzo nada, desde ella hasta nosotros hay varias etapas, somos su ultima creación y así debe ser por que de lo contrario otras manos y otros tiempos nos habrían dibujado y aunque la historia seria igual, seguramente no nos llamaríamos Wally.
Hoy lo que haremos será hablar de lo complejo de nuestra transformación, la razón por la que al actuar no nos detenemos ante cada situación a reflexionar, a deducir si nos conviene o no un paso mas allá, semejante al humano que parado está ante un precipicio situemos al ser que somos, un paso mas y caeremos, mas adelante en ese abismo hay cosas interesantes y valiosas a nuestro entender, ¿Por qué avanzar? ¿Para que retroceder? Lo anterior ya lo vivimos, la aventura de la vida nos espera, decidimos , bien, aquí hay que razonar un poco, y razonar solo significa que la inteligencia nos ha llevado a la reflexión, hoy reflexionamos, nos sentamos un poco para encontrar a Wally, y lo encontramos parado ante un abismo, le diremos a Wally entonces que no se salga de la hoja, que retroceda, pero Wally no oye, wally es un muñeco, un ser que alguna mano mágica ha dibujado para jugar a su antojo, lo dibujo a un paso de su desaparición, así encontramos a Wally, desesperado y llorando por que no se sabe regresar, por que no sabe que le sucede, y cree en algo que esta mas allá ante sus ojos, y se le oye gemir, se le nota cansado de andar hasta el punto donde ha de caer, así esta Wally, lo interesante de todo esto es que Wally nunca cae, sufre sin saber que sin el, este juego no tendría sentido, ni la mano omnipotente del ser supremo tiene la fuerza para desbarrancar a Wally, no puede la mas grande de las fuerzas quitar o hacerle mas largo el camino a nuestro personaje, el juego ya esta regido y construido para que haya existencia, para que sus criaturas se regodeen y vivan felices, ¿Qué hacer con Wally? ¿Qué nos da Wally si le decimos esto?, nada, absolutamente nada, ¿entonces Wally sufrirá por el resto de sus días?, no lo se, pero pienso que si Wally tiene la suficiente fuerza para voltear hacia nosotros y descubrirnos, aunque Wally no se pueda mover, al menos encontrara un halito de paz, de amor, y de comprensión, sabemos de sobra que nunca su vida ha de ser diferente por que ya esta trazada, pero aquí arriba desde donde lo vemos tendrá amigos, que el tiempo que le inviertan en jugar a encontrarlo será de oro, será pleno.
La transformación de Wally decía es un lento proceso sin el cual nadie seria ni bueno ni malo, Wally es bueno y en el juego hay otro que se le parece demasiado excepto por que viste de negro, y nos confunde, no diremos que es malo, solo que es diferente, pero wally es bueno, lo se, cualquiera al que se le haya dedicado algo, aunque sea un juego es buena persona, cualquiera que se arrepienta a tiempo de sus pecados se transforma en bueno, bueno ante los ojos de nosotros es Wally, ¿verdad Wally? Y Wally se perdona, se convierte, se transforma finalmente en algo bello, su pasado ha muerto, y eso es cierto, el ayer ha muerto con todo lo que llevaba dentro de su saco de trastos viejos y dudas ajenas, lo ha enterrado el hoy, y como el mañana no existe y no podemos esperarlo entonces solo nos importa el hoy. Hoy buscamos a Wally para decirle que no tema, que las cosas que le rodean son iguales a el, y que las cosas que teme no han de torturarle mas, y eso solo lo ha de lograr confiando al razonamiento, que sin el nada tendría sentido, Wally ha de entender que la vida misma no le hubiera creado si no fuera por la imperante necesidad de tenerle como huésped en este mundo, entonces de parte de la vida le diremos a Wally, que no tema a la vida, ni a sus criaturas, también le diremos que las fuerzas que controlan todo, están ocupadas en mantener el orden superior, y que este juego donde vive Wally no es tan importante para hacer tantos aspavientos, así que empecemos a buscar a Wally, y tracemos a nuestro entender una guía para devolverlo al centro del mundo, al eje del universo, donde un día partió y no ha vuelto aun.
Busquemos a Wally, muy dentro de nuestro corazón ahí esta esperando, el nos ama y gracias a esta analogía encontrémonos a nosotros mismos, lleguemos al ser que llevamos dentro cada quien y que nos aterra, perdonémonos de todo, hagamos la vida mas fácil y sobre todo, tratemos de ser felices, tengamos en cuenta que cada paso que demos nos lleva a nuestra propia ruina o hacia un horizonte donde podremos ver un día crecer el sol, y dar a los que nos rodean un poco de consuelo, de amor y de franco razonamiento. Ese día habremos encontrado verdaderamente a Wally.
Hablaba de la entidad superior, la que finalmente parece ser a la que todas las palancas obedecen, es esa entidad la que maneja todo hasta la vida, sin ella no tendría comienzo nada, desde ella hasta nosotros hay varias etapas, somos su ultima creación y así debe ser por que de lo contrario otras manos y otros tiempos nos habrían dibujado y aunque la historia seria igual, seguramente no nos llamaríamos Wally.
Hoy lo que haremos será hablar de lo complejo de nuestra transformación, la razón por la que al actuar no nos detenemos ante cada situación a reflexionar, a deducir si nos conviene o no un paso mas allá, semejante al humano que parado está ante un precipicio situemos al ser que somos, un paso mas y caeremos, mas adelante en ese abismo hay cosas interesantes y valiosas a nuestro entender, ¿Por qué avanzar? ¿Para que retroceder? Lo anterior ya lo vivimos, la aventura de la vida nos espera, decidimos , bien, aquí hay que razonar un poco, y razonar solo significa que la inteligencia nos ha llevado a la reflexión, hoy reflexionamos, nos sentamos un poco para encontrar a Wally, y lo encontramos parado ante un abismo, le diremos a Wally entonces que no se salga de la hoja, que retroceda, pero Wally no oye, wally es un muñeco, un ser que alguna mano mágica ha dibujado para jugar a su antojo, lo dibujo a un paso de su desaparición, así encontramos a Wally, desesperado y llorando por que no se sabe regresar, por que no sabe que le sucede, y cree en algo que esta mas allá ante sus ojos, y se le oye gemir, se le nota cansado de andar hasta el punto donde ha de caer, así esta Wally, lo interesante de todo esto es que Wally nunca cae, sufre sin saber que sin el, este juego no tendría sentido, ni la mano omnipotente del ser supremo tiene la fuerza para desbarrancar a Wally, no puede la mas grande de las fuerzas quitar o hacerle mas largo el camino a nuestro personaje, el juego ya esta regido y construido para que haya existencia, para que sus criaturas se regodeen y vivan felices, ¿Qué hacer con Wally? ¿Qué nos da Wally si le decimos esto?, nada, absolutamente nada, ¿entonces Wally sufrirá por el resto de sus días?, no lo se, pero pienso que si Wally tiene la suficiente fuerza para voltear hacia nosotros y descubrirnos, aunque Wally no se pueda mover, al menos encontrara un halito de paz, de amor, y de comprensión, sabemos de sobra que nunca su vida ha de ser diferente por que ya esta trazada, pero aquí arriba desde donde lo vemos tendrá amigos, que el tiempo que le inviertan en jugar a encontrarlo será de oro, será pleno.
La transformación de Wally decía es un lento proceso sin el cual nadie seria ni bueno ni malo, Wally es bueno y en el juego hay otro que se le parece demasiado excepto por que viste de negro, y nos confunde, no diremos que es malo, solo que es diferente, pero wally es bueno, lo se, cualquiera al que se le haya dedicado algo, aunque sea un juego es buena persona, cualquiera que se arrepienta a tiempo de sus pecados se transforma en bueno, bueno ante los ojos de nosotros es Wally, ¿verdad Wally? Y Wally se perdona, se convierte, se transforma finalmente en algo bello, su pasado ha muerto, y eso es cierto, el ayer ha muerto con todo lo que llevaba dentro de su saco de trastos viejos y dudas ajenas, lo ha enterrado el hoy, y como el mañana no existe y no podemos esperarlo entonces solo nos importa el hoy. Hoy buscamos a Wally para decirle que no tema, que las cosas que le rodean son iguales a el, y que las cosas que teme no han de torturarle mas, y eso solo lo ha de lograr confiando al razonamiento, que sin el nada tendría sentido, Wally ha de entender que la vida misma no le hubiera creado si no fuera por la imperante necesidad de tenerle como huésped en este mundo, entonces de parte de la vida le diremos a Wally, que no tema a la vida, ni a sus criaturas, también le diremos que las fuerzas que controlan todo, están ocupadas en mantener el orden superior, y que este juego donde vive Wally no es tan importante para hacer tantos aspavientos, así que empecemos a buscar a Wally, y tracemos a nuestro entender una guía para devolverlo al centro del mundo, al eje del universo, donde un día partió y no ha vuelto aun.
Busquemos a Wally, muy dentro de nuestro corazón ahí esta esperando, el nos ama y gracias a esta analogía encontrémonos a nosotros mismos, lleguemos al ser que llevamos dentro cada quien y que nos aterra, perdonémonos de todo, hagamos la vida mas fácil y sobre todo, tratemos de ser felices, tengamos en cuenta que cada paso que demos nos lleva a nuestra propia ruina o hacia un horizonte donde podremos ver un día crecer el sol, y dar a los que nos rodean un poco de consuelo, de amor y de franco razonamiento. Ese día habremos encontrado verdaderamente a Wally.
Knocking on heaven’s door, in the ruta 100
Amanece y se desprende la luz del día que ciega mis ojos, me pregunto si nos han visto, si la canción interminable se oía hasta allá, descubro entonces que cruzando la barranca esta aquella casa de riqueza infinita, con sus tejas terracota, miro y deseo entonces ser dueño de aquel paraíso, dormir un día dentro de aquella mansión, pero no puedo seguir, volteo y una vez mas la música me llama y vuelvo a soñar despierto, hay mucho por vivir, mucho por beber, hemos disfrutado toda la noche de esta fiesta a la que nunca me invitaron, mas dentro de ella encontré la amistad de buenos amigos y brindamos hasta el amanecer, nos gustaba estar juntos y reír, hacer desvariar al mas sensato, somos crueles y reacios, somos los amigos de la ruta 100, albureros, mecánicos mugrosos, pero amigos inseparables, nos queremos solo por ser inferiores al gremio de chóferes, pero sobre todo por que nuestras vidas y vivencias nos entretienen a un paso del fango donde te hunde el alcoholismo, creemos entonces en la pronta recuperación de la salud, que no existe mas que al chocar los vasos rebosantes de alcohol, y así transcurre la vida, una vida de pesares para mi, a veces mi mente vaga iracunda buscando una razón de ser, una verdad para seguir, pero no encuentro nada, y vuelvo con ellos, les cuento y me responden lo mismo de siempre, y así ha de ser cuando preguntas lo mismo, quisiera cambiar y ser mejor, mejor persona, dejar de beber, y dejar este ambiente de presidio, así creía por que la mente enferma no encuentra salida, aun estando en completa libertad, sufrimos por decepciones de amor, por cualquier cosa, la mas insignificante que nos sirviera de pretexto para destapar una botella, y terminar sin que existiera una célula a la que no se le hubiera intoxicado con brebajes destilados dios sabe donde, a veces llegamos a pensar que lo único que valía la pena en el mundo eran las mujeres y el vino, creíamos que un amigo era sin duda el que invitaba mas copas. Bebía y me perdía días enteros en cualquier lugar donde hubiera fiesta, platicaba de todo por que todo lo sabia, lo mas interesante era la razón para beber, parecido a un torero me mostraba con heridas que había alcanzado en el ruedo de la vida, y una ves borracho contaba lo sucedido entre chistes, mentía al decir que no me dolía ya, después cantaba. Las esposas de mis amigos me querían a medias, creían que yo incitaba al desorden a sus hombres, que según ellas ostentaban buenas costumbres, me preguntaban constantemente por mi pareja, a la que nunca llevaba conmigo, lo hacían a sabiendas de mi intimidad doliente -soy soltero contestaba-, y reían conmigo, muchas veces preferíamos salirnos a cualquier lugar donde hablar claramente de nuestras aflicciones, íbamos cerca a sacar a otros de sus casas, nos miraban incrédulos que aun deambuláramos y quisiéramos seguir tomando, cantando y riendo, disfrutando del dolor de la vida, aquella vida que tuve durante la peor etapa de mi existir.
La ruta 100 nos enseño que las circunstancias te pueden llevar hasta el fondo. Mezclada con el alcohol, nos mostró su lado amargo, lleno de vicisitudes engañosas, sentir que eres inmortal y que la vida puede ser de aquel modo era sin duda una patética razón para estar inmersos en un mundo donde nadie gana nada, y si al contrario. La ideología que conllevo y que guardo para decirla hoy es un ejemplo para cualquiera que haya pasado por el infierno del alcoholismo, mas no pretendo usarla para doctrina humana, salir hacia la luz que brinda la sobriedad fue algo que me enseño Ángel Paredes, y que debo a mi mismo, a la idea de ser nuevo, de ser al fin y algún día un hombre de verdad, amigo del dinero que llevo en la bolsa, y que puede sacarse para compartirlo al lado de una calida conversación o de una santa borrachera, eso hoy es diferente, visto desde los ojos de un ser al que debo lo que soy, alguien que toma sus propias decisiones y que es responsable de sus actos, yo mismo.
La conciencia de aquel tiempo, ha muerto, la mato el mismo Zaratustra de Nietzsche así lo creo hoy, por que en su embrollo filosófico esta escrita la superación del hombre, el nacimiento de un nuevo ser, más sabio, pleno y sin censura, ese soy yo hoy. Aquí y ahora.
Miro las fotos de ayer y en ellas observo los rasgos del tiempo, era joven, mas no tenia la dulzura con la que miro hoy la vida, amaba a dios de una manera diferente y ambigua, no sabia nada de mi dios que, inventado o no, carecía de fuerza para darme consejo y llevarme por el buen camino, el camino de la verdad. La vida cobra en especie sus regalías, lo noto por que en aquella época trabajaba poco y ganaba bien sin merecerlo, hoy es diferente y de alguna manera siento que lo que vivo se relaciona con el pasado, ese lugar y esos amigos ya no los veo, no se bien que final tuvieron al terminarse nuestra relación, no tengo tiempo para saberlo, y de cualquier forma no creería en un futuro brillante y limpio al lado de semejantes seres a los que no se les abrió una puerta en el cielo, donde una vez toque y me abrieron para entrar y enfrentarme al destino que justamente tiene cualquiera que crea en si mismo, en una vida diferente y sobria.
La ruta 100 ya no existe, era un elefante blanco que mantenía el gobierno, su sindicato uno de los mas fuerte que haya existido, sucumbió ante la prepotencia de sus agremiados, no me deben nada ni les debo, la ideología marxista dentro del capitalismo no sirve si no es para enriquecer a unos cuantos lideres corruptos que controlan a las masas y se sirven de ellas, quizá y eso fuera la válvula de escape para lo que cuento, o tal vez haya servido para hacerme mas fuerte y alcanzar como ya dije, un ideal diferente y mió, el de la libertad de cuerpo y alma, el don que descubrimos por casualidad guardado en lo mas intimo de nuestro ser.
La ruta 100 nos enseño que las circunstancias te pueden llevar hasta el fondo. Mezclada con el alcohol, nos mostró su lado amargo, lleno de vicisitudes engañosas, sentir que eres inmortal y que la vida puede ser de aquel modo era sin duda una patética razón para estar inmersos en un mundo donde nadie gana nada, y si al contrario. La ideología que conllevo y que guardo para decirla hoy es un ejemplo para cualquiera que haya pasado por el infierno del alcoholismo, mas no pretendo usarla para doctrina humana, salir hacia la luz que brinda la sobriedad fue algo que me enseño Ángel Paredes, y que debo a mi mismo, a la idea de ser nuevo, de ser al fin y algún día un hombre de verdad, amigo del dinero que llevo en la bolsa, y que puede sacarse para compartirlo al lado de una calida conversación o de una santa borrachera, eso hoy es diferente, visto desde los ojos de un ser al que debo lo que soy, alguien que toma sus propias decisiones y que es responsable de sus actos, yo mismo.
La conciencia de aquel tiempo, ha muerto, la mato el mismo Zaratustra de Nietzsche así lo creo hoy, por que en su embrollo filosófico esta escrita la superación del hombre, el nacimiento de un nuevo ser, más sabio, pleno y sin censura, ese soy yo hoy. Aquí y ahora.
Miro las fotos de ayer y en ellas observo los rasgos del tiempo, era joven, mas no tenia la dulzura con la que miro hoy la vida, amaba a dios de una manera diferente y ambigua, no sabia nada de mi dios que, inventado o no, carecía de fuerza para darme consejo y llevarme por el buen camino, el camino de la verdad. La vida cobra en especie sus regalías, lo noto por que en aquella época trabajaba poco y ganaba bien sin merecerlo, hoy es diferente y de alguna manera siento que lo que vivo se relaciona con el pasado, ese lugar y esos amigos ya no los veo, no se bien que final tuvieron al terminarse nuestra relación, no tengo tiempo para saberlo, y de cualquier forma no creería en un futuro brillante y limpio al lado de semejantes seres a los que no se les abrió una puerta en el cielo, donde una vez toque y me abrieron para entrar y enfrentarme al destino que justamente tiene cualquiera que crea en si mismo, en una vida diferente y sobria.
La ruta 100 ya no existe, era un elefante blanco que mantenía el gobierno, su sindicato uno de los mas fuerte que haya existido, sucumbió ante la prepotencia de sus agremiados, no me deben nada ni les debo, la ideología marxista dentro del capitalismo no sirve si no es para enriquecer a unos cuantos lideres corruptos que controlan a las masas y se sirven de ellas, quizá y eso fuera la válvula de escape para lo que cuento, o tal vez haya servido para hacerme mas fuerte y alcanzar como ya dije, un ideal diferente y mió, el de la libertad de cuerpo y alma, el don que descubrimos por casualidad guardado en lo mas intimo de nuestro ser.





