la piramide
En abril la música rejuvenece, se escuchan por doquier las canciones que mis recuerdos llevan, pero son diferentes, la letra es la misma pero la música y compás son otros, y el sentimiento que alberga en mi se traduce y me resultan incompletas, carecen del original impacto que las llevo al éxito, que las grabó en mi memoria,
Ha rejuvenecido también la alegría, ella como yo seguimos por caminos paralelos, nos miramos de reojo y entendemos que no podemos estar alejados, es joven mi alegría, por que de ella emanan sentimientos recientes de esto que vivimos y que nace diariamente, la alegría de vivir es un concentrado de hechos maravillosos y reales que me hacen pensar en una felicidad entera y mia, me siento dichoso tan solo de saberme vivo. Lo malo es el terror a perderlo todo, a entrar en retroceso y caer definitivamente y sin tiempo en esos pesares del destino, y también a ese miedo le acompaña la idea del péndulo y la rueda de girar las cosas, esa idea que hace tiempo sostuve en mis ensayos y que decía que todo tiene una alta y una baja estadía, el péndulo lo marca en su semicírculo y permite crear una teoría de tiempo y espacio con su arriba y abajo, tomando en cuenta que a cada situación semejante le acompaña una sombra, me transmite miedo, me llena de dudas y hago como si mas tarde la vida misma esta que vivo y que siento mia, se esfume en el momento en que mas feliz me sienta, así que debo también decir que en las líneas paralelas donde veo la felicidad y la alegría ir al paso conmigo, también viaja la tristeza, y con ello la transfiguración de las cosas a lo que da lugar una tesis nueva de que esos sentimientos nunca están completos sin su contraparte, ellos, los sentimientos tienen una doble cara, son bifrontes, por que cuando estas a punto de lograr la cumbre de la felicidad, cambian de fase, se termina el ciclo y como en el péndulo comienza una trayectoria nueva pero inversa, así que me siento un momento a contemplar los hechos y los disfruto no sin tomar en cuenta que todo girara y que así mismo vendrá la oscuridad a ensombrecer todo, recuerdo que cuando nos reuniamos Juan y yo a conversar hablábamos mucho de estas cosas, el me decía que la felicidad era un estado de animo y que si lo reteníamos con fuerza se quedaba mas tiempo del que aparentemente debía, yo le decía que no puedes ser feliz si a tu alrededor se respira intranquilidad, mientras existan guerras, mientras haya ignorancia, el me repetía que los gusanos se los comen los pájaros y que el orden de las cosas existiría mientras se pensara llanamente en ellos, y que si los gusanos viven como alimento para los pájaros, los humanos somos el alimento de la inmensidad, pensar en eso estorba para ser felices, meditábamos y reíamos de nuestra joven experiencia, ¿Quién es mas feliz?, y ¿que es la felicidad?. Al ser racionales los humanos entendemos y hacemos conjeturas, dejamos atrás al simio que no entendía su muerte por causas que eran naturales, era cazado por animales se convertía en alimento, formaba parte de una cadena alimenticia, y al evolucionar se encontró con la idea de la felicidad, el hombre evoluciona constantemente y en sus múltiples interrogantes ha deducido la forma de ser feliz, pero la felicidad como idea solo la entienden los mas sabios, los menos necesitados, viene a mi mente la palabra necesidad, el anhelo de las cosas que no tenemos y que una vez logradas dejan de existir como necesarias, antaño recuerdo mis noches de pensar, en completa paz sin necesidad de dormir, inmediatamente después nacía la sensación de hacer diferentes cosas, puesto que la necesidad estorba para escribir, para pensar, caminaba en esas noches solitarias, silenciosas, y escribía, la mente relajada era capas de escudriñar los rincones de la sabiduría, se traducían mejor las cosas y entendía entonces el complejo proceso evolutivo que se germinaba en mi persona, experimentaba el éxtasis de encumbrarme en la cúspide de una pirámide imaginaria donde el hombre se sitúa según sus necesidades, la pirámide trazaba tres etapas diferentes y escalonadas, la primera y mas baja era la del ser humano que necesita satisfacer su condición animal, es decir, nacer, reproducirse, y morir, en ese orden nacen las expectativas hacia lo que llamamos anhelos, el hombre lucha por tener un nacimiento por evolución y después busca recrearse y se somete a las exigencias de su entorno, después al envejecer trata de morir dignamente, en el siguiente escalón tenemos que los humanos que ya han nacido bien y con formas un poco mas puras de raza y doctrina, se hacen preguntas tales como el ¿Por qué? y la razón de la vida y tienen un mejor sentido de orientación, toman labores menos cansadas y pertenecen un tanto a una sociedad mas selecta, pero no hacen nada por su entorno ni se preocupan por los demás, sienten que son mejores en algo pero no entienden aun la intrincada barrera que los mantiene aislados del poder del conocimiento, a la cúspide de nuestra pirámide solo se llega después de dejar los sentimientos y las razones incluso la podredumbre que el humano tiene por ser humano y animal, y por evolución ya en la cima se razona y se crea, se es puro y conciente, es ahí donde se puede escribir, y nace el arte de la creación, se piensa por instantes breves en la existencia de un orden superior, en un paralelismo que se mira de frente y no hacia arriba, se dialoga con el inconciente y se purifica el espíritu.
Es entonces que se es feliz, la felicidad inunda el organismo como un fluido vital, se deja de lado la escoria de las etapas anteriores de la pirámide y es hasta ese momento que el ser humano logra escribir la historia y desde el más elevado razonamiento nos regala su idea del mundo.
Necesidad de sexo, comida, agua, y carencia de amor, son lastres que no nos permiten pensar, encumbrarnos y ser diferentes, nacemos con todas las cualidades cerebrales, con todas las herramientas que nos servirán en nuestro camino hacia arriba, pero la pirámide es alta, hay encrucijadas donde se bifurca el camino y nos perdemos, el entorno en que vivimos es cada día mas difícil de sobrevivir, y si a todo esto le sumamos el desgano y la apatía, creo que ese lugar del que hablo se perderá dentro del oscurantismo de los tiempos, y hasta me atrevo a decir que la felicidad solo será una teoría de la que se hablara como un lugar al que se llega después de un largo sufrimiento, y que no esta en este mundo.
En la cúspide de la pirámide se observa el mundo de manera diferente, se siente la felicidad y se conoce el amor, llegar ahí es difícil pero no imposible, las respuestas a todas nuestras interrogantes yacen tiradas por todos lados, después ya inmersos en ese mar de conocimiento, nos damos cuenta que siempre fuimos el mismo, que la pendiente solo era una imaginaria forma de ver las cosas y que en cualquier momento del día pudimos entrar en ese estado de conciencia, y ante tal verdad me encuentro en este momento, escribo las cosas que salen de mi, siento la intensa vibra que fluye por mi vida, siento el girar del mundo que me lleva consigo, veo y escucho la música que viene del pasado, me recuerdo a mi mismo y espero callado y sereno a que las maravillas de las cosas se muestren tal y como me las describieron mis maestros.
Asi que para que esperar, dejemos a un lado todo lo que nos pesa, nos estorba, hagamonos ligeros y entremos en nuestro mundo interior, y disfrutemos este momento que nos regala la vida, esta que tenemos enfrente y que nos dice a gritos que no hay nada mas alla de ella.
Ha rejuvenecido también la alegría, ella como yo seguimos por caminos paralelos, nos miramos de reojo y entendemos que no podemos estar alejados, es joven mi alegría, por que de ella emanan sentimientos recientes de esto que vivimos y que nace diariamente, la alegría de vivir es un concentrado de hechos maravillosos y reales que me hacen pensar en una felicidad entera y mia, me siento dichoso tan solo de saberme vivo. Lo malo es el terror a perderlo todo, a entrar en retroceso y caer definitivamente y sin tiempo en esos pesares del destino, y también a ese miedo le acompaña la idea del péndulo y la rueda de girar las cosas, esa idea que hace tiempo sostuve en mis ensayos y que decía que todo tiene una alta y una baja estadía, el péndulo lo marca en su semicírculo y permite crear una teoría de tiempo y espacio con su arriba y abajo, tomando en cuenta que a cada situación semejante le acompaña una sombra, me transmite miedo, me llena de dudas y hago como si mas tarde la vida misma esta que vivo y que siento mia, se esfume en el momento en que mas feliz me sienta, así que debo también decir que en las líneas paralelas donde veo la felicidad y la alegría ir al paso conmigo, también viaja la tristeza, y con ello la transfiguración de las cosas a lo que da lugar una tesis nueva de que esos sentimientos nunca están completos sin su contraparte, ellos, los sentimientos tienen una doble cara, son bifrontes, por que cuando estas a punto de lograr la cumbre de la felicidad, cambian de fase, se termina el ciclo y como en el péndulo comienza una trayectoria nueva pero inversa, así que me siento un momento a contemplar los hechos y los disfruto no sin tomar en cuenta que todo girara y que así mismo vendrá la oscuridad a ensombrecer todo, recuerdo que cuando nos reuniamos Juan y yo a conversar hablábamos mucho de estas cosas, el me decía que la felicidad era un estado de animo y que si lo reteníamos con fuerza se quedaba mas tiempo del que aparentemente debía, yo le decía que no puedes ser feliz si a tu alrededor se respira intranquilidad, mientras existan guerras, mientras haya ignorancia, el me repetía que los gusanos se los comen los pájaros y que el orden de las cosas existiría mientras se pensara llanamente en ellos, y que si los gusanos viven como alimento para los pájaros, los humanos somos el alimento de la inmensidad, pensar en eso estorba para ser felices, meditábamos y reíamos de nuestra joven experiencia, ¿Quién es mas feliz?, y ¿que es la felicidad?. Al ser racionales los humanos entendemos y hacemos conjeturas, dejamos atrás al simio que no entendía su muerte por causas que eran naturales, era cazado por animales se convertía en alimento, formaba parte de una cadena alimenticia, y al evolucionar se encontró con la idea de la felicidad, el hombre evoluciona constantemente y en sus múltiples interrogantes ha deducido la forma de ser feliz, pero la felicidad como idea solo la entienden los mas sabios, los menos necesitados, viene a mi mente la palabra necesidad, el anhelo de las cosas que no tenemos y que una vez logradas dejan de existir como necesarias, antaño recuerdo mis noches de pensar, en completa paz sin necesidad de dormir, inmediatamente después nacía la sensación de hacer diferentes cosas, puesto que la necesidad estorba para escribir, para pensar, caminaba en esas noches solitarias, silenciosas, y escribía, la mente relajada era capas de escudriñar los rincones de la sabiduría, se traducían mejor las cosas y entendía entonces el complejo proceso evolutivo que se germinaba en mi persona, experimentaba el éxtasis de encumbrarme en la cúspide de una pirámide imaginaria donde el hombre se sitúa según sus necesidades, la pirámide trazaba tres etapas diferentes y escalonadas, la primera y mas baja era la del ser humano que necesita satisfacer su condición animal, es decir, nacer, reproducirse, y morir, en ese orden nacen las expectativas hacia lo que llamamos anhelos, el hombre lucha por tener un nacimiento por evolución y después busca recrearse y se somete a las exigencias de su entorno, después al envejecer trata de morir dignamente, en el siguiente escalón tenemos que los humanos que ya han nacido bien y con formas un poco mas puras de raza y doctrina, se hacen preguntas tales como el ¿Por qué? y la razón de la vida y tienen un mejor sentido de orientación, toman labores menos cansadas y pertenecen un tanto a una sociedad mas selecta, pero no hacen nada por su entorno ni se preocupan por los demás, sienten que son mejores en algo pero no entienden aun la intrincada barrera que los mantiene aislados del poder del conocimiento, a la cúspide de nuestra pirámide solo se llega después de dejar los sentimientos y las razones incluso la podredumbre que el humano tiene por ser humano y animal, y por evolución ya en la cima se razona y se crea, se es puro y conciente, es ahí donde se puede escribir, y nace el arte de la creación, se piensa por instantes breves en la existencia de un orden superior, en un paralelismo que se mira de frente y no hacia arriba, se dialoga con el inconciente y se purifica el espíritu.
Es entonces que se es feliz, la felicidad inunda el organismo como un fluido vital, se deja de lado la escoria de las etapas anteriores de la pirámide y es hasta ese momento que el ser humano logra escribir la historia y desde el más elevado razonamiento nos regala su idea del mundo.
Necesidad de sexo, comida, agua, y carencia de amor, son lastres que no nos permiten pensar, encumbrarnos y ser diferentes, nacemos con todas las cualidades cerebrales, con todas las herramientas que nos servirán en nuestro camino hacia arriba, pero la pirámide es alta, hay encrucijadas donde se bifurca el camino y nos perdemos, el entorno en que vivimos es cada día mas difícil de sobrevivir, y si a todo esto le sumamos el desgano y la apatía, creo que ese lugar del que hablo se perderá dentro del oscurantismo de los tiempos, y hasta me atrevo a decir que la felicidad solo será una teoría de la que se hablara como un lugar al que se llega después de un largo sufrimiento, y que no esta en este mundo.
En la cúspide de la pirámide se observa el mundo de manera diferente, se siente la felicidad y se conoce el amor, llegar ahí es difícil pero no imposible, las respuestas a todas nuestras interrogantes yacen tiradas por todos lados, después ya inmersos en ese mar de conocimiento, nos damos cuenta que siempre fuimos el mismo, que la pendiente solo era una imaginaria forma de ver las cosas y que en cualquier momento del día pudimos entrar en ese estado de conciencia, y ante tal verdad me encuentro en este momento, escribo las cosas que salen de mi, siento la intensa vibra que fluye por mi vida, siento el girar del mundo que me lleva consigo, veo y escucho la música que viene del pasado, me recuerdo a mi mismo y espero callado y sereno a que las maravillas de las cosas se muestren tal y como me las describieron mis maestros.
Asi que para que esperar, dejemos a un lado todo lo que nos pesa, nos estorba, hagamonos ligeros y entremos en nuestro mundo interior, y disfrutemos este momento que nos regala la vida, esta que tenemos enfrente y que nos dice a gritos que no hay nada mas alla de ella.





