Balance de legislatura
Hay muchos en el PP
que añoran la dictadura.
Es por eso que la FAES
lleva la legislatura
entera justificando,
con bastante caradura,
una intervención armada
del ejército y los curas.
Intentaron en principio
la deslegitimación
de las urnas aludiendo
que hubo conspiración.
Que el partido del gobierno
tuvo participación
directa en el 11-M,
Pedro J. Lo explicó.
Al cabo de un año vieron
que no tenía color
ni ellos mismos lo creían
y buscaron la ocasión
de alimentar malestares
y un estado de opinión
que enfrenta a los ciudadanos
de una y otra región:
manchegos contra murcianos,
Levante contra Aragón,
(de vascos y catalanes
prefiero no hacer mención)
la familia numerosa
contra el primo “bujarrón”
que pretendía casarse...
con su novio el “maricón”.
Era campo de batalla
incluso la educación
y salieron a la calle,
(dicen que más de un millón)
protestando furibundos
contra lo que no existió;
pues no pretende la LOE
suprimir la religión,
ni al colegio religioso
le niega la subvención.
En el colmo de los colmos
hubo manifestación
justificando el expolio
que hizo un día el dictador
cuando al acabar la guerra
robó documentación,
al rojo y al catalán,
que sirvió a la acusación
para condenar a aquellos
que sufrieron represión.
Pero, claro, todo esto
no resulta suficiente,
nada de esto justifica,
por mucho que alguien lo intente,
la intervención de la fuerza
(ni siquiera de un teniente)
Por eso se han inventado
eso de: ¡Se rompe España!
Que es grito que siempre anima
al típico salvapatrias
dispuesto a morir matando
que la sangre derramada
es alimento de buitres
y de otras alimañas.
que añoran la dictadura.
Es por eso que la FAES
lleva la legislatura
entera justificando,
con bastante caradura,
una intervención armada
del ejército y los curas.
Intentaron en principio
la deslegitimación
de las urnas aludiendo
que hubo conspiración.
Que el partido del gobierno
tuvo participación
directa en el 11-M,
Pedro J. Lo explicó.
Al cabo de un año vieron
que no tenía color
ni ellos mismos lo creían
y buscaron la ocasión
de alimentar malestares
y un estado de opinión
que enfrenta a los ciudadanos
de una y otra región:
manchegos contra murcianos,
Levante contra Aragón,
(de vascos y catalanes
prefiero no hacer mención)
la familia numerosa
contra el primo “bujarrón”
que pretendía casarse...
con su novio el “maricón”.
Era campo de batalla
incluso la educación
y salieron a la calle,
(dicen que más de un millón)
protestando furibundos
contra lo que no existió;
pues no pretende la LOE
suprimir la religión,
ni al colegio religioso
le niega la subvención.
En el colmo de los colmos
hubo manifestación
justificando el expolio
que hizo un día el dictador
cuando al acabar la guerra
robó documentación,
al rojo y al catalán,
que sirvió a la acusación
para condenar a aquellos
que sufrieron represión.
Pero, claro, todo esto
no resulta suficiente,
nada de esto justifica,
por mucho que alguien lo intente,
la intervención de la fuerza
(ni siquiera de un teniente)
Por eso se han inventado
eso de: ¡Se rompe España!
Que es grito que siempre anima
al típico salvapatrias
dispuesto a morir matando
que la sangre derramada
es alimento de buitres
y de otras alimañas.





