Mariposón
Mariano te utilizaron
En la crisis del Prestige
De escudo parlamentario
Y para no dimitir.
Y tú te prestaste al juego,
Eres hombre de partido,
Y te ganaste un apodo:
El Señor de los Hilillos.
Creíste que tenían premio
Los favores concedidos,
Que de jefe del gobierno
Te quería tu partido.
Pero las cuentas no salen,
Ocurrió lo que ocurrió
Y ahora te toca mamarte
Años en la oposición.
Y empezaron las tensiones
Y las luchas de poder
Y necesitas que alguien
Te diga lo que has de hacer.
Como eres hombre frío
Y de pocas convicciones
No has tardado en ceder
A unas cuantas presiones.
Y por eso te has ganado
Otro apodo, si señor
Ahora todos te llamamos
Mariano Mariposón.
En la crisis del Prestige
De escudo parlamentario
Y para no dimitir.
Y tú te prestaste al juego,
Eres hombre de partido,
Y te ganaste un apodo:
El Señor de los Hilillos.
Creíste que tenían premio
Los favores concedidos,
Que de jefe del gobierno
Te quería tu partido.
Pero las cuentas no salen,
Ocurrió lo que ocurrió
Y ahora te toca mamarte
Años en la oposición.
Y empezaron las tensiones
Y las luchas de poder
Y necesitas que alguien
Te diga lo que has de hacer.
Como eres hombre frío
Y de pocas convicciones
No has tardado en ceder
A unas cuantas presiones.
Y por eso te has ganado
Otro apodo, si señor
Ahora todos te llamamos
Mariano Mariposón.





