Camino Soria
"Todo el mundo sabe que es difícil encontrar
en la vida un lugar
donde el tiempo pasa cadencioso y sin pensar
y el dolor es fugaz.
A la ribera del Duero
existe una ciudad
si no sabes el sendero
escucha esto:
Lentamente caen las hojas secas al pasar
y el Cierzo empieza a hablar.
En una tibia mañana el sol asoma ya
no llega a calentar.
Cuando divises el monte de las Ánimas
no lo mires, sobreponte
y sigue el caminar..."
Esto es lo que decía aquella vieja canción de Gabinete Caligari y mañana podremos comprobarlo. Visitamos una tierra que inspiró a poetas y escritores, cuajada de leyendas , historia y bellezas naturales.La verdad es que nos hace mucha ilusión esta escapadita, ya que muy probablemente sea nuestro último viaje como "novensanos" . Tener niños no imposibilita ir de viaje ni mucho menos como algunos aseguran, pero sin duda es un turismo muy diferente, con otro ritmo y otras expectativas que no son ni mejores ni peores.
Queremos visitar Vinuesa, Covaleda, el Cañón del Río Lobos, la Laguna Negra, El Burgo de Osma, Soria capital, Calatañazor... Demasiados lugares para 3 días y medio, y más teniendo en cuenta que no nos gusta viajar con estrés. Llegaremos a lo que podamos y el resto quedará pendiente para otro viaje.
Hasta el martes.
Arroz meloso con mejillones y espárragos silvestres
Aprovechando los espárragos que nos dio la tía Vicentica (una tía de mi compañera y cónyuge) se me ocurrió la idea de este plato de arrocito tipo "rissotto" (ni seco ni caldoso). Como siempre, tengo problemas a la hora de facilitar las cantidades exactas que puse, ya que usé el "ojímetro" como medidor, pero bueno, intentaré acercarme lo más posible.
INGREDIENTES
Caldo de pescado
Arroz (puñado y medio por persona)
Tomate triturado (6 cucharados soperas)
Calamar, sepia, gambas o trocitos pescado (sirve cualquiera de las 4 cosas, unos 30 gramos por persona)
Mejillones (yo usé una lata de mejillones "al natural", mejor que mejor utilizar mejillones hechos al vapor en el momento)
1 o 2 dientes de ajo
1 zanahoria pequeña
1/2 calabacín pequeño (si la receta es para más de 2 personas aumentar la cantidad)
1 manojito de espárragos silvestres (o trigueros)
Un trocito de gengibre (opcional)
Sal
Una pizca de azúcar
Aceite de oliva
Vino blanco
Picar el ajo, la zanahoria y el calabacín. Trocear el calamar bien pequeño. Limpiar bien los espárragos y hacer trozos de 2 cm. como máximo. Desechar las partes que estén demasiado duras.Poner una olla en el fuego con aceite y sofreir el calamar que previamente habremos troceado bien pequeño, enseguida incorporar las verduras y poco después el tomate y el azúcar. Sofreir bien. Incorporar un buen chorreon de vino blanco y dejar reducir.
A continuación añadir el arroz y después un poco de caldo. Es conveniente mantenerlo en el fuego en un cazo al lado para que esté bien caliente y no romper la cocción conforme vayamos añadiéndolo al arroz. Incorporar caldo poco a poco y conforme el arroz lo vaya necesitando. Es importante que no se seque y también que no haya exceso de líquido. Remover frecuentemente para que no se pegue.
El arroz debe cocer unos 17-18 minutos más o menos. Cuando casi esté terminado añadir los mejillones, rectificar de sal, añadir un poquito (muy poco) de gengibre rallado y una pizca de pimienta. Remover por última vez y servir.
El lugar de gengibre podéis poner unas gotitas de limón si así lo preferís. La cuestión es refrescar un poco el sabor del plato.
Espero que os guste.
¡Vive!
"¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí. Ha resucitado" Lc 24, 5
Creo luego dudo... La duda no solo es razonable sino que es sana. Tras un largo proceso al final decidí creer. No fue algo heredado, no fue algo impuesto... Me fue mostrado y yo lo sentí y lo interioricé. La duda que existe en la fina linea entre la psicología y la fe siempre está ahí, pero trato de tener las cosas claras. Al final uno tiene que hacer caso a su corazón, a sus intuiciones vitales... Si Dios no existe, si después de esto no hay nada, desde luego todo esto es una broma macabra. Ante un mundo en el que siempre ganan los mismos (los que tienen el dinero y/o el poder) yo elijo utopía. No creo en una "religión-opio" fuente de resignación y de conformismo ante las injusticias. Más bien al contrario, creo en algo que me ha de impulsar a ser coherente y a luchar de alguna forma contra las estructuras sociales injustas.
El mensaje de Jesús bien interpretado es precioso a la vez que desconcertante, pese a que la institución eclesial y las personas que las dirigen parecen que están dispuestos a matar ese mensaje de amor universal que nace de la justicia y del compartir.
No soy quien para juzgar a quien reniega de una Iglesia bastante podrida la verdad, que no responde a los retos de la sociedad actual, ni me creo mejor ni superior a quien no cree. Cada cual entiende el mundo a su manera. Pero sí me creo con el derecho a vivir conforme a lo que creo y siento y contárselo a quien quiera escucharme.
Y con este rollo termino esta "trilogía pascual" . Gracias por seguir ahí.
No Credo
Yo no creo en coronas de espinas doradas,
Belenes de cinco estrellas,
ni en cruces de colchón flex.
Yo no creo en catacumbas
con calefacción, parking privado y
circuito cerrado de televisión.
Yo sólo creo en un hombre,
en un pobre hombre,
sólo y colgado de una cruz.
Yo no creo en circos romanos con extras,
leones amaestrados,
ni sangre de ketchup.
Yo no creo en mecas doradas,
en vacas sagradas
o en cócteles prodamnificados de un temporal.
Yo sólo creo en un hombre,
en un pobre hombre,
sólo y colgado de una cruz.
Que dejó su cuerpo abierto de par en par
sobre una vertical y una horizontal,
su cuerpo abierto de par en par
sobre una vertical y una horizontal
Un hombre sólo en la cruz está,
su cuerpo abierto de par en par.
Luis Alfredo Díaz Britos
Otro tipo de Eucaristía
"Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado. La señal por la que conocerán que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros."Hoy no he ido a Misa. Últimamente no soy lo que se dice un habitual de la parroquia, pero cada vez estoy más convencido que la presencia física en el templo y la celebración litúrgica formal no son sinónimos de una mejor o mayor vida espiritual. Aun así reconozco que de alguna forma lo he echado de menos, sobre todo por tratarse de los días que son y porque las celebraciones siempre te aportan algo.
Si no he echado más a faltar la asistencia a los Oficios ha sido por una particular "eucaristía" (la minúscula está puesta adrede) que he podido vivir hoy. Pese a lo sencillo de las formas para mí ha sido toda una fiesta poder compartir un largo día de campo y comida con un pequeño grupo de amigos y sus tres niños. Hemos compartido el pan y el vino (el mejor que tenía en mi modesta bodega) y hemos celebrado la dicha de estar bien, de estar juntos y felices y las muchas bendiciones que nos está dando
Os puedo asegurar sin temor a ser blasfemo que ha sido un momento de auténtica Comunión.
Elogio de la torrija
En contra de lo que alguno/a habrá pensado no voy a hacer apología del alcohol y sus efectos. El título se refiere a la torrija de toda la vida, a ese sencillo y maravilloso dulce tradicional típico de estas fechas.Es difícil encontrar un plato (tan solo la tortilla de patatas puede que lo supere) cuya preparación esté más extendida por toda España y por algo será...
Lo que me preocupa es que me da la sensación de que cada vez se prepara y se come menos y que, poco a poco, este dulce tan sencillo y tan "de pobres" está perdiendo protagonismo, mientras la bollería industrial de todo tipo continua ganando mercado. ¿Habrá algún sabor más evocador que el de una torrija tibia, jugosa, dulce, con ese maravilloso aroma de la canela?
Amigos/as, es el momento de reivindicar este dulce tan popular y tan español. Es la hora de crear la Plataforma Pro-torrija y hacer proselitismo en nuestra familia, en nuestro trabajo, en nuestro grupo de amigos... Gritemos todos juntos: ¡donde esté la torrija que se quite el donut! AMEN.
Receta
Hay muchísimas variantes en el mapa torrijero (con vino, con miel, la canela en rama en lugar de espolvorearla...) yo os voy a poner la que conozco:
INGREDIENTES:
6 rebanadas de pan del día anterior o de 2 días antes
1/2 l. de leche
2 huevos
Aceite
4 cucharadas soperas de azúcar
Canela en polvo
Vertemos la leche caliente (con 2 cucharadas de azúcar ya incorporadas) en un plato y vamos empapando las rebanadas de pan sin que se deshagan, se sacan y se ponen en una fuente para que escurran, dejar una hora para que se empapen.
El pan se pasa por los huevos batidos y las freímos hasta que estén doradas por ambos lados..
Se espolvorean con canela y azúcar al gusto. Hay quien gusta de comerlas calientes y quien las prefiere frías. Para mí ni una cosa ni la otra: templadas es lo ideal.
Los científicos demuestran que las mujeres son complicadas por naturaleza
Se trata de algo que muchos ya sospechábamos, pero un destacado equipo científico ha terminado por confirmarlo. Y si no me creéis leed.
Me encanta provocar el debate... :D
Poderoso caballero... incluso en lo fallero
Poderoso caballero es don Dinero asegura un viejo refran castellano, y tiene mucha razón. La prueba más reciente está en las fallas de este año, aunque también lo estuvo en las del año pasado).
Estos festejos nuestros que son unas de las fiestas populares más importantes de las que se celebran en España y en Europa (según el portal europeo especializado Local Festivities la mejor de todas ellas), y que tanto gustan hoy están sumergidos en una gran polémica que ahora os explicaré.
En la ciudad de Valencia se plantan más de 700 monumentos de cartón-piedra entre mayores e infantiles. Según su presupuesto, las fallas se subdividen en categorías, siendo la más alta, reconocida y visitada de todas ellas la categoría especial. Las fallas de categoría especial son unos monumentos espectaculares de gran tamaño y cuyo precio oscilaba hasta hace poco entre los 100.000 y los 200.000 euros aproximadamente. Poco a poco algunas comisiones falleras que venían realizando una gestión económica eficiente, buscando buenos patrocinadores y con un gran esfuerzo estaban consiguiendo ascender sus monumentos a Especial. Evidentemente seguía habiendo "clases", pero había un cierto equilibrio y opciones abiertas para conseguir el primer premio: quince comisiones de especial y 6 o 7 con opciones de ganar.Todo estaba así hasta que un día a un grupo de avispados constructores se les ocurrió una brillante idea: utilizar una falla con fines totalmente comerciales. ¿Qué hicieron? Os cuento. Estos empresarios estaban levantando edificios y más edificios de pisos en una zona nueva urbanísticamente conocida como "Nou Campanar" (igual que su falla) y qué mejor reclamo para atraer gente al barrio a conocer su producto que una gran falla. Tras un año "de ensayo", el año pasado entraron de lleno reventando el mercado. Ganaron el primer premio de la categoría especial tanto en falla infantil como en grande. Pero este año han ido más lejos todavía. Con un presupuesto astronómico y desconocido hasta la fecha, (360.000 euros) han eregido una falla descomunal, brutal, gigantesca... se me acaban los adjetivos, que no tiene parangón.
Para esta gente 60 milloncejos de pesetas es poco dinero (con vender un par de pisos recuperan la inversión) y a cambio consiguen que cientos de miles de personas paseen por delante de sus promociones inmobiliarias. El problema es que con ella compiten monumentos cuyo precio está en la mitad. La segunda más cara, para que os hagáis una idea cuesta 235.000 euros. No quiero jugar a adivino, pero me apuesto una paella a que van a ganar con la gorra. Sin ir más lejos fue lo que sucedió ayer en categoría infantil.
Mucha gente está en contra de esta competencia desleal que resta emoción y brillantez a la fiesta, y que puede provocar que muchas comisiones prefieran descender de categoría haciendo peores monumentos ya que no tienen ninguna oportunidad de victoria. Otros en cambio lo defienden asegurando que no hay nada ilegal y que si estos patrocinadores ponen más dinero y consiguen hacer mejor monumento no es problema suyo.
Yo añadiría, estirando un poco del hilo, que esto es solamente un ejemplo, porque al final no son las fallas, sino la sociedad en la que vivimos la que está montada así. Nos machacan con el rollo de la competitividad, pero está clarísimo que no todos partimos con las mismas posibilidades.
Bailar pegados es bailar
Hace unos días el genial Andrés Montes en un momento de la retransmisión del partido de los Lakers contra los Mavs hizo un comentario que ni venía a cuento ni tenía nada que ver con el baloncesto, pero que además de estar cargado de razón, a mi me hizo mucha gracia.El jugón explicaba que antiguamente las canciones que se ponían en las discotecas se dividían entre “lentas” y “movidas”. Así se mantuvo muchos años hasta que un día, casi sin avisar, las lentas desaparecieron de las pistas… Y aquí viene la cuestión trascendental: ¿A qué clase de idiota se le ocurrió eliminar los lentos? ¿qué tipo de interés tenía? ¿fue acaso un disc-jockey celoso o tal vez envidioso por no poder bailar “agarrao” como los demás? ¿O quizá un defensor de la moralidad más integrista? Cualquiera sabe… La cuestión es que mató algo maravilloso.
Yo soy de una generación que no ha conocido canciones lentas en las discotecas, pero que afortunadamente sí las ha podido disfrutar en guateques y fiestas de amigos… No sé cómo está la cosa en la actualidad, pero por lo que percibo, mucho me temo que ahora las canciones románticas han quedado circunscritas a la intimidad del disc-man de los chicos/as (sobre todo chicas) más románticos/as.
Quien no ha bailado Unchained Melody (mmmm aquella Nochevieja...) o I Started a Joke bien abrazado a la chica o chico que le gusta se está perdiendo una de las mejores cosas de la vida.
Apego al invierno
Amigos, de manera inconsciente debo haberle cogido cariño a esta estación y quizá por eso, quiera conservarla unos meses más. ¿Por qué? Cualquiera sabe... El caso es que anoche saqué una bandeja de carne picada para la lasaña que quería preparar hoy pero dejé mal cerrada la puerta del congelador. Esta mañana cuando me he dado cuenta del desastre tenía todos los frontales de los cajones con una gruesa capa de hielo y escarcha fina. Yo me quejaba de que pese al frío de este invierno no habíamos podido disfrutar de la nieve por estos lares, así que nuestro frigorífico "no frost" debió escucharlo y ha tenido el detalle de fabricar su primera nieve para mí.
Aquí ya huele a pólvora y pronto a azahar, y sin embargo parece que no quiera que se vaya el invierno.
11 de marzo
Éste es un día para el recogimiento, el silencio y el recuerdo. No es día para grandes actos políticos, ni para espectáculos televisivos, ni circos mediáticos de todo tipo, aunque desgraciadamente eso es lo que va a pasar. Al sentimiento de tristeza se le añade uno de indignación, de rabia y de asco no solo por la deleznable ideología que provocó este asesinato masivo y traicionero, sino la utilización rastrera comercial y política que se ha hecho del suceso por parte de unos y de otros. Me callo ya. No quiero romper más el silencio... Vaya desde aquí mi homenaje y un lugar permanente en mi memoria.
Ecografía III Inquieto y con la mano en la oreja
Mi mujercita es muy cumplidora con sus obligaciones (demasiado diría yo), así que siempre pide cita en el médico evitando perder tiempo de trabajo. ¿Qué sucede? Que dada nuestra incompatibilidad de horarios para poder acompañarla me toca ir a los sitios sin comer o engullendo todo en 5 minutos. Este último ha sido el caso de hoy. Me he comido una ensalada grande y medio plato de paella en 4 minutos y 36 segundos, así que podéis felicitarme porque soy el nuevo recordman mundial.
Salir de trabajar a las 3, llegarme a casa a recoger a F., comer y como un clavo estar a las 15,30 en la consulta ha sido toda una proeza. Ya digo que hemos llegado puntualísimos (esto es digno de mención, los que nos conocéis bien sabéis que es cierto), pero aun así hemos tenido que esperar un poco. En el revistero no había más que revistas del corazón... grrr... Rebuscando he encontrado un ejemplar de El Semanal nada menos que del 2 de enero.
- Ya podéis pasar... -nos dice la enfermera-
Y tras aplicar ese gel tan fresquito empezamos a ver las imágenes de la ecografía. La historia se repite: no veo ni un pijo. Creo yo que esta vez ha sido la peor de todas. Lo mismo me daba la Dra. Cano ante el ecógrafo que la pitonisa Lola ante una bola de cristal: tengo que hacer un ejercicio de fe para creerme lo que dicen que estan viendo.
Afortunadamente la cosa ha mejorado luego. Durante un momento se distinguía la cabeza. Ha medido el diámetro y todo en orden. A continuación se ha movido un poco y la doctora ha bromeado con lo que el niño estaba haciendo: ¡se estaba tocando la oreja! Nos ha dicho que nos fijemos cuando nazca a ver si mantiene esta costumbre.
Como le hemos dicho que la anterior ecografía en el hospital nos dijeron que podía ser niño, la doctora ha iniciado la ardua búsqueda de la colita del nene.
Le ha costado mucho y mientras buscaba ha comentado que el niño no para de moverse. F. ha empezado a reírse y ella ha bromeado: ¿te ríes? Más bien deberías temblar… Al final parece que el chiquillo ha mostrado sus vergüenzas (lo de vergüenzas es una forma de hablar, porque no hay nada de vergonzoso) aunque la ginecóloga tampoco ha querido pronunciarse del todo. En la próxima ecografía, la de las 20 semanas nos ha dicho que lo sabremos con seguridad. No obstante, aquí tenéis la foto que inmortaliza el momentoAmigos para siempre
Es curioso como la televisión entra en nuestras vidas. A veces lo hace con tanta fuerza, que un programa y unos personajes sin que tú quieras llegan de alguna manera a formar parte de tu pequeña historia. Es lo que me ha pasado con Friends, mi serie favorita. Friends tiene mucho de retrato generacional y, pese a las diferencias sociales y culturales que hay entre los personajes (neoyorquinos) y el españolito medio, la temática y las situaciones vividas en la serie son tan universales (al menos en el mundo occidental) que uno puede llegar a identificarse por completo y más aún si se está metido de lleno en esta etapa apasionante de la vida que es la juventud.
El sábado pasado canal plus emitió los dos últimos capítulos de la serie. Ciertamente, al final sucede lo que todo el mundo espera (no lo contaré por si acaso), pero no es el final lo que importa sino el camino recorrido hasta este momento lo que ha merecido la pena: 234 episodios repartidos en 10 temporadas, con miles y miles de gags y chistes casi siempre ocurrentes e inteligentes, unos guiones maravillosamente bien construidos, llenos de ritmo y seis personajes llenos de personalidad (valga la redundancia) a los que se llega a coger cariño, teniendo como fondo permanente una relación de amistad, de auténtica e incondicional amistad entre ellos.
10 temporadas repartidas en más de 10 años representan mucho tiempo y muchas vivencias, y son muchas risas y muchas situaciones que uno mismo ha vivido en sus propias carnes: empezar en un trabajo y luego cambiar a otro, las rencillas y reconciliaciones en el grupo de amigos, empezar una relación y luego consolidarla, los preparativos de una boda, que tus amigos empiecen a tener niños (y luego tú mismo… )
Por eso, en cierta manera yo también he vivido en ese apartamento con ese gran ventanal en el salón pintado de color morado, también he mirado por la mirilla adornada por ese cuadrado amarillo, he tenido un futbolín en mi casa, y un pollo y un pato… y he cantado decenas canciones sin sentido desafinando a voz en grito y me he tomado cientos de capuccinos en el Central Perk. Y cuando el sábado los personajes dejaban sus llaves y abandonaban el piso, (como muy bien me ha descrito Mortadela esta mañana) sentí que yo mismo dejaba esas llaves y me marchaba...
Soy consciente de que solamente es televisión, pero no puedo evitar estar agradecido por los buenos ratos que me han hecho pasar . Ahora me queda el reto de intentar hacerme con todos los capítulos emitidos y guardarlos para seguir disfrutándolos siempre que quiera.
I love this game
Me gusta el baloncesto. De hecho, hubo un gran tramo de mi vida en el que el fútbol me importaba 3 pimientos. Solamente pensaba en entradas, movimientos, bloqueos y tiros de 3. Todo empezó a los 10 años cuando me apunté al equipo de baloncesto del colegio. Las cosas como son: todos jugábamos al fútbol y yo no era muy bueno precisamente. Cambiar de deporte podía modificar aquella circunstancia (la de ser un "pringao"), ya que yo era de los más altos de la clase, así que me decidí y empecé. Las razones para empezar en un deporte pudieron ser más o menos peregrinas, pero después le cogí el tranquillo y jugué hasta los 17, cuando por circunstancias, tuve que dejarlo. Es curioso, pero durante este tiempo pasé de ser un niño futbolero (como todos) a prácticamente olvidarme del "deporte rey" y en mi etapa adolescente, incluso despreciarlo... Yo decía que la gente inteligente no jugaba al fútbol... Razón tampoco me faltaba, pero bueno, quizá la afirmación era demasiado radical :p
No sé si os acordaréis pero durante unos años el baloncesto estuvo verdaderamente de moda, llegando casi al nivel del fútbol. Hablo de los años 1982 a 1986 más o menos... Fue la época de Fernando Martín, Corbalán, Epi, Sibilio, Villacampa, Llorente... cuando empezamos a tener imágenes de la liga americana, en la que los jugadores hacían cosas maravillosas y espectaculares: Magic Johnson, Larry Bird, Kareem Abdul-Jabbar, Julius Erving...
Luego vino la futbolmanía, la liga de las estrellas, la champions league... y aquello pasó. El fútbol volvió con más fuerza que nunca, ocupando la mitad de los telediarios, llenando minutos y minutos de radio y muchas páginas de periódico. Yo me ví imbuido, absorbido por el ambiente y volví a hacerme futbolero y a ratos, forofo y casi fanático... Encima tuve la suerte de coincidir con la mejor época de la historia de mi equipo, así que no pude escaparme... Aunque siempre tuve la sensación de estar de prestado, pensando que el lenguaje del fútbol era demasiado simple, con demasiados prejuicios, demasiados insultos y demasiada violencia latente.
Recientemente (hablo de los dos últimos años) estoy volviendo a mis orígenes. Disfruto como un enano viendo partidos de los equipos de mis amores (Pamesa y Estudiantes en este orden), la Copa del Rey de baloncesto (la mejor competición deportiva que hay en este país) y sobre todo viendo partidos de la NBA.
La NBA es un espectáculo grandioso, donde se ven tipos enormes hacer auténticas virguerías: mates saltando a casi 5 metros de la canasta, pases por la espalda, alley-hoops, triples a casi 8 metros de distancia... Y cuanto más conoces de la liga, el sistema de competición, etc, más te gusta... Así que de esta modestísima tribuna me declaro fan de Tracy McGrady (foto) y de los Phoenix Suns (mi jugador y equipo favoritos respectivamente)
Y si el partido está narrado por "el jugón" Andrés Montes (con sus motes y su divertidísimo y especial lenguaje) y por Antoni Daimiel (una auténtica biblia baloncestística andante) la diversión está garantizada.
Contigo cama y cebolla
Esto no es justo, porque mis padres no me lo advirtieron antes de casarme, ni venía en ninguno de los libros que mi querido Pascual me regaló sobre el matrimonio, ni siquiera mis suegros me previnieron...Ayer, cuando iba a acostarme noté un extraño olor en la habitación, como a almacén de verduras... Enseguida localicé con la mirada de dónde provenía: F. tenía en su mesita un plato con 5 rodajas de cebolla. Asombrado le pregunté qué hacía aquello allí (sabía de gente que se dejaba un vasito de leche y unas galletas en la mesita, pero claro, esto no es lo mismo) y me explicó que era un remedio casero para evitar la tos... La pobre no puede tomar medicamentos de ningún tipo, así que no hubo más remedio que aceptar aquella extraña aromaterapia sin rechistar.
No hace falta explicar que tuve que dormir con aquel perfume cebollero flotando en el aire, con lo poco que me gusta... ¡Benditos remedios de la abuela!





