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Los sabores de la vida
La vida es ácida, dulce, salada y a ratos amarga: una combinación interminable de sabores
Acerca de
Pensamientos, chorradas diversas, sucesos cotidianos y recetas de cocina aderezados con un poco de imaginación.
Sindicación
 
Mi pobre silla

¡Oh infelice de mí! ¡Qué desgracia la mía! Mi maravillosa silla del trabajo ha muerto. Bueno, muerta lo que se dice muerta no está, pero está en coma profundo e irreversible...

Cómo me gustaba su amplio y mullido asiento, su respaldo alto y flexible, su diseño ergonómico... Cómo amaba mi silla. Y ahora es una pobre tullida que no puede cumplir con su misión con dignidad.

Aún recuerdo el día que la conocí en muebles de oficina "Pallardó". Mi jefe me llevó alí tras jubilar forzosamente mi destartalada silla anterior por culpa de los días de baja que cogí por problemas de espalda.: Phil, pruébalas y elige la que quieras. Tienes que sentirte a gusto... El precio no importa, dentro de un orden claro... No era cuestión de elegir una silla mala que significase estar más días de baja.

Probé diez, quince, veinte sillas... no sé, porque en mi vida había visto tanta silla giratoria junta. Todas ellas tenían formas y colores seductores, pero ninguna se ajustaba a mis exigencias. Finalmente pude probar ésta: era maravillosa, ajustable al 100%, alta, estable, mullida, con un sufrido color "antracita"... lo tenía todo, así que nos la llevamos. Costó nada menos que treinta y cinco mil pelas de las de entonces. Yo encantado de la vida y mi jefe también porque no tenía que pagar de su bolsillo...

Han sido muchos años juntos hasta que algo (más bien alguien) vino a truncar nuestra fructífera relación. Tuvo que ser un informático de corta estatura al que nunca perdonaré. Se sentó en mi sitio, y no le salían los arreglos que tenía que hacer. Tampoco se aclaraba con mi ratón ergonómico, y además, le colgaban las piernas... así que en un momento de nerviosismo decidió bajar la altura de la silla, y se la cargó el muy torpe.

Desde entonces el mecanismo para regular la altura pierde gas. Así que ahora mi silla es como una cocacola con el tapón mal cerrado, y cada vez que me siento pierdo altura, pero muy lentamente... Comienzo la jornada sentado con el recomendado ángulo de 90º y termino hecho un 5 y con el culo y la espalda hechos polvo. Además de que todo el mundo te mira por encima haciendo cachondeítos diversos...

Necesito una silla nueva para recuperar mi autoestima, mi espalda y lo que no es mi espalda...
 
Está guapísima
Hoy no traigo nada de actualidad, ni se me ha ocurrido ninguna parida, solamente quiero constatar un hecho: F. está guapísima.

Sonríe, se la ve tranquila y feliz, tiene una tripita muy graciosa y un escote de vértigo... ¡Y pensar que en otras épocas se quejaba de escasez...! :D

Hay quien dice que los embarazos perjudican los cuerpos, pero en este caso se equivocan y mucho...

Cariñet, sé que me vas a matar pero te lo tenía que decir y no me importa que lo sepa todo el ciberespacio: estás preciosa.

 
¿Donde está el "putonio"?

Esto sí que es un descuido y no lo mío.

Y es que hay noticias que le suben a uno la autoestima, aunque esté feo decirlo, porque más bien debiéramos cabrearnos y mucho...

Transcribo y comento el teletipo :

LONDRES, 17 (ANSA). La Autoridad de Energía Atómica de Gran Bretaña (UKAEA, en sus siglas en inglés),
por un momento lo confundí con IKEA confirmó hoy que 29,6 kilogramos de plutonio de Sellafield, Sellafield en inglés, como todo el mundo sabe significa: "campo sellado" pero esta vez no hizo honor a su nombre "resultaron faltantes" durante la auditoría realizada en esa planta durante el período de 2004 Lo que es "faltante" es que esto haya sucedido... . "Las cifras del ciclo 2003-2004 confirman que unos 30 kilogramos de plutonio están faltando de la planta nuclear de Sellafield. Aunque consideramos que no debe haber alarma, seguiremos estudiando el asunto", indicó el reporte presentado hoy en Londres. ¿qué no debe haber alarma? ¿cómo?
Según adelantó hoy el periódico inglés The Times, la mayor planta nuclear de Inglaterra "perdió" los 30 kilogramos de plutonio, con el cual se podrían armar hasta ocho bombas nucleares de efecto devastador.


Conclusiones que se extraen de la noticia:

Han desaparecido 30 kg. de "putonio", pero no debemos preocuparnos porque seguramente estén perdidos en cualquier esquina de la central nuclear dentro de una bolsa del Carrefour. Y se han dado cuenta cuando han cerrado el inventario. ¿Cómo hacen el inventario en este lugar? ¿cogiendo todo el material radiactivo y pesándolo en una báscula? Igual también les falta cuarto y mitad de uranio enriquecido y no se han dado cuenta...
Con el plutonio desaparecido se pueden fabricar 8 bombas nucleares, pero en ningún caso debemos alarmarnos, porque "lo están estudiando". Muy tranquilizador... Pues nada, cuando lo aprendan que nos lo digan, que les haremos un exámen. ¡Patéticos!
Está claro que ingleses y la energía atómica no casan bien... Mira sino las gilipolleces que hacen con los submarinos... Si no saben manejarla que no la usen... Mejor que empleen fuentes alternativas.
Si les falta energía que instalen bicicletas estáticas con dinamos y que se pongan a pedalear como si de una prueba del Gran Hermano se tratara. Y con los submarinos lo mismo: que los hagan funcionar con pedales y dejen de joder de una vez
 
Un despiste más ¡qué raro!

Si consigo ser fiel y constante en esto del blog veréis como a lo largo del tiempo iré escribiendo muchos sucesos parecidos a éste. No diré que son cosas que me acontezcan a diario, pero sí muy a menudo. Demasiado...

¿Qué me ha pasado esta vez? Primero los antecendentes: allá por octubre, tenía un lío en la cabeza sobre qué hacer este curso con mi tiempo libre si presentarme a unas oposiciones para promocionar o continuar normalmente con mis estudios en la UNED. Al final tomé una decisión mixta (que me parece que está resultando lo peor, porque no estoy haciendo bien ni una cosa ni la otra, pero bueno este es otro tema...) La cuestión es que decidiendo las pocas asignaturas que quería escoger por lo visto cometí un error en la matrícula. Ayer me llamaron desde la UNED diciéndome que me había presentado al examen de una asignatura en la cual no estoy matriculado...

Ahora me toca telefonear a la administración central de la uni (que está en Madrid) para que me lo aclaren y también para saber qué consecuencias traerá este embrollo. Me surgen una serie de dudas: ¿qué pasará si apruebo? ¿me darán un aprobado simbólico o uno de verdad? Yo pagué una matrícula con un importe que era de todo menos simbólico..., ¿se me puede considerar un estudiante "sin papeles"? ¿también me darán derecho a regularización? Solo espero no pasarlas tan putas como los pobres inmigrantes que vienen a nuestro país buscando una vida.

Para más INRI la asignatura se llamaba "Orientación comunitaria". ¿A quién voy a orientar yo si en realidad estoy para que me orienten a mí...?

 
¿Valentine's day o Ballantine's day?

No hace mucho leí en alguna parte que respecto a San Valentín hay dos tipos de personas: las que lo celebran y las que se deprimen. En referencia al título, lo de darse al güisqui es opcional.

Respecto al primer grupo, conozco a gente que pasa todo el año esperando esta fecha, dando la sensación de que es algo así como el centro de su vida amorosa. Establecen una relación directa entre cómo pasan San Valentín y la calidad de su relación. Para ellos el amor se mide en “sanvalentines” como los hoteles en estrellas y los restaurantes en tenedores. Además emplean mucho tiempo imaginando cómo será su regalo ( no el que hacen, por supuesto, sino el que recibirán) y lo ideal que va a ser ese día o el que se celebre esa fiesta. Porque esa es otra: esta festividad es movible a conveniencia… de los restaurantes. Suele trasladrarse al sábado inmediatamente anterior o posterior al 14 de febrero dichoso. Ese día los locales se llenan de mesas pequeñas para dos con velitas y hacen menús especiales a los que bautizan como “menú romántico”, “menú del amor” o los más atrevidos como “menú afrodisíaco". ¡Ja! porque cuando ves el precio se te van todas las ganas. Parece que todos estos menús para enamorados han de cumplir una condición sine qua non: terminar con cava y un postre con forma de corazón con un feísimo Cupido de plástico encima… ¡Qué horterada por dió!

Respecto al segundo grupo ¿qué se puede decir? Pues, sencillamente, que en el fondo forman parte del primero, pero en este momento no tienen pareja… y se desalientan. Algunos incluso actúan cuales ángeles caídos haciendo la guerra a los pro-valentineros. Para muestra, laa conversación que acabo de escuchar en una cafetería:

- …pues mi marido me lleva a cenar esta noche a Giorgio’s. ¡Qué ilusión!
- ¿Giorgio’s? ¿Ese no es el restaurante en el que hubo 20 intoxicados el año pasado porque pusieron carne de rata en la lasaña?


La otra no se da por aludida y sigue en su nube particular:

- Verás como me ha comprado la esclava esa con perlas que tanta ilusión me hacía…
- ¿Perlas? ¡Qué horror! ¡Si las perlas ya no se llevan! Siento decírtelo Mary, pero si no te ha comprado brillantes es que ya no te quiere… Además ¿la esclavitud no está prohibida en este país?


Y hasta aquí he podido oir, porque he girado la cabeza... Me daba vergüenza ajena... Mira que decir que las perlas no están de moda... Si hasta Beckham las lleva de cuando en cuando...

En realidad también hay una tercera corriente cada vez más numerosa, en la cual me incluyo, que pasan por completo de este día y piensan que es un invento comercial de lo más burdo. El amor, si se tiene, es una cosa a celebrar día a día, creo yo vamos… Y puestos a celebrar, todos tenemos muchas más fechas que conmemorar que ésta: el primer beso, el primer viaje juntos, la primera discusión, el primer día que dijiste “sí cariño, lo que tú digas cariño”… Bueno, mejor dejémoslo, que me estoy metiendo en un jardín.

En fin, amigos/as que disfrutéis de este día, y también el de mañana, y todos los días… Y si no os es posible disfrutar, siempre os quedará el Ballantine’s, eso sí, consumido con moderación.
 
El misterio del comentario perdido

Ayer mi amiga Mortadela me puso sobre la pista acerca de un extraño suceso acaecido en éste nuestro blog:

En mi post titulado Extraño carnaval supuestamente hay 3 comentarios, pero pulsas sobre este apartado y en realidad solamente puedes ver dos. Si (palabrita del Niño Jesús) yo no he borrado ninguno, ¿ande cohone está el comentario que hizo la propia Mortadela y que ha desaparecido sin dejar rastro?

Yo ya tengo mi propia teoría al respecto: creo que a los blogs les pasa como a los perros: al final terminan pareciéndose a sus dueños. Así que mi blog ha resultado ser un zampón tragaldabas como el que suscribe... El tío ha visto Mortadela y se la ha comido sin pan ni ná...

En fin, que si encontráis un C.N.I. (Comentario No Identificado) en vuestros blogs a nombre de una tal Mortadela que sepáis que eees míiiiooo, solo mío... miiii tessorooo...
 
Ecografía II. Se ve y se siente


Esta mañana no hemos ido a trabajar. Teníamos hora en el Hospital para una ecografía y un análisis. Hablo en plural aunque que a mí no me han hecho nada. Era todo para ella, aunque sea en realidad cosa de ambos... Bueno, ya me entendéis... Al grano con la historia:

Buscamos la puerta correcta en ese extraño laberinto que es el semisótano del edificio materno-infantil del Hospital La Fe y finalmente la hallamos. El pasillo-sala de espera (un pasillo con sillas para entendernos) está lleno. En la puerta un cartel pegado con celo que dice: No llamen. Esperen a que les recojan las cartillas. No llamamos, no sea que vayamos a molestar. Tras veinte minutos sale una mujer con bata blanca y recoge las dichosas cartillas. Aquello ya parece el metro en hora punta. En ese largo rato me ha dado tiempo a fijarme en que casi todos los que esperan vienen en parejas, mayoritariamente integradas por madre e hija. Solamente estamos allí 3 futuros padres y dos parejas de hermanas. Parece que ya van a ir llamando a la gente, pero por allí sigue el continuo trasiego de gente y personal sanitario. Pasa un doctor que es clavado a Florentino Pérez. Empiezan a llamar. Las primeras que entran son una enfermera y su hermana. Grrr... enchufadas... Después llaman a una tal Mª José Angulo. La vuelven a llamar porque no está. Luego llaman a Amparo Moya... Me río por dentro. Parece que sólo llaman a gente con rima borde en su apellido... La tercera que no aparece es una tal Sastre. Alguien bromea: vaya de-sastre...

La espera se hace larga, y a F. (mi mujer) ya le ha dado tiempo a hacer tres amigas. Se ve que esto del embarazo une mucho. Una chica rubia con chándal, una inmigrante ecuatoriana (primerizas ambas) y una mujer morena que llevaba en su vientre a su 2º hijo. El doble de Florentino ha pasado ya 5 veces por delante de nosotros. ¿Este hombre no tiene un club de fútbol que dirigir?

También hemos podido comprobar la discreción e intimidad que caracteriza el trato a los pacientes en la sanidad pública. En una de las salidas de la enfermera le pregunta a una señora que espera: ¿ha bebido usted el medio litro de agua? ¿tiene muchas ganas de orinar? ¿seguro que ya no puede aguantar más?. Los 400 que estamos en el pasillo ya nos hemos enterado, igual que nos enteramos un rato antes de que a otra señora le iban a hacer una ecografía vaginal, tras anunciarlo a voz en grito otra de las enfermeras...

Finalmente nos toca y entramos. Nos espera el doctor junto al ecógrafo y la camilla. Un poco de gel en la barriguita y empieza el show. Manchas grises sobre fondo negro grrr... No veo nada por Dios. El médico éste parece un poco seco... No nos dice nada, se limita a ir enunciando datos que la enfermera copia. Los dice como quien canta los números del bingo: medida craneo-nalga 66. De momento aprieta un botón y aparece un diagrama. Con dificultad se escucha algo por el altavoz. Es un corazón que late a toda velocidad... Glups. Qué pasada, qué emoción. Pero aquí no acaba la cosa.

De pronto vuelve a pulsar otro botón y la pantalla cambia totalmente y empieza a verse todo en colorines. ¡Por Dios! Se ve todo en tres dimensiones y perfectamente: la cabeza, los ojos, el cuerpecito, las manos y como las mueve. Estoy con la boca abierta. Y aún no la he cerrado cuando el doctor nos pregunta: ¿quieren saber el sexo? ¿cooooomorrr? Se supone que faltan 2 meses para saber eso. Pues sí, nos gustaría mucho. El hombre mueve el visor y dice: probable.... (mantengamos el suspense hasta el final, jejeje) . No es seguro de ninguna manera ¿eh? Pero eso parece... F. y yo nos miramos... Lo sospechábamos. Y tras esto, el doctor que pensábamos que era muy soso, imprime una foto de la ecografía y me la da guiñándome un ojo mientras me dice: No se la enseñen a nadie hasta que no salgan del hospital, se supone que no podemos darlas. Mientras F. se vestía nos explicó que aquello era un ecógrafo 4D de última tecnología y recordé que hace cosa de dos meses anunciaron a bombo y platillo en Canal 9 la adquisición por parte de la Consellería de Sanidad de dos máquinas de estaspara el Hospital La Fe. ¡Vaya suerte la nuestra!

Salimos de la consulta como un niño acaba de bajar de una atracción de feria, con una extraña mezcla de emoción, de ganas de reír, de llorar... Vamos al otro edificio donde hacen las extracciones (las hacen tras otro buen rato de espera, eso sí) comentando la jugada y pensando lo jodío que va a ser encontrar un nombre. Porque, como dice F., si no tenemos una niña tremendamente chochona (qué bruta eres cariño) se supone que vamos a tener un niño. Ya teníamos una lista de 7 u 8 nombres de chica claramente con posibilidades, pero en nombres de chico no tenemos ningún tipo de consenso... Así que se aceptan sugerencias, aunque os aviso que déis el nombre que déis, las posibilidades de que no nos guste a alguno de los dos son altas :D

 
Extraño carnaval

Da la impresión de que pierdo fuelle como "bloguero", pero tranquilos, creo que estos días de "ausencia" hay que achacarlos al embotamiento mental agudo producido por la asociación de estudio y catarro. Pido tranquilidad a mi fiel y querida audiencia, porque sé esto es pasajero. Estoy muy agradecido a los 4 o 5 que me leéis asiduamente.

Hay momentos en la vida que se viven más bien "hacia afuera", y momentos en los que se vive "hacia dentro". Pues bien, yo ahora estoy en uno de esos momentos de interiorizar. Lo más fácil sería simplificar diciendo estoy triste o depre, o hacer cualquier juicio más o menos superficial. No. Más bien miro. Solamente miro. No se si aprendo, no sé si avanzo... Simplemente sigo con la mirada las cosas que pasan.

Quizá estoy descubriendo cosas de mi vida que no me terminan de convencer, como esta tremenda afición que tanto cultivo últimamente: la de perder el tiempo.
Hubo una época que valoraba mucho este privilegio. Lo consideraba algo precioso. Un don de los dioses. Ahora es una droga sin la que no sé vivir. ¿Evasión? No sé... Tal vez los tontos son los que aprovechan su tiempo. Tal vez sean los demás quienes lo pierden ganando dinero, acumulando conocimientos inútiles, cultivando cuerpos de revista... Yo de momento miro y, a ratos, pienso...

Escuchando: Fábula. Círculo vital.

P.D. Gracias a Mortadela por descubrirme a ese pelotazo chirigotero que son "Los que salen por gusto". Sin duda, lo mejor de este fin de semana catarral.

 
Días "esparragosos"

Llevo unos días sin escribir nada... No ha sucedido nada importante, ni ha habido razones que me motivaran suficientemente como para acercarme a este rincón a escribir. Ni el Plan Ibarretxe y su discusión parlamentaria, ni mis últimos experimentos culinarios, ni la actualidad internacional, ná de ná...

Lo cierto es que llevo unos días que no estoy al 100% de salud, y, aunque no estoy enfermo, no termino de estar bien. La falta de salud lo primero que me perjudica es el humor. Menos mal que siempre hay quien te haga sonreir aunque sea inconscientemente...

Ayer recibí en el trabajo la visita de una persona que no me cae especialmente bien (no le cae bien a nadie de la oficina, sobre todo al jefe, que siente hacia él un odio casi irracional) La persona en cuestión venía a consultar la manera de rellenar unos impresos que tenía que presentar. Este señor, que se caracteriza por sus modos chulescos y por "pasarse de listo", ayer estaba bastante más humilde (a la fuerza ahorcan) que otros días. Se le atendió sin más problema que los propios de su natural tendencia a la obcecación, y cuando terminábamos, le comenté para calmar su ofuscación por el embrollo en el que se veía que este año el procedimiento para rellenar los impresos era "bastante farragoso". A lo cual él me contestó: "sí, es muy esparragoso, estos papeles soy muy esparragosos". Contuve como pude la risa y continué la conversación con normalidad hasta que se marchó. Luego tuvimos nuestro momento de cachondeíto y pequeña venganza por las diversas jugadas que este personaje nos ha hecho a lo largo de los años comentando que no solo domina su campo sino también se adentra en el terreno de los neologismos. ¡Qué digo neologismos! ¡poesía pura!, ya que muchas veces los documentos administrativos son fibrosos cuales espárragos trigueros.

Si no fuera por estos momentos...