89. Esta sensación extraña, que se adueña de mi cara, juega con esta sonrisa dibujándola a sus anchas
No tengo casi ni tiempo para aburrirme estos días. Nada más llegar aquí, decidí ponerme a estudiar en serio y, de momento, parece que lo estoy cumpliendo. Eso sí, hay ciertas cosas a las que tampoco quería renunciar, como por ejemplo pasar el máximo tiempo posible con mis amigos. ¿Solución? Estudiar todos juntos en la biblioteca.
Así que nos hemos propuesto ir todos los mañanas a la biblioteca. Y, para aprovechar el tiempo, estamos quedando a las 9,30 de la mañana, lo cual supone una fuerte pelea diaria contra el sueño (¿quién tiene ganas de madrugar en vacaciones? Bueno, ¡y durante el resto del año!), que es compensada por la satisfacción de haber aprovechado el tiempo y, sobre todo, por el lugar al que vamos a estudiar. Resulta que hemos descubierto que, en un antiguo palacio que hay en el pueblo, han habilitado unas salas para poder estudiar. Y, como de momento aún lo sabe poca gente, allí nos veis a los 4 ó 5 que nos reunimos cada día completamente solos. En fin, que estudiar, de momento, tampoco es que hayamos estudiado demasiado, pero pasarlo bien, ¡anda que no lo estamos disfrutando!
Sobre las 2 de la tarde, toca levar anclas y volver a casa a comer. Y, después de la comida, entre el calorcito y el estómago lleno, es inevitable acabar "traspuesto" durante un rato. Un rato, por no decir casi tres horas, porque hasta las 6 de la tarde no hay quien me levante de la cama.
Una vez de vuelta a la vida, llega la merienda: un buen bocadillo de ese embutido que hacen tan bueno por aquí, una coca-cola y un helado. ¡Anda que no me cuido! Después, si mis padres no están en casa, aprovecho para colarme de incógnito en el ordenador de mi padre para poder actualizar el blog y mirar el correo. Y, ya para rematar la tarde, una sesión de "¿Quién quiere ser millonario?", que me tiene enganchado.
La noche comienza a las 9, cuando todos los amigos quedamos detrás de la iglesia, como hemos hecho toda la vida, para ir a dar una vuelta, a alguna terracita a tomar algo o, simplemente, a sentarnos en algún banco a comer pipas. Y así, entre risas, recuerdos y alguna que otra confesión, nos dan la 1 o las 2 de la madrugada. Vuelta a casa, comer los restos de la cena (¡pero qué restos! Jeje Esto de estar en casa de "mamá" es lo mejor...) y rápido a dormir, que mañana habrá que levantarse temprano.
Así, no me extraña que cada noche se dibuje una gran sonrisa en mi cara mientras Morfeo me empieza a acunar entre sus manos...
Y, vosotros, ¿cuál es vuestro horario cuando estáis de vacaciones?
Comentario:
Comentario:
Buff, depende, si estoy en casa, mi horario es a las 12 parque del mediterraneo, tomando el sol y bañandome en sus piscinas hasta las 8 de la noche q me echen, juajja. Luego un té sin cambiarme de ropa... y dp ducha rápida y de nuevo por ahí.
Si estoy fuera, pues a las 9 arriba pa verlo todo (q no es cuestión de estar en Asturias o en Cantabria y desperdiciar el tiempo) y a las 12 o así, caer rendida despues de un día super ajetreado.. besos
Si estoy fuera, pues a las 9 arriba pa verlo todo (q no es cuestión de estar en Asturias o en Cantabria y desperdiciar el tiempo) y a las 12 o así, caer rendida despues de un día super ajetreado.. besos
Comentario:
Puff, pues yo en verano mi horario no está estipulado. Cada día hago una cosa, aunq este verano, he tenido poco tiempo de playa.Apenas una semana q no me ha sabido a mucho, pero me ha servido para grandes cosas.
Me alegra ver q tus días de vacaciones son tan buenos.
Aquí en el inframundo no se deja de trabajar ni en verano.
Saludos desde el inframundo
Me alegra ver q tus días de vacaciones son tan buenos.
Aquí en el inframundo no se deja de trabajar ni en verano.
Saludos desde el inframundo
Comentario:
Cuando estoy de vacaciones básicamente me dedico a vaguear. Me suelo levantar sobre las 10 y media o las once, me ducho, saco el perro a pasear, hago los recados que tenga que hacer y si no se me ha hecho muy tarde voy un rato a la playa. A veces como por ahí y otras vuelvo a casa donde cae la siesta seguro de una hora o así. Luego recojo la casa un poco, me pongo al ordenador y por la noche a veces salgo por ahí y si no me siento en el balcón con mi pareja a charlar y fumar.






