112. Abro mis alas, vuelo sobre un mar azul...
Quizás una de las canciones que mejor simbolizaría este momento de mi vida es "getaway", de Bryan Adams. Una canción sobre una huida de la realidad, hacia otro mundo alternativo, donde instalarse durante unos días, sin preocupaciones ni agobios, haciendo lo que de verdad te gusta sin que nadie te critique ni te pida explicaciones.
Sería prácticamente imposible resumir lo que han supuesto en mi vida estas últimas semanas... De vuelta en el pueblo, la situación no podría definirse mejor que con la palabra "surrealista". Por fin, tomé la decisión de decirles a mis padres que soy gay, conocieron a mi pareja, mis amigos de toda la vida también le conocieron... Y, sorprendentemente, todo fue mucho mejor de lo que me esperaba. Todo fue sobre ruedas. Extraño, ¿no?
Tras las vacaciones, todo vuelve a la normalidad. Clases, trabajos, estudio, tardes enteras trabajando. El ratón de biblioteca que hay dentro de mi de nuevo sale a la luz. Pero ahora todo es diferente. En cierto modo, ya no soy el mismo de hace unas semanas; mucho menos el de hace unos meses o tan solo un año.
Ayer por la tarde me lo comentaba una de mis mejores amigas. Me nota muy cambiado. Y, por primera vez, decir que he cambiado no implica connotaciones negativas. Ella ha notado que se me ve más seguro de mi mismo, sin ser arrogante ni egocéntrico. ¿Quizás haya recuperado la autoestima perdida? No lo sé. Al fin y al cabo, ¿quién soy yo para juzgarme a mí mismo? Pero, aún a riesgo de equivocarme y echarlo todo a perder, me da la sensación de que, por fin, he encontrado un cierto equilibrio. Estabilidad. ¿A largo plazo? El tiempo dirá.
De momento, lo que me queda por delante es unos cuantos días de descanso. De desconexión de la rutina. Lo necesitaba. Y pienso exprimirlo al máximo.
Londres. 4 días. Él y yo.
Getaway, you know it's now or never... Getaway
Y, vosotros, ¿cuál fue vuestro último "getaway"?
PD: Tengo pendiente un reto de Xevi. Lo responderé a la vuelta. ;)
Sería prácticamente imposible resumir lo que han supuesto en mi vida estas últimas semanas... De vuelta en el pueblo, la situación no podría definirse mejor que con la palabra "surrealista". Por fin, tomé la decisión de decirles a mis padres que soy gay, conocieron a mi pareja, mis amigos de toda la vida también le conocieron... Y, sorprendentemente, todo fue mucho mejor de lo que me esperaba. Todo fue sobre ruedas. Extraño, ¿no?
Tras las vacaciones, todo vuelve a la normalidad. Clases, trabajos, estudio, tardes enteras trabajando. El ratón de biblioteca que hay dentro de mi de nuevo sale a la luz. Pero ahora todo es diferente. En cierto modo, ya no soy el mismo de hace unas semanas; mucho menos el de hace unos meses o tan solo un año.
Ayer por la tarde me lo comentaba una de mis mejores amigas. Me nota muy cambiado. Y, por primera vez, decir que he cambiado no implica connotaciones negativas. Ella ha notado que se me ve más seguro de mi mismo, sin ser arrogante ni egocéntrico. ¿Quizás haya recuperado la autoestima perdida? No lo sé. Al fin y al cabo, ¿quién soy yo para juzgarme a mí mismo? Pero, aún a riesgo de equivocarme y echarlo todo a perder, me da la sensación de que, por fin, he encontrado un cierto equilibrio. Estabilidad. ¿A largo plazo? El tiempo dirá.
De momento, lo que me queda por delante es unos cuantos días de descanso. De desconexión de la rutina. Lo necesitaba. Y pienso exprimirlo al máximo.
Londres. 4 días. Él y yo.
Getaway, you know it's now or never... Getaway
Y, vosotros, ¿cuál fue vuestro último "getaway"?
PD: Tengo pendiente un reto de Xevi. Lo responderé a la vuelta. ;)
