78. Aquí se está cayendo el cielo y no tengo a donde ir
Me encanta. En serio, me encanta. No hay nada en esta vida cómo descubrir, de la noche a la mañana, que aquel que considerabas uno de tus mejores amigos de repente te odia. Y que encima se dedica a calumniarte y a hacer creer estas calumnias al resto de miembros del grupo.
¿Pero son de verdad calumnias? Aquí está el problema. ¿Y si es cierto todo lo que dice? A ver, sé que gran parte de lo que me ha dicho es para hacerme daño; entre otras cosas, porque alguien tal y como él ha descrito haría sombra a personajes del nivel de Hitler, Robespierre, Darth Vader, el alcalde de Pontons o Cruella de Vil. Patidifuso me encuentro. De las lindezas que me ha dedicado (falso, hipócrita, manipulador, segregacionista, cruel, totalitarista...), hay una que me ha hecho pensar bastante: "todos tus problemas, Ryan, son por culpa de tu enorme ego y el gran complejo de superioridad que tienes".
El tema es complicado, la verdad. Para empezar, yo siempre me había considerado una persona con un importante complejo de inferioridad. En el colegio - para que mentiros - no era de los más populares. Además, era bastante torpe para todos los deportes. Tampoco tenía demasiado estilo para vestir. Mi talento para la música y el dibujo son nulos. Los pocos poemas que he escrito acaban convertidos en sucesiones de pareados sin ningún sentido. Y todo eso por no hablar de mi principal problema: mi timidez, que siempre me ha hecho difícil relacionarme con normalidad con la gente. De hecho, muchos de estos problemas los sigo teniendo hoy en día (¿verdad, Xavi?)
Sin embargo, estos últimos meses me he empezado a dar cuenta de un defecto que tengo. No sé si nos pasa a todos o sólo a mí. Consiste, en resumidas cuentas, en que infravaloro a la gente que tan solo se preocupa por aspectos superficiales. Un ejemplo: el típico "machito" que parece que sólo vive para el fútbol, que es homófobo y que hace alarde de sus borracheras. Esto, unido a mi sinceridad natural, me lleva a no poder ocultar este sentimiento.
Y la verdad es que el tema me preocupa, porque no sé si se limita al hecho de que me he vuelto más selectivo a la hora de elegir la gente a la que dedico el escaso tiempo que me queda fuera de la universidad; o va más allá, y llega al punto de despreciar por defecto a este tipo de gente.
Ya no sé qué pensar. ¿Vosotros qué opináis?
PD: voy bastante justo de tiempo, perdonadme si estoy estos días un poco desaparecido. Intentaré pasarme por vuestros blogs en cuanto pueda. Cuidaos.
¿Pero son de verdad calumnias? Aquí está el problema. ¿Y si es cierto todo lo que dice? A ver, sé que gran parte de lo que me ha dicho es para hacerme daño; entre otras cosas, porque alguien tal y como él ha descrito haría sombra a personajes del nivel de Hitler, Robespierre, Darth Vader, el alcalde de Pontons o Cruella de Vil. Patidifuso me encuentro. De las lindezas que me ha dedicado (falso, hipócrita, manipulador, segregacionista, cruel, totalitarista...), hay una que me ha hecho pensar bastante: "todos tus problemas, Ryan, son por culpa de tu enorme ego y el gran complejo de superioridad que tienes".
El tema es complicado, la verdad. Para empezar, yo siempre me había considerado una persona con un importante complejo de inferioridad. En el colegio - para que mentiros - no era de los más populares. Además, era bastante torpe para todos los deportes. Tampoco tenía demasiado estilo para vestir. Mi talento para la música y el dibujo son nulos. Los pocos poemas que he escrito acaban convertidos en sucesiones de pareados sin ningún sentido. Y todo eso por no hablar de mi principal problema: mi timidez, que siempre me ha hecho difícil relacionarme con normalidad con la gente. De hecho, muchos de estos problemas los sigo teniendo hoy en día (¿verdad, Xavi?)
Sin embargo, estos últimos meses me he empezado a dar cuenta de un defecto que tengo. No sé si nos pasa a todos o sólo a mí. Consiste, en resumidas cuentas, en que infravaloro a la gente que tan solo se preocupa por aspectos superficiales. Un ejemplo: el típico "machito" que parece que sólo vive para el fútbol, que es homófobo y que hace alarde de sus borracheras. Esto, unido a mi sinceridad natural, me lleva a no poder ocultar este sentimiento.
Y la verdad es que el tema me preocupa, porque no sé si se limita al hecho de que me he vuelto más selectivo a la hora de elegir la gente a la que dedico el escaso tiempo que me queda fuera de la universidad; o va más allá, y llega al punto de despreciar por defecto a este tipo de gente.
Ya no sé qué pensar. ¿Vosotros qué opináis?
PD: voy bastante justo de tiempo, perdonadme si estoy estos días un poco desaparecido. Intentaré pasarme por vuestros blogs en cuanto pueda. Cuidaos.
77. Vivir es lo más peligroso que tiene la vida
Estos días están llevando a cabo una campaña de donación de sangre en mi universidad. Y la verdad es que me paso la mitad del tiempo con los ojos tapados, para evitar mirar cualquier señal que me recuerde esta trágica realidad.
A ver, no me malinterpretéis, no se trata de un sentimiento de insolidaridad ni mucho menos. Si yo bien a gusto donaría sangre, no tendría ningún problema... de no ser porque estas cosas me dan un total y absoluto pánico. Lo siento, soy así. Se ponen a hablarme de agujas, sangre, inyecciones, diálisis, diabetes, pruebas alérgicas, transplante de órganos, transfusiones o cualquier otra "intravenosidad" y ya me pongo enfermo.
De hecho, ahora mismo, según escribo estas líneas me está entrando un mareo de impresión. Creo que si me mirara en el espejo estaría totalmente blanco. Y os lo digo muy en serio, eh! Os reiríais si os explicara alguna de mis experiencias. Un servidor era el único de su clase que no se vacunaba en el instituto (me vacunaba en el ambulatorio... ¡tranquilos que no tengo ninguna enfermedad contagiosa!), y aún así me desmayé un par de veces sólo de escuchar lo que contaban mis otros compañeros sobre ese momento en que la aguja... ¡no no! Es superior a mis fuerzas, no soy capaz de escribirlo. Y no sabéis la vergüenza que pasaba al volver a estar consciente...
Entonces, ¿por qué escribo sobre esto? Pues simplemente porque creo que ya va siendo hora de superar este estúpido miedo (porque no es otra cosa más que miedo) y conseguir que estas cosas no me afecten tanto. Es que, si no, ya me veo con 70 años teniendo que elegir entre que me pongan una inyección que me salvará la vida o morirme sin ser penetrado por una aguja. Así que esto es lo que toca: ir adaptándome poco a poco a hablar de ello para que, al final, dentro de un tiempo, ya no me caiga redondo cada vez que alguien habla de sangre. ¿Lo conseguiré? En fin, por intentarlo que no quede.
Y, vosotros, ¿habéis superado o estáis en proceso de superación de alguno de vuestros miedos?
PD: hoy no pongo fotos porque todavía no estoy preparado para ver de cerca determinadas cosas... :P
A ver, no me malinterpretéis, no se trata de un sentimiento de insolidaridad ni mucho menos. Si yo bien a gusto donaría sangre, no tendría ningún problema... de no ser porque estas cosas me dan un total y absoluto pánico. Lo siento, soy así. Se ponen a hablarme de agujas, sangre, inyecciones, diálisis, diabetes, pruebas alérgicas, transplante de órganos, transfusiones o cualquier otra "intravenosidad" y ya me pongo enfermo.
De hecho, ahora mismo, según escribo estas líneas me está entrando un mareo de impresión. Creo que si me mirara en el espejo estaría totalmente blanco. Y os lo digo muy en serio, eh! Os reiríais si os explicara alguna de mis experiencias. Un servidor era el único de su clase que no se vacunaba en el instituto (me vacunaba en el ambulatorio... ¡tranquilos que no tengo ninguna enfermedad contagiosa!), y aún así me desmayé un par de veces sólo de escuchar lo que contaban mis otros compañeros sobre ese momento en que la aguja... ¡no no! Es superior a mis fuerzas, no soy capaz de escribirlo. Y no sabéis la vergüenza que pasaba al volver a estar consciente...
Entonces, ¿por qué escribo sobre esto? Pues simplemente porque creo que ya va siendo hora de superar este estúpido miedo (porque no es otra cosa más que miedo) y conseguir que estas cosas no me afecten tanto. Es que, si no, ya me veo con 70 años teniendo que elegir entre que me pongan una inyección que me salvará la vida o morirme sin ser penetrado por una aguja. Así que esto es lo que toca: ir adaptándome poco a poco a hablar de ello para que, al final, dentro de un tiempo, ya no me caiga redondo cada vez que alguien habla de sangre. ¿Lo conseguiré? En fin, por intentarlo que no quede.
Y, vosotros, ¿habéis superado o estáis en proceso de superación de alguno de vuestros miedos?
PD: hoy no pongo fotos porque todavía no estoy preparado para ver de cerca determinadas cosas... :P
76. Y con tu ausencia dormiré cuando amanezca
Día gris donde los haya, mis ánimos parecen estancarse en algún punto a medio camino entre la depresión pasajera y la nostalgia. Es increíble lo que puede llegar a afectarnos el tiempo. Pasar de un día soleado como el de ayer, donde todo parecía esperanzador y sobraba el optimismo; a la melancolía de la lluvia, el ambiente apagado que nos rodea y algún que otro trueno lejano que resuena en mis oídos, incluso minutos después de haberlo escuchado.
Me siento en la cama de mi habitación, apoyado sobre la pared, y aprieto fuerte mis piernas entre mis brazos. Ojalá te pudiera estar abrazando ahora mismo. Lo daría todo por poder sentir la calidez y dulzura de tu piel. Por poder volver a encontrar la luz en tus ojos. Por poder susurrarte al oido estas frases.
En la radio, empieza a sonar una canción banal y sin sentido, sobre sonrisas vacías y pasiones sin sentimientos. Dos jóvenes se besan tiernamente en la calle, bajo la lluvia,
imperturbables. Releyendo los versos de aquel poema que me regalaste, cada palabra tiene una resonancia especial, que me llena por dentro. En la pantalla del ordenador sigue fija e inmutable esa foto en la que salimos mirándonos cómplicemente a los ojos.
No puedo evitar que cada instante de mi vida lleve marcado tu nombre.
Afuera, las gotas de lluvia siguen golpeando las ventanas de mi habitación...
Y, a vosotros, ¿qué os hace pensar un día de lluvia? ¿Con qué os quedáis: con la nostalgia de un día gris o con el desasosiego de un día de calor?
Me siento en la cama de mi habitación, apoyado sobre la pared, y aprieto fuerte mis piernas entre mis brazos. Ojalá te pudiera estar abrazando ahora mismo. Lo daría todo por poder sentir la calidez y dulzura de tu piel. Por poder volver a encontrar la luz en tus ojos. Por poder susurrarte al oido estas frases.
En la radio, empieza a sonar una canción banal y sin sentido, sobre sonrisas vacías y pasiones sin sentimientos. Dos jóvenes se besan tiernamente en la calle, bajo la lluvia,
imperturbables. Releyendo los versos de aquel poema que me regalaste, cada palabra tiene una resonancia especial, que me llena por dentro. En la pantalla del ordenador sigue fija e inmutable esa foto en la que salimos mirándonos cómplicemente a los ojos.No puedo evitar que cada instante de mi vida lleve marcado tu nombre.
Afuera, las gotas de lluvia siguen golpeando las ventanas de mi habitación...
Y, a vosotros, ¿qué os hace pensar un día de lluvia? ¿Con qué os quedáis: con la nostalgia de un día gris o con el desasosiego de un día de calor?
75. ¿A qué velocidad escapa lo que damos por perdido?
Con una sola frase, consiguió desmoronar todos mis argumentos. Con unas pocas palabras, hizo que volviera a recordar todo aquello que me entristecía y me hacía sufrir. La frase, "joer eso de que los amigos siempre van a estar ahí y siempre se van a llevar bien ES MENTIRA". La autora, una de las chicas de las que más enamorado he estado nunca.
Nuestra historia fue corta pero intensa. Nos presentó un amigo y, al cabo de poco más de dos semanas, ya estábamos saliendo. Quizás el gran problema de nuestra relación - y lo que consiguió que sólo duráramos un mes - fue la distancia. 40km puede no parecer demasiado, pero cuando no tienes medios para desplazarte y ves reducidas las posibilidades de verla a una vez por semana, esa distancia se te puede hacer un mundo.
Fue ella la que me dejó, y aún hoy sigo preguntándome por qué. Después de casi un mes y algo más sin hablarnos, al final conseguimos recuperar nuestra amistad. De hecho, durante el verano pasado, se convirtió con la persona con la que más hablaba desde el exilio voluntario al que me obligué, aunque siempre por el messenger. Y nunca nos faltaba conversación ni nos cansábamos de charlar.
Pero pasó lo que suele pasar siempre. Con el inicio de las clases, yo comencé a conectarme menos, y siempre a unas horas en las que ella no podía. Seguimos comunicándonos por el móvil pero, poco a poco, nos fuimos dejando de hacer llamadas perdidas y enviarnos mensajes. Las Navidades pasadas ya ni siquiera vino a mi cumpleaños, aunque yo la invité. Y en este momento me doy cuenta de que nuestra última conversación es de hace 4 meses.
¿Qué ha pasado en este tiempo? Más concretamente, ¿qué me ha pasado? He ido perdiendo todo contacto con mi mundo anterior, con mi círculo de amistades de toda la vida... Sé que es lo más normal; a fin de cuentas, yo aquí tengo mis estudios, mis amigos, mi pareja... Pero no puedo evitar sentir un cierto atisbo de culpabilidad al darme cuenta de que yo tampoco he hecho nada en especial para evitar perder el contacto.
Aún así, me gustaría creer que, a pesar del tiempo que hace que no hablo con ellos, si cualquier día necesito algo - lo que sea - mis amigos de toda la vida estarán ahí para apoyarme y ofrecerme todo su apoyo; justo al contrario de lo que dice esta frase que tanto daño me ha hecho.
¿Qué frase, de todas las que os han podido decir, es la que más daño os ha hecho?
Nuestra historia fue corta pero intensa. Nos presentó un amigo y, al cabo de poco más de dos semanas, ya estábamos saliendo. Quizás el gran problema de nuestra relación - y lo que consiguió que sólo duráramos un mes - fue la distancia. 40km puede no parecer demasiado, pero cuando no tienes medios para desplazarte y ves reducidas las posibilidades de verla a una vez por semana, esa distancia se te puede hacer un mundo.Fue ella la que me dejó, y aún hoy sigo preguntándome por qué. Después de casi un mes y algo más sin hablarnos, al final conseguimos recuperar nuestra amistad. De hecho, durante el verano pasado, se convirtió con la persona con la que más hablaba desde el exilio voluntario al que me obligué, aunque siempre por el messenger. Y nunca nos faltaba conversación ni nos cansábamos de charlar.
Pero pasó lo que suele pasar siempre. Con el inicio de las clases, yo comencé a conectarme menos, y siempre a unas horas en las que ella no podía. Seguimos comunicándonos por el móvil pero, poco a poco, nos fuimos dejando de hacer llamadas perdidas y enviarnos mensajes. Las Navidades pasadas ya ni siquiera vino a mi cumpleaños, aunque yo la invité. Y en este momento me doy cuenta de que nuestra última conversación es de hace 4 meses.¿Qué ha pasado en este tiempo? Más concretamente, ¿qué me ha pasado? He ido perdiendo todo contacto con mi mundo anterior, con mi círculo de amistades de toda la vida... Sé que es lo más normal; a fin de cuentas, yo aquí tengo mis estudios, mis amigos, mi pareja... Pero no puedo evitar sentir un cierto atisbo de culpabilidad al darme cuenta de que yo tampoco he hecho nada en especial para evitar perder el contacto.
Aún así, me gustaría creer que, a pesar del tiempo que hace que no hablo con ellos, si cualquier día necesito algo - lo que sea - mis amigos de toda la vida estarán ahí para apoyarme y ofrecerme todo su apoyo; justo al contrario de lo que dice esta frase que tanto daño me ha hecho.
¿Qué frase, de todas las que os han podido decir, es la que más daño os ha hecho?
74. Soltar en una carcajada todo el aire y después respirar
Vuelvo a estar nostálgico, para variar. Ayer, antes de irme a dormir, mientras buscaba entre los cajones un par de pilas para el despertador, me encontré con un antiguo diario de hace 3 años. Y, aún cuando ya era bastante tarde, no pude resistirme a leer algunas páginas.
En ellas me reencontré con el niño que era yo hace no tanto. Ese niño lleno de ilusiones y esperanzas, que quería comerse el mundo pero que, a la vez, los más nimios problemas se le atragantaban hasta el punto de no poder respirar. Vivía con la vista puesta en el futuro, en lo que pasaría cuando tuviera la edad que ahora tengo. Y he de reconocer que me equivoqué en muchas de mis predicciones.
Si hay algo que valoro de todo lo que he tenido la oportunidad de vivir es que la mayoría ha sido sorprendente e inesperado. Y, por mucho que en algunos momentos mi vida haya rozado lo telenovesco, no me arrepiento de haber tomado esa decisión hace tres años. Esa decisión que hizo que hoy esté aquí.
"Ya sí que no hay vuelta atrás, las decisiones tomadas son por fin definitivas. Me ha costado mucho llegar a esta conclusión, pero ya está. Y no me avergüenzo al admitir que esto no es más que una huida. Lo cierto es que me hubiera gustado un final diferente, pero llegado a este punto creo que no hay otra solución...", escribía hace exactamente 3 años, el 11 de mayo de 2002.
Si en algo me equivocaba es en el hecho de que sí podría haber elegido alguna otra solución, pero desde la perspectiva que me proporciona la distancia temporal, ya no me vale pensar en qué sería de mí si aún siguiera viviendo en aquella ciudad. Lo hecho, hecho está. Y, sinceramente, no me arrepiento de nada.
¿Alguna vez habéis tomado una decisión de la que no os hayáis arrepentido nunca?
En ellas me reencontré con el niño que era yo hace no tanto. Ese niño lleno de ilusiones y esperanzas, que quería comerse el mundo pero que, a la vez, los más nimios problemas se le atragantaban hasta el punto de no poder respirar. Vivía con la vista puesta en el futuro, en lo que pasaría cuando tuviera la edad que ahora tengo. Y he de reconocer que me equivoqué en muchas de mis predicciones.Si hay algo que valoro de todo lo que he tenido la oportunidad de vivir es que la mayoría ha sido sorprendente e inesperado. Y, por mucho que en algunos momentos mi vida haya rozado lo telenovesco, no me arrepiento de haber tomado esa decisión hace tres años. Esa decisión que hizo que hoy esté aquí.
"Ya sí que no hay vuelta atrás, las decisiones tomadas son por fin definitivas. Me ha costado mucho llegar a esta conclusión, pero ya está. Y no me avergüenzo al admitir que esto no es más que una huida. Lo cierto es que me hubiera gustado un final diferente, pero llegado a este punto creo que no hay otra solución...", escribía hace exactamente 3 años, el 11 de mayo de 2002.Si en algo me equivocaba es en el hecho de que sí podría haber elegido alguna otra solución, pero desde la perspectiva que me proporciona la distancia temporal, ya no me vale pensar en qué sería de mí si aún siguiera viviendo en aquella ciudad. Lo hecho, hecho está. Y, sinceramente, no me arrepiento de nada.
¿Alguna vez habéis tomado una decisión de la que no os hayáis arrepentido nunca?
73. Galopan mis días perdidos de ayer, mis días de hoy duermen
Señores y señoras, sean todos bienvenidos. Están a punto de visionar en su mente, gracias a las palabras que serán escritas en las próximas líneas, la muestra de que este fin de semana ha sido uno de los más surrealistas de mi vida. Absténgase embarazadas (tu también, leti, lo siento) y enfermos mentales (alcaldes incluidos).
Antes de empezar a relatar los acontecimientos, un aviso: A ver, yo entiendo que Xavi es irresistible, que resulta muy atractivo y todas estas cosas, pero he de recordaros que yo cuento con la titularidad de su explotación y, por tanto, me gustaría que mantuvieráis vuestras manos alejadas de su cuerpo. Se mira pero no se toca, ¿de acuerdo? ¡Es que no es normal que en menos de una semana haya sufrido dos intentos de "violación"! En este caso, la agresora fue una joven que, con todo el descaro del mundo, ¡le tocó el culo!
A ésta la metía yo junto a la horda de niños que me atacó el viernes por la tarde en una cámara de gas (perdón por la comparación, sobre todo en unas fechas tan destacadas, pero no soy yo quien la ha hecho, sino el ¿señor? Carles). Si, si, como lo estáis leyendo. ¡Me atacaron! Estaba yo tan tranquilo cenando con mi pareja cuando, de pronto, se pusieron a gritar como posesos y nos rodearon. Tras esto, empezaron a apalearnos y mordernos cual fieras salvajes, hasta conseguir que cayéramos inconscientes. Vale, quizás estoy exagerando un poco, pero así fue como yo lo viví.
¿Os parece esto poco surrealista? Pues esperaos... Sé que no os creeréis esto que estoy a punto de contaros, pero os puedo asegurar que es 100% real. ¡Esta mañana me ha detenido la policía! No sé si será porque me han visto con cara de terrorista, delincuente o drogadicto, o porque que los obispos han conseguido que volvamos a tiempos de Franco. La cuestión es que se me acercan 3 policías de paisano y, tras pedirme la documentación, me han retenido durante 10 interminables minutos. Menos mal que luego me han dejado marchar en libertad... ¡Qué inocentes! No se han dado cuenta de que soy el jefe de una peligrosa banda internacional de tráfico ilegal de bombones Ferrero Rocher... (Vendo a buen precio, ¡eh! Laura, tengo una mercancía que puede que te interese)
¿Por qué cada vez que paso por delante de un "Natura" siempre acabo pensando en la misma persona?
¿Cómo es posible que se meta una pestaña entre el ojo y la lentilla?
¿Qué quiere decir "tengo 3 llamadas perdidas y 2 mensajes perdidos"?
¿Cómo pude llegar a la extraña conclusión de que Harry Potter da mucho morbo?
¿Por qué me da la extraña sensación de que algún familiar mio está leyendo este blog?
¿Qué tendrá mi móvil que el sábado descubrí que puedo leer vuestros comentarios desde él (¡lo que hace el aburrimiento!)?
En fin, ¡que empecéis bien la semana!
Antes de empezar a relatar los acontecimientos, un aviso: A ver, yo entiendo que Xavi es irresistible, que resulta muy atractivo y todas estas cosas, pero he de recordaros que yo cuento con la titularidad de su explotación y, por tanto, me gustaría que mantuvieráis vuestras manos alejadas de su cuerpo. Se mira pero no se toca, ¿de acuerdo? ¡Es que no es normal que en menos de una semana haya sufrido dos intentos de "violación"! En este caso, la agresora fue una joven que, con todo el descaro del mundo, ¡le tocó el culo!
A ésta la metía yo junto a la horda de niños que me atacó el viernes por la tarde en una cámara de gas (perdón por la comparación, sobre todo en unas fechas tan destacadas, pero no soy yo quien la ha hecho, sino el ¿señor? Carles). Si, si, como lo estáis leyendo. ¡Me atacaron! Estaba yo tan tranquilo cenando con mi pareja cuando, de pronto, se pusieron a gritar como posesos y nos rodearon. Tras esto, empezaron a apalearnos y mordernos cual fieras salvajes, hasta conseguir que cayéramos inconscientes. Vale, quizás estoy exagerando un poco, pero así fue como yo lo viví.
¿Os parece esto poco surrealista? Pues esperaos... Sé que no os creeréis esto que estoy a punto de contaros, pero os puedo asegurar que es 100% real. ¡Esta mañana me ha detenido la policía! No sé si será porque me han visto con cara de terrorista, delincuente o drogadicto, o porque que los obispos han conseguido que volvamos a tiempos de Franco. La cuestión es que se me acercan 3 policías de paisano y, tras pedirme la documentación, me han retenido durante 10 interminables minutos. Menos mal que luego me han dejado marchar en libertad... ¡Qué inocentes! No se han dado cuenta de que soy el jefe de una peligrosa banda internacional de tráfico ilegal de bombones Ferrero Rocher... (Vendo a buen precio, ¡eh! Laura, tengo una mercancía que puede que te interese)
Preguntas sin respuesta
En fin, ¡que empecéis bien la semana!
72. Regálame esta noche junto a ti
¡Se cierran las líneas para votar a la estación preferida! Jajaja Me siento como Mercedes Milá. En fin... En cualquier caso, éste ha sido el resultado de vuestras votaciones:

Como comentaba ayer Izan, la ventaja que en un primer momento llevábamos los de invierno se esfumó con la salida de "todos los lagartos de sangre fría de sus agujeros en busca de calor...".
Llevo unos días que estoy cansadísimo a todas horas. No sé si será la falta de sueño o la astemia primaveral, pero la cuestión es que me paso el día resoplando y con dolores de cabeza constantes. Por si eso no fuera poco, ¡no me cunde nada el tiempo! Ayer me pasé gran parte de la tarde en la biblioteca de la facultad terminando un trabajo que tenía que entregar hoy, y lo que pensaba que me costaría una hora o así, al final me llevó casi tres.
Hablando de bibliotecas, ¿no habéis pensado nunca que son uno de los mejores sitios para ligar? Seguro que alguna vez os ha pasado eso de estar estudiando, levantar la vista y encontrarse con que otra persona os está mirando fijamente. Además, como la mayoría de las veces te acabas sentando en el mismo sitio y con la misma gente, al final acabas haciéndote hasta amigos allí en la biblioteca. ¿Os ha ocurrido a vosotros alguna experiencia así?
Por cierto, no os preocupéis si me veis un poco desaparecido estos próximos días, es que me voy de fin de semana a una ciudad en la que, "casualmente", también estará mi "churri" (te dije que me vengaría)... ¿He dicho casualmente? Jajaja... En realidad es todo una maniobra perfectamente calculada para poder pasar más tiempo juntos. Pero no os preocupéis que el domingo volveréis a tener al pesado éste de Ryan dando la lata por la blogosfera.
Para que se os haga más leve la espera, os dejo con una canción, ésta vez en catalán, ¿os animáis a escucharla? Pues ale, todos de la manita a mi sección de música...

Seguro que los que sois de aquí ya la conocéis, porque está incluida dentro del que, en mi opinión, es el mejor disco en catalán de todos los tiempos. ¿El título del disco? Sol (y no de ése que está arriba alumbrándonos, sino de estar solo)
¿La canción? Por (en castellano, miedo) ¿El grupo? Es evidente... Els Pets.
Resumiendo un poco su historia, este grupo tarraconense, integrado por Lluis Gavaldà, Joan Reig y Falin Cáceres, surge a finales de 1985, comenzando así una carrera ascendente, en la que destacan discos como "Fruits Sex", "Sol", "Respira" o "Agost". Ganadores de los más prestigiosos premios musicales catalanes, definen su estilo como "rock agrícola", y en la actualidad se encuentran preparando una nueva gira, que dará comienzo el día 17 de junio en Reus, con la que conmemorarán sus 20 años de andadura.
Para poder bajárosla, no tenéis más que hacer clic en la imagen de la derecha. Os dejo aquí una traducción al castellano de la última parte de la letra de la canción:
Te veo... El sol se esconde entre tus cabellos
Me escuchas... levantas la mirada,
y en aquel preciso instante,
todo es tan plácido y tan claro
que me vienen ganas de gritar...
¡Nada me da miedo!
Miedo del miedo,
de sentir este pánico tan sutil y tan loco,
de no ser capaz de sonreir
cuando dices que me quieres.
¡Que la disfruteis y buen fin de semana a todos!
>>Letra completa en catalán
>>Página web del grupo

Como comentaba ayer Izan, la ventaja que en un primer momento llevábamos los de invierno se esfumó con la salida de "todos los lagartos de sangre fría de sus agujeros en busca de calor...".
Llevo unos días que estoy cansadísimo a todas horas. No sé si será la falta de sueño o la astemia primaveral, pero la cuestión es que me paso el día resoplando y con dolores de cabeza constantes. Por si eso no fuera poco, ¡no me cunde nada el tiempo! Ayer me pasé gran parte de la tarde en la biblioteca de la facultad terminando un trabajo que tenía que entregar hoy, y lo que pensaba que me costaría una hora o así, al final me llevó casi tres.
Hablando de bibliotecas, ¿no habéis pensado nunca que son uno de los mejores sitios para ligar? Seguro que alguna vez os ha pasado eso de estar estudiando, levantar la vista y encontrarse con que otra persona os está mirando fijamente. Además, como la mayoría de las veces te acabas sentando en el mismo sitio y con la misma gente, al final acabas haciéndote hasta amigos allí en la biblioteca. ¿Os ha ocurrido a vosotros alguna experiencia así?
Por cierto, no os preocupéis si me veis un poco desaparecido estos próximos días, es que me voy de fin de semana a una ciudad en la que, "casualmente", también estará mi "churri" (te dije que me vengaría)... ¿He dicho casualmente? Jajaja... En realidad es todo una maniobra perfectamente calculada para poder pasar más tiempo juntos. Pero no os preocupéis que el domingo volveréis a tener al pesado éste de Ryan dando la lata por la blogosfera.
Para que se os haga más leve la espera, os dejo con una canción, ésta vez en catalán, ¿os animáis a escucharla? Pues ale, todos de la manita a mi sección de música...
Seguro que los que sois de aquí ya la conocéis, porque está incluida dentro del que, en mi opinión, es el mejor disco en catalán de todos los tiempos. ¿El título del disco? Sol (y no de ése que está arriba alumbrándonos, sino de estar solo)
¿La canción? Por (en castellano, miedo) ¿El grupo? Es evidente... Els Pets.Resumiendo un poco su historia, este grupo tarraconense, integrado por Lluis Gavaldà, Joan Reig y Falin Cáceres, surge a finales de 1985, comenzando así una carrera ascendente, en la que destacan discos como "Fruits Sex", "Sol", "Respira" o "Agost". Ganadores de los más prestigiosos premios musicales catalanes, definen su estilo como "rock agrícola", y en la actualidad se encuentran preparando una nueva gira, que dará comienzo el día 17 de junio en Reus, con la que conmemorarán sus 20 años de andadura.
Para poder bajárosla, no tenéis más que hacer clic en la imagen de la derecha. Os dejo aquí una traducción al castellano de la última parte de la letra de la canción:
Me escuchas... levantas la mirada,
y en aquel preciso instante,
todo es tan plácido y tan claro
que me vienen ganas de gritar...
¡Nada me da miedo!
Miedo del miedo,
de sentir este pánico tan sutil y tan loco,
de no ser capaz de sonreir
cuando dices que me quieres.
¡Que la disfruteis y buen fin de semana a todos!
>>Letra completa en catalán
>>Página web del grupo
71. Me quedo dormido donde se cierran mis ojos
Casi no me lo puedo creer. Ayer, un día de sol, casi veraniego, tanto es así que me pasé el día huyendo del calor y buscando el descanso de las sombras. Y hoy, por el contrario, no hago más que mirar por la ventana y me encuentro con un día gris y apagado. Por si eso no fuera ya suficiente, ahora va y se pone a llover. En fin, supongo que esto es lo que tiene la primavera.
Pero (¡tranquilos!) hoy no vengo con intención de hablaros del tiempo, que de eso ya se encargan, con mayor o menor acierto, los meteorólogos. Todo esto viene a cuento de una de las preguntas que, en cada post de Míriam, nos hace su adorada mascota Petronio. No sé que tendrán estas preguntas, pero la cuestión es que están dando mucho de si.
La cuestión es, en concreto, '¿Cuál es tu estación favorita del año?'. Lo más lógico sería decir que verano o primavera, ¿no? ¡Pues no! Yo me quedo con el invierno. Me parece que soy uno de losdos últimos pocos especímenes en este universo al que no le gusta ni la
playa ni el calor. Prefiero mil veces la montaña y el frio.
¿Por qué? Tan solo imaginaos por un momento esta escena: un refugio de montaña, ni un alma en kilómetros a la redona. Una chimenea, con varios trozos de leña crepitando. Y, a la calidez del fuego, dos personas abrazadas debajo de una manta, susurrándose "te quiero" al oído. Creo que no hay ningún momento que pueda superar a éste.
Y es que yo no sé que le véis al verano (uyy menuda polémica que estoy iniciando). ¿La playa? Llena de arena, que hace que luego te pique todo el cuerpo. ¿El mar? Lleno de sal, que
también hace que te pique todo el cuerpo. ¿El sol? A los que son blancos, como yo, les deja la piel como un cangrejo, y si a eso le añadimos que no hay ni una sombra en la playa, pues vamos arreglados.
En fin que, en mi escala particular, el invierno gana y de goleada. Vosotros, ¿con cuál os quedáis? Esos defensores del verano, ¡quiero escuchar vuestros argumentos!
Pero (¡tranquilos!) hoy no vengo con intención de hablaros del tiempo, que de eso ya se encargan, con mayor o menor acierto, los meteorólogos. Todo esto viene a cuento de una de las preguntas que, en cada post de Míriam, nos hace su adorada mascota Petronio. No sé que tendrán estas preguntas, pero la cuestión es que están dando mucho de si.
La cuestión es, en concreto, '¿Cuál es tu estación favorita del año?'. Lo más lógico sería decir que verano o primavera, ¿no? ¡Pues no! Yo me quedo con el invierno. Me parece que soy uno de los
playa ni el calor. Prefiero mil veces la montaña y el frio.¿Por qué? Tan solo imaginaos por un momento esta escena: un refugio de montaña, ni un alma en kilómetros a la redona. Una chimenea, con varios trozos de leña crepitando. Y, a la calidez del fuego, dos personas abrazadas debajo de una manta, susurrándose "te quiero" al oído. Creo que no hay ningún momento que pueda superar a éste.
Y es que yo no sé que le véis al verano (uyy menuda polémica que estoy iniciando). ¿La playa? Llena de arena, que hace que luego te pique todo el cuerpo. ¿El mar? Lleno de sal, que
también hace que te pique todo el cuerpo. ¿El sol? A los que son blancos, como yo, les deja la piel como un cangrejo, y si a eso le añadimos que no hay ni una sombra en la playa, pues vamos arreglados.En fin que, en mi escala particular, el invierno gana y de goleada. Vosotros, ¿con cuál os quedáis? Esos defensores del verano, ¡quiero escuchar vuestros argumentos!






